Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 22
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 22 - 22 Capítulo 22
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
22: Capítulo 22 22: Capítulo 22 Un mes pasó rápidamente.
El puente fue terminado con rapidez; Naruto se quejó de que lo usaran como mano de obra barata, ya que podía crear un ejército de clones fácilmente que ayudaron bastante.
También aceleraron su entrenamiento rápidamente, pasando de cortar hojas a poder cortar rocas.
En el último día antes de irse, la gente de la Ola hizo una fiesta para celebrar su liberación.
Naruto recordaba cómo la gente lo miraba al principio con miedo y cautela, y después con admiración.
Puede que les haya asustado su actuación ese día, pero ahora que eran libres empezaron a tratarlo como su salvador, algo que lo puso incómodo.
Naruto se hallaba sentado alrededor de una fogata, protegiéndose del frío de la noche.
Haku, a un lado, se reía de él por su vergüenza.
“no es gracioso” se quejó Naruto.
“ellos solo quieren agradecerte” dijo Haku.
“si, pero se siente raro” dijo Naruto en un puchero.
“además no quiero bailar”.
“ho, pero lo harías bien” dijo Haku.
“estoy segura de que sería una buena visión”.
Naruto sentía la burla en su voz; debido a su talento estético podría aprender rápidamente a bailar, pero por alguna razón le avergonzaba hacerlo frente a ella.
“muy bien, ya que piensas que sería un gran bailarín, ¿qué sería de uno sin una pareja de baile?” dijo Naruto con una sonrisa burlona.
Haku no pudo reaccionar a tiempo antes de que Naruto la jalara a bailar junto a los aldeanos.
Desde un lado, Kakashi miraba la interacción de ambos.
Por un lado se alegraba de que Naruto se concentrara en algo que no fuera solo entrenar, y por otro lado se preocupaba por cómo se tomaría la noticia si no le permitían quedarse a Haku en la aldea, o si alguien como Danzo quisiera usarla.
Solo esperaba que, por una vez, el Hokage hiciera algo.
Suspiró.
Al voltear vio cómo Sasuke seguía sentado mirando al fuego; últimamente también se pasaba cada que podía entrenando hasta el agotamiento.
Mientras que Sakura… otro suspiro salió del Jonin.
No sabía qué pensar.
Poco a poco se fue recuperando, pero apenas se ponía a entrenar.
Su chakra era bajo, por lo que no podía concentrarse en ninjutsu, y su taijutsu… su cuerpo no tenía la nutrición adecuada para un shinobi.
Se había asegurado de enseñarle una dieta adecuada además de ayudarla a mejorar; sin embargo, aún se asustaba al ver a Naruto.
Sakura veía a Naruto bailar junto a Haku.
Ella tenía sentimientos encontrados.
Aún se sentía incómoda al ver que alguien que solía seguirle y sonreír como tonto, que solía invitarla a salir, de un día a otro se alejó, además de que pasó del último en la clase a alguien a quien ninguno de los dos podía enfrentar.
Saber que alguien que podía causar una masacre estuvo a su lado —no solo eso, sino que ella lo insultó y maltrató— aún la estremecía cada vez que estaba cerca de él.
Aun así, verlo sonreír y estar a gusto junto a alguien que pensó que mató a Sasuke… Eso era otra cosa.
Ver a Sasuke tendido en el suelo como si estuviera muerto la afectó mucho.
Según Kakashi ella aún no estaba en condiciones para entrenar adecuadamente; sin embargo, se aseguró de que en ese mes se pusiera al menos en la línea de salida.
Una vez regresaran a Konoha, el verdadero entrenamiento empezaría.
En la mañana, cuando todos se estaban yendo a sus casas, Naruto y Haku se apartaron.
Naruto sabía que era el momento.
“haku-chan, tengo que contarte algo.
¿podrías escuchar una historia?” dijo Naruto con seriedad.
Haku, un poco sonrojada pero cubierta por la oscuridad de la noche, habló con suavidad.
“está bien, Naruto, puedes contarme lo que desees”.
Naruto tomó aire, no sabiendo dónde empezar.
“bueno, esto comenzó hace trece años, un 10 de octubre” empezó.
Haku no lo interrumpió.
Escuchó la historia de Naruto: su nacimiento, su carga, su tristeza.
Pensar que Naruto era la vasija de un ser como el Nueve Colas, solo pensar en cuán solo se sintió Naruto le causó dolor en el pecho.
“y eso sería todo” terminó Naruto.
“entonces, ¿dices que este sistema está influenciando mis emociones?” preguntó Haku, a lo que Naruto asintió.
“te equivocas” dijo ella, sorprendiendo a Naruto.
“he, pero…” “naruto, tú mismo lo dijiste: fui marcada porque mis sentimientos por ti llegaron a amor sincero” dijo —aunque con vergüenza—.
“el sistema solo ayudó a afianzar eso; no cambió lo que sentía o lo que siento por ti”.
“aun así no está bien, el hecho de que gane tanto poder sobre ti” dijo Naruto con reticencia.
Pensar en robar la libertad de Haku le parecía una aberración.
“pero está bien para mí.
Al menos sé que ahora estamos conectados” dijo, acunando su mejilla con su mano.
“y si hay una manera de protegerte sin que nos separemos…” preguntó Naruto.
“hay una manera: la habilidad de sellado y firmado” continuó.
“permite la creación de contratos, por lo que podemos usarlo para crear un contrato con condiciones para que puedas ser libre si hago algo para dañarte” dijo Naruto.
Haku entendió los motivos de Naruto y se alegraba de que se preocupara por ella.
“sé que no me dañarás.
Aun así, si eso te hace sentir mejor, podemos elaborar el contrato” dijo Haku.
Naruto se alegró de que ella no estuviera molesta con él.
Las siguientes horas ambos se enfocaron en generar un contrato que funcionara para ellos.
Aun si ellos no tenían conocimiento sobre ello, la plantilla de Mito lo tenía, por lo que pudieron arreglárselas.
“entonces, según el contrato, no podré venderte o alterar tu mente sin permiso” dijo Naruto.
“en cambio se te otorgarán los beneficios del sistema que se otorga a mis parejas” continuó.
“en cambio, no podrás traicionarme sin que se revoquen todos los derechos y se rompa el vínculo, además de perder los recuerdos sobre el sistema”.
“agrega una cláusula más” dijo ella.
“ninguno abandonará al otro a menos que sea para protegerlo”.
Naruto notó que el abandono de Zabuza aún le afectaba, por lo que no se negó.
“bien, eso sería todo” dijo Naruto, firmando el contrato al igual que Haku.
De inmediato el contrato desapareció; al instante una versión revisada y aprobada se mostró como notificación para ambos, mostrando la aceptación por parte de la compañía.
“bien, eso lo hace oficial” dijo Naruto con una sonrisa.
“bienvenida a mi familia, Haku-chan”.
Haku sonrió también y, sin que Naruto se lo esperara, le besó en la mejilla.
“he” dijo Naruto, confundido.
“bueno, como dice el contrato, ahora somos pareja” dijo con una sonrisa cómplice, haciendo sonrojar a Naruto.
“será un gusto estar a tu lado, esposo” dijo en broma, pero Naruto terminó con la cara roja como un tomate.
Por primera vez se dio cuenta realmente del sexo opuesto.
A pesar de que Killua no era ajeno realmente —incluso a veces solía ver videos para adultos y tenía conocimientos de seducción y artes tántricas; los Zoldyck estaban locos—… “espero que nos trates bien en el futuro” dijo Haku antes de retirarse.
Naruto se extrañó antes de darse cuenta.
El sistema no decía que podía tener solo una, y por su funcionamiento incitaba a los contratistas a buscar más… y Haku era consciente.
No, ella lo aceptaba.
Y lo peor es que entendía por qué: miedo a estar sola.
Naruto se prometió a sí mismo que haría feliz y protegería a su familia.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com