Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 31
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 31 - 31 Capítulo 31
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
31: Capítulo 31 31: Capítulo 31 Sakura y Sasuke se encontraban en casa de Naruto, sus rostros mostraban su cansancio e irritación.
Después de todo, Naruto había aparecido de la nada y los secuestró de sus casas con sus cadenas antes de darse cuenta.
“¿Por qué demonios me trajiste aquí?”, dijo Sasuke enojado.
Naruto lo vio como si fuera un idiota.
“Para entrenar, por supuesto.
Después de todo, pronto serán los exámenes y no quiero imprevistos”.
Después de pensarlo tanto, Naruto encontró la manera de compensar a Sasuke y ayudar a Sakura.
Qué mejor que ayudarlos en su entrenamiento, aunque para asegurarse de que no lo rechazaran los secuestró y encadenó muy temprano en la mañana.
Sakura y Sasuke aún estaban en pijama.
“¿Pero tenía que ser así?”, preguntó Sakura irritada.
“Ni siquiera pude vestirme”, se quejó, su rostro sonrojado al ver que Sasuke la vería en pijama.
“Bueno, ya sabes lo que dicen: el gusano madrugador se lleva el pájaro… ¿o era al revés?
No importa”, dijo Naruto confiado.
Naruto se acercó a ambos mientras estos retrocedían con cautela.
“No se preocupen, no dolerá”, dijo con una sonrisa.
‘Está loco’, pensaron ambos.
Naruto se adelantó formando unos sellos de mano y tocando a ambos.
Al instante, un sello apareció en ellos, causando que sus cuerpos se sintieran más pesados y su chakra más difícil de controlar.
“Muy bien, que comience la tortu— cof, entrenamiento”, dijo Naruto con una sonrisa.
Sakura y Sasuke no se podían mover ni tampoco querían seguir el juego de su compañero.
“Qué difícil, no aprecian mi esfuerzo.
Bueno, ya que no quieren cooperar, les daré un incentivo”.
Las manos de Naruto se envolvieron en raiton.
Un rayo cayó entre ambos haciéndolos saltar del susto.
“¿Ahora les dio ganas de correr?”, preguntó Naruto.
Sasuke y Sakura empezaron a correr desesperados para que los rayos de Naruto no los alcanzaran.
A pesar de cómo se quejaran, era un buen entrenamiento.
Las restricciones les ayudaban a enfocarse más.
Mientras corrían tratando de escapar, pasaron por el bosque donde se toparon con un ejército de clones de Naruto.
Al principio se asustaron pensando que también los atacaría, sin embargo no fue así.
Sasuke al fin entendió por qué no podía alcanzar a Naruto: un ejército de clones entrenando ninjutsu de distintos elementos, todos esforzándose como si su vida dependiera de ello.
Al inicio no entendieron, hasta que vieron a uno gritar de alegría por haber completado la técnica correctamente y desaparecer.
Al instante, varios clones que entrenaban lo mismo parecieron entender algo y lograr el mismo resultado.
“¿Pero qué…?”, murmuraron.
“Esto debe ser una broma”.
Naruto los alcanzó.
“No, no lo es”, dijo como si nada.
“Es simple entrenamiento”.
“¿Qué clase de entrenamiento es este?”, gritó Sakura incrédula.
“Entrenamiento con clones.
Todo lo que ellos aprendan yo también lo aprenderé”, dijo Naruto dejando a ambos con la boca abierta.
“¿Con eso podríamos avanzar más rápido?”, preguntó Sasuke.
“No”, dijo Naruto tajante.
“Tu nivel de chakra es insuficiente.
Además, entre más clones, más carga le genera al cerebro.
Si lo intentas sin cuidado terminarás matándote”.
Ambos se vieron con incredulidad, ya que Naruto lo hacía como si nada y no sabían si les estaba tomando el pelo.
“Pero tú lo haces”, dijo Sakura.
“Es porque poseo mucho chakra, más de lo que puedan imaginar, y mi cuerpo es resistente”.
“Qué idiotez”, murmuró Sasuke, no creyéndole del todo.
“¿En serio crees que te creería?
¿Que eres un súper shinobi o algo así?” “Lo dice el chico del clan de ojitos mágicos que copia taijutsu y ninjutsu con una mirada”, dijo Naruto con sarcasmo.
“Sí, porque es el kekkei genkai de mi familia”, explicó Sasuke.
“Bueno, esto es algo similar, ya que también es un rasgo de clan”, dijo Naruto.
“Pregunten a Kakashi”.
Se libró con eso.
“Ahora, ¿por qué no regresamos al entrenamiento?” “¿Y esas cúpulas de hielo?”, preguntó Sakura tratando de cambiar de tema.
Sus músculos ardían al igual que sus pulmones.
“Ah, eso.
Pensé en aumentar mi afinidad de viento y fuego con ello”, dijo como si nada, sin mencionar el nen.
“Así aumento la potencia de mi katon”.
Era oficial: ambos acordaron tácitamente que Naruto era un monstruo.
Aunque Sasuke se quedó pensativo; de hecho, era un buen método de entrenamiento para aumentar la potencia de fuego.
Un rayo los sacudió a ambos.
“Bueno, basta de distracciones”.
Los tres volvieron a correr por el bosque de nuevo.
Después de unas horas de un entrenamiento infernal, Naruto los arrastró hasta su casa donde la comida estaba servida.
Ambos olieron la comida que desprendía un aroma tentador.
“Su recompensa”, dijo Naruto antes de dejarlos en la mesa.
Sakura tomó una cucharada con cautela.
“¿Tú lo hiciste?”, preguntó con incredulidad.
“Bueno, tenía que alimentarme de alguna forma”, respondió Naruto.
Sakura tragó saliva antes de probar la cuchara.
Sus ojos se abrieron de sorpresa.
Antes de darse cuenta ya se había acabado su plato.
“¡¿Cómo puede ser tan delicioso?!
Ay, mi comida… ¿quién se la llevó?”, dijo buscando a su alrededor.
Sasuke miraba el comportamiento de Sakura con cautela, verificando si Naruto manipuló la comida.
Sin embargo, al ver cómo Naruto le servía más a una Sakura angustiada, decidió arriesgarse.
Y la escena se repitió.
“¿Cómo…?”, preguntaron ambos.
“¿Cómo es que eres tan bueno en la cocina?” Naruto solo puso una mirada presumida.
“Soy así de bueno”, dijo inflando el pecho.
Ambos compañeros pusieron los ojos en blanco, pero no pudieron contradecirlo.
“Muy bien, ¿quién quiere entrenar ninjutsu después de esto?”, preguntó.
Pero por la forma en que unas cadenas doradas aparecieron desde la espalda de Naruto, se dieron cuenta de que no esperaba una respuesta negativa.
Terminaron el día yendo a sus casas con sus cuerpos adoloridos, apenas pudieron dar un paso.
Aunque Naruto les ofreció quedarse, ambos salieron huyendo por si a Naruto se le ocurría algún extraño entrenamiento durante la noche.
Solo se lamentaron por no poder probar su comida de nuevo.
“¿No crees que exageraste?”, preguntó Haku desde un lado.
“Estarán bien.
Al menos esto los ayudará a volverse más fuertes”, dijo Naruto.
“¿Ya terminaron?”, preguntó.
“Sí, deberían disiparse pronto”.
Ni bien terminó de hablar, Naruto sintió como los recuerdos fluían a su cabeza, haciendo una mueca de incomodidad.
“Uf, eso siempre se siente raro”, dijo Naruto con resignación, ganando una sonrisa de Haku.
“Ahora no seas un bebé.
Por cierto, ¿podrías ayudarme con un sello?”, preguntó, sus mejillas sonrojándose por la petición.
“Por supuesto.
¿Qué tenías en mente?”, preguntó Naruto como si nada.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com