Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 48

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
  4. Capítulo 48 - 48 Capítulo 48
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

48: Capítulo 48 48: Capítulo 48 Naruto se encontraba en las aguas termales, perdido en sus pensamientos.

Hasta ahora no conocía a ese misterioso maestro que Kakashi hablaba y el jōnin ya había salido de la aldea; aun así, ya esperaba algo como esto.

Había estado revisando distintas habilidades de barreras para mejorar sus sellos, y hasta ahora la que vio que más le podía ayudar era la de un anime llamado Souso no Frieren.

Su barrera en forma circular, formada por pequeñas barreras octogonales unidas, era interesante, en especial porque eran barreras individuales, por lo que podría crearlas en el punto justo de impacto para contrarrestar ataques de larga distancia.

Otra cosa interesante que encontró fue de un mundo donde había tatuajes que otorgaban poderes increíbles, Taboo Tattoo.

Si bien era tecnología avanzada, no creía que su fuinjutsu no pudiera replicarlos o mejorarlos.

De hecho, ya sabía que tendría que poner un sello de retroalimentación, disipación térmica, uno de acumulación de chakra, y eso solo para la de corte espacial.

‘No, saca tu cabeza de ahí, las técnicas espacio-temporales son demasiado problema’, pensó Naruto.

‘Además, ¿de dónde aprendería sobre el espacio y sus mecánicas?

No es como si pudiera pedirle a alguien que me enseñe’.

Naruto se quedó en shock un momento.

“Eso es”, gritó antes de rápidamente revisar su sistema.

¿Cómo pudo olvidarse de eso?

El sistema contaba con diferentes servicios de parte de los contratistas, ya que no todos eran peleadores o exploradores; había algunos que preferían enfocarse en otras áreas.

Había algunos a los que les gustaba enseñar o entrenar a otros.

Después de todo, lo único que parecía interesarles a la compañía era entretenimiento y recursos, ya que todos los marcados, aunque no los vendas, la marca permitía que la compañía pudiera crear clones a partir de la información del alma, pero tenía un límite de cuántos clones podrían crear por cada persona marcada.

Sería estúpido creer que solo te recompensarían por marcar personas y no venderlas.

Volviendo al tema, sí había varios maestros, pero dependiendo del tipo de enseñanza y su contenido, los precios iban en aumento entre más buscabas.

Sin embargo, había uno que le llamó la atención; tenía buenas reseñas y era demasiado barato.

‘Tiene que ser una broma’, suspiró.

‘Solo enseña cosas no sobrenaturales’.

Al parecer, el extraño contratista que se encarnó en un chistoso pulpo amarillo no enseñaba sobre cosas como manipulación de chakra y ninjutsu, pero podía enseñarte las bases, ayudarte con la elaboración de técnicas con sus conocimientos del comportamiento de las leyes del mundo a través de ciencia.

Además de que enseñaba de todo, como estilos de pelea, manejo de armas, política, cómo apostar, seducción, incluso cocina y preparación de licores.

‘Esto es extraño’, pensó Naruto suspirando.

Realmente había de todo en este extraño sistema.

“Son solo 50 por 5 años, créditos… ¿cómo se mantiene?”, al ver la cantidad de solicitudes lo entendió.

‘Aun así no podría contratarlo, con toda la vigilancia que le rodeaba’.

Naruto volvió a suspirar.

Aun así, sería una buena inversión y podría ayudarle con su desarrollo de técnicas.

“En serio, ¿a quién se le ocurre crear un sistema de aprendizaje de técnicas por medio de herencia o donación por parte de maestros?

Si alguien quisiera aprender por su cuenta, solo podría hacerlo con jutsus rango E en la academia”.

Eso era un fallo para él, ya que tendría que pedirle más a Kakashi o negociar con el Hokage, o a través de logros.

“Creo que tendré que empezar a crear mis propios jutsus”, pensó en voz alta.

Naruto volvió a quedar en silencio hasta que oyó una risa molesta y pervertida.

Al voltearse, vio cómo un anciano de largo cabello blanco estaba mirando por un agujero al baño de mujeres.

Una intensa furia se apoderó de él al recordar que Haku y Karin estaban ahí.

Naruto controló su sed de sangre y se acercó silenciosamente, suprimiendo su chakra, hasta posarse en la espalda del anciano.

“Oye, ¿qué crees que haces, bastardo?”, gruñó Naruto enfadado.

El anciano se volteó aún con una sonrisa.

“No me molestes, mocoso.

Si quieres ver, espera tu turno”, dijo mientras movía su mano en señal de que se fuera.

Sin embargo, esto causó que Naruto ya no pudiera contenerse y su sed de sangre explotó, poniendo en guardia al anciano.

Unas cadenas estaban atadas en los tobillos del anciano, quien no pudo reaccionar cuando Naruto lo alzó con sus cadenas y lo empezó a agitar y azotar contra todo.

“Maldito pervertido, antes de hablarme aprende a ser humano”, dijo mientras lo mandaba a volar.

Naruto no se dio cuenta de que el lugar donde lo tiró era en el baño de mujeres.

Pronto se escucharon gritos de las mujeres, que cambiaron por los gritos del anciano que ahora estaba siendo golpeado.

Naruto salió furioso, listo para matar al anciano si se atrevió a ver el cuerpo de las dos chicas de su familia.

Sin embargo, al salir rápidamente del baño de hombres en bata, se encontró con Karin y Haku que lo veían confundidas.

“Naruto”, dijo Haku confundida.

“Pensé que te quedarías un rato más”, preguntó.

“Parece que hay un alboroto en el baño de mujeres, me pregunto qué habrá pasado”, dijo Karin curiosa.

Naruto suspiró aliviado de que no les haya pasado nada.

“No es nada, solo una rata asquerosa que se coló”, dijo Naruto ya más relajado.

“Deberíamos irnos, quiero aprovechar para visitar a Hinata en el hospital”.

A Haku no le molestó.

“Deberíamos llevarle flores”, mencionó con una sonrisa.

Pronto salieron del establecimiento mientras charlaban.

Un sonido de fuertes pisadas resonó en la calle cuando un anciano ahora vestido corría con furia hacia Naruto.

“Túúú, maldito mocosooo, ¿cómo te atreves?”, dijo furioso.

“Eh, ¿quién es ese?”, preguntó Karin.

“Una rata asquerosa, no le hagas caso, se te pudrirán los ojos”, dijo Naruto con indiferencia.

Ahora que sabía que no logró ver el cuerpo de las chicas, Naruto estaba más calmado y ya no quería matarlo, pero aun así le desagradaban las acciones del extraño anciano.

“No soy una rata, maldito mocoso maleducado”, se quejó el anciano.

“¿Cómo te atreves a interrumpir mi importante investigación?

¿Acaso no sabes el valioso material que me hiciste perder?”, regañó el anciano.

Sin embargo, Naruto y su grupo pasaron de largo.

“Oye, no me ignores”, gritó el anciano.

“Ahora debes compensarme por mi pérdida”, dijo descaradamente.

Naruto suspiró antes de tomar una gran bocanada de aire.

“¡Auxiliooo!

Este viejo pervertido no le bastó con acosar a las mujeres del baño, ahora viene a acosarme a mí, un pequeño niño indefenso”, gritó Naruto.

Al ser un área turística de la aldea, no había muchos que lo conocieran.

“¡Claro que no!

¿Por qué me interesaría un mocoso?

Tus amigas son más atractivas”, dijo el anciano sin pensar.

Sin embargo, esto le ganó muchas miradas de disgusto y una mirada furiosa de Naruto.

“Este anciano quiere secuestrar a dos menores de edad.

Qué basura, viejo verde, asqueroso”.

Jiraiya tapó la boca de Naruto antes de llevárselo corriendo del lugar, ante las miradas sorprendidas de Haku y Karin, quienes se miraron antes de seguirlos.

Pronto el sannin estaba lejos de la escena.

“Maldito mocoso, me diste un susto”, dijo mientras se agarraba el pecho y trataba de recuperar el aliento.

“Escucha, mocoso, no soy un pervertido”.

Sin embargo, Naruto no le creyó.

“Mira, hablo en serio, soy el gran Jiraiya, un super pervertido”, dijo con orgullo.

Naruto usó su Raiton para enviarle un rayo en su cara, pero Jiraiya lo esquivó con facilidad.

“Ya para con eso, mocoso.

Diablos, por eso no me agradan los niños”, suspiró.

Al verlo bien, notó quién era.

Aunque los cambios eran muchos, no había duda de que era Naruto, solo que había cambiado.

Ahora era más parecido a su padre; tenía la forma del rostro de su madre y el pelo rojo y los ojos azules de Minato.

“Bueno, como sea, me largo, mocoso, solo deja de difamarme”, gritó antes de retirarse.

Naruto suspiró antes de voltearse hacia las chicas antes de continuar con su camino.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo