Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 49

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
  4. Capítulo 49 - 49 Capítulo 49
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

49: Capítulo 49 49: Capítulo 49 En un campo de entrenamiento, un ejército de Naruto se encontraba practicando.

Estaban distribuidos por elementos; había empezado a crear sus propios jutsus, algo que le resultó difícil, ya que no es como que haya una guía para crear jutsus.

Todo se reducía a usar control elemental y de la forma, y tratar de buscar los sellos correctos.

Si aun así no lograba progresar mucho, planeaba buscar información en los foros sobre jutsus interesantes.

Uno de los que había visto hace tiempo era el jutsu de fuego de zorro, que creaba diez orbes de fuego, pero eran muy lentos y su potencia no era mucha que digamos.

Otro también era el jutsu pilar de roca/tierra, que podía ayudar de forma defensiva o a modificar el terreno a tu favor, pero usarlo contra un Hyūga era darle la ventaja.

Aun así, estos jutsus mostraban las posibilidades de lo que podía llegar a hacer.

Otro jutsu interesante era el jutsu de hombre de fuego de Gabimaru el Vacío; aun si no era como los jutsus de su mundo, era una técnica que le parecía increíble, no solo por su aspecto sino por los usos que le daba, si, que se viera genial no tenía nada que ver.

“Ese es un entrenamiento interesante el que tienes ahí, enano”, dijo Jiraiya desde una rama de árbol.

“Vaya, como que hay muchos insectos en esta época”, dijo Naruto al aire.

“Y yo que pensé que solo les gustaba acosar niños en silencio, pero parece que no pudo resistir sus impulsos”.

Una ceja del peliblanco tembló de ira.

“Shee, no me interesan los mocosos como tú, solo vine porque me obligaron a esto”, se quejó Jiraiya.

“Desde ahora seré tu maestro, mocoso”.

Una sonrisa descarada apareció en su rostro.

“No, gracias.

¿No crees que es un poco tarde para decir eso?

El mes de entrenamiento empezó hace poco más de una semana y recién apareces”, dijo Naruto fulminándolo con la mirada.

“No quiero un maestro tan irresponsable”.

Se marchó caminando hacia sus clones a revisar el progreso.

“No tienes opción, son órdenes del Hokage”, dijo Jiraiya, quien se burló de su desgracia luego de mirar su expresión de molestia.

“Eh, ¿sabes cuántos se arrodillarían por una sola de mis enseñanzas, mocoso?

Después de todo, soy un sannin”, dijo con falsa arrogancia.

“Genial, otro sannin con una extraña fijación por los niños”, se burló.

Sin embargo, sabía que tenía las manos atadas.

Si el Hokage ordenó que entrenara con el viejo pervertido, no tenía otra opción.

“Bien, anciano, si vas a ser mi maestro, ¿qué es lo primero que vas a enseñarme?”, dijo desafiante.

“Un poco de respeto, mocoso”.

Jiraiya suspiró al ver la reacción de Naruto.

“Como quieras, ¿por qué no comenzamos evaluándote un poco, eh?”, dijo mientras bajaba de la rama.

Se tronaba los nudillos con una sonrisa desafiante.

Naruto no se quedó atrás; se colocó en posición de pelea mientras activaba su nen.

No usaría su Godspeed, quería probar una teoría.

El sol estaba bajando.

Naruto se hallaba tirado en el suelo, jadeando.

No le había podido hacer un rasguño al viejo.

Esto solo le mostró cuánto se estaba conteniendo Orochimaru en el bosque aquel día; si no fuera por eso, ya estaría muerto.

Su cuerpo estaba lleno de moretones y no había un músculo que no le ardiera.

Aun así, estaba satisfecho, no solo por el entrenamiento, sino también por haber probado lo que quería.

“Oooi, ¿estás todavía vivo?”, preguntó Jiraiya.

Sin embargo, por su tono se veía cuán divertido estaba por la situación.

“C-cállate, maldito anciano”, dijo Naruto frustrado.

Si no fuera por su enorme resistencia, ahora mismo estaría desmayado por el agotamiento.

“Heh, parece que estás bien después de todo”, se burló.

“Bien, desde ahora practicaremos un enfrentamiento diario, seguido por control de chakra.

En la tarde nos concentraremos en el jutsu de invocación”, dijo sin importarle si Naruto lo escuchaba o no.

“Además de que no me interrumpirás en la hora de mi investigación”.

Naruto vio la sonrisa pervertida de Jiraiya y, sin pensarlo, casi lo empaló con sus cadenas.

“Si tratas de espiar a alguna chica cercana a mí, sannin o no, encontraré la manera de castrarte y cambiar tus globos oculares por tus pequeños testículos”, amenazó.

Continuó susurrando amenazas hasta que Jiraiya se puso pálido.

“Mocoso, estás enfermo”, dijo Jiraiya verde de asco.

“Mejor ya vete, no seré fácil con tu entrenamiento”, dijo antes de marcharse.

“Ah, y una cosa más: deberías controlar ese temperamento.

No todos son tan amables; tarde o temprano podrías meterte en problemas”, advirtió.

Naruto esperó hasta que ya no pudo sentir el chakra de Jiraiya en el campo de entrenamiento antes de soltar un suspiro.

“Ya lo sé, anciano”, murmuró con fastidio.

Realmente se había puesto irritable últimamente, y lo peor era que no sabía por qué, o mejor dicho, no quería aceptarlo.

El pelirrojo se levantó del suelo sacudiéndose el polvo.

Viendo el campo destruido, parecía como si hubiera ocurrido una pequeña guerrilla, un efecto secundario del uso de clones.

Hasta ahora los había usado más para entrenamiento y había limitado su cantidad en conflictos.

Prefería entrenar y fortalecerse para pelear solo, de tal manera que cuando creara una buena cantidad de clones, fueran de buena calidad en vez de cantidad.

Aun así, sus entrenamientos se volvieron más fáciles, aun con la interferencia del chakra del Kyūbi, que empezó a sentir con sus habilidades sensoriales.

Honestamente, esta técnica era mejor que el Sharingan en su opinión, ya que uno necesitaba ver a alguien realizando la técnica bien para aprenderla correctamente o se grabarían sus fallos.

Pero con clones podía aprender rápido, modificarlo, pensar en movimientos y mucho más debido a los pensamientos individuales de los clones.

Empezando a caminar a casa, sus pensamientos vagaron en la prueba anterior.

Como sospechaba, su chakra y su nen reforzaban su cuerpo de manera distinta: uno lo hacía de manera interna, mientras que el otro de manera externa.

Aunque usarlos al mismo tiempo era complicado y lo obligó a mantenerse enfocado todo el tiempo y reduciendo la velocidad de reacción, el resultado valía la pena.

Mientras Naruto volvía a casa, en otro lado Jiraiya dejó de contener una mueca.

“Maldito mocoso, ¿de qué demonios está hecho su cuerpo?”, murmuró.

Sus manos temblaban mientras sus nudillos rojos e hinchados dolían como si hubiera golpeado un muro de metal sólido.

“¿Esto fue a causa de ese extraño poder que mencionó sensei?”, se preguntaba.

“A este paso terminaré retirándome como escritor más temprano que tarde”, suspiró.

“Maldito mocoso monstruoso, si controla su temperamento podría llegar a ser un gran shinobi, sin contar que no había rastros del poder del zorro”.

Jiraiya se quedó viendo al suelo con melancolía.

“Minato, Kushina, ¿qué clase de monstruo trajeron al mundo?”, dijo con resignación mientras volvía a caminar en dirección de la torre del Hokage.

Después de todo, debía informar el progreso del entrenamiento y sus hallazgos.

“Pero antes, un pequeño desvío no estaría mal”, dijo con una sonrisa pervertida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo