Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 50
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 50 - 50 Capítulo 50
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
50: Capítulo 50 50: Capítulo 50 El mes pasó con rapidez, en este tiempo Naruto no dejó de visitar a Hinata o preparar las comidas para Haku y Karin, quienes no dejaron de ayudarlo con su entrenamiento.
Después de su entrenamiento con Jiraiya, Haku y Karin le ayudaban a organizar sus descubrimientos y pensar en estrategias y nuevas formas de mejorar o usar lo que tenía.
En ese tiempo, Naruto tuvo que visitar a Hinata fuera de horario, ya que los Hyūga empezaron a vigilar su cuarto más, después de un incidente que hubo en el hospital.
Naruto recuerda cómo encontró a Gaara tratando de matar a Lee; por suerte se dio cuenta de su chakra para detenerlo a tiempo, pero casi comienza un enfrentamiento en el hospital que fue parado por Shikamaru, quien también entró a ver qué pasaba.
Actualmente Naruto se hallaba trazando sellos de manos.
“Jutsu de invocación”, gritó mientras trazaba los sellos.
Un enorme sapo azul verdoso apareció, era del tamaño de un perro, quizás más.
Al inicio él no quería firmar el contrato de los sapos, pero Jiraiya insistió y después de ver cierto nombre escrito en el pergamino Naruto lo firmó.
“Bien, mocoso, ya solo quedan dos días antes de la parte final del examen”, dijo Jiraiya mientras lo observaba.
“Dudo que alguien tan descarado como tú no pueda pasar, aunque me preocupo por el futuro de la aldea cuando te asciendan a chūnin”, se rió.
Naruto lo fulminó con la mirada; en este tiempo había tenido muchos roces con Jiraiya, pero el anciano era difícil de odiar para siempre.
Poco a poco logró romper sus barreras con cosas como esa; aunque se estaba burlando, no dudó en que se convertiría en chūnin.
“Cállate, sabio pervertido, ya verás, tarde o temprano te patearé el trasero a ti también”, dijo Naruto con determinación.
Desde que comenzó su entrenamiento su objetivo cambió poco a poco en superar a aquel sannin pervertido, por eso empezó a esforzarse todavía más.
Aun así tenía que admitir que tanto su taijutsu como su ninjutsu dieron un gran salto.
“Jajajaja, puras palabras y poca acción”, se rió Jiraiya.
Naruto estaba por replicar cuando el sabio lo interrumpió.
“Estaré esperando ese día, mocoso.
Si lo logras te invitaré a todo el ramen que quieras”, dijo con una sonrisa brillante.
Naruto se sonrojó un poco de vergüenza, no solo por la confianza del sannin sino también por la idea de comer todo el ramen que pudiera.
Si bien ya no le faltaba el dinero, tampoco consumía ramen todo el tiempo; desde que era encargado de la comida, había reducido la ingesta de ramen.
Aun así tenía la costumbre de cocinarlo una vez por semana y visitar el puesto de Ichiraku cada vez que podía.
“C-cállate, viejo”, dijo Naruto.
“¿Qué es esto?
El mocoso descarado mostrando vergüenza, qué gran evento, el fin del mundo”, se burló más el sannin.
“Grrrr, maldito anciano”, dijo antes de lanzarse a tratar de golpearlo.
Jiraiya bloqueó y esquivó los golpes con facilidad; después de un rato de intercambio de golpes ambos se detuvieron.
“Buen intento, mocoso”, dijo Jiraiya antes de cambiar su semblante.
“He oído que te contaron algunas cosas de tus padres, en especial de tu madre”, habló con cuidado, pues ya veía que Naruto tenía fuerza suficiente para tener al menos la mitad de la verdad.
Naruto se puso tenso y en guardia al instante.
“Sabes, yo era un conocido suyo”, dijo Jiraiya.
“Recuerdo que—”.
“Cállate”, gritó Naruto interrumpiéndolo.
Jiraiya se dio cuenta de que Naruto estaba sorprendido por el grito; ni siquiera él se esperaba eso de sí mismo.
“Naruto”, dijo Jiraiya preocupado, notando el miedo en sus ojos.
No entendía qué era lo que temía Naruto, pero sabía que debía escuchar la verdad.
“Solo cállate”, dijo Naruto con un tono más melancólico.
En este tiempo había pensado mucho en ellos; ya sabía quién era su madre y sospechaba la identidad de su padre.
Además, el pergamino que le dio el Tercero le hizo ver el cariño que le tenían, pero una parte de él dudaba, dudaba de si realmente su cariño era real o era algo que él engrandeció para mentirse a sí mismo.
Se había repetido que su madre y su padre lo amaban, pero ¿y si no era así?
Saber que Jiraiya los conoció y que sabía la respuesta causó que se alterara y asustara.
Si sus padres realmente lo odiaban y él se mintió a sí mismo todo este tiempo, si eso fuera verdad, ¿cómo podría soportarlo?
Prefería no saber y seguir creyendo que lo amaban.
Jiraiya vio la lucha interna de Naruto y sus dudas, suspiró resignado.
En este tiempo Naruto fue muy enérgico y animado a pesar de su aspereza, cosa que le hizo olvidar cuán lastimado estaba realmente.
Aun así sabía que debía decirle, o Naruto podría quebrarse tarde o temprano.
“Sabes, yo te puse tu nombre”, dijo sorprendiendo a Naruto, que lo miró con los ojos muy abiertos.
“En ese tiempo había publicado mi primer libro, pero no fue bien recibido.
Tu padre era un gran fan”.
Una risa nostálgica salió de su boca.
“Ellos—”.
“Detente, por favor, detente”, suplicó Naruto sin poder moverse.
“Ellos te amaban, Naruto”, dijo Jiraiya, sorprendiendo a Naruto.
Vio cómo el cuerpo de Naruto se relajó y se desplomó en el suelo.
“Tu padre me pidió permiso para usar el nombre Naruto para ti, esperando a que te parecieras al personaje de mi libro y tuvieras un futuro brillante”.
Jiraiya no se detuvo; sabía que el niño lo necesitaba.
Si se detenía ahora era probable que Naruto se quebrara.
“Tu madre estaba emocionada de tenerte, y tu padre no podía dejar de sonreír y abrazar su estómago”.
La voz del sannin resonaba en el claro sin saber si Naruto lo escuchaba o no.
“Esa mujer me amenazó múltiples veces, diciendo que me mataría si llegaba a corromperte, mujer de poca fe”, se rió.
“Eres muy parecido a tu madre, aunque con los ojos de tu padre”, terminó.
“Ellos no dejaron de amarte, Naruto.
Hasta el último momento ellos no dejaron de amarte”.
Las lágrimas de Naruto empezaron a caer sin darse cuenta.
Jiraiya suspiró cuando empezó a oír los sollozos ahogados de Naruto, dejándolo desahogarse.
Sacó un libro un poco viejo entregándoselo.
“¿Por qué?”, susurró Naruto.
“¿Por qué ahora?”, dijo más alto, siendo escuchado por el sannin.
“Porque ahora eres más fuerte para defenderte.
Antes, si te decíamos la verdad, corrías peligro de que la información se filtre y tú estuvieras en peligro”.
Jiraiya se movió hasta estar frente a Naruto.
“Naruto, no dudes de que fuiste amado”, dijo Jiraiya, poniendo su mano en el hombro de Naruto cuando empezó a llorar de nuevo.
“El viejo Hokage te lo ordenó, ¿verdad?”, dijo Naruto ya más calmado, dudando de las intenciones del sannin.
“No culpes al viejo”, dijo Jiraiya sin confirmar o negar nada.
“Él ya está viejo, ha vivido y perdido demasiado.
A veces se olvidan de que todavía es humano, capaz de equivocarse y arrepentirse”, dijo Jiraiya.
“Puede que pareciera que te dejó a tu suerte, pero no dejó de protegerte a su manera.
Si se hubiera enfocado en ti hubiera sido sospechoso y los enemigos no lo hubieran dejado pasar”.
“Además, el anciano estaba devastado cuando retomó el mando, sin nadie adecuado para asumir el puesto, y con la amenaza inminente de las otras aldeas ante nuestra debilidad.
Tuvo que tragarse la tristeza e ignorar el duelo de su esposa, quien murió el día del ataque del Kyūbi”, dijo sorprendiendo al Uzumaki.
“Ella fue quien ayudó a traerte al mundo”.
“Sé que sensei cometió muchos errores, pero él también se esforzó mucho en protegerte de los enemigos externos para que tuvieras una vida relativamente normal, pero su cansancio le hizo perderse de los enemigos internos.
No te pido que lo perdones, solo que trates de entender”, pidió Jiraiya.
“Él realmente te aprecia, aun si su puesto no lo deja demostrarlo”.
Al ver que Naruto no hablaba, solo asentía.
Se dio cuenta de que fue demasiado para él.
“Kushina Uzumaki, ese era el nombre de tu madre”, dijo finalmente antes de sostener a Naruto para llevarlo a casa en su espalda.
Naruto ya sabía el nombre de su madre, pero era bueno confirmarlo.
El cansancio mental lo consumió enviándolo al mundo de los sueños con un solo pensamiento: ‘fuiste amado’.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES eiden_uzumaki nota: hola de nuevo, como agradecimiento por votar he decidido agregar mas capitulos, entonces se quedara que naruto sera un poco mas oscuro, tampoco pienzo hacer un dark naruto, no se olviden de comentar, me gusta leerlos, y una ultima cosa, en un futuro pienso poner una mision en harry potter, pero hay varias, una que los lleva a la epoca de los merodeadores para conquistar a las tres hermanas black, u otra para proteger a luna, cabe aclarar que tanto bellatrix como luna me encantan, perome inclino mas a luna por lo que dependiendo de que elijan luna estara asegurada.
otra pocion es si eligen la epoca de los merodeadores y luego la de luna pero sin afercatr el canon o que una sea continuacion de la otra manteniendo las consecuencias.
tambien queria saber si los viajes tardaran o quieren que sean rapidos para volver a la mision principal de naruto ya que igualmente planeo continuar el fic despues de que acaben los eventos de shippuden.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com