Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 53
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 53 - 53 Capítulo 53
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
53: Capítulo 53 53: Capítulo 53 Karin, Haku y Hinata se hallaban caminando hacia el estadio.
Hinata se había encontrado con ambas en el camino, por lo que decidieron ir juntas.
Hinata empezó a hacer conversación con Karin, quien se mostraba brusca, pero con la intervención de Haku poco a poco empezó a ser más suave con Hinata.
“Ya veo, así que Naruto al fin sabe el nombre de su madre, me alegro por él”, dijo Hinata con una sonrisa y un sonrojo.
Aún recordaba la nota de Naruto animándola y el bento, estaba muy delicioso; después de eso una calidez empezó a surgir con más intensidad en su pecho.
Aún se sentía avergonzada de su arrebato y las palabras de Naruto, pero le hacía feliz saber que él la veía de esa manera.
Estaba tan feliz que ni los comentarios degradantes de su padre le afectaron, aun así estaba preocupada por los susurros que escuchó de los demás miembros del clan.
“Bueno, al menos ahora está más calmado”, dijo Haku.
“Haku estaba bastante enojada mientras lo regañaba, dio mucho miedo”, se burló Karin.
“No fue así, solo hablé un poco con él”, dijo la kunoichi sonrojada.
Hinata se reía de la interacción de las chicas que se habían vuelto más cercanas.
“Deberías visitarnos más seguido, Hinata, podríamos preparar un cuarto para ti”, ofreció Haku con amabilidad.
Había oído lo que pasó de parte de Naruto, por lo que quería darle un lugar seguro a donde escapar a la chica de ojos perlados si lo necesitaba.
“No creo que mi padre apruebe que entre así en la casa de un chico de esa manera”, dijo Hinata avergonzada, a lo que Haku se rió discretamente.
“Al diablo lo que quiera, solo ven, la comida de Naruto es increíble”, dijo Karin.
“Lo pensaré”, dijo Hinata con una sonrisa.
Las tres continuaron charlando en el camino entre risas y juegos, mientras hablaban sobre quién llegaría a la final y cosas sobre la aldea.
En otro lado, Naruto se encontraba en uno de los pasillos del estadio esperando a que sea hora de empezar.
Había salido temprano para evitar cualquier problema, pues no dudaba que los Hyūga buscarían manera de meterse con él; por suerte no fue así.
Aun así empezó a reflexionar sobre cómo enfrentarse a Neji.
Sabía que tenía la ventaja, pero aun así quería vencerlo de manera que lo aplastara ante Hiashi.
Se le ocurrieron un par de ideas, pero no estaba de más planear con antelación.
El sonido de unos pasos junto al chakra familiar llamó su atención.
Hiruzen avanzó en su dirección hasta detenerse a unos pasos.
“¿Estás listo, Naruto?”, preguntó con su sonrisa tensa; sabía que no habían hablado desde lo de Karin y eso había terminado mal.
“Sí, estoy listo”, dijo Naruto.
Un silencio incómodo quedó en el aire.
“Me alegro, espero tu victoria”, dijo antes de proceder a retirarse.
Naruto dudó, aún seguía enojado, pero las palabras de Jiraiya resonaron en su cabeza: ‘es un hombre cansado’.
Naruto suspiró.
“Quiere… ¿quieres ir a comer ramen para celebrar?”, preguntó desviando su mirada.
Hiruzen se detuvo antes de voltear a verlo con una sonrisa.
“Me encantaría, Naruto”.
Sabían que no era mucho, pero era un inicio.
“Esta vez tú pagas”, dijo Naruto un poco más emocionado.
“Todavía estoy corto de dinero después de que me exprimieras todo”, dijo en tono burlón.
Hiruzen se rió entre dientes del chico delante suyo.
“Como quieras, pero no más de tres tazones o me dejarás pobre tú a mí”, devolvió la burla.
Naruto chasqueó la lengua.
“Jiji, tacaño”, murmuró, sorprendiendo al Hokage por aquel título antes de que una risa cálida saliera de su boca.
“Está bien, que sean cinco”, dijo antes de retirarse.
Después de unos momentos, fuertes estruendos y vítores empezaron a sonar mientras llamaban a los participantes para comenzar la última prueba.
Una sonrisa se formó en el rostro de Naruto; después de todo, Hiruzen fue alguien importante para él por mucho tiempo, y después de tantas peleas y discusiones, hablar normalmente y compartir un tazón de ramen gratis sonaba bien.
“Parece contento, Lord Tercero”, dijo la voz del Kazekage.
“Buenas noticias, supongo”, dijo con una risa inquietante.
“Algo así”, respondió evadiendo la pregunta, aún con la guardia en alto ante su homólogo de la Arena.
“Deberíamos dar comienzo al evento y no dejar esperando a los espectadores”.
“Lo espero con ansias”, respondió el Kazekage con emoción; aun así no se perdió las miradas del Hokage que lo evaluaban discretamente.
Sus pensamientos lo llenaban de alegría anhelante ante lo que estaba por pasar.
Naruto estaba parado junto a los demás participantes, viendo cómo faltaban dos personas, el ninja del Sonido y Sasuke.
Cerró los ojos con sospecha, solo esperaba que Kakashi no se le ocurriera llegar tarde a algo como esto.
Pronto la espera terminó con los nervios por la ausencia del Uchiha.
“Maldito cíclope”, murmuró Naruto antes de concentrarse en Neji, quien lo miraba con hostilidad.
Naruto no se intimidó.
“Tranquila, princesita, pronto llegará tu turno”, dijo Naruto antes de voltear a ver a Gaara, quien también lo miraba con intensidad.
Naruto sabía que él sería el rival más duro.
Tenía una posibilidad de 50/50 de ganar, pero aun así no se dejaría intimidar.
Una sonrisa se formó en su rostro; un mes era mucho tiempo para desarrollar más su hatsu, en especial porque tenía sus clones y a Haku para ayudarle.
“Muy bien, daremos comienzo al primer combate, Neji Hyūga vs Naruto Uzumaki, los demás participantes retírense a la sala de espera por su turno”, habló el nuevo proctor.
Naruto se alistó, quedando frente a frente con Neji, quien aún no se ponía en posición de pelea.
“Normalmente te pediría que te retiraras para no perder mi tiempo, pero se me ordenó mostrarte tu lugar, Uzumaki Naruto”, dijo Neji con un tono indiferente.
“Y yo prometí hacerte pagar por lo de Hinata, princesita”, dijo Naruto, haciéndolo enfadar.
“Realmente se nota que eres su sobrino, ambos igual de despreciables”.
“No me compares con él”, dijo Neji enojado.
“Te mostraré el límite que no puedes cruzar”.
Su postura era una ya conocida para él: el Jūken, sus ojos ya activados y listos para reaccionar ante cualquier movimiento.
Naruto sabía que no debía contenerse, no lo merecía.
“Comiencen”.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com