Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 56
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56: Capítulo 56 56: Capítulo 56 A medida que el combate avanzaba, Naruto empezó a pensar en el extraño ambiente que se respiraba durante los exámenes.
La inquietud comenzó a invadirlo conforme pasaba el tiempo, especialmente porque podía sentir la sed de sangre de Gaara aumentando hasta límites peligrosos.
El combate entre Temari y Shikamaru se estaba alargando.
Shikamaru hacía uso de su ingenio y de herramientas ninja para acorralar poco a poco a Temari.
Naruto estaba sorprendido por la astucia del Nara; incluso ahora no se le ocurría una forma clara en la que Shikamaru pudiera ganar… y aun así lo estaba logrando.
Temari estaba siendo empujada contra las cuerdas, quedándose sin opciones.
Cada acción del Nara desencadenaba una nueva trampa, y las propias decisiones de la kunoichi de la Arena aceleraban su caída.
No porque fueran erróneas, sino porque estaban siendo anticipadas con precisión quirúrgica.
Solo fue cuestión de tiempo antes de que Shikamaru obtuviera la ventaja definitiva.
El uso combinado de bombas luminosas y la sombra proyectada por el abanico de Temari terminó dándole la victoria.
Pero entonces ocurrió algo que nadie esperaba.
Shikamaru se rindió.
“¿Qué demonios…?
¿Debes estar bromeando?” murmuró Naruto, incrédulo.
“Después de tanto trabajo… ¿y se rinde como si nada?” Puede que Shikamaru tuviera poco chakra, pero aun así Naruto sabía que era más que capaz de continuar un poco más.
“En efecto, Shikamaru tiene razón” dijo Shino, interrumpiéndolo.
“Continuar peleando en ese estado es una estupidez.” “¿A qué te refieres?” preguntó Naruto.
Shino, sorprendentemente, continuó hablando más de lo habitual.
“Shikamaru no gana nada al continuar.
Nuestra promoción no depende de ganar todos los combates, sino de demostrar que somos capaces de actuar como líderes y estrategas.” “Forzar un conflicto cuando ya no puedes continuar no tiene sentido.
Es solo buscar tu propia muerte, y más cuando no estás obligado a hacerlo.
Saber cuándo retirarse es igual de importante.” Naruto se quedó en silencio, reflexionando.
Se dio cuenta de que aún tenía mucho que aprender.
Huir de un combate nunca había sido algo que se detuviera a considerar seriamente, pero viéndolo desde esa perspectiva… Shikamaru había hecho lo correcto.
“Entiendo… gracias, Shino” dijo Naruto.
Shino solo asintió en reconocimiento.
Shikamaru no tardó en retirarse de la arena, bajo la mirada frustrada de Temari, quien claramente no quería aceptar el resultado.
“Parece que Mari-chan está furiosa” dijo Naruto con diversión.
“No sé si estás loco o si tienes unas bolas de acero para provocar a mi hermana” comentó Kankurō.
A el, no le molestaba.
Solo era cuestión de tiempo para que el pelirrojo de la Hoja cayera.
“Se tomará un descanso de diez minutos.
Después continuaremos con el siguiente combate: Sasuke Uchiha vs Sabaku no Gaara.” Naruto escuchó el anuncio con atención.
Estaban ganando tiempo.
Sasuke aún no aparecía, y la impaciencia del público y de los altos mandos comenzaba a notarse en los murmullos de descontento.
‘Maldito Kakashi… de todos los momentos para llegar tarde, tenía que ser ahora.
Bueno, ese será un duro golpe para el trasero de pato’, pensó Naruto.
Temari regresó al palco como si nada.
“Buena pelea, piernas-chan” dijo Naruto.
“¡Túúú… grrr!” gruñó Temari, hervida de furia.
“Por lo que vi, te sirvieron bastante durante tu combate” añadió él con descaro.
Fue un golpe directo al orgullo de la kunoichi, que solo pudo huir de las sombras del Nara.
“Aun así, tus jutsus de viento sí que son potentes” la elogió Naruto.
Temari resopló, avergonzada, antes de sentarse e ignorarlo por completo.
Mientras esperaba, Naruto comenzó a poner música para relajarse.
Era una de las funciones que más le gustaban; a veces incluso la usaba durante sus entrenamientos.
Una sonrisa se formó en su rostro cuando la canción de Misión Imposible comenzó a sonar.
Se la habían recomendado en el foro del club del ramen, y tenía que admitir que era buena… además de aumentar la tensión del ambiente conforme el tiempo se agotaba.
Justo cuando la música llegaba a su clímax, un vórtice de aire surgió en la arena.
Sasuke y Kakashi aparecieron en el último segundo.
‘Valió la pena’, pensó Naruto mientras guardaba la canción en su lista de reproducción.
“Ya era hora” murmuró.
El combate dio inicio entre el rugido del público.
Pronto se hizo evidente el resultado del entrenamiento de Sasuke: en un solo mes había logrado aumentar su velocidad hasta el nivel de Lee.
Naruto se sintió frustrado.
Ser capaz de copiar el estilo de pelea de alguien con solo verlo era hacer trampa… aunque tampoco podía quejarse demasiado teniendo el sistema.
Pensando en eso, comenzó a revisar las tiendas de los contratistas, un lugar donde muchos vendían objetos a cambio de dinero o puntos.
[Sharingan de 3 tomoe – 20 puntos] [Mangekyō Sharingan – 80 puntos] ‘Ok… no sé por qué me sorprendo’, pensó Naruto.
No solo se vendían ojos Sharingan con el nombre del usuario original, sino también con habilidades ya despertadas.
Había de todo: desde los de Sasuke hasta los de Madara.
Y no solo Sharingan; también Byakugan, Rinnegan y otros dōjutsu.
Dependiendo del poder, los precios podían llegar a ser tan altos como una plantilla T6 o incluso T7.
[Seis Ojos– 180 puntos] Ese fue el que más le llamó la atención.
Un contratista había logrado separar la habilidad de Satoru en un par de ojos trasplantables como un Sharingan.
Según la descripción, se aferraban al alma del portador, permitiendo regenerarse si se dañaban, y en sus mejores versiones no estaban limitados a la energía maldita.
‘Esto podría ser útil para mi control de chakra… incluso para mi nen’, pensó.
‘Aun así, tendré que esperar.
No tengo créditos suficientes, y menos después de comprar la plantilla de Haku.
Y si Hinata se une, también necesitaré una para ella’.
Al pensar en eso, Naruto recordó la plantilla que había comprado para Haku al inicio del mes de entrenamiento.
Tras revisar distintas opciones que complementaran su kekkei genkai, la más compatible había sido una que escuchó mencionar al inicio de su camino.
[Ur Milkovich – T6 – 200 pts (630)] Un grito sobresaltó a Naruto.
De pronto, una oleada de somnolencia cayó sobre él.
‘Genjutsu…’, pensó.
Antes de que pudiera reaccionar, terminó cayendo en el mundo de los sueños, mientras sonidos de explosiones resonaban a lo lejos.
‘Demonios…’ Fue su último pensamiento.
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