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Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 58

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58: Capítulo 58 58: Capítulo 58 Haku y Hinata corrían por la aldea, esquivando grandes aglomeraciones.

“Estilo de Hielo: Dragón Blanco.” Un enorme dragón de hielo salió disparado, destruyendo un callejón y arrastrando consigo a varios ninjas de la Arena y del Sonido.

Haku se detuvo frente a Hinata con semblante serio.

A pesar de haber intentado atacar solo a enemigos aislados, habían logrado detectarla.

Ahora huían de los shinobi enemigos.

Haku agradecía haber conseguido la plantilla de Ur.

La mezcla de eternano y chakra estaba dando como resultado algo monstruoso: ya no necesitaba agua para generar hielo, sus jutsus eran más potentes y consumían mucho menos chakra.

Pero no estaba exento de problemas.

Ahora poseía un núcleo mágico conectado directamente a su red de chakra.

“Ahí están” se escuchó una voz a lo lejos.

“Maldición” murmuró Haku, tomando a Hinata del brazo mientras buscaba perder a los perseguidores.

Todo había comenzado por culpa de dos ninjas de Kumo que intentaron aprovechar el caos para llevarse a Hinata.

No sabía cómo las habían localizado, pero ya estaba empezando a enfurecerla.

“H-Haku-chan… yo…” jadeó Hinata.

Sus pulmones ardían y el dolor en su pecho se intensificaba; su cuerpo estaba al límite.

“Resiste, Hinata” dijo Haku con evidente preocupación.

Giró bruscamente hacia otro callejón… pero estaba bloqueado.

Ese instante de duda fue suficiente.

Los ninjas de Kumo las alcanzaron.

“Vaya, parece que no tienen salida” se burló uno de ellos.

“Un Byakugan y un kekkei genkai de hielo… y encima ambas mujeres.

Parece que seremos bien recompensados.” Las manos de Haku temblaron.

Pero poco a poco, su expresión cambió.

“No necesito un arma que no pueda matar…” Las palabras de Zabuza resonaron en su mente como un eco imborrable, junto a la imagen de ella y Zabuza muertos en el puente.

Su sed de sangre comenzó a filtrarse sin control, haciendo que los dos ninjas dudaran por un instante.

Hinata miró a Haku con preocupación.

“Uno muere para que otro viva…” Las palabras de Naruto resonaron ahora en su propia mente, recordando aquella conversación.

En un solo movimiento, la espada de Zabuza emergió del inventario.

El aire a su alrededor comenzó a descender bruscamente de temperatura.

‘Ah… es cierto.

Si es para proteger a mis seres queridos… entonces…’ La intención asesina se apoderó del callejón.

Los ninjas de Kumo reconocieron la espada al instante.

Sus rostros palidecieron, pero la codicia pudo más.

Infundieron sus espadas con raiton y se prepararon.

El silencio se cernió sobre ambos bandos.

Y entonces— En un estallido de velocidad, Haku se lanzó al ataque.

Aunque la Kubikiribōchō era enorme para un espacio tan reducido, Haku la blandió con maestría.

“CLIIINNNG.” El choque metálico resonó con violencia.

Haku giraba con gracia, guiando su espada para mantener a raya a ambos enemigos.

Su hielo era seco, sin agua, lo que le permitía aislar fácilmente los rayos eléctricos.

“Maldición…” Uno de los ninjas salió despedido tras intentar bloquear un golpe directo.

No solo sus jutsus se habían potenciado; su fuerza física también.

Por lo que había entendido, el eternano era similar a la energía natural.

Los magos la absorbían pasivamente y sus núcleos procesaban una parte en poder mágico antes de liberarla al ambiente.

No sabía cómo era posible usar magia en un mundo sin eternano.

Si fuera una sabia, se daría cuenta de que su núcleo absorbía tambien energía senjutsu del entorno.

La Compañía lo había adaptado así para funcionar en cualquier mundo.

Haku alzó la espada y descargó un golpe descendente.

El peso del arma, sumado a su fuerza aumentada, partió la espada del ninja de Kumo… y a él con ella.

Haku giró lentamente, con una mirada fría, hacia el ninja restante.

Este la observó con horror.

“D-demonio…” gritó antes de salir corriendo.

“Estilo de Hielo: Dragón Blan—” Fue interrumpida.

Unos brazos rodearon su cintura desde atrás.

“Está bien…” susurró una voz conocida.

“Estoy bien, Haku-chan.” La voz de Hinata estaba quebrada por el llanto.

“No hay enemigos… puedes bajar tu espada.” Haku reaccionó al instante, saliendo de su trance.

Entonces vio la destrucción que había causado.

El abandono de Zabuza había dejado una herida profunda en su corazón.

Siempre había maldecido su incapacidad de matar… hasta ahora.

No se había dado cuenta, pero al ver a Hinata en peligro, había entrado en un frenesí.

Sintió la humedad de las lágrimas de la chica amable que se había convertido en su amiga.

Con quien compartía té, prensaba flores y aprendía a preparar pomadas.

“Yo… lo siento, Hinata-chan” dijo con voz ronca, mientras las lágrimas brotaban.

“No quise asustarte…” Haku se reprendía por haber hecho llorar a su amiga.

“Está bien, Haku…” respondió Hinata con suavidad.

“Solo… no quería que dejaras de ser tú misma.” “Estamos bien… así que no tengas miedo.” Hinata consoló a Haku mientras esta temblaba.

Cuando ambas se calmaron, Haku dudó antes de tomar la mano de Hinata, pensando que la mancharía con sangre.

Hinata no dudó ni un segundo.

“Vamos, Haku” dijo con una sonrisa suave, los ojos aún húmedos.

Haku sonrió.

‘Hinata es muy amable… esta vez no seré un simple escudo, seré la espada que los proteja’ pensó con calidez.

Ambas reanudaron la carrera hacia los refugios civiles.

Algunos ninjas de Konoha las vieron, pero al reconocer a Hinata, las dejaron pasar.

Desde los tejados, Hiashi observaba.

Vio a su hija correr de la mano de la acompañante del Uzumaki.

Al verla acorralada, estuvo a punto de intervenir.

Por un instante, un sentimiento de hundimiento y rabia surgió en su pecho.

La charla con Neji… El recuerdo de su hermano… Todo seguía afectándolo más de lo que quería admitir.

Finalmente, Hiashi se retiró para continuar combatiendo.

A un lado, Neji también había observado la escena, dispuesto a intervenir si era necesario.

Aún no sabía cómo procesar la verdad sobre la muerte de su padre… ni cómo disculparse con su prima por el trato injusto que le había dado.

Al ver la forma en que el líder del clan protegía a su hija, sentimientos conflictivos comenzaron a surgir en su interior.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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