Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 6

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
  4. Capítulo 6 - 6 Capítulo 6
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

6: Capítulo 6 6: Capítulo 6 Naruto se encontraba saliendo de su entrenamiento con el equipo 7.

Ya llevaban tres días así; según Kakashi, quería reforzar el trabajo en equipo antes de emprender una misión.

Hasta ahora el entrenamiento le resultaba frustrante: solo se enfocaban en formaciones y ejercicios básicos.

Por suerte para él, se encontraría hoy con Hinata para entrenar.

Su habilidad Body Tune Up le permitía tener su cuerpo en óptimas condiciones; eso no significaba que estuviera al máximo, aún podía entrenar para mejorar más.

Era solo que su cuerpo ya no decaería por falta de entrenamiento o mala nutrición, dejándolo en un estado óptimo y saludable para su especie.

Mientras caminaba, Naruto seguía enfocado en su pantalla, observando videos sobre cómo entrenar su control elemental.

Hasta ahora era lo más útil, ya que los foros a menudo contenían basura o temas que no le interesaban, y debido a lo tarde que llegó muchos temas ya habían sido hablados.

Había muchos mensajes entrando al mismo tiempo, por lo que era difícil sacar información útil.

Al llegar, se dio cuenta de que Hinata aún no estaba.

“Debió haberse tardado en su entrenamiento”, susurró.

Sentándose en la base de un árbol, empezó a revisar la tienda en busca de cosas útiles.

“Esta cosa tiene de todo: planos, frutas del diablo… ¿qué es eso?, ¿¡esclavos, qué demonios!?” murmuró.

Naruto sabía desde la misión de Mizuki que esta cosa no era buena, nunca lo ocultaron.

En la tienda se podía comprar de todo, incluso animales exóticos, plantas y casi cualquier cosa.

“L-lo siento, Kurenai-sensei extendió el entrenamiento”, dijo Hinata mientras trataba de recuperar el aliento.

Naruto vio su rostro sonrojado por el esfuerzo.

Adorable, pensó, solo para verla ponerse aún más roja al darse cuenta de que él la miró demasiado tiempo.

“No te preocupes, yo también llegué no hace mucho tiempo”, dijo Naruto tratando de consolarla.

Hasta ahora se habían encontrado para entrenar en estos tres días; a Hinata aún se le dificultaba estar muy cerca de él o combatir, ya que no quería lastimarlo.

A decir verdad, le costó mucho convencerla de que dejara de contenerse contra su clon.

Naruto se dio cuenta de su nivel de inmediato: a pesar de su timidez, Hinata era muy buena en taijutsu, mientras que él, a pesar de tener los conocimientos de Killua, aún no había dominado por completo sus técnicas, además de que no tenía tanta experiencia.

“Muy bien, ¿por qué no comenzamos esta vez con tres clones?”, dijo Naruto emocionado.

Hinata, aunque nerviosa, formó una sonrisa en su rostro.

Poco a poco se estaba acostumbrando a pelear con ellos.

Por curiosidad, él había tratado de enseñarle algunas técnicas de Killua y métodos de entrenamiento de la familia Zoldyck que no fueran brutales para ella.

Mientras Hinata luchaba, Naruto se sentó en pose meditativa.

Él no tenía a nadie que le ayudara con su nen, por lo que tenía que entrenarlo por su cuenta.

Mientras se concentraba, varios clones creados con anterioridad estaban entrenando para controlar el chakra de rayo y el control de chakra.

Hinata miraba a los clones entrenando.

Aún recordaba que, al inicio, cuando los vio por primera vez, se sorprendió.

No podía creer que tal método existiera.

Ver cómo Naruto se esforzaba la motivaba a esforzarse más para no quedarse atrás.

Los clones se movieron con precisión para atacar.

A Hinata le costaba atacar; los clones lo hacían sin piedad, cada golpe iba con fuerza controlada.

Hinata bloqueó los golpes con dificultad; sin embargo, apenas tenía tiempo de reaccionar.

Un golpe la hizo retroceder, y rápidamente se levantó y volvió al ataque.

Naruto abrió los ojos mientras suspiraba.

“Uff, esto es difícil.

A este paso tomará un par de semanas antes de que pueda lograrlo”, murmuró.

Decidiendo que era suficiente, se unió al entrenamiento de ninjutsu con Hinata.

Era bastante efectivo su control de chakra cuando uno de ellos podía literalmente verlo fluir en sus bobinas.

“Na-Naruto-kun está usando demasiado”, dijo mientras Naruto trataba de pegar el pie en el tronco.

“¿Eh?

Pensé que ya era poco”, murmuró.

“Gracias, Hinata”, dijo antes de ajustar de nuevo.

Si bien podía comprar la habilidad, realmente no le veía sentido.

Podía mejorar entrenando, por lo que no desperdiciaría puntos, y menos desde que vio que las misiones que había cumplido hasta ahora eran solo parte del tutorial.

Más adelante le resultaría difícil conseguir puntos.

Más tarde, el sol estaba bajando por el horizonte.

“Ya deberíamos volver”, dijo Naruto a una Hinata que jadeaba cansada.

‘Naruto-kun tiene una resistencia increíble.

Tanto tiempo entrenando su chakra y su cuerpo, y pareciera que aún puede continuar’, pensó Hinata.

“Aún debes ajustar más tu peso al momento de pisar, aún se escuchan un poco tus pasos”, dijo Naruto.

“Aun así, me sigue sorprendiendo lo buena que eres en el control de chakra.

El Byakugan sí que es increíble”, dijo emocionado.

“No soy tan buena…”, susurró, desviando la mirada con vergüenza.

“Oh, vamos, estoy seguro de que ni siquiera el trasero de pato es tan bueno como tú, Hinata”, dijo mientras la abrazaba con descaro.

Hinata se puso roja de inmediato.

Últimamente Naruto solía acercarse demasiado de improviso.

“Na-na-Naruto-kun…”, dijo Hinata al borde del colapso.

“Naruto”, dijo el pelirrubio con mirada seria.

“Dime Naruto”.

Una sonrisa se formó en su rostro mientras la veía con diversión.

“Yo… yo…”, murmuró ella.

“Vamos, si no me dices solo Naruto, llegaremos así a la aldea”, dijo tratando de molestarla.

A Hinata no le desagradaba la idea, pero si los Hyūga se enteraran se metería en problemas.

Su mente era un caos entre lo que quería y lo que se esperaba de ella.

“Na…” “Vamos, no te escucho”.

“Na-Naruto…”, dijo con nerviosismo.

“Aún no te escucho”, dijo Naruto, hablando más alto.

“Lo siento, no puedo”, dijo Hinata antes de golpearlo en las costillas y escapar corriendo.

Naruto no pudo dejar de reírse.

Las reacciones de Hinata eran muy divertidas.

“Creo que me pasé un poco”.

A medida que se acercaba a la aldea, terminó pasando por un parque donde encontró a Sakura siguiendo a Sasuke.

Estaba por alejarse hasta que escuchó su nombre.

Deteniéndose por completo, se quedó estático escuchando todo.

“Naruto es un fastidio, no sé por qué lo dejaron ser ninja, solo es un lastre.

Es inmaduro y siempre está haciendo tonterías, no te dejes engañar solo porque se ha comportado extraño últimamente”, dijo Sakura con fastidio.

Naruto no entendía cómo era que estaban hablando sobre él, ni por qué Sakura decía eso.

Sasuke permaneció callado, escuchando cómo la pelirosa denigraba a su compañero.

“No entiendo cómo es que quiere pelear contigo cuando sabe que no es rival para ti, es tan fastidioso”.

El silencio de Sasuke no hizo más que animarla.

“Supongo que es porque no tuvo una infancia normal, no tiene padres que lo corrijan, por eso puede hacer lo que quiere”.

Sakura no notó la ira de Sasuke.

“Qué suertudo”.

Sasuke tuvo suficiente de sus palabras.

“Qué sabrás tú de estar solo, de no tener padres, de no tener a nadie a tu lado.

Realmente eres un fastidio”, dijo antes de darse media vuelta.

“Eh…” Sakura al fin se dio cuenta.

Sasuke tampoco tenía padres.

Había escuchado de la masacre Uchiha, pero lo olvidó por completo.

“Sasuke, yo—”.

“Vaya, así que eso es lo que piensas de mí”, dijo Naruto interrumpiendo.

Sasuke se detuvo al escuchar la voz, pero quien más se sorprendió fue Sakura, que se puso pálida.

Realmente se dejó llevar y dijo cosas de más, pero ser atrapada por esa persona… “Vamos, continúa, Sakura, dime.

¿Qué más?

Soy fastidioso, molesto y no tengo padres”, dijo con sarcasmo.

“Dime en qué más tengo suerte, dime qué más envidias.

Cómo soy tan afortunado”.

Sakura no se atrevió a voltearse.

Su cuerpo temblaba, mientras Naruto solo la veía con frialdad.

“Si no eres capaz de hablar como una persona, mejor cierra la boca”, dijo Naruto pasando a su lado.

“Gracias”, susurró cuando pasó junto a Sasuke.

Mientras Naruto se alejaba, Sakura no levantó la cabeza, por lo que no se percató de que Sasuke observaba la mano de Naruto sangrar.

Al llegar a su casa, su ira empezó a calmarse.

‘Está bien, no es como si fuera diferente a los demás, solo ignóralo’, pensó para sí mismo.

Al alzar sus manos sudadas, se dio cuenta de que en algún punto había cambiado sus uñas por garras y se perforó la mano al apretar los puños.

“Maldición”, murmuró.

Al ver que no estaba de humor para cocinar, decidió mejor comer uno de sus preciados ramens de colección para animarse.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo