Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 63
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 63 - 63 Capítulo 63
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
63: Capítulo 63 63: Capítulo 63 Un golpe en la puerta resonó en la casa.
Naruto verificó sintiendo el chakra de Jiraiya.
“Por el momento creo que es mejor dejarlo aquí”, dijo Naruto.
“Por cierto, Karin, ya que elegiste una plantilla de One Piece, ¿no quieres una fruta?” preguntó.
“El sistema me recompensó con la Mera Mera no Mi, por lo que sería gratis, además de que aquí no existe el kairoseki”.
“Oye, espera, ¿hablas en serio?” dijo Karin, siguiendo a Naruto hasta la entrada.
Jiraiya vio cómo la puerta se abría y con el ruido del otro lado escapaba.
“Oye Naruto, ¿en serio tienes una?” se escuchó la voz de Karin.
“Yoooo… veo que no pierdes el tiempo, ¿eh?
Hola señorita, nos volvemos a ver”, dijo Jiraiya.
Naruto tuvo un déjà vu.
No le había dicho a Jiraiya sobre eso, sabiendo que lo molestaría, pero ocultar algo del viejo sapo era difícil.
“¿Qué quieres, sabio pervertido?
No estoy de humor”, dijo Naruto con molestia.
“Tranquilo, chico irrespetuoso.
Vine para ver cómo estabas”, dijo el sabio.
“Después de todo, casi no has salido de casa”.
De repente, su cara se tornó lujuriosa.
“Aunque viviendo con dos bellezas entiendo el por qué.
No te preocupes, tienes todo mi apoyo, solo comparte un poco de inspiración con tu querido maestro, ¿quieres?” Una vena se marcó en la frente de Naruto y dos cadenas salieron disparadas tratando de empalar al viejo pervertido.
“¡Ya para con eso!” gritó Naruto furioso.
Un arbusto se prendió en llamas.
“Wooooou, eso es peligroso”, dijo Jiraiya usando un débil jutsu de agua para apagarlo.
“Como quieras… por cierto, ¿qué fue eso?” preguntó intrigado.
“¿Qué quieres realmente?” espetó Naruto.
“Cheeess”, se quejó el sannin.
“Prepárate, me acompañarás a una misión importante”, dijo Jiraiya ahora con semblante más serio.
Naruto se acomodó poniéndose más recto.
“¿De qué se trata?” preguntó.
Le vendría bien un poco de acción para liberar sus emociones.
“Nada tan serio, solo quiero que me ayudes a localizar a una persona y traerla de vuelta a la aldea”.
Jiraiya vio cómo el rostro de Naruto decayó.
‘Este mocoso es un adicto a los problemas’, pensó mientras negaba para sí mismo.
“Dudo que me necesites para algo así”, dijo Naruto, empezando a sospechar de las intenciones del anciano.
“Esta es la orden.
Ahora deja de verme como si fuera a secuestrarte, ni que fueras una mujer hermosa”, farfulló.
“Además de que te entrenaré en el camino, así que no te quejes”.
“Oh sí, ¿y qué es lo que me enseñarás?” preguntó Naruto sin dejar ver su interés, aunque sus ojos lo delataban.
“Un jutsu de rango A casi S, ¿qué dices?” dijo el anciano con una mirada presumida.
“Tres técnicas de rango B, una de rango A y la que dijiste”, respondió Naruto.
“Oye, mocoso, eso es demasiado”, se quejó Jiraiya.
“¿Por qué demonios te daría tantos jutsus?” dijo indignado.
“¿Sabes lo difícil que es dominar uno solo?
Es más, si lo dominas antes de que termine la misión, te enseñaré lo que quieras hasta que regresemos a la aldea”.
Al notar la sonrisa feroz de Naruto se arrepintió de inmediato.
“Hecho, tenemos un trato”, dijo Naruto sosteniendo la mano del sannin.
“¡Espera, no—!” trató de negarse, solo para ser interrumpido.
“Ahora no hay nada que agradecer, sensei.
Después de todo me has enseñado mucho, así que ayudarte es lo mínimo que podría hacer”.
La sonrisa de Naruto no podía ser más falsa aunque le pagaran.
“Empacaré enseguida, no te preocupes”.
Jiraiya vio cómo la puerta se cerró en su cara.
‘Ufff, maldito mocoso descarado’, pensó.
Al menos Naruto no estaba sumergido en su propia tristeza o algo así.
Un semblante más serio se posó en su rostro.
‘Si no nos damos prisa…’ Su mirada sombría fue tapada rápidamente.
Naruto aprovechó mientras empacaba para continuar con su charla.
“Entonces, ¿no hay otra forma que comer eso?” dijo Karin con miedo y asco a la vez, mientras sostenía una extraña fruta en sus manos.
“No, no la hay”, dijo Naruto con una sonrisa.
“¿Y si la cocinas?
Esa extraña habilidad tuya podría ayudar”, negoció Karin con esperanza.
“Imposible.
No sé si aún haría efecto, o si desaparecería, o cambiaría a otra fruta, por lo que tienes que comerla completa”.
A un lado, Haku y Hinata se reían de los dos Uzumaki.
Sabían que Naruto solo le tomaba el pelo, pero no dijeron nada.
“Glup…” Karin tragó saliva.
“Está bien, terminemos con esto.
Dije que está bien”.
Apenas dio una mordida y su rostro se puso verde.
“Ghuuuup… demonios, esa cosa es asquerosa.
Por poco y vomito”, dijo Karin asqueada, cubriéndose ligeramente la boca.
“Vamos, Karin-chan, aún te falta un montón”, dijo Naruto con una sonrisa alentadora.
‘Este bastardo’, pensó Karin.
“No sabes cuánto te odio y espero que tu ramen se pudra en tu estómago y no te deje salir del baño por falta de papel”.
“Eso es asqueroso”, se quejó Naruto, esquivando una almohada que la pelirroja le lanzó.
Después de un rato, al fin terminó de comer.
Karin se encontraba de rodillas en el suelo, apoyada en sus manos, con el rostro blanquecino.
“¿Ves?
No fue tan malo”, dijo Naruto acariciándole la espalda.
Una cantidad obscena de insultos e improperios fue lanzada a Naruto por una Karin furiosa con los ojos lagrimeantes.
“Qué grosera”, se quejó Naruto, lo que le valió que le arrojara esta vez un rollo.
“Bueno, ya que hiciste un buen trabajo, ¿qué tal una recompensa?” [intercambio de talentos (Body Tune Up) -100 (1270)] “¿Qué fue lo que hiciste?” preguntó Karin, sintiéndose extraña.
“No te preocupes, no fue nada malo”.
Karin no lo entendió hasta que sintió picazón en su brazo.
Al frotarse el área, parte de su manga se alzó mostrando cómo una marca de mordedura empezó a desvanecerse.
“¿Qué…?” dijo sorprendida.
Levantó sus mangas para revisar.
‘Nada’.
Bajando el cuello de su ropa, vio en el espejo que las marcas desaparecieron.
Incluso llegó a sacarse la camisa para verificar, sin importar que Naruto la viera.
“Nada… no hay nada”.
Una lágrima resbaló por su mejilla.
El espejo le mostró que las marcas que la habían atormentado por años desde la muerte de su madre habían desaparecido, dejando una piel tersa y suave.
Una enorme felicidad la invadió.
Sus manos taparon su boca mientras sollozaba en silencio.
Rápidamente se dio la vuelta y saltó sobre Naruto, que era amordazado por Hinata y Haku para que no la viera.
Lo abrazó con fuerza.
“Gracias, gracias, gracias”, dijo una y otra vez.
“Está bien, me alegro de que te guste”, dijo Naruto con una sonrisa.
Esto no ayudaría a borrar el pasado de Karin, pero al menos le quitaría el recuerdo constante que quedó grabado en su piel.
Más tarde, Naruto se volteó una vez más para ver a Karin junto a Haku y Hinata despidiéndolo en la entrada de la casa.
Naruto se despidió con entusiasmo antes de darse la vuelta y caminar al lado de Jiraiya, con mochila en mano.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com