Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 68
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 68 - 68 Capítulo 68
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
68: Capítulo 68 68: Capítulo 68 Cuatro personas estaban sentadas en una mesa discreta en un rincón del restaurante.
Naruto observaba a ambas mujeres con ojos críticos, algo que estaba empezando a molestar a Tsunade y a poner nerviosa a Shizune.
La charla trivial entre los dos sannin terminó cuando Tsunade, cansada, se dirigió a Naruto.
“¿Qué quieres, mocoso?, ¿qué no has visto a una mujer o algo así?” dijo con brusquedad.
“Sí, he visto mujeres, solo que ahora entiendo por qué Jiraiya parecía tan emocionado de buscarte” dijo Naruto antes de ver ahora a Jiraiya con crítica.
“Viejo pervertido, sabía que había un truco, solo viniste a buscar mujeres hermosas para tus fetiches, ¿verdad?” “¿A quién llamas pervertido, mocoso?, aún no he olvidado lo que hiciste” dijo peleando con Naruto.
“Jajajajaja, este muchacho me agrada” dijo Tsunade.
“Parece que te conoce bien, Jiraiya”.
“No le des la razón o se le subirá a la cabeza” dijo Jiraiya.
Naruto puso los ojos en blanco antes de responder.
“Al menos mi cabeza sí sube, no como otros que van en caída con los años” dijo Naruto antes de desviar su mirada a la entrepierna del sannin.
Shizune se atragantó con su té mientras se ponía roja y trataba de contener su risa, mientras Tsunade “jajajajaja, mocoso, para con eso” se reía a carcajadas de su compañero.
“¿Y no se supone que ella es de tu generación?, ¿por qué parece más joven que tú?” dijo Naruto.
Sin embargo, esta vez sintió un pico de intención asesina.
“¿Decían algo?” dijo Tsunade con un aura amenazante.
Ambos negaron de inmediato.
Jiraiya suspiró antes de comenzar a hablar.
“Bueno, a lo que vinimos” dijo Jiraiya más serio.
“Tsunade, sé que has escuchado los rumores sobre el ataque a Konoha, la aldea te quiere de quinta Hokage”.
Soltó la bomba de manera abrupta.
Naruto casi se atraganta con su comida mientras Shizune suspiraba de sorpresa.
Tsunade se puso en guardia enseguida con el ceño fruncido.
“Imposible, no quiero” dijo dejando su copa de sake en la mesa.
“Vuelve y diles a esas momias que se busquen a otro tonto”.
Jiraiya suspiró.
“Sabes que eres la única con la capacidad de tomar el mando, tienes tanto la fuerza como los antecedentes para ello, además de que actualmente la aldea está débil, te necesita” dijo con firmeza.
“¿La aldea, eh?, ¿pero por qué me importaría ese lugar?, solo es un foso de podredumbre e hipocresía, solo un tonto querría tomar ese puesto”.
Naruto no dijo nada.
A este punto también sabía cuán corrupto se había vuelto el gobierno de Konoha, además de que tampoco quería ser Hokage.
Aun así, algo en el tono de Tsunade no le gustó.
“¿No sientes al menos una pizca de responsabilidad por el legado de tus antepasados?” Jiraiya alzó la voz comenzando a enojarse, al igual que Tsunade.
“Konoha fue el trabajo de tu abuelo y tu tío, ¿piensas dejarlo así?, ni siquiera apareciste en el funeral de tu maestro”.
“No me sermonees, Jiraiya, entiendo mejor que nadie a Konoha y sus secretos, además mira cómo terminaron al final” dijo despectivamente.
“Todos ellos murieron como basura, uno más inútil que el anterior”.
Los humos estaban a flor de piel.
“¿Hablas en serio?” dijo Jiraiya.
“Tsunade, ¿has caído tan bajo como para despreciar a tu familia?, sabes bien que era el sueño de Nawaki y Dan”.
El puño de Tsunade se estrelló destruyendo la mesa.
“No te atrevas, Jiraiya” dijo Tsunade furiosa.
“Hokage, Hokage, todos están tan embelesados por ese título inútil, pero al final solo es algo vacío.
¿Qué tiene de bueno un Hokage?, solo eran inútiles que jugaron a ser héroes invencibles”.
Tsunade explotó.
Jiraiya se dio cuenta de que no debió abrir la herida de Tsunade, pero ya era tarde.
“Solo mira cómo terminaron, Hiruzen fue un idiota al continuar con eso a su edad, ¿y para qué?, solo arruinó la aldea hasta lo que ves hoy, solo fue un idiota pedazo de—” Una fuerte ola de Nen detuvo a Tsunade y llamó la atención de los sannin.
“Será mejor que te calles, anciana” dijo Naruto furioso.
Puede que Hiruzen no hubiera sido un buen Hokage, pero aun así no merecía que lo insultaran así, incluso después de que murió.
El dolor de su pérdida aún estaba fresco en la mente de Naruto.
“¿Cómo me llamaste, mocoso?” dijo Tsunade soltando su propia intención asesina.
“Una anciana borracha y acabada como tú no tiene derecho a criticar a los demás” dijo Naruto furioso.
“¡Naruto, cállate!” dijo Jiraiya, aunque entendía su ira, no podía dejar que esto siguiera o se saldría de control.
“No, tú cállate.
Mírala, una basura llamando basura a los demás.
Al menos ellos perdieron su vida salvando a alguien más, ¿y tú qué?, solo una basura que se ahoga en su propia mierda porque tiene miedo de seguir adelante” dijo Naruto cada vez más enojado.
Sus rasgos empezaron a volverse más feroces.
“Tú, tú…” dijo Tsunade ya no pudiendo articular palabras de la ira.
“Y pensar que grandes personas se relacionaron con alguien como tú” dijo Naruto dejándose llevar por la ira.
“Realmente deben estar revolviéndose en sus tumbas, sintiéndose como basura”.
Tsunade lo perdió.
Un puño salió directo mandando a volar a Naruto a través de la pared.
“Maldito mocoso, sí que tienes una boca grande, te la cerraré para siempre” dijo la sannin de las babosas.
“Dame lo mejor que tienes, anciana” dijo Naruto activando al máximo sus habilidades.
Su Nen y su chakra resonaron con fuerza a la vez que su energía demoníaca las impregnaba, dándole una sensación más siniestra.
Ambos desaparecieron en un shunshin, solo para que Naruto esquivara el golpe a último momento y conectara el suyo propio.
La fuerza de su nuevo cuerpo, siendo potenciado por su chakra y su Nen, mandó a volar a Tsunade.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com