Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 69

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
  4. Capítulo 69 - 69 Capítulo 69 – Monstruo
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

69: Capítulo 69 – Monstruo 69: Capítulo 69 – Monstruo Jiraiya salió del restaurante lleno de civiles asustados.

Al pasar por el agujero que dejaron, vio aún a Naruto con su rostro distorsionado por la ira, sus ojos afilados como una bestia y sus colmillos y garras listos para desgarrar.

Se quedó paralizado.

Los brazos de Naruto no presentaban daño alguno, pero aún podía ver cómo su camiseta estaba rota donde golpeó Tsunade.

Al otro lado de la calle, Tsunade salió del agujero limpiándose el polvo.

“Pensé en ir fácil contigo ya que eres solo un mocoso, pero cambié de opinión.

Si tienes las bolas para actuar así, espero que las tengas para recibir tu castigo” dijo crujiendo sus nudillos.

“¡Tsunade, Naruto, deténganse!” gritó Jiraiya, pero fue completamente ignorado.

“Bueno, ¿qué esperas, mocoso?, ven” dijo Tsunade.

Al instante Naruto se lanzó contra ella, solo para ser devuelto por donde vino de un solo puñetazo.

Tsunade sacudió su mano.

‘¿Qué clase de mandíbula tiene este mocoso?’ pensó Tsunade antes de lanzarse contra Naruto.

Un frenético intercambio surgió; varias casas quedaron destrozadas en el camino.

‘¿Qué clase de cuerpo tiene?, se recupera demasiado rápido, sin importar cuántas veces rompa sus huesos’.

Un brillo surgió de la nube de humo y Naruto apareció con sus manos envueltas en rayo.

Su velocidad aumentó.

Tsunade recibió unos cuantos golpes sin inmutarse antes de golpear en el estómago de Naruto, mandándolo a volar de nuevo.

“Para ya con eso, mocoso” dijo Tsunade con desprecio.

“Si te disculpas ahora te dejaré vivir”.

Naruto no la escuchó.

Al ver que aun con su velocidad aumentada no tenía oportunidad, decidió ir a por todas; probaría los límites de su regeneración.

Naruto usó ko en su puño a la vez que desviaba todo su chakra a potenciar su cuerpo al máximo.

Naruto desapareció en un shunshin, lanzando su golpe a Tsunade, quien lo bloqueó con su propio puño.

El impacto del aura y el chakra en los puños de ambos generó una potente onda de choque que los separó.

“Nada mal, mocoso, no podría esperar menos del arma de Konoha” dijo con burla.

Sin embargo, eso hizo que Naruto lo perdiera.

‘Voy a matar a esta perra’ pensó, antes de lanzarse otra vez.

Ninguno esquivaba; el intercambio se volvió una pelea de resistencia.

Sin embargo, por más que intercalara de ko a shu para reforzar su defensa, la potencia de los golpes de Tsunade era abrumadora.

Naruto ya ni siquiera estaba consciente.

Solo continuaba golpeando por puro instinto, decidido a hacerla pagar por insultar al Tercero y llamarlo arma.

Sus lágrimas caían al recordar sus propios insultos a su abuelo.

Y cómo vio su tumba solitaria bajo la lluvia.

“¡Ghaaaaarrrr!” Naruto rugió de ira, sacando un destello de sus llamas y lanzando un golpe, solo para conectar en el rostro de Tsunade sin fuerza, cayendo desmayado sin energías.

Tsunade jadeaba cansada.

Debido a su forma de vida libertina, su cuerpo, aunque aún era fuerte, había perdido resistencia, por lo que estaba algo cansada.

Observó al niño en el suelo con una mueca preocupada, en especial al recordar sus lágrimas en ese último golpe.

Tsunade estaba a punto de revisarlo cuando escuchó a través de la nube de humo un grito furioso.

“¡TSUNADE!” Jiraiya apareció a través del polvo con una expresión que no había visto antes.

“Ahora no, Jiraiya, no estoy de humor” dijo antes de retirarse, dejando que Jiraiya se encargara de su alumno.

“Dime, ¿a esto has caído?, ¿hasta lastimar a un genin?” dijo el sannin sapo.

“Si bien estabas en tu derecho de molestarte por Naruto, tú también insultaste a su familia”.

Jiraiya sabía que Naruto se pasó de la raya y se encargaría de él más tarde, pero ahora tenía que encargarse de su compañera extraviada.

“No me vengas con esa mierda, Jiraiya” dijo Tsunade antes de avanzar.

“Tsunade, estaré una semana aquí.

Sin embargo, ten en cuenta que Hiruzen ya no está para protegerte; tarde o temprano serás marcada” dijo Jiraiya antes de cargar a Naruto.

¿La estaba amenazando?

Sí, pero ¿qué importaba?

Ya todo se había ido a la mierda.

“Ch, no necesito que me protejan” murmuró Tsunade.

Estaba consciente de que era su linaje y Sarutobi lo único que impedía que fuera marcada como renegada cuando se marchó, pero a este punto los Senju ya no existían y Hiruzen estaba muerto.

Su título de sannin era el fino hilo que le daba rienda suelta a su vida fuera de Konoha.

Jiraiya se encargó de compensar los daños de la ciudad en nombre de Konoha antes de dirigirse al cuarto donde estaba Naruto.

Había aprovechado para revisar su sello y, por lo que vio, estaba bien.

Entonces, ¿qué era lo que le pasaba al pelirrojo?

‘Esos ojos y esa sensación no eran normales’.

Jiraiya suspiró.

“Por eso no tuve hijos, son demasiado problemáticos” murmuró antes de acostarse a dormir.

No sabía cómo arreglar la situación, pero esto se estaba complicando cada vez más.

‘A este paso, Naruto será acorralado por Konoha.

Llevarlo conmigo tampoco es factible por culpa de Akatsuki, y los ancianos junto al consejo no dejan de presionar para destituir a Naruto’.

Sabía que Danzō estaba detrás de esto, ya que no era un secreto su obsesión, y que el líder de los Hyūga lo apoyara solo complicaba las cosas.

Ni dentro ni fuera de la aldea Naruto estaría seguro.

Además, sabía que había algunos interesados en Haku y Karin; era por eso que, aunque las negociaciones con Kusa estaban estancadas, no enviaron a la Uzumaki de vuelta.

Y si tenían éxito, no sabía cómo podría reaccionar Naruto.

Ya de por sí era inestable; quitarle la única pizca de cordura que le quedaba haría que las naciones shinobi se arrepintieran.

En otro lado, Tsunade ignoraba los reclamos de Shizune mientras veía por la ventana y daba un sorbo a su sake.

‘Ese maldito mocoso, y ese estúpido Jiraiya’ pensó.

Sin embargo, pronto su mente la llevó al recuerdo de la mirada furiosa de Naruto y sus lágrimas.

Suspiró.

Ya había visto esa expresión antes: en sí misma y en otros que perdieron a sus seres queridos.

Sabía que Naruto estaba al límite; había cerrado su dolor a lo más profundo, dejándolo acumular hasta explotar.

“Ch” chasqueó la lengua antes de dejar el sake.

‘No nos parecemos en nada… y no se parece a Nawaki, Jiraiya’ pensó antes de acostarse a dormir.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo