Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 71
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71: Capítulo 71 71: Capítulo 71 Tsunade estaba teniendo una mala semana, desde ese incidente no había podido mostrar su cara por la ciudad sin que la insultaran, y por cómo reaccionaría si se repitiera mucho, era mejor para todos que se quedara en casa, sin embargo aún así no tuvo paz.
Shizune a menudo traía noticias de Naruto ayudando a la reconstrucción o viniendo a disculparse a su puerta.
No quería escuchar nada del mocoso, pero era jodidamente insistente, también estaban las cartas de deudas y el dinero acabándose, pronto se quedarían sin nada para comer o mantenerse.
“Dormammu, he venido a cocinar”.
Una vena saltó en el frente de Tsunade al escuchar la voz de Naruto otra vez en su puerta.
¿Quién carajos se supone que es Dormammu?, ¿siquiera quién era ese tipo?
Trató de mantener la calma, pero Naruto volvió a gritar.
“Dormamuuu… he venido a cocinar”.
“¿Naruto, otra vez con ese apodo?
¿Quién es ese tal Dormammu?” “Bueno…” Tsunade escuchaba la voz de Naruto y Shizune susurrar en el pasillo.
Al menos pudo resistir, de seguir escuchando ese apodo, no le importaría terminar lo que pasó en esa calle, sin embargo nada estaba resultando como quería.
Primero apareció Orochimaru buscándola, la noticia de la muerte de su maestro, luego Jiraiya y el mocoso, el puesto de Hokage y la amenaza que le dio el sannin sapo.
Suspiré, solo quería que la dejaran en paz, no involucrarse con nada de los conflictos ninja.
Cuando estaba a punto de llamar a Shizune otra vez lo escuchó.
“Dormamuuu… he venido a cocinar”.
Tsunade estaba cabreada, iba a salir a mostrarle quién era un Dormammu, sin embargo escuchó algo que no esperaba.
“Y yo que pensaba regalarle una botella de sake del Dragón Dorado”, dijo Naruto con un tono arrepentido.
“Iba a ser mi forma de disculparme, pero ya que, tendré que dárselo a Jiraiya para que se lo beba”.
‘Tranquila Tsunade, respira, debe estar mintiendo, si eso es real, ¿de dónde un mocoso obtendría una botella tan cara como esa?, solo los magnates más prósperos o los daimyō y su corte podrían—’ “¿De dónde sacaste esa botella?, ¿es real?”, preguntó exaltada Shizune.
“Espera, ese es el logo oficial… Naruto, ¿cómo fue que obtuviste esto?” ‘Tranquila Tsunade, tienes más autocontrol que esto’, pensó para sí misma con el ceño fruncido mientras se masajeaba la sensación.
“Bueno, no importa, como dije, ya que no lo quiere se lo daré a—” Un fuerte sonido de pasos resonó en el pasillo antes de que la puerta fuera abierta con fuerza.
“Espera ahí, mocoso, no te atrevas”, gritó Tsunade saliendo de su habitación y encontrándose con un Naruto que sonreía inocentemente hacia ella con la botella en la mano.
“Oh, veo que sí estás.
Bueno, como decía Dorma— cof— Tsunade-sama, he venido a disculparme, y para que estemos en paz he venido a cocinar ya ofrecerle esta botella como muestra de amistad”, dijo Naruto mientras mostraba una bolsa llena de ingredientes.
Una migraña amenazaba con aparecer si dejaba que Naruto continuara.
“Está bien, mocoso, solo… solo deja la botella”, dijo con pesar.
“Gracias por la invitación, qué amable”, dijo Naruto usando su Godspeed para entrar.
“Hey, no dije que podías pasar”, dijo Tsunade siguiéndolo hasta la cocina.
Shizune, quien veía todo esto, estaba en shock.
Aunque no lo quisieran admitir, ambos eran iguales de descarados, no sabía quién era más testarudo, si Tsunade o Naruto.
Pronto ella también entró cerrando la puerta.
“Solo espero que no termine mal”, murmuró.
Un rato después, el sonido de ollas y cucharones se oía desde la cocina.
Una Tsunade con el ceño fruncido estaba sentada en la sala, recostando su cabeza sobre su mano mientras veía al pelirrojo descarado entrar a su piso y usar su cocina sin permiso.
Al principio quería botarlo, pero una súplica de Shizune provocó que lo dejara ser.
Aun así no confiaba en que el mocoso supiera cocinar o que no intentara envenenarla, por lo que se sentó a vigilarlo para que no se pasara de listo.
Naruto continuó tarareando mientras cortaba las verduras.
Pronto apareció otro clon con una botella en la mano.
“Más sake, Tsunade-sama”, dijo el clon que tenía un bigote pintado como si fuera un camarero.
Tsunade le arrebató la botella antes de servirse ella misma.
“Para ya con eso, mocoso”, dijo antes de golpear y disipar al clon.
Naruto empezó a reírse entre dientes.
Una vena se marcó en la frente de la rubia, realmente quería que se fuera.
Shizune a un lado no dejaba de mirar preocupada a Naruto, al inicio quiso ayudar para que no se lastimara, pero Naruto insistió en que estaba bien.
Naruto alzó la tapa metiendo los ingredientes, pronto el olor de la comida empezó a inundar la habitación.
“Grrrr”.
El sonido del estómago de Tsunade resonó al igual que el de Shizune.
‘Imposible, la comida de ese mocoso no puede oler así de bien, debe ser un genjutsu’, pensó la sannin discretamente expulsando chakra para tratar de disipar la ilusión.
Sin embargo, el olor continuaba en la habitación.
Pronto Naruto salió con varios platos sirviéndolos en la mesa.
“Ramen especial Uzumaki de lengua de buey, listo”, dijo Naruto orgulloso.
“No hay nada como el ramen para calmar los corazones y llenar el estómago”, dijo con una sonrisa.
“¿Cuál es tu juego, mocoso?”, dijo Tsunade desconfiada.
“¿Qué intentas con esto?” Naruto la miró por unos segundos antes de hablar.
“Nada, solo disculpándome.
No debí haberme metido con tu familia, lo siento”, dijo Naruto inclinándose.
Tsunade dudó, pero decidió ignorarlo.
Rápidamente se volteó tomando sus palillos antes de sumergirse en el ramen.
“Hmmmmmm”.
Gimieron de placer Tsunade y Shizune ante el sabor del ramen.
“Imposible, ¿cómo es tan bueno?”, dijo Tsunade sin dejar de comer.
“Esto es increíble, Naruto-kun”, dijo Shizune también encantada.
Pronto terminaron sus platos.
“Otro más”, dijeron al mismo tiempo.
Naruto se rió antes de que uno de sus clones sacara la olla.
“Enseguida”, dijo feliz viendo cómo Tsunade cayó en su trampa.
Pronto Tsunade y Shizune estaban satisfechas en la mesa con una sonrisa en sus rostros.
“Tan bueno”, murmuraron.
“Entonces… ¿aceptas mis disculpas?”, dijo Naruto inclinándose frente al rostro de Tsunade con una sonrisa.
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