Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía - Capítulo 77
- Inicio
- Todas las novelas
- Naruto Uzumaki: Agente de La Compañía
- Capítulo 77 - 77 Capítulo 77
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
77: Capítulo 77 77: Capítulo 77 El suelo temblaba mientras potentes estruendos resonaban en el aire, sin embargo lo único que podía ver era oscuridad, una profunda oscuridad y en el centro de ella una cálida llama azul que flotaba en medio.
“¿Quieres poder?” Se escuchó una voz que reconocía bien.
Otro Naruto se posó frente suyo, sus rasgos eran contrarios a él; su esclerótica negra contrastaba con su iris rojo.
Estaban uno frente al otro, sin moverse.
“¿Quieres poder?” Volvió a resonar, sin embargo la boca del Naruto oscuro no se movió.
“Sí, quiero poder” Resonó la voz de Naruto.
El Naruto oscuro sonrió por primera vez.
“Entonces ven y tómalo” Naruto extendió la mano, tocando la cálida llama que empezó a extenderse por su cuerpo mientras su mente volvía a enfocarse en el campo de batalla.
Veía cómo Orochimaru plantaba cara a Tsunade y Jiraiya, quienes estaban al límite también.
‘Muévete’ Sus pensamientos resonaron en medio del ruido de la pelea.
Tal vez consciente o tal vez por puro instinto, su nen y su chakra empezaron a mezclarse, fusionándose, cambiando, mutando.
Una cálida ola de energía empezó a envolver su cuerpo.
‘Muévete’ Los rayos empezaron a salir de su cuerpo al igual que el viento.
Al borde de la muerte y con su cuerpo herido, su hatsu empezó a cambiar, como si respondiera a su voluntad.
Los tres sannin sintieron el cambio al instante, parando la pelea y volteando a ver a Naruto.
Su cuerpo ahora estaba de pie, pero sus ojos desenfocados, estaba inconsciente.
Por primera vez pudieron ver cómo los rayos envolvían a Naruto como un manto, cubriendo sus brazos y piernas como las partes de su carne.
Su boca y su pecho también estaban cubiertos de energía.
Al borde del abismo, Naruto había recordado una técnica que le gustaría replicar; sin embargo, el costo de manipulación y control era demasiado.
El cuerpo de Naruto empezó a ser movido no por su cerebro, sino por fuerza de voluntad que controlaba su aura y chakra.
Los impulsos eléctricos forzaron a los músculos a moverse.
Si Naruto hubiera podido verse, se hubiera dado cuenta de cómo parecía su nueva forma: “bestia mítica ámbar”.
Naruto había imitado inconscientemente su forma, sin embargo no tenía la misma potencia.
Todavía no.
“Ese mocoso, parece una cucaracha, no se puede quedar muerta” gruñó; sin embargo, aun así estaba sorprendido.
Al fin se dio cuenta de que ese poder no provenía del Kyubi, sino del propio Naruto.
‘Debo tenerlo’ pensó, sin embargo sabía que no podría.
Jiraiya y Tsunade no lo dejarían, por lo que decidió mejor destruirlo, aprovechando la distracción saltó en dirección a Kabuto una vez más y, formando los sellos, activaron un jutsu.
“Jutsu de invocación: serpientes gemelas ascendentes” Dos enormes serpientes emergieron atrapando a Naruto entre ellas mientras se retorcían y se apretaban entre sí.
“Naruto” gritaron Tsunade y Jiraiya, preocupados por el chico.
Ambos corrieron a ayudar, pero fueron detenidos por Orochimaru.
“Ese mocoso ya está muerto, no hay manera de que sobreviva a eso” dijo con una sonrisa confiada.
Sin embargo, pronto empezaron a sonar dos enormes chillidos de dolor.
Una enorme llama azul surgió, quemando a ambas serpientes hasta las cenizas.
A pesar de estar inconsciente, la espada Kurikara reaccionó a la voluntad de su portador, saliendo del inventario a la mano de Naruto, quien mandó la vaina de nuevo al inventario.
El humo se aclaró, mostrando aun a Naruto envuelto en unas intensas llamas azules, con una expresión de puro odio e ira.
Su nen apenas duró lo suficiente para liberar la espada.
“Gaaaawrrrrr” Un fuerte rugido resonó.
Orochimaru sintió el peligro de aquellas llamas al igual que los otros dos sannin, decidiendo retroceder.
Mientras tanto, en la mente de Naruto, las llamas seguían envolviendo su cuerpo, mientras el Naruto oscuro reía.
“Así está bien, tómalo todo” Naruto empezaba a sentir sueño a medida que el poder de las llamas surgía.
Quería dormir, descansar, simplemente cerrar los ojos y olvidar todo.
‘Naruto’ Una voz resonó en aquella oscuridad, sorprendiendo a ambos Narutos.
‘Despierta, maldito mocoso de mierda’ La voz empezó a resonar con más fuerza.
‘Si no despiertas, te juro que haré que te arrepientas’ Reconocía esa voz: era la voz de Kurama.
“Naruto, maldita sea, despierta, todo es falso” Naruto abrió los ojos, dándose cuenta de algo.
El Naruto frente suyo tenía una sonrisa distorsionada.
‘Eso… eso no soy yo.
¿Qué eres?’ “Y pensar que habría un mocoso que se atreviera a tomar parte de mi poder sin permiso” dijo la voz, cambiando hasta mostrar una criatura sin forma.
Era una especie de corazón envuelto con una llama de donde resonaba la voz.
“esto es perfecto” dijo aquella criatura.
“Contigo aquí por fin tendré un cuerpo para mí”.
Las llamas envolvieron a Naruto, sin embargo unas llamas rojas transparentes alejaron aquellas llamas.
‘Retrocede, basura, su cuerpo es mío’ dijo Kurama con furia.
Ambas energías empezaron a chocar antes de que Naruto pudiera reaccionar.
‘Naruto, despierta de una maldita vez’ rugió el zorro con enojo.
“Kurama, ¿qué… qué está pasando?” Una parte del conocimiento de Rin se le vino a la mente.
“Satan” dijo con ira.
La expresión del dopelganger cambio por una fracción de segundo antes de empezar a reír “Jajajaja, así que sabes quién soy, mocoso.
Está bien, entrega tu cuerpo, tendrás el honor de ser el recipiente de un dios” El chakra de Naruto se encendió con fuerza al igual que su nen.
Sin embargo, algo raro ocurría en su interior; sentía una fuente de llamas igual a la de Satan.
Apostando a eso, Naruto jaló de aquella fuente, sacándola a flote.
Una potente llama azul empezó a fusionarse con sus otras energías y crecer.
Junto al chakra de Kurama causaron que Satanás retrocediera.
“Maldito mocoso de mierda, ¿cómo te atreves?” rugió con furia.
“saldré de aqui y me aseguraré de quemarlo todo”.
Naruto afiló su mirada a la vez que sus llamas respondían a sus emociones.
“Cállate, basura sin cuerpo, solo eres un debilucho desesperante, largo de aquí o seré yo quien te mate a ti”.
‘Mocoso, la espada’.
Pronto Naruto abrió los ojos, viendo cómo una intensa corriente de llamas azules y el chakra de Kurama salían de su cuerpo luchando por el dominio.
La presión sobre su cuerpo era demasiado, sin embargo Naruto no necesitaba moverse.
A través de su intención, la vaina apareció sobre la espada, sellando las llamas de vuelta.
No sabía cómo fue que Satanás logró encontrarlo, pero en este momento era más importante detenerlo.
De inmediato las llamas se calmaron y desaparecieron mientras el chakra rojo lo envolvía.
“Haaaaaaa” Con un último grito ambas energías volvieron a su interior.
Sin embargo, en ese breve momento en que ambas energías se mezclaron, el cuerpo de Naruto quedó marcado por ambas esencias que se combinaron.
“Naruto” gritaron los dos sannin que corrían en su dirección.
Naruto vio que Orochimaru ya no estaba; había huido.
“Naruto, ¿estás bien?” dijo Jiraiya, preocupado por si el Kyubi trató de tomarlo.
“Qué cosa más dramática” dijo con una débil sonrisa antes de volver a caer inconsciente.
En su interior, Kurama también había sido marcado.
‘Mocoso, ¿en qué demonios me metiste?’ pensó antes de irse a dormir.
Después de todo, estaba cansado y sentía cómo algo en su ser había cambiado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com