Necky y Galf - Capítulo 19
- Inicio
- Todas las novelas
- Necky y Galf
- Capítulo 19 - 19 Krakk 6 El Entrenamiento del Relámpago Orco
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
19: Krakk 6: El Entrenamiento del Relámpago Orco 19: Krakk 6: El Entrenamiento del Relámpago Orco El entrenamiento orco era, en una palabra, brutal.
Grugash no tenía piedad, y Krakk pronto se dio cuenta de que su “entrenadora” esperaba mucho más de él de lo que creía posible.
Cada día era una nueva tortura.
Primera prueba: Cargar piedras gigantes Grugash llevó a Krakk a un campo de rocas enormes y señaló una que era casi del tamaño de su torso.
—Cargar eso.
Llevar a la cima de la colina.
— ¿Krakk qué?
—preguntó, mirando la roca como si fuera una broma.
— ¡CARGAR!
—gritó Grugash, golpeando el suelo con su maza.
La vibración hizo que Krakk casi soltara la espada.
Con un suspiro, Krakk trató de levantar la roca.
Su rostro se puso rojo, sus piernas temblaron, y finalmente logró moverla… un centímetro.
—Patético —gruñó Grugash—.
Orcos fuertes cargar sin problema.
Krakk, determinado a no ser menospreciado, apretó los dientes y siguió empujando.
Le tomó todo el día llegar a la cima, pero cuando lo logró, se desplomó en el suelo, jadeando.
—Hmmm.
No tan débil como parecer —admitió Grugash.
Segunda prueba: Pelear contra un lobo gigante Un día, Grugash lo llevó a un claro donde esperaba un lobo enorme, con colmillos afilados y ojos brillantes.
—Tú pelear.
Sin espada.
— ¿¡SIN ESPADA!?
—gritó Krakk, retrocediendo.
—Si siempre usar espada, ser débil sin ella.
Aprender usar manos.
Antes de que pudiera protestar más, Grugash lo empujó hacia el lobo.
Krakk chilló como un ratón y comenzó a correr en círculos, esquivando las mordidas de la bestia.
Finalmente, tropezó con una raíz y cayó sobre la cola del lobo… que, para su sorpresa, gimió y salió corriendo.
—Hmmm.
Buena táctica.
Usar cobardía como ventaja —comentó Grugash, asintiendo con aprobación.
Tercera prueba: Rugir como un orco —Goblin no rugir.
Orcos rugir.
Tú aprender rugir como orco —dijo Grugash, cruzando los brazos.
Krakk aclaró la garganta y soltó su mejor intento de rugido.
Sonó como si estuviera atragantado con un trozo de pan.
Grugash negó con la cabeza, decepcionada.
—Eso no rugir.
Eso llorar.
Más fuerte.
Krakk lo intentó de nuevo, esta vez con tanta fuerza que su voz resonó por la cueva.
Grugash asintió, finalmente satisfecha.
—Mejor.
Pero no perfecto.
Orcos rugir con alma.
Tú rugir como ratón valiente.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel I tagged this book, come and support me with a thumbs up!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com