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Necky y Galf - Capítulo 27

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  4. Capítulo 27 - 27 Corto 10 El Legado de Alara Gravesoul
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27: Corto 10: El Legado de Alara Gravesoul 27: Corto 10: El Legado de Alara Gravesoul El despacho de Alara Gravesoul estaba iluminado tenuemente por la luz que entraba a través de unas pesadas cortinas negras.

Las paredes estaban cubiertas de retratos familiares acumulados durante siglos, mostrando generaciones de Gravesoul con sus inconfundibles ojeras profundas, piel pálida y miradas que parecían juzgarte desde el más allá.

Alara se encontraba sentada en su imponente escritorio de caoba, revisando informes financieros con una expresión de absoluta concentración.

Un cementerio nuevo en la frontera norte.

Otro en la capital del reino, con espacio para una sección “de lujo”.

Y un ambicioso plan para convertir la necrópolis ancestral en un destino turístico.

—El futuro está en los muertos —murmuró, dejando a un lado un pergamino y tomando otro.

De repente, un golpe en la puerta la sacó de sus pensamientos.

—Adelante —dijo, sin levantar la vista.

Una de las doncellas entró, titubeante.

—Milady, sus hijas han enviado cartas.

Alara alzó una ceja, dejando el pergamino a un lado y extendiendo una mano enguantada.

—Dámelas.

La doncella le entregó tres sobres.

Uno estaba cubierto de polvo, otro con dibujos de pequeños huesos en las esquinas, y el último tenía una caligrafía infantil con flores dibujadas en la parte inferior.

Alara suspiró profundamente, empezando por el sobre polvoriento.

Lo abrió con elegancia y comenzó a leer la carta de Meryl, quien había adjuntado una lista de huesos raros que, según ella, podrían “revolucionar la necromancia”.

—”Querida madre: encontré un hueso que estoy casi segura es de un dragón…

aunque también podría ser de una vaca grande”.

—Alara leyó en voz alta con un tono seco.

Cerró los ojos por un momento y suspiró profundamente.

—Debería haberla enviado a un monasterio en lugar de un cementerio.

Luego tomó el sobre con los dibujos de huesos y comenzó a leer la carta de Necra, que, para variar, no estaba dirigida como una carta filial.

—”Madame Gravesoul: solicito un pequeño préstamo para financiar mis experimentos con cadáveres de bajo presupuesto.

Si los resultados son satisfactorios, podemos incluso considerar monetizar la técnica.

Piensa en los beneficios: ¡cementerios más eficientes y cuerpos reciclados!

Afectuosamente, tu archinecromante favorita”.

Alara cerró la carta y apretó el puente de su nariz.

—”Cuerpos reciclados”.

Por todos los muertos, esta niña está loca.

Finalmente, abrió la carta decorada con flores.

—”Querida mamá: la academia es increíble.

He hecho muchos amigos, y los profesores son muy amables.

El director, Grandalf, es muy sabio, aunque huele un poco raro.

Espero que estés orgullosa de mí.

¡Te quiero mucho!

Con cariño, Aria”.

La seriedad en el rostro de Alara se desmoronó por un momento.

Una pequeña sonrisa apareció, aunque rápidamente fue reprimida.

—Aria… mi pequeña esperanza.

Aunque, por todos los cielos, ¿por qué tenía que salir tan… viva?

—Murmuró, mirando fijamente el dibujo de flores en el sobre.

Se levantó de su silla y caminó hasta un gran espejo enmarcado en plata negra.

Observó su reflejo: impecable, fría, y con una belleza cadavérica que era el orgullo de los Gravesoul.

Pero cuando pensaba en Aria, su mente divagaba hacia una versión diferente de su hija, una con cabello negro, piel pálida y ojeras profundas, digna de la familia.

—Quizá solo necesita un poco de maquillaje.

Nada extremo.

Un toque aquí, un toque allá… Mientras consideraba seriamente sus opciones de “transformación estética” para Aria, la doncella carraspeó desde la puerta.

—Milady, el consejo de cementerios solicita su presencia.

Alara giró sobre sus tacones y tomó un pergamino al azar de su escritorio.

—Que preparen la sala de reuniones.

El negocio de los muertos no espera.

Y con esa decisión, Alara salió del despacho, dejando las cartas de sus hijas sobre el escritorio.

Aunque no lo admitiría en voz alta, sus hijas Gravesoul siempre estaban presentes en sus pensamientos… incluso cuando desearía que no lo estuvieran.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel I tagged this book, come and support me with a thumbs up!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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