Necky y Galf - Capítulo 35
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- Capítulo 35 - 35 Aventura 5 parte 2 Espíritu guerrero
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35: Aventura 5 (parte 2): Espíritu guerrero 35: Aventura 5 (parte 2): Espíritu guerrero El sol apenas comenzaba a asomarse sobre los campos de la Academia de Aventureros cuando Xeena reunió al desventurado equipo en el centro del patio.
Sus ojos brillaban con ese particular destello de quien planea una misión que roza la línea entre el entrenamiento y la tortura.
—¡Axefinger!
¡Redleaf!
¡Gonan!— retumbó su voz, haciendo que incluso los pájaros se escondieran en los árboles.
—Tengo una tarea especial para ustedes.
Uno de los viejos espíritus guerreros ha decidido que esta academia es su nuevo campo de pruebas.
Ha estado apareciendo en las noches, humillando a los reclutas y dejándolos llorando en posición fetal.
Lo último que necesito es que esta academia sea famosa por criar llorones.
Así que…— Xeena cruzó los brazos y les dedicó su sonrisa sarcástica —, ustedes se encargarán de enfrentarlo y convencerlo de que regrese a su cielo de guerreros valientes.
Y si no lo logran, pueden quedarse con él, como fantasmas de la academia.
¡Buena suerte!— Les dio una palmada tan fuerte a cada uno en la espalda que casi los tira al suelo.
Cuando el equipo llegó al campo de entrenamiento principal al caer la noche, el ambiente era extraño.
Una niebla espesa cubría el lugar, y el viento traía susurros que no eran más que palabras vagas.
Entonces, una figura translúcida emergió entre las sombras: el espíritu de un guerrero antiguo.
Con una armadura radiante, un casco adornado con largo penacho y una espada tan grande como Gonan, el espíritu parecía tan majestuoso como aterrador.
—¡Mortales insignificantes!— tronó su voz.
—¿Sois dignos de enfrentarme?
¿Tenéis el coraje de probar vuestra valía ante el espíritu de Gorath el Indomable jamás vencido?
Galf, decidido a demostrar que esta vez no sería el hazmerreír del equipo, dio un paso al frente con la espada que le había “prestado” Lyra.
—¡Te demostraré mi valor, espíritu guerrero!— declaró con un tono que intentó sonar heroico, pero que se quebró al final.
Galf cargó hacia el espíritu, pero su ataque fue tan torpe que terminó golpeando el aire.
Gorath apenas se movió; en un elegante giro, lo desarmó con un simple toque de su espada y luego lo envió volando de un empujón espectral.
Galf aterrizó de espaldas, con su espada clavada… entre sus piernas, suspiró aliviado.
—¡Luchas como un pollo sin cabeza!— se burló Gorath, cruzándose de brazos.
—¿De verdad pensabas que podías derrotarme?
Gonan, viendo la humillación de su compañero, dio un paso adelante con una sonrisa de pura emoción.
—¡Por Vehella!
Eres un rival digno, espíritu guerrero.
¡Prepárate para la batalla de tu vida!— Rugió mientras alzaba su gigantesca hacha y cargaba a toda velocidad.
El resultado fue menos épico de lo que Gonan había imaginado.
Gorath esquivó todos sus ataques con movimientos gráciles y burlones.
Incluso llegó a bostezar mientras lo hacía.
En un momento dado, tomó el hacha de Gonan con una mano y la lanzó al aire como si fuera una ramita.
—¡No está mal, bárbaro, pero tu fuerza es inútil si no tienes estrategia!— dijo Gorath, sacudiendo la cabeza.
—¿No podéis pelear como un equipo?
Mientras tanto, Legolias, que había estado apuntando con su arco, lanzó una flecha con toda su elegancia élfica… que terminó incrustándose en una lámpara cercana.
Otra flecha pasó peligrosamente cerca del casco de Gonan, y la tercera, milagrosamente, rebotó en una piedra y fue a dar al trasero de Galf, que todavía estaba intentando ponerse de pie.
—¡Por todos los cielos élficos!— exclamó Legolias, acomodándose las gafas.
—Estos reflejos espectrales hacen imposible acertar.
—¡Basta!— rugió Gorath, plantando su espada en el suelo espectral.
—No sois más que un desastre ambulante.
Pero quiero daros una última oportunidad.
Enfrentadme juntos, como verdaderos guerreros, o seréis recordados como el trío más inútil en la historia de esta academia.
Con el ultimátum del espíritu, el equipo finalmente decidió unir fuerzas.
Gonan cargó de nuevo, esta vez gritando: —¡Por Vehella y por la fraternidad!— Galf, aunque temblando, se colocó a su lado, sosteniendo su espada al con las manos sudadas.
Y Legolias, tras ajustarse las gafas una vez más, apuntó con renovada determinación.
Lo que siguió fue una batalla caótica.
Gonan lanzó golpes que destruyeron varios postes del campo de entrenamiento, Galf intentó flanquear al espíritu pero tropezó con sus propias piernas y derribó una torre de entrenamiento, y las flechas de Legolias continuaron volando en todas direcciones menos hacia el espíritu.
Pero, a pesar de sus errores, el equipo no se rindió.
Finalmente, después de un largo y desastroso enfrentamiento, Gorath levantó una mano y dijo: —¡Basta!— Su voz resonó con algo que parecía… respeto.
—Habéis demostrado lo que significa ser un verdadero guerrero: nunca rendirse, incluso cuando todo está en vuestra contra.
Habéis superado mi prueba.
Ahora puedo descansar en paz sabiendo que la academia todavía puede producir guerreros nobles.
Adiós, mortales, y que Vehella os guíe.— Con esas palabras, el espíritu desapareció en una ráfaga de luz.
La victoria fue breve, ya que el estado del campo de entrenamiento no pasó desapercibido.
Cuando Xeena apareció al amanecer, sus ojos parecían dos brasas ardientes.
—¿¡Qué demonios hicisteis!?— gritó, señalando los postes destrozados, las flechas clavadas en cada rincón y los adornos reducidos a escombros.
—¡No puedo creer que este desastre sea obra de solo tres personas!— Gonan intentó justificarse.
—El espíritu era un rival digno, Xeena.
Fue una batalla épica.
Por Vehella, incluso el cielo nos reconoció como guerreros nobles.— —¡Y por Vehella vais a limpiar esto!— espetó Xeena.
Les entregó escobas, martillos y un pergamino.
—Primero dejad esto impecable, y luego escribiréis mil veces: “No destruiré la academia mientras realizo mis misiones.” ¿Entendido?— Mientras el equipo comenzaba su castigo, Gonan sonrió y murmuró: —Bueno, al menos nos reconoció como guerreros nobles.— —Y como los mayores desastres de la academia,— replicó Galf, sacándose una astilla de flecha de su trasero.
Y así terminó otra aventura de nuestros tres desventurados héroes.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel Creation is hard, cheer me up!
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