Necky y Galf - Capítulo 50
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- Capítulo 50 - 50 Misión Final Parte 2 Noticias Infames
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50: Misión Final Parte 2: Noticias Infames 50: Misión Final Parte 2: Noticias Infames La noticia de una mantícora sobrevolando la ciudad corrió como pólvora por las calles adoquinadas.
En el gremio de aventureros, un bullicio de voces llenaba el gran salón iluminado por lámparas de aceite.
Justine, la encargada del mesón, observaba la escena con una mirada severa que atravesaba incluso al guerrero más audaz.
Sus anteojos brillaban con la luz del fuego mientras clavaba una orden de misión en el tablón central, su voz resonando por encima del tumulto: — ¡Misión urgente!
Muerte Voladora, una mantícora colosal, fue avistada volando hacia la Montaña Innecesariamente Alta.
¡Recompensa sustancial para quien la capture o elimine!
Esto no es una broma; los que no estén preparados, ni se molesten en intentarlo.
Un silencio momentáneo recorrió el salón, seguido de exclamaciones y murmullos emocionados.
Entre los presentes, tres figuras destacaron al avanzar hacia el tablón: Primero, Galf, el guerrero.
Una vez despojado de su licencia de aventurero por “acciones irresponsables” (o eso decía el informe oficial), había pasado por durísimos esfuerzos, pero nuevamente era clase F.
Ahora, con su espada “prestada”, sus ojos brillaban con una mezcla de determinación y hambre de redención.
— Esta es mi oportunidad…
—murmuró, más para sí mismo que para nadie más, mientras daba un golpe firme a su exageradamente brillante armadura.
A su lado estaba Legolias, la arquera elfa.
Con su cabello plateado cuidadosamente trenzado y una mirada entrecerrada por la miopía, parecía un monumento a la arrogancia élfica.
Sujetaba su arco decorado con runas que apenas alcanzaba a leer, pero nadie dudaba de su habilidad, incluso si sus flechas ocasionalmente se desviaban hacia objetivos equivocados.
—Una mantícora…
—musitó, con aire soñador—.
Esto inspirará una oda que cantarán por siglos.
Claro, después de que yo la derrote.
Por último, Gonan, el bárbaro.
Una mole de músculos y cicatrices, con una risa estruendosa que hacía temblar los estantes de cerveza.
Sus manos no dejaban de golpear el aire, como si ya estuviera luchando contra la criatura en su mente.
— ¡Vehella!
—rugió, su grito de batalla de siempre—.
¡Por fin algo digno de mis puños y mi hacha!
¡Quiero luchar con esa cosa cara a cara!
¡Nada de flechas, nada de estrategias, solo violencia!” Mientras tanto, lejos del gremio, Necky y Meryl estaban en la cabaña en ruinas, aún procesando el desastre.
Al escuchar sobre la misión, Necky palideció, dejando caer un frasco que explotó en una nube de humo morado.
— ¡NO!
¡No pueden cazarla, es mi creación!
¡Es mi obra maestra!
—gritó, con las manos en el cabello.
—Es tu desastre, —replicó Meryl con un suspiro—, y si mamá se entera, nos va a enterrar vivas.
Necesitamos deshacer esto antes de que…
Pero Graham, desde su funda, interrumpió con un tono casi poético: —Necky, esta es nuestra oportunidad.
¡Piensa en esto!
Una misión, héroes alabándote, una mantícora resplandeciente bajo tu control.
¡Serás la Archinecromante del Pueblo!
¡El reino entero te recordará por tu audacia!” Los ojos de Necky brillaron con emoción.
Contra el buen juicio de Meryl, anunció con determinación: — ¡Vamos al gremio!
¡No voy a dejar que destruyan a mi bebé!
Momentos después, ambas hermanas y Graham irrumpieron en el gremio.
El murmullo de los aventureros se detuvo al instante.
Las puertas crujieron, la capa de Necky ondeó dramáticamente (aunque no había viento), y su figura fue reconocida por muchos.
— ¡Es Necra Gravesoul, la necromante que nos guio en el asalto a los goblins!
—gritó uno.
— ¡La que nos llevó a la victoria, con su legendaria espada Graham!
—agregó otro, aunque con menos entusiasmo.
— ¡Es una leyenda!
¡Una líder!
Antes de que Necky pudiera desmentirlos, el administrador del gremio apareció en una esquina.
Su capa negra, famosa por agitarse sin razón aparente, le daba un aire imponente mientras señalaba hacia ella con un dedo dramáticamente extendido.
—Necky Gravesoul, por aclamación popular y en vista de tus…
peculiares hazañas, ¡te nombro líder de la misión!— dijo con una enorme sonrisa complaciente.
Un rugido de vítores llenó el salón.
Necky intentó protestar, pero fue arrastrada hacia el centro de atención.
Meryl, quien había seguido a su hermana con la esperanza de mantenerla fuera de problemas, sintió que su visión se oscurecía.
—Nos van a enterrar vivas…
no, mamá por favor—susurró, tambaleándose.
— ¡Meryl, no te desmayes!
Si tú caes, yo me caigo, —dijo Necky con un hilo de voz, su piel pálida como un pergamino.
Pero el entusiasmo del gremio era incontenible.
Graham reía a carcajadas en su funda, Legolias y Gonan le lanzaban miradas de admiración, y Galf daba palmaditas incómodas en su hombro.
Así, con Meryl aún al borde del colapso y Necky tratando de procesar cómo las cosas se habían salido de control (otra vez), el grupo partió en dirección a la Montaña Innecesariamente Alta, en busca de la Muerte Voladora.
Una misión que prometía caos, gloria y…
probablemente más destrucción, todo a punta de cantos de victoria, gloria y hazañas épicas cantadas por Graham.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel Creation is hard, cheer me up!
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