Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Necky y Galf - Capítulo 55

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Necky y Galf
  4. Capítulo 55 - 55 Misión final parte 4 Ascenso a la Montaña innecesariamente alta
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

55: Misión final parte 4: Ascenso a la Montaña innecesariamente alta 55: Misión final parte 4: Ascenso a la Montaña innecesariamente alta La Montaña Innecesariamente Alta no decepcionaba.

Su pendiente, que parecía haber sido diseñada por un dios aburrido y cruel, ofrecía un desfile interminable de escalones naturales, resbalones inevitables y rocas puntiagudas que parecían susurrar “te lo dije” cada vez que alguien tropezaba.

La caravana de aventureros, liderada por una muy poco entusiasta Necky, avanzaba entre jadeos, cantos de guerra y discusiones filosóficas sobre si el barro era enemigo o aliado.

El cielo, gris y cargado, acompañaba el drama con truenos perfectamente sincronizados.

Los hipogrifos atacaban en oleadas caóticas.

Con garras afiladas, chillidos ensordecedores y la gracia de pollos que iban a un matadero, eran un verdadero reto.

Sin embargo, los aventureros los enfrentaban con bravura y, en el caso de Legolias, con poemas de batalla que nadie pedía: —”Ave del aire, mensajero del destino, vuelas al tajo que mi flecha ha elegido.” (La flecha, por supuesto, fue directo a un árbol.

De nuevo.) Gonan blandía su hacha gritando “¡Véhella!” cada dos segundos, aunque de vez en cuando acertaba un golpe.

Xeena gritaba órdenes con tono de “si sobrevives, te apruebo el semestre Axefinger”, y Galf desaparecía cada tanto entre la enorme cantidad de hipogrifos, solamente para aparecer luego cubierto de plumas.

Mientras tanto, Necky sudaba.

No por la escalada.

No por los hipogrifos.

Sino por el peso del secreto que llevaba como una roca en el pecho.

Cada vez que alguien gritaba “¡¡Por la gloria!!”, ella murmuraba “…por favor, no la maten…”.

Intentaba ralentizar el grupo cada cierto trecho: —¿No deberíamos descansar un poco más aquí, junto a este arbusto que parece bastante cómodo?

—¿Y si montamos un pequeño campamento?

Quizás dos días, por si acaso.

—¡Miren!

¡Unos hongos silvestres, seguro son interesantes!

Pero Graham, su espada maldita, tenía otros planes.

—¡Oh, Necky!

¡Hija de la tragedia y del fuego eterno!

¡No permitas que la duda entierre tu llama!

¡LIDERA COMO UN VOLCÁN QUE AMA LA BATALLA!

Y los aventureros, que no escuchaban a la espada, pero sí a Necky repitiendo “sí, sí, liderar como un volcán…”, tomaban eso como inspiración.

—¡COMO UN VOLCÁN, COMPAÑEROS!

—gritaban mientras avanzaban aún más rápido.

—…maldita sea, Graham…

—susurraba Necky.

Meryl, que hasta ahora se mantenía en un perfil bajo, finalmente se acercó a su hermana.

—Necky… tienes que decírselo.

Antes de que sea demasiado tarde.

—No puedo.

La van a destruir… y es mi mayor logró, es mi bebé, mi hermosa criatura del caos.

—¡Eso no es verdad, no es tu único logro!

Bueno… técnicamente sí, pero…

Necky guardó silencio.

Por primera vez en años, no tenía una respuesta sarcástica, ni una excusa, ni un plan de escape.

Sólo miedo.

Miedo real.

Fue entonces cuando llegaron a la meseta.

El viento helado cortaba la respiración.

Los aventureros se reagruparon, heridos, sucios, eufóricos.

Y allí, sobre un nido improvisado de huesos, ramas, y alas arrancadas, estaba la mantícora.

Majestuosa.

Gigantesca.

Alzándose sobre los hipogrifos que se arremolinaban a su alrededor.

Sus ojos brillaban con una mezcla de furia, orgullo y… hambre.

La criatura abrió sus alas, desplegando su silueta contra el cielo.

Rugió.

Y por un instante, hasta el más valiente bajó su espada.

Necky dio un paso al frente.

El corazón le martilleaba las costillas.

Su garganta seca, la mirada fija.

Graham vibraba con excitación.

Extendió sus brazos tratando de decirle a la mantícora que mamá había vuelto.

Y por primera vez en su vida, Necky no sabía si debía luchar o suplicar.

FIN DE PARTE 4 Continuará…

¿Logrará Necky salvar a su hija?

¿O la épica batalla será inevitable?

¿Meryl sobrevivirá al regaño de su madre?

¿Legolias logrará acertar una flecha?

¿Y Graham…

terminará componiendo una ópera?

Solo el clímax lo dirá.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel Ya nos acercamos al final de la primera temporada de Necky y sus amigos…

Sigue mi historia de romance y drama también.

Gracias por leer.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo