Necky y Galf - Capítulo 57
- Inicio
- Todas las novelas
- Necky y Galf
- Capítulo 57 - 57 Leyendas de Grandalf 2 Introspectiva de Grandalf el Grisáceo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
57: Leyendas de Grandalf 2: Introspectiva de Grandalf el Grisáceo 57: Leyendas de Grandalf 2: Introspectiva de Grandalf el Grisáceo Después del Encuentro de Máxima Sabiduría N°323 La luna se colaba entre las nubes como un pensamiento no invitado.
En el rincón más apartado de la torre norte, donde el silencio era tan espeso como el polvo en los estantes, Grandalf el Grisáceo estaba encorvado sobre su escritorio de roble nudoso, iluminado apenas por la luz titilante de una vela que olía ligeramente a eucalipto y arrepentimiento.
A su lado, una pila de libros que sólo él entendía y una taza de té enfriado (la tercera sin terminar).
Ante él, su block de notas de cuero raído, con páginas arrugadas y márgenes llenos de dibujos de dragones con anteojos.
Suspiró.
Tomó su pluma favorita —la que aún conservaba una pluma original de grifo que nunca había volado bien— y escribió con letra lenta y torpe: Notas para el próximo Encuentro de Máxima Sabiduría (o cómo no ser derrotado por una maga con exceso de estilo y capas innecesarias) Frase sobre galletas que sí debía usar y no usé: “Las galletas del alma se hornean en el horno de la paciencia.
A veces se queman.
Igual se sirven.” —¡Maldita sea, Grandalf!
¡Esa era buena!Reflexión sobre huesos: “Un hueso no es sólo lo que queda, sino lo que sostuvo todo lo que fue.” —¡Poética, profunda, y sin mencionar cadáveres explícitamente!
¿Por qué no la dije?Frase sobre dientes mágicos: “Hay dientes que muerden y dientes que guardan secretos.
Saber cuál es cuál es la verdadera magia.” —…y en vez de eso, ¿qué dije?
¿Algo sobre el azúcar y la caries?
¡Bah!
Apoyó la cabeza sobre una mano, dejando caer la pluma.
La vela parpadeó, como si se riera.
—”Estoy envejeciendo…” murmuró.
Un momento después, su pipa se encendió sola —un truco que no siempre funcionaba— y el humo se elevó en forma de una pequeña Merlinia danzante, que daba vueltas mientras soltaba chispas burlonas.
Grandalf le lanzó una mirada de viejo profesor cansado.
—Sí, sí, ganaste el segundo round, presumida de las capas.
Pero no ganaste el alma del público…
—miró a la nada, recordando a Aria mordiendo una galleta con ojos brillantes— aunque técnicamente tampoco gané yo.
Se quedó en silencio.
Luego sonrió apenas, mientras anotaba al final de la página: Conclusión: Preparar frases sabias está bien.
Pero a veces, la verdadera sabiduría está en saber cuándo callarse y comerse la galleta.
Cerró el block de notas.
Dio una última calada, exhalando el humo en forma de un búho pensativo.
Y mientras la luna seguía su lento ascenso, Grandalf el Grisáceo se quedó allí, solo, con sus pensamientos, su orgullo herido y un nuevo refrán bajo la manga.
“Porque los sabios también pierden.
Pero los verdaderamente sabios… Toman nota para la próxima vez”.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel Creation is hard, cheer me up!
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com