Necky y Galf - Capítulo 94
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- Capítulo 94 - 94 Corto 7 – “La cabalgata de Fluffy”
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94: Corto 7 – “La cabalgata de Fluffy” 94: Corto 7 – “La cabalgata de Fluffy” —¡¡Maeriiil, más rápidooo!!
—gritó Aria Gravesoul, con los brazos alzados como si montara la mejor montaña rusa de toda Lumiaris.
—¡No… podemos… ir… más rápido!
—logró articular Maeril, pálida como una sábana, con el estómago tratando de escaparse de su cuerpo por medios mágicos.
Montadas sobre Fluffy, la mantícora resucitada, elegantemente arreglada, con su pelaje lustrado, moño negro y ojeras pintadas con precisión quirúrgica por Aria, las dos surcaban los cielos con una mezcla de majestuosidad y completo caos aerodinámico.
El problema era simple: Fluffy seguía siendo una mantícora con un ala menos.
Así que cada cierto tiempo, el vuelo dejaba de ser una curva grácil y se convertía en un giro caótico digno de una galleta lanzada en una tormenta.
Aria, sin embargo, reía con una felicidad pura.
—¡Es como volar montada sobre una pesadilla adorable!
¡Mami tenía razón, Fluffy sí es un Gravesoul!
Maeril, que llevaba el cabello hecho un desastre y un ojo medio cerrado por el viento, no respondió.
Estaba concentrada en mantener a Aria sujeta con uno de sus brazos mientras el otro se aferraba con desesperación al collar del pobre Fluffy.
—¡Aria!
¡Tu madre dijo que nada de giros invertidos ni vuelos rasantes sobre gallineros!
¡¡Y definitivamente no sobre el campamento de entrenamiento de Xeena!!
—¡Fue Fluffy!
¡Yo no le dije nada!
—contestó la niña mientras acariciaba al gran felino con alas.
Desde su posición elevada, Aria entrecerró los ojos.
Algo le hacía cosquillas detrás de la frente, algo que olía a huesos polvorientos, libros viejos, polvo de biblioteca… y galletas.
—Están cerca —murmuró—.
Puedo sentirlas.
Mis hermanas.
Y si están ellas… ¡el anillo también!
Fluffy soltó un rugido dramático, como si entendiera la gravedad de la situación (aunque probablemente solo había visto una nube con forma de pollo).
Volaron entre riscos y árboles, descendiendo en picado con el rugido cortando el aire y un grito de Maeril mezclado con la frase: —¡¡¡¡NOOOO SIN CINTURÓN DE SEGURIDAD!!!!
Finalmente, al cruzar una última colina, lo vieron.
Un valle oculto entre montañas, cubierto de objetos brillantes apilados en montículos.
Espadas, cubiertos, monedas, gemas falsas, y sí… ¡anillos!
Muchos.
Pero solo uno brillaba con esa dorada y engañosa luz de “poder desproporcionado en manos pequeñas”.
Aria se inclinó hacia adelante en su montura.
—Maeril… hemos llegado.
¡El Valle del Cuervo!
Maeril, todavía en estado de shock, solo murmuró: —No me pagan lo suficiente para esto… Oh, espera, sí me pagan.
Pero no es suficiente igual… Fluffy aterrizó con un bramido elegante y un pequeño giro final que casi lanza a Maeril por los aires.
Pero Aria ya se bajaba con paso decidido, mirando al horizonte, donde su instinto Gravesoul le susurraba dulces profecías.
—Prepárate, Fluffy —dijo mientras acariciaba la melena aún reluciente—.
¡Nos acercamos a nuestro precioso!
Y Fluffy, por toda respuesta, intentó comerse un candelabro oxidado.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES circulonovel Creation is hard, cheer me up!
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