NEET Recibe un Sistema de Simulador de Citas - Capítulo 712
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Capítulo 712: No es la culpa de Harano-kun…
Ahora, el problema era que, al tener una cita con un Usuario de Habilidad Espiritual… ¡no, no! Al tener una reunión en la vida real con un Usuario de Habilidad Espiritual, ¿qué hora y lugar debía elegir?
A Isamu no se le ocurría ninguna idea.
—Eh… No sé qué lugar sería bueno, ni sé cuándo estás libre, Noche Blanca. Así que, ¿por qué no decides tú la hora y el lugar?
—Alguien como tú tiene que ser virgen a la fuerza —comentó el Gato de Tres Ojos en voz baja.
—¿¡Q-qué!? —reaccionó Isamu como si lo hubieran pinchado con una aguja—. ¿¡Qué tiene que ver esto con ser virgen!?
—Si no lo entiendes, olvídalo. No me apetece darte explicaciones detalladas.
—¡Explícamelo, maldito! ¿¡Qué tiene de malo ser virgen!?
—Nada, simplemente constataba un hecho objetivo.
—¿Objetivo? ¡Una mierda! ¿¡Cómo puedes saber si una persona es virgen o no con solo una frase!?
—Si no eres virgen, te pido disculpas. Incluso puedo arrodillarme ante ti si quieres —afirmó el Gato de Tres Ojos con calma.
—Eh… —Isamu no supo qué responder a eso.
En efecto, no era más que un simple estudiante de instituto que ni siquiera había tenido novia. Obviamente, seguía siendo virgen.
Por un momento, Isamu sintió la tentación de mentir, pero intuyó que se sentiría aún más incómodo si lo hacía, y que se sentiría vacío por dentro aunque consiguiera engañar al Gato de Tres Ojos.
—¡S-sí, soy virgen! ¿¡Y qué!? ¿¡Qué importa que hayas acertado!? ¿¡Te crees genial por eso!?
—Solo lo dije de pasada, no esperaba que reaccionaras así… Siento haberte ofendido.
—¡Ese tipo de disculpa me enfada todavía más, joder! ¿¡Quieres pelea!?
Cof, cof.
Seiji los interrumpió tosiendo.
—Señor Gato de Tres Ojos, ¿le gustaría que nos viéramos en la vida real para charlar?
Isamu se sorprendió al oírlo. El Gato de Tres Ojos mantuvo la calma.
—¿Por qué me invitas a mí?
—Porque creo que podría interesarte.
—¿Podemos vernos solo con que a mí me interese?
—No por mí, hablaba de tu interés en Búho —comentó Seiji—. Creo que ustedes dos harían buena pareja.
—¡No hago buena pareja con él ni loco! —lo rechazó Isamu de inmediato.
—Yo tampoco creo que haría buena pareja con semejante idiota… Aun así, supongo que sirve como intermediario entre tú y yo —mencionó el Gato de Tres Ojos con calma.
—¡Oye! ¿¡A quién llamas idiota!?
—Búho, cálmate. Que tú y el Señor Gato de Tres Ojos se conozcan en la vida real y se hagan compañeros tendrá sus ventajas —le dijo Seiji.
—¿Qué ventajas? —inquirió Isamu.
—El mero hecho de hacer esa pregunta demuestra que, en efecto, eres un idiota —comentó el Gato de Tres Ojos.
—Tú…
—Búho, yo soy diferente de ti y del Señor Gato de Tres Ojos. Aunque pueda ayudarlos, ambos se han visto arrastrados a este sueño del que ninguno de nosotros sabe cómo escapar del todo. Tendrán que depender principalmente de ustedes mismos —les dijo Seiji con seriedad.
Isamu se quedó en silencio.
Tras calmarse y pensarlo detenidamente, se dio cuenta de que Noche Blanca tenía razón.
Aunque el Gato de Tres Ojos era un poco mordaz, parecía una persona inteligente. Si no fuera por su recordatorio, Isamu no se habría dado cuenta de que era una buena oportunidad para entablar amistad con un Usuario de Habilidad Espiritual.
En cuanto a si el Gato de Tres Ojos era buena persona… eso era más difícil de determinar, pero Isamu dudaba que hubiera problemas con Noche Blanca presente.
Entonces, Seiji les indicó a los otros dos una hora y un lugar para reunirse en la vida real.
Tanto Isamu como el Gato de Tres Ojos grabaron esa información a fuego en su memoria.
Seiji liberó a Shinobu e hizo que los sacara a ambos del juego a la fuerza. Luego, se acercó a Karen y a Shika.
—El Señor Gato de Tres Ojos y…
—Hice que abandonaran el sueño por esta noche. Ya deberían haberse despertado en la vida real —le explicó Seiji a Karen—. ¿Cómo te encuentras?
—Estoy bien… Deberíamos darnos prisa e ir tras Kaho.
—Sí. Pero antes, tengo que disculparme contigo. Lo siento. Nunca esperé que las cosas acabaran así.
—No es culpa tuya, Harano-kun…
—No, la responsabilidad es toda mía —dijo Seiji mientras deshacía su barrera de muro de llamas.
Ya no quedaban insectos fuera de la plataforma. De hecho, no se veía ni uno solo por ninguna parte.
—Tuve una idea pésima que provocó que Kaho se convirtiera en el blanco de otros… De verdad que lo siento —dijo Seiji con sinceridad mientras miraba a su alrededor, intentando determinar adónde había ido Kaho.
—Harano-kun… —Karen percibió la sinceridad de su disculpa y no supo qué decir.
—Reflexionaré debidamente sobre esto más tarde y haré todo lo posible por compensarte… Aunque quizás sea imposible compensarte del todo, te aseguro que no eludiré mi responsabilidad.
Las palabras de Seiji contenían una fuerza que conmovió el corazón de Karen.
Entonces recordó lo que había sentido en el instante en que él apareció, en su momento de mayor desesperación. Sintió que estaba empezando a enamorarse de él.
«Eres increíble, Harano-kun… Con razón le gustas a Kaho… Es una lástima que…»
De repente, en un destello de inspiración, Karen se dio cuenta de algo.
La transferencia de la energía demoníaca… El día en que Kaho aceptó parte de su energía demoníaca, ocurrió algo más: ¡conocieron en persona a la novia de Seigo Harano!
En ese momento, Kaho había parecido bastante tranquila por fuera, sin mostrar emociones como la decepción o la tristeza. Parecía que estaba bien.
…¿Pero de verdad estaba bien?
Karen se puso en el lugar de Kaho. Si se había esforzado desesperadamente por cambiar por la persona que le gustaba, y entonces ve a su novia…
Esa novia era hermosa y noble. Era la heredera de una familia importante, además de la presidenta del consejo estudiantil de su instituto. Y no solo eso, era una Usuaria de Habilidad Espiritual con poderes místicos. ¡Era prácticamente la pareja perfecta para Seigo Harano!
Había una diferencia abismal entre Natsuya Yoruhana y Kaho Miyamoto.
En una situación así, ¿de verdad podría Kaho mantener la calma?
¡¡¡Sería imposible!!!
¡Cómo iba a mantener la calma! Aunque consiguiera aparentar tranquilidad en ese momento, ¡¡era seguro que después se deprimiría, se sentiría decepcionada o se hundiría en emociones negativas aún peores!!
Y suponiendo que existiera una chica capaz de mantener la calma tras sufrir semejante decepción, ¡desde luego Kaho Miyamoto no era esa clase de chica!
Karen, como hermana mayor de Kaho, lo sabía muy bien.
Su hermana pequeña, Kaho, no era una chica tan increíble con un control emocional excelente. De lo contrario, no se habría convertido en una otaku recluida que le cerró su corazón al mundo durante tanto tiempo.
Así que la verdad debía de ser…
Desde el día en que Kaho aceptó la energía demoníaca, o quizá desde ese mismo instante, ¡algo en ella se torció!
No se debía únicamente a la influencia de la energía demoníaca. Era más bien un problema de la propia Kaho.
Le habían destrozado el corazón por completo.
¡De la forma más lamentable posible!
Era imposible que Kaho se comparara con Natsuya. Ni siquiera había competición. La contienda terminó antes incluso de empezar…
Kaho no había derramado ni una lágrima ni mostrado el más mínimo indicio de emociones negativas a pesar de tener el corazón tan destrozado, y todo porque ese día había obtenido algo nuevo en lo que apoyarse.
La energía demoníaca… ¡O, básicamente, el propio demonio!
Karen sintió que había resuelto el misterio.
También se sintió culpable y dolida… ¡Increíblemente culpable!
¡Vaya hermana mayor estaba hecha! Su hermana pequeña parecía estar bien tras su desengaño amoroso, ¡¡y ella no se había dado cuenta de que algo iba tan mal!!
Karen había pensado que Kaho estaba bien… ¡pero cómo iba a estarlo! ¡¡El mero hecho de que actuara como si estuviera bien significaba que era imposible que lo estuviera!!
«Lo siento, Kaho.
»¡¡¡Yo… soy la peor hermana que existe!!!»
Karen se apretó el pecho; sentía que le costaba respirar.
—Creo que Kaho fue en esa dirección… ¿Qué ocurre? —se percató Seiji a media frase de que algo no iba bien con Karen.
—Acabo de darme cuenta…
—¿De qué?
—De Kaho… de la verdadera razón por la que se ha vuelto así…
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