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NEET Recibe un Sistema de Simulador de Citas - Capítulo 774

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Capítulo 774: Te daré una oportunidad

¡Este paraguas de papel blanco con un diseño de flores de cerezo rosadas era el mismo de su experiencia de Visualización!

¿Por qué apareció este paraguas aquí? ¿Estaba realmente en una Visualización? No, esto era un sueño… ¿Estaban conectadas las Visualizaciones y los sueños?

Chiaki no lo entendía…, pero eso no era importante en ese momento.

Lo importante era este paraguas… ¿Podría usarlo?

¡Chiaki tomó el paraguas por el mango y lo abrió!

El paraguas al instante empezó a brillar con una luz blanca. La fuerza opresiva que sentía disminuyó al momento, y su consciencia se aclaró.

Una barrera blanca bloqueaba las flores de cerezo que caían y debilitaba el sonido del misterioso canto. Esta barrera blanca también empezó a disipar el frío intenso de su pierna derecha.

—Gracias… —agradeció Chiaki y decidió no pensar en cómo había aparecido allí aquel paraguas.

Algo brilló en los ojos de Chiaki mientras miraba la helada niebla blanca detrás del torii. Luego, cerró los ojos lentamente.

—Mamá…

Chiaki dejó la mente en blanco e hizo todo lo posible por recordar y encontrar cualquier fragmento de memoria que debiera existir.

Un frío la envolvió gradualmente por completo, haciéndola sentir como si se hundiera lentamente en agua helada.

Si no fuera por la barrera de su paraguas de papel que la protegía, aquel frío sin duda la habría congelado, ya fuera expulsándola de este sueño o provocando que le ocurriera algo aún peor.

Afortunadamente, el paraguas no solo creaba una barrera blanca, sino que también le proporcionaba a Chiaki una sensación suave y cálida que la ayudaba a resistir el frío. La hacía sentir como si estuviera sosteniendo la cálida mano de Seiji.

«No te apresures. Tómate tu tiempo y recuerda bien». Chiaki sintió como si pudiera oírle decírselo.

Tranquilizada, continuó manteniendo ese estado y hundiendo su consciencia cada vez más, perdiendo gradualmente la noción de sí misma, olvidando dónde estaba y hacia dónde iba.

Entonces, Chiaki escuchó vagamente la voz de su padre.

No era su típica voz gélida, sino una amable. Decía palabras que ella no podía oír con claridad, pero era evidente que usaba un tono amable…

La primera palabra que Chiaki oyó con claridad fue su propio nombre.

Luego oyó otro nombre.

La consciencia que le quedaba a Chiaki la hizo aferrarse a ese fragmento de memoria, que entonces flotó lentamente hacia arriba. Olvidó las palabras que acababa de oír, olvidó lo que acababa de recordar y desenterrar. Hizo acopio de todas sus fuerzas para aferrarse a ese único fragmento de memoria que había obtenido.

A medida que su consciencia ascendía y el frío retrocedía gradualmente, ¡Chiaki sintió de repente una poderosa fuerza obstructiva!

Le estaban arrancando el fragmento de memoria y presionaban su consciencia… ¡Chiaki se sintió increíblemente mal!

¡No podía soltarlo por nada del mundo!

Chiaki aguantó la presión lo mejor que pudo e hizo todo lo posible por proteger el fragmento de memoria.

—Date prisa y suéltalo. De lo contrario, no podrás regresar —le dijo de repente una voz misteriosa.

—¡N… no! —se negó Chiaki.

—El poder de ese paraguas es limitado y no durará mucho más. Una vez se agote su poder, estarás acabada.

—¡Tengo que llevármelo!

—Eso no es algo que debas tener. Déjalo y renuncia a ello.

—¡No puedo renunciar a esto!

—Morirás si insistes en seguir así.

—¡No moriré!

—Morirás, porque eres muy débil.

—No lo haré… ¡Seiji me protegerá!

Aunque Chiaki se sentía cada vez peor, hasta el punto de sentir dolor, se resistió con firmeza a aquella misteriosa existencia.

Entonces oyó un sonido que se asemejaba tanto a un suspiro como a una risa ahogada.

—Está bien… Te daré una oportunidad. —La voz misteriosa se volvió mucho más clara de repente. Chiaki pudo distinguir que la voz sonaba joven y femenina—. Si puedes superar mi prueba, te permitiré quedarte con esto, además de dejar que tengas aún más. No podrás hacer esta prueba tú sola. Tendrás que hacerla con un mínimo de seis personas aparte de ti…

Entonces, Chiaki sintió que algo se transmitía a su mente mientras toda la presión sobre ella se desvanecía de repente.

Ya no le arrancaban el fragmento de memoria. La consciencia de Chiaki ascendió sin restricciones mientras el frío se desvanecía por completo. Entonces, abrió los ojos.

Chiaki se paró frente al torii, mirando aturdida la niebla blanca mientras finalmente pronunciaba el nombre de su madre que al fin había podido recuperar…

—Chihiro…

¡Chihiro Wakaba era el nombre de su madre[1]!

Como si Chihiro hubiese oído la llamada de su hija, una figura borrosa apareció lentamente en medio de la niebla blanca.

—Chiaki… —dijo una voz femenina, débil y lejana.

—¡Mamá! —Chiaki abrió mucho los ojos y, por reflejo, extendió la mano, queriendo tocar a la persona que estaba dentro de la niebla blanca.

¡Antes de que su mano pudiera cruzar la frontera hacia la niebla blanca, una mano salió de repente de dentro de la niebla y tomó la suya!

Era evidente que la mano pertenecía a otra mujer. Estaba bastante fría.

—Chiaki… has crecido —dijo la voz femenina en un tono amable mientras apretaba la mano de Chiaki.

—Mamá… —Chiaki también apretó aquella mano, sintiendo que todo le parecía muy familiar.

Aunque Chiaki había perdido la memoria, su cuerpo aún podía recordar: ¡esa era, sin duda, la mano de su madre!

Emociones indescriptibles comenzaron a brotar en su interior. Para cuando se dio cuenta, su rostro ya estaba cubierto de lágrimas y estaba llorando.

Quería hablar, hablar con su madre de tantas cosas, pero no sabía qué decir.

—No llores. Estoy muy feliz de volver a ver a mi hija… —La amable voz femenina también sonaba entrecortada por las lágrimas—. Has crecido… Eres tan hermosa…

Chiaki siguió llorando mientras agarraba con fuerza la mano de su madre y escuchaba sus palabras. Sin embargo, su consciencia se fue quedando en blanco gradualmente y sintió que la obligaban a salir de aquel sueño.

Intentó resistirse, pero no pudo hacerlo.

—… No vuelvas a venir aquí… —le dijo Chihiro a su hija mientras su voz se desvanecía y se hacía cada vez más lejana.

—¡No! Volveré… Voy a llevarte conmigo…

—Es imposible regresar… No pienses en mí… Vive con tu padre… Vivan bien por ustedes…

—¡Papá aún te recuerda! Te echa de menos incluso más que yo… Te necesita…

—Chiaki… cuídalo bien… Los quiero a los dos…

—Mamá…

Todas las flores de cerezo se desvanecieron mientras el sueño desaparecía en una bruma.

Chiaki abrió los ojos en el mundo real, con nada más que confusión y lágrimas.

Seiji estaba sentado al borde de la cama, sosteniéndole la mano con preocupación, igual que la última vez.

—Esta vez… ¿qué tal fue? —Le secó las lágrimas con un pañuelo.

Chiaki se quedó quieta un momento mientras asimilaba todo lo que había sucedido, antes de empezar a hablar lentamente.

—Ya recuerdo el nombre de mi mamá… Creo que se llama Chihiro… Creo que me encontré con ella… Le sostuve la mano y hablé con ella…

—Y… tengo que superar una prueba…

—¿Una prueba? —se sorprendió Seiji al oírlo.

—Sí, una prueba… Necesito a seis personas… O sea, al menos a seis personas aparte de mí… en un día… —Chiaki frunció el ceño—. No recuerdo quién me lo dijo…, pero no creo que fuera mi mamá.

—Entonces, puede que fuera el dios que te habló. —Algo brilló en los ojos de Seiji—. El dios te ha puesto una prueba y debes afrontarla junto con al menos otros seis compañeros… ¿Qué pasará si superas la prueba? ¿Y si no la superas?

—No lo sé.

—¿Cómo se elige a los compañeros o se empieza la prueba? ¿Sabes eso?

Chiaki guardó silencio y cerró los ojos. Era evidente que se estaba esforzando al máximo por recordar.

—Paraguas… —murmuró Chiaki en voz baja.

—¿Paraguas?

—En el sueño que acabo de tener, creo que vi el paraguas de papel de mi experiencia de Visualización.

—El paraguas de papel de tu experiencia de Visualización… —Seiji abrió mucho los ojos, sorprendido—. ¿Entraste en el mundo de la Visualización durante tu sueño de hace un momento?

—No lo sé… Es todo lo que puedo recordar.

—Si lo has recordado, probablemente sea significativo. ¿Podría ser que la prueba de este dios tenga lugar durante la Visualización?

—Creo que sí. —Chiaki abrió los ojos.

—Si esta prueba realmente se va a llevar a cabo durante la Visualización… —Seiji pensó en algo que hizo que su boca se arqueara—. ¡Esto podría ser muy ventajoso para nosotros!

La Imagen Espiritual especial que había en su Casa Espiritual tenía el rasgo único de hacer que todo el que la usara se encontrara con «esa persona».

Aunque cada persona tenía experiencias diferentes durante la Visualización, «esa persona» había demostrado un poder increíble en las experiencias de todos. No solo era hábil para reprimir a todo tipo de demonios y monstruos, sino que incluso tenía el poder de reprimir a los dioses.

¡«Esa persona» se refería a Seiji Kamijou!

[1] N. T.: Es una referencia clara a la película de anime El Viaje de Chihiro. La protagonista de esa película también se llama Chihiro.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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