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¡Nivelación Interminable Hecho Bien! - Capítulo 527

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Capítulo 527: Los Héroes Olvidados

Durante los últimos cinco meses, los demonios habían realizado incontables patrullas perimetrales por todo el Bosque de las Sombras en busca de Alex y Fran.

La gran batalla había terminado hacía mucho tiempo, pero no acabaría de verdad hasta que los dos chicos estuvieran muertos.

Por desgracia, los intentos por encontrarlos acabaron en vano.

Aunque los demonios los avistaban de vez en cuando e incluso llegaban a combatir con ellos, el dúo era demasiado escurridizo y se les escapaba de las manos, poniéndose a salvo.

Por supuesto, Alex y Fran no siempre actuaban de forma pasiva.

De vez en cuando, tomaban la iniciativa y atacaban. Y cada vez que esto ocurría, la devastación era la consecuencia.

Poco a poco, pero sin pausa, Alex y Fran estaban aprendiendo a usar el poder de los Anillos de Gaia. Gracias a ello, su destreza en combate había alcanzado el nivel de los Héroes.

También había llegado el invierno. La nieve había empezado a caer en el bosque, y era especialmente intensa en esa época del año.

Permanecer a la intemperie era casi imposible, lo que obligó a los demonios a refugiarse en cuevas. Algunos incluso cavaron sus propios refugios subterráneos solo para no morir de frío.

Pero había un gran problema.

La comida.

El Ejército Demoníaco constaba de miles de efectivos y, como es natural, todos tenían que comer a diario.

Durante los tres primeros meses, racionaron lo que quedaba de sus provisiones: los cadáveres de los humanos que habían derrotado.

Los comandantes de la Raza Demonio llegaron a dar la orden de cazar a Alex y Fran a pesar del tiempo horrible, con la esperanza de que sus inútiles subordinados perecieran.

Con menos bocas que alimentar, sus provisiones durarían más; con suerte, lo suficiente para que pudieran evitar el hambre hasta el final del invierno.

Pero las cosas no salieron según sus planes.

Alex y Fran estaban más que encantados de matar a esos peones de sacrificio. Pero para asegurarse de que fuera una pérdida para los demonios, el Hada quemaba los cadáveres hasta reducirlos a cenizas incomestibles. Así, los Demonios no podían sacar provecho de sus problemas.

Un mes después, la situación para la Raza Demonio había llegado a un punto crítico.

El primero en romper el tabú fue el propio Señor Demonio, Vanaac.

Quizá por ira, vergüenza y frustración, mató a uno de los subordinados encargados de encontrar a Alex y Fran.

Delante de todos, prendió fuego al mísero cuerpo hasta dejarlo al punto antes de comérselo.

Nadie dijo nada en aquel momento, pero ese fue el detonante que impulsó a los demonios a canibalizar activamente a su propia gente para poder sobrevivir.

Se habían convertido en auténticos demonios.

Alex y Fran se enteraron de lo que ocurría tras capturar a unos cuantos desertores e interrogarlos.

—¡Se han comido a Mark! —gritó un Demonio con desesperación—. No había hecho nada malo. ¡Simplemente se abalanzaron sobre él y lo mataron para luego asarlo como a un cerdo! ¡Son unos monstruos!

—Ya veo —dijo Alex en voz baja—. Muy bien. Duérmete y olvida todo lo que ha pasado.

De un tajo con su daga, Alex decapitó al Demonio y le pidió a Fran que quemara el cuerpo.

—Parece que tu estrategia ha funcionado, Alex —comentó Fran—. Con esto, ni siquiera tendremos que matarlos nosotros. Se matarán entre ellos. ¿Cuántos demonios crees que quedarán cuando acabe el invierno? ¿Unos cientos? ¿O menos de cien?

—No lo sé —respondió Alex—. Pero no creo que sea buena idea enfrentarnos a ellos cuando acabe el invierno. Es muy peligroso luchar contra demonios desesperados. Irán con todo, sin preocuparse por su propia seguridad.

Fran asintió. Sabía lo peligrosa que podía llegar a ser la gente desesperada. Después de todo, ella y Alex habían estado en una situación similar: desesperados por sobrevivir y por vengar a sus amigos.

—Escondámonos por ahora y volvamos a ver qué tal están cuando termine el invierno —propuso Fran.

—De acuerdo —respondió Alex—. Aprovechemos ese tiempo para dominar el uso de los Anillos de Gaia.

Los Anillos de Gaia eran auténticos Artefactos Divinos, y ellos dos apenas habían arañado la superficie de sus capacidades.

Todavía necesitaban tiempo para comprender del todo cómo funcionaban los anillos, y el invierno era el momento perfecto para centrarse en su entrenamiento.

———

Mientras Alex, Fran y el Ejército Demoníaco estaban atrapados en el Bosque de las Sombras, los Reyes de los distintos reinos humanos se habían reunido para evaluar la situación.

Según el Comandante que había acampado a las afueras del Bosque de las Sombras, una barrera había aparecido y lo cubría casi en su totalidad.

Nadie sabía qué ocurría dentro de la barrera, pero una cosa era segura: no se había visto al Señor Demonio en los últimos meses, lo que facilitaba el avance de los humanos en el Reino Demonio.

Los combates solo se detuvieron porque el invierno de ese año era excepcionalmente crudo, lo que obligó a ambos bandos a defender sus posiciones.

—Comandante Tyler, ¿la barrera del Bosque de las Sombras sigue activa? —preguntó uno de los Reyes de la humanidad.

—Sí, Su Majestad —respondió Tyler—. No ha habido cambios y, si nuestra suposición es correcta, puede que el Señor Demonio esté atrapado en su interior.

—¿Sigue sin haber noticias de Sean y su grupo? —inquirió otro Rey.

—No, Su Majestad —respondió Tyler—. Desde que el Grupo del Héroe desapareció, nadie ha podido confirmar si están vivos o muertos.

Un momento de silencio se hizo en la sala de conferencias, pero no duró mucho.

—Debemos atacar mientras el Señor Demonio esté ausente del campo de batalla —declaró el Rey que había hablado primero—. Prepararemos todos los hombres y recursos que podamos reunir para una gran ofensiva de primavera.

—Estoy de acuerdo con ese plan, Su Majestad —comentó Tyler—. No sabemos hasta cuándo permanecerá la barrera del bosque. Pero mientras siga en pie, podremos luchar contra un Ejército Demoníaco que ha perdido a su líder. No debemos desperdiciar los sacrificios de nuestra gente en el Bosque de las Sombras.

Todos los reyes votaron a favor de unirse bajo un mismo estandarte y cargar contra el Reino Demonio.

Aquel fue un punto de inflexión en la guerra, y no tenían ni idea de que todo era gracias a un adolescente y un hada que se estaban asegurando de que el Señor Demonio y su Ejército no fueran a ninguna parte.

Eran los Héroes Olvidados de esta guerra y, quizá, nadie sabría jamás cuánto habían sacrificado para llegar hasta ahí.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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