¡Nivelación Interminable Hecho Bien! - Capítulo 582
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Capítulo 582: Él tiene un cheat
—Ya veo… Parece que la Profesora Diona tiene ganas de morir, ¿eh? —Los ojos de Evangeline brillaron débilmente en la penumbra de la biblioteca.
—Cálmate, Eva —dijo Alex—. El abuelo de Lavinia ya la ha denunciado al Profesor Rowan. Deja que él se encargue de ella por ahora.
—Está bien… —Evangeline le dio unas suaves palmaditas en la cabeza a Alex, que en ese momento descansaba sobre su regazo.
Acababan de terminar su sesión de bebida y Alex parecía un poco cansado después de haberle cedido parte de su sangre. Como compensación, ella le ofreció su regazo como almohada, lo que el joven aceptó encantado.
Para pasar el rato, Alex empezó a contarle los detalles de su encuentro con Diona durante el Desafío Etherion.
Mencionó la suerte que tuvo al tener el arma secreta que Dim Dim le dio, la cual le ayudó a ganar.
—Si no fuera por ese megáfono, podría haber perdido contra Diona —admitió Alex—. Un uno contra uno no es un problema. Aún tendría una oportunidad. Pero no estaba sola. Podía ordenar a los monstruos que la ayudaran.
—Esos Gansos Rabiosos Rango 4 no eran ninguna broma. Si tan solo uno de ellos me hubiera atacado mientras luchaba con Diona, las cosas se podrían haber complicado.
—Menos mal que estás a salvo —suspiró Evangeline—. De lo contrario, me habría pasado toda la vida cazando a cada miembro de los Tocados por el Vacío.
—¿Incluido Charles? —parpadeó Alex.
—Por supuesto, él es una excepción —respondió Evangeline—. La primera a la que mataré será Diona.
Alex entonces recordó uno de los finales de Evangeline. Tras caer en la Ruta Oscura, incluso logró provocar la destrucción del Imperio de Aetherion.
Dado que tenía el talento para derribar al imperio más fuerte del continente, el joven no se tomó las palabras de Evangeline a la ligera. Si él hubiera muerto, creía que ella realmente cumpliría su promesa de cazar a los miembros de los Tocados por el Vacío.
Puede que no ocurriera en un día, una semana, un mes o un año.
Pero ocurriría, sin la menor duda.
—No te preocupes. Estoy seguro de que ya ha aprendido la lección…, probablemente —dijo Alex, tratando de asegurarle a Evangeline que Diona ya no intentaría atacarlo.
De esa forma, ella no haría nada imprudente, lo que podría provocar que, en lugar de a él, los miembros de los Tocados por el Vacío la cazaran a ella.
—Entonces, ¿vas a ir con Fran al Bosque de las Sombras la semana que viene? —preguntó Evangeline.
—Sí —respondió Alex—. Estaremos fuera cuatro días.
—Supongo que también debería visitar mi casa y ver a mi padre. —Evangeline acarició el pecho de Alex juguetonamente—. ¿Debería contarle lo nuestro?
—…
—Solo bromeo. Estoy segura de que ya lo sabe, puesto que Eleanora le informa directamente a él.
—¡¿Q-Qué?!
A Alex casi le da un infarto al escuchar la revelación de la joven. Si el Señor Vampiro realmente sabía que él y Eva se habían hecho amantes, ¿no pendería su vida de un hilo?
—Relájate. No te hará daño…, por ahora.
—¡Oye! ¡No actives una bandera de muerte!
Una risita se escapó de los labios de Evangeline, divertida por lo en serio que Alex se tomaba sus palabras.
Por eso Evangeline planeaba volver a casa durante sus vacaciones de cuatro días de la próxima semana. Quería saber qué pensaba realmente su padre sobre Alex.
Como mínimo, le pediría que no le pusiera las cosas más difíciles a su novio. Alex ya estaba en la Lista de Eliminación de los Adoradores de Demonios.
Si su padre se unía a ellos, el joven no tendría más remedio que quedarse dentro de la academia hasta graduarse.
Ambos bromearon un poco y hablaron de lo que había sido de sus vidas desde que se separaron.
Evangeline habló de cómo su padre la entrenaba en las artes vampíricas. Sin embargo, todavía no podía usar todos sus poderes porque se negaba a beber la sangre de otros.
Esto frustraba a su padre enormemente, hasta que decidió simplemente dejar que Evangeline hiciera lo que quisiera.
No servía de nada intentar obligar a alguien a beber sangre cuando esa persona se empeñaba en tomar píldoras de sangre en su lugar.
Pero tras reunirse con Alex, la joven vampiro había desbloqueado finalmente más de su potencial, el cual entrenaba a veces por la noche en la sala especial de la torre del reloj.
Las lecciones de su padre seguían claras en su memoria y, tras entrenar sus poderes vampíricos como correspondía, estaba empezando a cogerle el truco.
—Deberías tener cuidado cuando vayas a la torre del reloj —advirtió Evangeline—. Lumi ha estado de los nervios estos últimos días. Parece que tiene el síndrome de abstinencia de Alex.
El joven no pudo evitar sonreír con suficiencia al oír esta noticia. Hubo un tiempo en que Lumi le ponía las cosas difíciles.
Pero las tornas cambiaron en el momento en que empezó a enamorarse de Alex. Aunque de vez en cuando todavía le regañaba y se peleaba con él, se acurrucaba a su lado sin decir nada cada vez que estaban solos.
Alex disfrutaba de esos momentos. Para ser exactos, disfrutaba de la actitud de Lumi. Siempre había sido decidida y directa. Pero cuando se trataba de la persona que le gustaba, fingía ser hostil en público, pero era cariñosa y mimosa en privado.
Este contraste era la razón por la que a Alex le gustaba tanto. Quizás debido a la escasez de sus momentos íntimos, consideraba cada instante como un recuerdo precioso.
—Por cierto, creo que los poderes de Charles están creciendo muy rápido —afirmó Evangeline—. ¿Es esa una de las cualidades de los Tocados por el Vacío?
—Charles es un poco diferente —suspiró Alex—. Tiene un cheat.
—¿Un cheat? —parpadeó Evangeline—. ¿Qué es eso?
—Eva, lo que voy a contarte es algo que no debes compartir con nadie —dijo Alex en un tono serio—. ¿Entendido?
—De acuerdo —asintió Evangeline.
Alex suspiró por segunda vez. —En realidad, Charles es un Conquistador de Mazmorras. Sus poderes se fortalecen cuantos más Núcleos de Mazmorra absorbe. Además, después de absorber esos Núcleos de Mazmorra, no desaparecen realmente.
—Estas mazmorras aparecen en una dimensión diferente y continúan creciendo a un ritmo rápido. Cuantos más pisos posee una mazmorra, más monstruos se generan en su interior. Y Charles… puede invocar a esos monstruos para que luchen por él.
Los ojos de Evangeline se abrieron de par en par por la conmoción. Ese poder simplemente rompía todas las reglas.
Si Charles llegara a absorber el Núcleo de la Mazmorra de una de alto rango, ¿no le permitiría eso invocar a miles…, incluso decenas de miles de monstruos de mazmorra en la batalla?
—Va a ser un ejército de un solo hombre —murmuró Evangeline con incredulidad.
—Así es —asintió Alex—. El primer Núcleo de la Mazmorra que absorbió probablemente ya tenga cinco pisos. Además, cada mazmorra también le da a Charles un impulso pasivo, lo que aumenta su fuerza y su destreza en combate.
Evangeline entendió ahora por qué Alex le había pedido que guardara el secreto. Charles estaba destinado a ser una potencia capaz de moverse por el mundo sin impedimentos.
Cualquier facción querría tener a alguien como él bajo su mando. Si lo capturaran mientras aún es débil y le lavaran el cerebro…
¡Sería muy posible que un Brote de Mazmorra aniquilara las principales ciudades del continente!
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