Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Nos rompimos, pero seguíamos llamándolo amor - Capítulo 19

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Nos rompimos, pero seguíamos llamándolo amor
  4. Capítulo 19 - 19 Engaño
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

19: Engaño.

19: Engaño.

Leí los votos sentados en el suelo de mi habitación.

No porque quisiera dramatizar el momento, sino porque las piernas no me sostuvieron cuando abrí la primera hoja.

La letra era de Chris.

Torcida.

A veces apurada.

A veces demasiado cuidada, como si hubiera escrito una frase, la hubiera roto, y vuelto a empezar.

No hablaban de promesas eternas.

No hablaban de perfección.

Hablaban de miedo.

“No sé si siempre sabré hacerlo bien,
pero sí sé que quiero aprender contigo.”
Tragué saliva.

“No te prometo no fallar.

Te prometo no huir cuando falle”.

Las manos me temblaron.

Eso no lo escribe alguien que se casa por lástima.

Eso no lo escribe alguien que no ama.

Eso no lo escribe alguien que planea destruirte.

Sentí una presión en el pecho.

No hay nostalgia de época.

Era algo más sucio.

Duda.

Seguí leyendo.

“Si algún día me pierdo,
espero que tengas la fuerza de recordarme quién fui contigo.”
Solté la hoja.

La habitación se quedó en silencio, pero mi cabeza no.

Las palabras de Lucas comenzaron a chocar una contra otra.

“Chris se quedó por pena”.

“Ese matrimonio ya estaba roto”.

“No necesitas remover el pasado”.

Me llevé una mano a la boca.

—Entonces… —susurré— ¿qué parte fue mentira?

No lloré de inmediato.

Primero sentí vergüenza.

Vergüenza de haber defendido a alguien sin preguntar.

Vergüenza de haber repetido versiones que no eran mías.

Vergüenza de haber confundido cuidado con control.

El teléfono vibró.

Lucas.

No respondí.

Pero esta vez no fue por miedo.

Fue porque necesitaba escucharlo mirarme a los ojos.

Llegó más tarde de lo habitual.

Demasiado rápido para alguien a quien yo no había contestado.

—María —dijo apenas abrí la puerta—.

¿Por qué no responde?

No le sonreí.

No me disculpé.

—Fui a ver a Carla.

El cambio fue inmediato.

No gritó.

No preguntó cómo estaba.

Se tensó.

—¿Por qué?

—Porque la necesitaba —respondí—.

Porque es la única que no me habló como si yo fuera frágil.

Lucas soltó una risa corta.

Forzada.

—Claro… —dijo—.

La madre perfecta.

¿Ya empezó a llenarte la cabeza?

—No —contesté—.

Me dijo la verdad.

Sus ojos se oscurecieron.

—¿La verdad según quién?

Saqué las hojas del bolso y las déjé sobre la mesa.

—Según esto.

Las miró apenas.

No las tocó.

—Ves?

—dijo—.

Esto es exactamente lo que te anuncio.

Manipulación emocional.

Chris siempre fue bueno con las palabras.

—¿Entonces tú mentiste?

La pregunta quedó suspendida entre nosotros.

—Yo te protegí —respondió—.

Tú estabas rota.

¿O ya se te olvidó cómo estabas cuando despertaste en ese hospital?

Di un paso atrás sin pensarlo.

—No te pedí que eligieras por mí.

—No estabas en condiciones de elegir —replicó—.

Nadie más estuvo ahí.

—Carla estuvo.

—Carla es su madre —alzó la voz—.

¿De verdad crees que no va a defenderlo?

—¿Y tú qué eres, Lucas?

—pregunté—.

¿Mi guardián?

¿Mi juez?

Se acercó demasiado.

Sentí su respiración.

—Soy el único que no te falló.

El pecho me ardió.

—Eso no es verdad.

Su mandíbula se tensó.

—Chris te llevó al hospital —escupió—.

¿Ya se te olvidó eso también?

Y entonces pasó.

No fue una imagen clara.

Fue una sensación.

Un portazo.

Un nudo en la garganta.

El cuerpo encogido esperando que algo termine.

Di otro paso atrás.

—No me hables así —dije, casi sin voz.

Lucas se dio cuenta.

Retrocedió un poco.

—María… —intentó suavizar—.

Estás confundida.

Carla y Chris quieren arrastrarte otra vez a ese infierno.

—No —respondí—.

Lo que me arrastró fue no saber.

Me miró como si no me reconociera.

—Todo lo que hice fue por ti.

—No —repetí—.

Lo hiciste por lo que necesitabas ser para mí.

El silencio fue espeso.

—Ellos quieren destruir lo que estás construyendo —dijo al final—.

Yo solo intento salvarte.

Las palabras no me tranquilizaron.

Me asustaron.

Porque eran exactamente las mismas…
con distinto rostro.

—Necesito estar sola —dije—.

De verdad.

Lucas no se movió de inmediato.

—No es buena idea —respondió—.

No ahora.

Levanté la mirada.

—Déjame pasar.

Dudó.

Y en esa duda, mi cuerpo recordó.

No un golpe.

No un grito.

Ese instante en el que el aire cambia.

—Por favor —añadí—.

No hagas esto peor.

Se hizo a un lado.

Cuando cerré la puerta, las piernas me fallaron.

Me senté en el suelo otra vez.

Las hojas seguían ahí.

Cristóbal.

Lucas.

Verdades incompletas.

Y algo dentro de mí, por primera vez, no quiso huir.

No sabía qué iba a encontrar si seguía grabando.

Pero ya no podía seguir aceptando versiones ajenas.

Si dolía…
que doliera con la verdad.

Porque algo era seguro:
No había llegado al hospital por amor.

Pero tampoco por la historia que me contaron.

Y estaba lista para averiguarlo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo