Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Nos rompimos, pero seguíamos llamándolo amor - Capítulo 21

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Nos rompimos, pero seguíamos llamándolo amor
  4. Capítulo 21 - 21 Lo que no supimos decir
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

21: Lo que no supimos decir 21: Lo que no supimos decir Nos miramos durante demasiado tiempo.

No era una mirada de amor.

Tampoco de odio.

Era esa clase de mirada en la que el cuerpo recuerda algo que la mente todavía no se atreve a nombrar.

Chris se veía distinto.

Más delgado.

Más cansado.

Más humano de lo que me habían contado… y de lo que yo estaba preparada para enfrentar.

No me mires así, pensó él.

No como si todavía quedara algo bueno en mí.

—No sabía si ibas a venir —dijo al fin.

No había reproche en su voz.

Había miedo.

—Yo tampoco —respondí.

El silencio cayó entre nosotros como algo físico.

No incómodo.

Pesado.

Chris bajó la mirada.

Se frotó las manos, nervioso.

Dilo.

Di algo.

Pero no la rompas otra vez.

—No voy a pedirte que recuerdes —dijo—.

Ni que confíes en mí.

No tengo derecho a eso.

Sentí el pecho apretarse.

—Entonces… ¿por qué viniste?

—pregunté.

Chris tardó.

Porque la verdad dolía más que cualquier mentira.

—Porque necesitaba verte como estás ahora —admitió—.

Sin lo que fui.

Sin lo que hice.

Sin lo que te dijeron.

La frase quedó suspendida entre los dos.

—Me dijeron muchas cosas —dije despacio.

Él asintió.

—Lo sé.

No preguntó cuáles.

No negó nada.

Porque si niego algo y resulta ser verdad… te perderé para siempre.

—Yo… —empezó, y se detuvo—.

Hay cosas que no sé cómo decir sin volver a hacerte daño.

—Tal vez no tienes que decirlas hoy —respondí—.

Tal vez solo… estar.

Chris levantó la vista.

No me mires así.

No me devuelvas algo que ya no merezco.

—Eso ya es más de lo que merezco —dijo.

Caminamos sin acordarlo.

Uno al lado del otro.

Sin tocarnos.

Pasamos frente a una cafetería.

El olor a café caliente me golpeó sin aviso.

Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente.

Aquí… Chris también lo sintió.

Aquí te reías.

Aquí decías que este lugar era nuestro.

Vi la ventana empañada.

Las luces cálidas.

Una pareja sentada cerca del vidrio, compartiendo una taza.

La garganta se me cerró.

—Solíamos venir aquí… ¿verdad?

—pregunté en voz baja, sin mirarlo.

Chris tragó saliva.

—Sí —respondió—.

Decías que el café sabía mejor cuando no había prisa.

Me detuve.

Ese recuerdo no estaba en mi cabeza.

Estaba en el cuerpo.

—No sé qué pasó entre nosotros —dije—.

Sé lo que me contaron.

Sé lo que siento.

Y sé que esas dos cosas no coinciden.

Chris cerró los ojos un segundo.

Porque otros contaron nuestra historia sin haberla vivido.

—Eso también me pasó a mí —susurró—.

Vivir una historia… y luego escucharla contada por otros.

Seguimos caminando.

Cada paso era una conversación que no nos atrevíamos a tener.

No la toques, se dijo Chris.

Si la tocas, creerá que todo puede volver a ser igual.

Y no puede.

—Yo… solo quería verte —dije—.

Aunque no sé qué historia es cierta.

Ni por qué te fuiste.

Chris se detuvo.

—Tenía miedo —confesó—.

De hacerte más daño.

Y fui cobarde al creer que desaparecer era cuidarte.

No se justificó.

No se defendió.

Solo lo dijo.

Porque huir fue más fácil que mirarte a los ojos y admitir que te había roto.

El frío empezó a colarse entre nosotros.

—Puedo llevarte a casa —ofreció—.

Si quieres.

Dudé.

Luego asentí.

El auto avanzó en silencio.

Las luces de la calle entraban y salían como recuerdos mal enfocados.

Pasamos por una esquina que me cerró los dedos.

Por una calle que me provocó lágrimas sin imagen.

Chris lo notó.

Algo está volviendo, pensó.

Y tengo miedo de que vuelva todo.

Llegamos.

—Gracias por venir —dijo.

—Gracias por no presionarme —respondí.

Bajé del auto.

Antes de entrar, me giré.

Chris seguía ahí.

Mirando como quien se queda con palabras atravesadas en el pecho.

Dile que la amas.

No.

No todavía.

No dijimos nada más.

Entré.

No vi el auto detenido al otro lado de la calle.

No escuché los pasos que se acercaban.

Eso vendrá después.

Porque antes de que la verdad salga a la luz… alguien va a perder el control.

Y cuando eso ocurra, ya no habrá huida posible.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo