NOSFERATU - Capítulo 11
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
11: capitulo 11- Rumbo a la isla 11: capitulo 11- Rumbo a la isla Frase inicial del narrador: “La victoria es solo un respiro antes de la tormenta; incluso el bien debe atravesar la oscuridad para hallar la luz.” Darius y Velkan avanzaban por las calles del pueblo que Veyra había mantenido bajo su influencia.
Lo que antes era corrupción y desesperanza, ahora mostraba rostros serenos, risas tímidas y miradas de alivio.
—Mira… —susurró Velkan—.
Han recuperado su vida.
Darius asintió, observando cómo cada hogar y cada persona parecía reconectarse con la normalidad.
Por un instante, la carga de la maldición se sentía más ligera; habían hecho algo real, algo que importaba.
El pueblo libre no solo mostraba esperanza, también simbolizaba un golpe al poder del rey ancestral: cada lugar liberado debilitaba su influencia oscura, un paso más cerca de su derrota final.
— Camino hacia el puerto del oeste Dejando atrás las calles revitalizadas, se dirigieron hacia el oeste, atravesando un bosque sombrío y silencioso.
Las sombras de los árboles se movían con el viento, y cada crujido de ramas parecía un susurro de advertencia.
—No hay tiempo para dudas —dijo Darius, con la mirada fija en el horizonte—.
Cada paso nos acerca más a lo que buscamos, pero también a lo que nos acecha.
Velkan permanecía a su lado, atento a cada sonido, cada movimiento.
El bosque era un recordatorio de que aunque el pueblo había sido liberado, el mundo seguía lleno de peligros.
— Emergieron del bosque y ante ellos se extendía el puerto del oeste, con barcos anclados y velas ondeando bajo el viento marino.
La brisa llevaba el olor a sal y madera húmeda, y por un momento, ambos sintieron un respiro de alivio.
—Ahí… comienza lo verdadero —murmuró Velkan—.
El mar nos pondrá a prueba.
Darius asintió, ajustando su capa y revisando las armas.
Cada paso los acercaba más a la isla que Veyra había mencionado, y la tensión crecía con la incertidumbre de lo que encontrarían allí.
— Embarque y partida Subieron a un barco resistente, preparado para la travesía.
Las velas se desplegaron, y el casco cortó las olas mientras se alejaban del puerto.
El horizonte se llenaba de misterio y peligro, y aunque el pueblo estaba a salvo por ahora, la isla prometía desafíos mayores: tormentas, criaturas desconocidas y secretos que pondrían a prueba sus cuerpos y sus almas.
Frase final del narrador: “El mar es un juez implacable, y la isla que aguarda es un espejo de aquello que aún no han conquistado: sus temores, su fuerza y la oscuridad que acecha en sus corazones.” REFLEXIONES DE LOS CREADORES José_salas dejen sus reseñas y opiniones
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com