NOSFERATU - Capítulo 3
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
3: capitulo 3- la caída 3: capitulo 3- la caída “El destino no pregunta.
La traición no espera.
Y la marca de la oscuridad no perdona.” Escena 1: Camino al templo La noche cae como un manto de ceniza.
Darius camina por un sendero rocoso, guiado por miembros encapuchados de la Orden.
Sus pasos resuenan en silencio, y cada sombra parece susurrarle advertencias que no quiere escuchar.
Narrador: “La Orden había decidido su destino.
Y Darius, confiado en su lealtad, caminaba hacia su propia condena.” Darius (pensamiento): “Algo no está bien… lo siento en cada paso.
Pero debo confiar… debo…” Un rugido lejano interrumpe su pensamiento, pero los miembros de la Orden solo sonríen bajo sus capuchas y lo empujan hacia adelante.
— Escena 2: La traición Llegan a un templo en ruinas, cubierto de símbolos arcanos y runas olvidadas.
Las puertas de piedra se abren lentamente, revelando un interior oscuro y húmedo.
Maestro de la Orden (encapuchado, voz fría): “Este es tu destino, Darius.
El cazador se convierte en sacrificio.” Darius se sorprende, intenta luchar, pero cadenas negras emergen del suelo y lo atan con fuerza sobrenatural.
Sus ojos se llenan de furia y miedo.
Darius (gritando): “¡No!
¡Esto no puede ser!” Narrador: “La traición se consumó en silencio, sin drama, solo con la certeza de que ningún hombre podía escapar de la Orden una vez marcado.” — Escena 3: Aparición del Rey Ancestral Entre la oscuridad, una figura espectral se materializa lentamente.
Su piel está marchita, casi descompuesta, y sus ojos brillan como brasas en la penumbra.
El Rey Ancestral se inclina hacia Darius.
Rey Ancestral (voz profunda y resonante): “Finalmente… ha llegado el momento.” Darius lucha contra las cadenas, pero es inútil.
Su corazón late con furia y terror mientras la figura se acerca.
Darius (pensamiento): “¿Qué… qué eres tú?” Rey Ancestral: “Soy tu destino.
Y ahora, tu maldición.” — Escena 4: La maldición El rey coloca su mano espectral sobre el pecho de Darius.
Una marca negra se quema en su piel, irradiando un calor oscuro que corre por sus venas.
Darius grita mientras la energía lo consume.
Narrador: “Su carne se convirtió en prisión.
Su alma, en alimento.
Y en ese instante, Darius dejó de ser solo un cazador.” Darius (gritando, con dolor): “¡No!
¡No me pertenezco a ti!” Rey Ancestral (susurrando): “Tu carne me sirve… tu furia me alimenta… y tu vida me pertenece hasta que decida liberarte.” — Escena 5: Renacimiento de Darius Darius cae al suelo, exhausto y transformado.
Sus ojos ahora brillan con un fulgor oscuro, mitad humano, mitad algo más.
A su alrededor, los miembros de la Orden yacen derrotados, algunos quemados por la misma energía que lo marcó.
Darius (pensamiento, con rabia): “Si soy tu cárcel… entonces seré tu verdugo.
Juro destruirlos a todos… a ti y a los que me traicionaron.” Narrador: “La caída había terminado.
Pero su viaje apenas comenzaba.
Y la sombra del Rey Ancestral lo seguiría, esperando el momento de reclamarlo de nuevo.”
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com