Novia del Señor Millonario - Capítulo 130
- Inicio
- Todas las novelas
- Novia del Señor Millonario
- Capítulo 130 - 130 Chapter 130 Capítulo 130 Aclarando malentendidos
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
130: Chapter 130 Capítulo 130: Aclarando malentendidos 130: Chapter 130 Capítulo 130: Aclarando malentendidos Bella
—Lo que dices es verdad —dije Herbert y yo me le quedé mirando con desconcierto.
¿Se estaba burlando de mí?
Sin embargo, levantó la cabeza y me plantó frente con la expresión más sincera que le había visto en años.
—Es cierto que la amé y que quería casarme con ella, pero eso se quedó en el pasado.
No he vuelto a pensar en ella de esa forma en mucho tiempo, ¿acaso crees que solo podemos amar a una sola persona en nuestras vidas?
Aunque me ames en este momento, ¿no has amado a nadie más en toda tu vida?
No pude negar la razón detrás de sus palabras.
En el pasado, había amado profundamente a mi ex novio, pero ahora no sentía ni el más mínimo interés por él.
A veces lo recordaba, pero era un pensamiento pasajero sin ningún tipo de sentimiento oculto.
Herbert me volvió a sacudir por los hombros.
—Todos tenemos un pasado y todos tenemos memorias que guardamos cerca a nuestros corazones.
La razón por la que todavía tengo esa foto de Caroline, no es porque la ame, sino por hábito.
Ni siquiera me hubiera acordado que la tenía si no me lo mencionas.
Por favor, créeme cuando te digo que no la he tocado en años.
Me quedé mirándolo como si estuviera viéndolo por primera vez.
Todo lo que estaba diciendo era completamente cierto.
Yo misma todavía tenía algunas baratijas guardadas de cuando había estado con mi ex novio.
No las había tirado por mero sentimentalismo, porque formaban parte de mi historia y mi pasado, pero eso no significaba que todavía estaba enamorada de él.
Herbert podía tener dificultades para expresarse, pero había entendido muy bien su explicación.
—¿Qué estás tratando de decirme?
—solté, todavía indecisa.
—¿Por qué no me entiendes?
—dije con frustración mientras escondía su frente en mi hombro.
—¿Cómo puedo entender si todavía no lo has dicho todo completo?
—le respondí, no porque quisiera ser testaruda, sino porque necesitaba oírlo de su boca para creerle sin duda alguna.
—Bella, te amo únicamente a ti.
Herbert…
¿me amaba?
Una inmensurable alegría se apoderó de mi cuerpo y me quedé paralizada sin poder responderle.
—Me has escuchado correctamente, ¿verdad?
—me preguntó Herbert, ligeramente inseguro—.
Te amo solo a ti.
—¿Cuándo?
—¿Cuándo qué?
—dijo Herbert con el ceño fruncido y en su rostro podía ver el miedo que sentía, lo consideró por un momento y finalmente abrió su corazón—.
No lo sé, quizás desde la primera vez que te vi, solo que no lo supe reconocer hasta mucho después.
No entendí mis sentimientos hasta que me dejaste y entendí lo que era estar muerto en vida.
Sin embargo, tenía tanto miedo que no pude enfrentar estos sentimientos y por eso me comporté como un idi*ta.
Podía entender lo que Herbert me estaba diciendo, para una persona tan orgullosa como él, no debió haber sido fácil reconocer que estaba enamorado y mucho menos de una mujer tan simple como yo.
Caroline, en comparación conmigo, provenía de una familia rica y con excelentes antecedentes.
Además había estudiado en una famosa universidad, ¿a su lado quién se fijaría en mí?
—¿Qué pasara con Caroline?
No quiero que ella se siga entrometiendo en nuestra relación —le pregunté todavía sin poder creérmelo del todo.
—¿No escuchaste lo que te acabo de decir, mujer?
—dijo él con fastidio.
Abrí la boca para responderle, pero Herbert se me adelantó y comenzó a besarme apasionadamente.
Me tuve que agarrar de su abrigo para no caerme y cuando sentía que me iban a explotar los pulmones por falta de aire, me soltó.
—Todavía no me dices qué relación tienes con Caroline —le insistí, tratando de no perder la ilación de la conversación.
—¡Porque no hay relación de la que hablar!
Solo somos amigos ahora —me respondió Herbert mientras me agarraba de la mano y trataba de hacerme entender con la mirada que estaba siendo completamente sincero conmigo.
—¿Enserio?
¿Y esa vez que te vi comprando un anillo de diamantes?
¿No era para ella?
—le pregunté con los ojos abiertos de par en par.
—No le estaba comprando un anillo.
Era su cumpleaños, así que estaba buscando algún arete o collar.
Ella lo malentendió y pensó que le iba a dar un anillo, pero no fue así.
Me quedé en silencio mientras procesaba sus palabras.
Las cosas que me estaba diciendo Herbert tenían sentido, pero todavía había algo que me molestaba.
—¿Y por qué fuiste a verla en Europa?
Ella me dijo que habías ido para reconciliarte con ella y que te casarías con ella lo más pronto posible.
¿Me mintió?
—le pregunté con duda en mis ojos.
No podía creer que había caído en las mentiras de Caroline que solo tenían como objetivo distanciarme de Herbert.
Este negó con la cabeza y comenzó a explicarme la verdadera historia.
—Fui a verla por su asma porque su condición es grave.
Debido a nuestro pasado y al cariño que le tengo, no podía simplemente ignorarla, así que fue a visitarla para hablar sobre su tratamiento.
Caroline estaba siendo un poco difícil, así que el doctor me dijo que necesitaba cooperar para que pudiera mejorar, de lo contrario, su vida podría estar en peligro.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com