Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Novia del Señor Millonario - Capítulo 50

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Novia del Señor Millonario
  4. Capítulo 50 - 50 Chapter 50 Capítulo 50 Ridiculizado
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

50: Chapter 50 Capítulo 50: Ridiculizado 50: Chapter 50 Capítulo 50: Ridiculizado —¿El señor no le contó nada?

—Debe saber que a él no le gusta hablar sobre su familia —le respondí.

—Sí, es usualmente es bastante cerrado —asintió Miranda.

—Estaba en lo correcto entonces —susurré dejando salir un suspiro de alivio.

—Los abuelos del señor ya fallecieron.

Sus padres viven en la mansión principal, el señor también tiene una hermana, pero ella estudia al extranjero hace años.

El señor no visita la villa realmente.

—Entiendo.

Al parecer la familia de Herbert no tenía una historia muy complicada.

Si tenía suerte, quizás no tendría que conocerlos nunca.

Después de todo, aunque estamos casados, realmente no era algo real.

Terminamos de comer y Miranda se levantó para lavar los platos.

Traté de ayudarla, pero me insistió en que descansara.

Me senté en el sofá de la sala y Herbert estaba bajando por las escaleras.

Al verlo, no pude evitar abrir los ojos con sorpresa.

Estaba usando la ropa que le había comprado, un traje plateado, una camisa azul pálido y una corbata color vino.

Le había comprado estas prendas pensando en que podría combinarlas con lo que ya usaba normalmente, no pensaba que las usaría todas de una sola vez.

Se veía increíble, y no pude esbozar una sonrisa feliz.

—¿De qué te ríes?

—me preguntó.

—Nada, me acabo de acordar de algo gracioso —le mentí.

—La verdad, no estoy seguro si esta bien mi ropa, ¿y si me cambio?

—dijo con nerviosismo.

—Te acostumbrarás, te ves mucho mejor que con tus trajes negros.

No vuelvas a esos colores, son tan sombríos.

—¿En serio?

—¡Sí!

¡En serio!

—le dije con entusiasmo, y Herbert de nuevo revisó su ropa.

—Si lo dices…

te haré caso.

Asentí desesperadamente, tratando de convencerlo de que se dejara el atuendo.

Era un poco más llamativo de lo normal, pero le quedaba de maravillaba.

—Múdate al dormitorio principal esta noche —me susurró en la oreja y yo me quedé viéndolo con sorpresa.

Herbert no dijo nada más y se fue.

Yo me quedé en el sofá y no pude evitar reírme un poco ante la situación.

Herbert podía ser tierno cuando quería.

Por la tarde, moví todas mis pertenencias a la habitación principal.

—Señora, ¿no está durmiendo con el señor?

—Realmente no, este embarazo me está afectando mucho, así que no puedo dormir muy bien.

Como Herbert ronca, entonces para no molestarlo, simplemente me voy en las noches al otro dormitorio.

—Entiendo, este es un momento delicado por su condición.

Pero debe tener cuidado porque las parejas que no duermen juntas tiendan a distanciarse con el tiempo.

Seguimos juntas durante el resto del día y me di cuenta de que Miranda era una señora muy amable.

Tenía muchos consejos para mí, pero también era sumamente diligente en su trabajo.

Disfruté bastante de su compañía.

—Señora, recuerde lo que le dije.

Los padres del señor Herbert duermen en habitaciones separadas desde hace diez años, esta de más decir que su matrimonio es uno bastante frío.

Me sorprendió escucharla decir esto.

¿Eso significaba que su relación no era buena?

Miranda al ver mi expresión, se dio cuenta de que había hablado demasiado.

—El señor Herbert me dijo que usted debe descansar bastante, y yo estoy aquí molestándola con conversaciones innecesarias.

Descanse, señora, ya no la molesto.

Me iré a limpiar —se disculpó y se fue rápidamente.

Me quedé pensando en lo que me habían contado.

No pude evitar reflexionar de que Herbert probablemente era así de frío porque se había creído en un ambiente igual.

Me corazón se acongojó pensando en el de niño.

No importaba cuándo dinero tuviera, si sus padres no eran felices en su matrimonio, eran muy pocas las probabilidades de que un niño creciera bien.

Pronto, me sentí un poco cansada, así que me acomodé y caí en un sueño profundo hasta las seis de la tarde.

Me desperté porque escuché que alguien abría la puerta.

Herbert entró con las mejillas sonrojadas y con una expresión consternada en el rostro.

Se quito la chaqueta, la corbata y se desabotonó la camisa.

—¿Por qué regresaste tan temprano?

—le pregunté al verlo tan molesto.

—¿Debería quedarme en el trabajo y dejar que todos se burlen de mí?

—me soltó toscamente.

—¿Quién se está riendo de ti?

—le pregunté con una sonrisa, mientras le servía un vaso de agua.

—¿Lo hiciste a propósito?

—No entiendo —le dije con confusión.

—Mi ropa.

Ah, entonces se habían reído de él por su nuevo traje.

Suprimí una sonrisa para no avergonzarlo más, y fingí inocencia.

—¿Quién se burló de tu ropa?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo