Nuevo inicio - Capítulo 13
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13: Capítulo 12 13: Capítulo 12 🎥 Capítulo 12: La Mirada de un Genio y la Realidad del Novato Punto de vista de Ryan Ryan Mitchell se recostó en su silla de oficina en ICM, sintiendo un raro y dulce cosquilleo en el estómago.
La fuente de su alegría no era una cena, sino el extracto bancario.
Finalmente, el primer cheque grande había llegado: el pago de Miguel por la venta del guion y el adelanto por ser el protagonista.
Había depositado la considerable comisión de ICM de 5% y, más importante, su propia porción los otros 5%.
Por primera vez en meses, las cuentas de Ryan estaban en verde brillante con un total de casi 25 mil dolares.
Su jugada con Miguel había valido la pena.
El le había pagado todo completo, sin saber si se le iba o no a pagar la siguiente parte.
El rodaje de 17 Otra Vez iba de maravilla.
El primer día de esta semana había sido perfecta, Miguel había demostrado su potencial.
El director, Burr Steers, estaba encantado.
Los reportes eran unánimes: Miguel, había elevado el nivel dramático de la película con su intensidad en solo una escena y los directivos de Fox cuando escucharon eso ya no están intentando sacar a Miguel del proyecto.
Sin embargo, a pesar del dinero y el éxito profesional, Ryan se sentía inquieto.
Era 18 de enero, y aunque la segunda semana de rodaje recién había comenzado, Ryan no había ido al set hoy.
La sensación era una mezcla de presagio y la fatiga residual de haber estado tan involucrado en las primeras tomas.
Era el miedo que siente un apostador al que le ha tocado el premio gordo: el miedo a que la suerte termine.
Ryan encendió su computadora.
Había ignorado algunos mensajes de sus compañeros agentes de la empresa, pero cuando leyó la mayoría no era nada importante solo lo felicitaban, pero entonces al final vio un link que le enviaron donde tenía un mensaje más como si el mismo lo hubiera respondido, que lo vea rápido, titulándolo con variaciones de “tienes que ver a este talento”.
Finalmente, hizo clic.
El video de YouTube era granulado y oscuro, mostrando solo a veces el perfil de un joven sentado en la arena sin verse borroso, con la luna como único foco de luz.
La descripción: “Voz Increíble en Playa de Malibú – Canta Canción Desconocida.” Al principio, Ryan pensó: Otro artista callejero de YouTube.
¿Por qué me mandan esto?
Entonces, como si le cayers un rayo, la voz era de Miguel, pura y sin acompañante, cortó el silencio de su oficina.
La canción, “You life”, como la habían titulado era extraña, conmovedora y totalmente inédita.
Ryan dejó de revisar su correo.
Solo a escuchar esa voz, le puso la piel de gallina.
Esa música la había cantado con el alma, una voz que si se fichara venderia muchos discos.
Ryan se inclinó hacia la pantalla.
El joven del video tenía una barba incipiente, la misma que le había visto a Miguel antes de comenzar las grabaciones, se pusl a pensar bien le había visto con esa barba a Miguel cuando firmó conmigo y sabia que tenía así la barba para verse un poco mayor para la película 500 Days of Summer y también que Steers le había ordenado rasurar el primer día.
Luego, se fijó en el corte del perfil.
El ángulo de la mandíbula, la forma en que el pelo oscuro caía sobre el cuello de la chaqueta…
Ryan se quedó helado.
La verdad lo golpeó con la fuerza de una ola fría.
El “Fantasma de Malibú” era Miguel.
Justo antes de que Ryan pudiera alcanzar el teléfono, se abrió la puerta de su oficina.
—Aquí tienes, Ryan —dijo Joseph, el joven asistente de Ryan, dejando cinco boletos doblados sobre el escritorio.
Ryan casi había olvidado el ritual.
Joseph estaba aquí con los boletos del Powerball de mañana por la noche, tendría que ir hoy a dejarle los boletos a Miguel.
—Gracias, Joseph —respondió Ryan, intentando sonar normal mientras su mente corría a mil por hora.
Joseph se detuvo, con curiosidad.
—¿Por qué has comenzado a compra los Powerball, Ryan?
¿Y por qué siempre son cinco boletos casi idénticos con la mayoría de números, solo cambiando los primeros números y últimos?
Ryan suspiró, recostándose de nuevo.
Era una historia fácil de explicar, una que le servía para disimular la verdadera locura.
—No son para mí, Joseph son para Miguel.
Mi actor contratado, a el siempre le a gustado apostar y para que no se valla a las Vegas, dijo que es mejor el powerball.
—¿Miguel?
¿El chico que hizo el guión y está protagonizando la misma?
—Sí.
Él dice que casi siempre tiene suerte con los números.
Pero hasta ahora no a ganado nada, así que siempre quiere que le compre cuatro Powerball por juego.
Con su dinero, claro.
Es parte de…
su método.
Ryan tomó los boletos para revisarlos, aunque ya sabía los números de memoria.
La rutina se había vuelto una superstición para él también.
—Mira, dice que elija 8 y 12 al comienzo o 6 y 16.
No importa la combinación en medio a menos que el mismo lo decida, o lo deja a la suerte, pueden ser dos boletos comenzando con 8 y terminando en 12 y los otros dos con 6 y 16, o tres comenzando 6 y terminando en 16 y uno con el 8 y 12, pero la verdad para mí no importa.
Ryan guardo los boletos en su billetera.
—Y el resto de los números, se eligen a lazar yo a veces compro un número para mí ya que si Miguel tiene suerte el también.
Joseph se quedó mirando la billetera donde había guardado los boletos, fascinado por la excentricidad del actor.
—Entonces, si gana…
¿si le darás el boleto ganador, Ryan?
Ryan miró a su asistente con una expresión seria, mezclada con el miedo de que el chico de 23 años que tenía delante se creyera su propio juego.
—Claro que se lo doy.
Él los pide antes del sorteo para verlos, y es su dinero el que los compra.
Si te quieres ganar la lotería, cómprate tus propios boletos, Joseph no te robes los números, igual el siempre lo pide un día antes del sorteo.
—De acuerdo, Ryan.
¿Necesitas algo más?
—Sí.
Tráeme un café.
Grande y negro.
Y si puedes anda hoy al set.
Necesito un informe detallado de la primera semana de Michael.
Ryan esperó a que la puerta se cerrara, luego se inclinó sobre la computadora y reprodujo el video del Fantasma de Malibú una vez más.
Ahora no había duda.
La voz poderosa y esa mirada de perfil eran las de Miguel De Boeck.
Ryan sintió que el suelo se hundía bajo sus pies.
¡Maldición!
Acabo de consolidar su carrera en el cine, y ahora resulta que el chico es también el nuevo fenómeno viral de la música.
¡Esto no es “doble producción”, esto es una bomba de tiempo!
Ryan se llevó la mano a la cabeza.
Si después de la película la fama de Miguel es peor que cuando haga un sencillo, puede que todo lo que hemos hecho no sirva para nada, y la fama en la música era mucho más rápida que el cine.
Si el video seguía creciendo, los sellos discográficos de Universal, Sony y Warner ya estarían en guerra por ese “Fantasma”.
Tendría que tener todo bajo control y no dejar que averiguen que es Miguel hasta que termine las dos películas.
(Punto de Vista de Burr Steers) Burr Steers, el director de 17 Otra Vez, ajustó sus auriculares.
Era 24 de enero, y hoy serían dos semanas completas de rodaje, un ritmo impuesto por la paranoia de la junta directiva de Fox Searchlight.
Sin embargo, Steers no estaba preocupado por el tiempo; estaba fascinado por su estrella.
Se levantó de su silla de director y gritó las instrucciones con su habitual calma tensa: —¡Extras, listos en sus marcas!
¡Iluminación, preparados!
¡Cámara, listo!
Luego se acercó al Audi R8, que sería el coche de la escena.
Miguel, con su aspecto juvenil y el traje algo grande que le habían puesto (para acentuar el desfase entre el hombre de 35 años y el cuerpo de 17), estaba sentado al volante.
—Miguel, ¿estás listo?
—preguntó Steers, acercándose a la ventanilla.
—Sí, señor Steers.
—Bien.
En este momento, tienes que manejar y frenar a raya justo aquí.
Tienes que bajarte rápido, como si estuvieras apurado, correr dentro de la escuela.
Recuerda, Mike está en una misión que busca sus revelaciones ¡Velocidad y ansiedad!
—Entendido.
Steers confirmó que todo estaba en su lugar, regresó a su silla y gritó: —¡ACCIÓN!
Sentado frente a la pantalla del monitor, Steers vio la escena desarrollarse.
El Audi R8 se detuvo con un chillido preciso.
Miguel se bajó rápido, cerrando la puerta.
El actor revisó los alrededores con una urgencia palpable, buscando algo, o quizás a alguien.
Steers ordenó un primer plano rápido.
No importaba la escena, la cara de Miguel siempre era el punto focal.
Cada vez que Miguel actuaba, sus ojos hablaban un idioma que Steers no podía descifrar.
No era solo tristeza o enojo; era una complejidad que sugería una vasta experiencia.
A veces pienso que de verdad es un genio, un prodigio que aparece cada veinte años.
En la pantalla, Miguel comenzó a subir los escalones de la entrada.
Pero entonces, la realidad del actor novato golpeó.
Con los pantalones un poco holgados del traje, Miguel tropezó ligeramente en el tercer escalón, recuperando el equilibrio con un leve tambaleo.
Steers suspiró, pero una sonrisa se dibujó en su rostro.
Pero luego, me doy cuenta de que sigue siendo un recién llegado, solo un chico de 17 años en su primera película.
No le importó el error.
El tropezón era real.
Además, gracias al ritmo impecable de Miguel, estaban adelantados en el rodaje.
Si todo seguía fluido, terminarían dos o tres días antes de lo previsto por el estudio, algo inédito con un actor principal novato.
—¡CORTE!
—gritó Steers.
Se levantó y se dirigió a Miguel.
Antes de que el joven pudiera disculparse, Miguel ya estaba a su lado, con la cara de un chico que lamenta el error.
—Lo siento, Director.
Steers le dio una palmada en el hombro.
—Está bien, Miguel.
No pasa nada.
Pero esta vez, intenta pararte y revisar los alrededores, pero pregúntales a los extras si han visto al conserje.
Necesitamos esa línea para la transición.
Miguel asintió.
—Entendido.
Haré la pregunta.
Steers, con una chispa de picardía, se dirigió a un grupo de extras cerca de la puerta: —Ustedes, ríanse un poco cuando Mike baje del auto y suba las escaleras, porque va trajeado en la escuela.
Queremos que Mike sienta el ridículo.
Steers regresó a su lugar, más que satisfecho.
—¡Escena y toma dos!
¡ACCIÓN!
La Ejecución Perfecta Esta vez, Miguel/Mike Jones fue impecable.
El coche frenó a raya.
Se bajó y revisó alrededor.
Subió las escaleras y se acercó a una chica.
Mike Jones (Miguel): (Con urgencia) ¿Has visto al conserje por aquí?
La chica y sus amigas se rieron, justo como Steers había instruido.
Miguel no se inmutó; siguió adelante.
Al llegar a la puerta, preguntó a un chico que parecía un nerd de la escuela.
Mike Jones (Miguel): ¿Viste al conserje?
Es un hombre mayor.
Chico: (Con sarcasmo) No he visto a ningún conserje freak.
Miguel, sin inmutarse por el insulto, entró rápidamente en la escuela.
La Consciencia Corporal Avanzada le permitió manejar la ropa incómoda y el apuro sin tropezar.
Steers asintió, su sonrisa era amplia.
—¡CORTE!
¡Está hecho!
¡Sigamos con la siguiente escena, la que continúa dentro de la escuela!
Todo el set se puso a trabajar para reubicar las cámaras.
Miguel salió de la puerta y fue directamente a un asiento de espera, recogió una botella de agua y comenzó a beber.
Cero distracciones.
Para Steers, el día se había ido volando.
Habían terminado tres escenas completas solo hoy, un ritmo fenomenal.
Decidió dar por terminado el día, aprovechando el adelanto en el calendario.
—¡Eso es todo por hoy, equipo!
¡Terminamos!
Mañana seguiremos con las escenas dentro de la escuela.
Mientras Steers empacaba, miró a Miguel, que seguía concentrado en su agua y el guion.
El chico no era solo talento; era una máquina de eficiencia disciplinada.
Steers sabía que este rodaje no solo terminaría a tiempo, sino que sería un triunfo.
+—————————–+ Haci paso el tiempo rápido en la grabaciones hoy era 8 de febrero y el rodaje iba muy bien, Mark Waters que estaba a mi lado estaba alegre ya que como productor estaba un poco asustado al principio del rodaje —Burr la verdad es que me sorprende ese joven, la directiva de arriba estaba un poco asustada ya que habían elegido a un joven sin experiencia para ser la cara de la película.—, dijo Mark.
—Bueno yo también estaba preocupado, aunque había escuchado que el director que va a dirigir 500 Days of Summer, le había gustado la actuación del joven De Boeck —, respondí, mientras pensaba en como el joven Miguel hacia una buena actuación cuando se trata de mostrar sentimientos.
—Pero ahora, gracias a el ya vamos por la mitad del rodaje, —comenzó el director, su voz llena de satisfacción.
—Si mantenemos este ritmo, podríamos terminar por la mitad de marzo, mucho antes de lo que habíamos previsto.
—Ambos llevaban semanas intensas de rodaje, y la energía en el ambiente era palpable.
Mark asintió, sus ojos brillando con una mezcla de alivio y orgullo.
“Es impresionante, realmente.
Y lo mejor es que el joven tiene una presencia en pantalla que es difícil de ignorar.— Burr sonrió, recordando las escenas recientes.
—Sí, es verdad.
A veces pienso que este joven tiene un talento natural para la actuación, muchas veces he pensado que es un genio que se ve muy pocas veces.
Su capacidad para conectar con el personaje y transmitir emociones es asombrosa—.
Mark se acercó, bajando la voz.
—¿Crees que podría ser el próximo gran descubrimiento?
Alguien que pueda llevar adelante este tipo de proyectos con la misma intensidad y autenticidad?— Burr reflexionó por un momento antes de responder.
—Sin duda.
Tiene algo especial.
No solo su talento, sino también su dedicación y su capacidad para escuchar y adaptarse.
Es un verdadero profesional, a pesar de su juventud—.
Mark asintió, ya pensando en las implicaciones.
—Si terminamos antes de lo previsto, podríamos tener más tiempo para el posproducción.
Podríamos pulir la película aún más, asegurarnos de que cada detalle esté perfecto—.
Burr sonrió, imaginando el potencial.
—Exactamente.
Y con este joven protagonista, creo que podemos hacer algo realmente especial.
Algo que resuene con el público de una manera profunda y auténtica.— Mark extendió su mano, sellando su acuerdo.
—Entonces, sigamos así.
Mantenemos este ritmo y terminamos antes de lo esperado.
Y quién sabe, quizá estemos viendo nacer a una nueva estrella en la industria.— burr le estrechó su mano con firmeza, sintiendo una oleada de emoción y determinación.
—Estoy de acuerdo.
Vamos a hacer que esta película sea inolvidable.” Con esa conversación, ambos se dirigieron de nuevo al set, listos para continuar con las grabaciones.
Burr se dirigió al set con Mark, donde se haría la toma del salón, su mente ya enfocada en la escena que estaba a punto de grabar.
La atmósfera en el salón era tensa, con un aire de anticipación que se podía cortar con un cuchillo.
La escena involucraba a la profesora abordando un tema delicado: los preservativos.
El director sabía que esta escena requería un enfoque sensible y preciso.
“Vamos a prepararnos para la toma,” anunció, su voz resonando con autoridad.
“Quiero que todos estén en sus posiciones.
La iluminación debe ser suave y natural, como si la luz del día entrara por las ventanas.
Necesitamos que el ambiente sea cálido y acogedor, pero con un toque de seriedad.” —Pero con la velocidad de Miguel y la profesionalidad del resto del reparto…
—continuó el productor, revisando su tablilla—.
Si mantenemos este ritmo, podremos terminar el rodaje entre el 13 y el 20 de marzo, o incluso un poco antes.
Steers sonrió.— Pero nadie sabía el secreto de Miguel.
El joven, tenía un sistema y sus habilidad habían subido hasta el 70%.
Burr pensó que no solo clavaba las escenas a la primera o la segunda toma, sino que como creador de la historia sabía lo que necesitaba su personajes, permitía transiciones de tono que ahorraban horas de preparación y ensayos.
El director se acercó a su silla y alzó la voz, atrayendo la atención de todo el set.
—¡Escúchenme, todos!
¡Excelente trabajo, equipo!
¡Vamos por buen camino, acabamos de grabar la mitad de nuestro largometraje!
Estoy impresionado.
Hemos roto la espalda del calendario de Fox.
Steers esperó a que los aplausos y vítores se calmaran.
—Por eso, quiero que recarguen las pilas.
El próximo sábado 9 y domingo 10 de febrero, tendrán el fin de semana libre.
¡Quiero ver las mismas ganas y la misma energía al regresar!
¡Por hoy, se acabó el rodaje!
Steers se dirigió directamente a sus estrellas.
—Miguel, excelente trabajo, joven.
Y a ti, Rachel, muy bien.
Su química es el corazón de esta película.
📝 +——————————-+ Ojalá le guste está historia la verdad es que no sabía que escribir, y como en los anteriores no parecía que les gusta o no había comentarios los dejé y me puse a pensar que sería bueno escribir.
Intentaré subir un capitulo por semana, si les gusta comenten y si no también, igual no soy escritor y siempre quise escribir una historia de regresión, hacer todo lo que no me atrevi en mi vida por miedo al fracaso.
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