Nuevo inicio - Capítulo 5
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5: Capítulo 4 5: Capítulo 4 🏃 Capítulo 4: El Precio del Talento y efecto mariposa Miguel después de dejar sus emociones con su madre, volvió a su cuarto para enfrentar su nueva realidad.
Se sentó en su cama y activó el Centro de Formación Actoral.
De un momento a otro, apareció en una sala de 10x10x10 metros, completamente blanca.
En el centro, una tarjeta giraba lentamente, mostrando la foto del joven River Phoenix.
Miguel se acercó, listo para tocarla.
Una pantalla translúcida apareció ante él, mostrando el tiempo disponible: 9 horas, 59 minutos y 50 segundos de la sesión actual.
Debajo, un mensaje: “¿Desea activar la tarjeta de habilidad de River Phoenix?” Apareció otra línea de texto crucial: “Porcentaje de integración actual: 10%.” Miguel se sorprendió.
“¿Solo un 10%?” En su vida pasada, aunque las series de su país no fueran de Hollywood, había estado en algunos programas.
Pensó que tendría mejor química o una base más sólida para la actuación, pero se dio cuenta de que su experiencia era nula.
Aceptó la activación.
Un destello de luz inundó la sala, y de una puerta apareció una figura humanoide de color gris, con la silueta exacta de la foto de River Phoenix.
Se acercó a Miguel y un mensaje flotó: “¿Desea comenzar el entrenamiento?” Antes de que pudiera responder, apareció una advertencia: “Necesita entrenamiento intensivo.
El cálculo del Sistema indica que necesitará dos meses para subir el porcentaje al 50%.
Para alcanzar el 100%, necesitará seis meses intensivos, entrando todos los días por quince horas de entrenamiento virtual.” Los ojos de Miguel se abrieron de par en par.
Seis meses intensivos, quince horas diarias…
Si sumaba el tiempo en el mundo real, sus días tendrían treinta horas de trabajo virtual más ocho o nueve horas para dormir.
Estaba hablando de casi treinta y nueve horas al día.
Miguel se masajeó la sien.
Ya había elegido este camino.
—Hubiera sido lo mismo para las demás carreras, se consoló, apartando el pensamiento de la carga.
Aceptó.
La silueta gris movió las manos y la sala se transformó en un aula de escuela: una silla, una pizarra grande y un cuaderno que apareció sobre sus piernas.
La silueta no dijo nada, solo comenzó a escribir en la pizarra.
Miguel, resignado, se sentó.
—Otra vez a estudiar.
Recién me había graduado, y ya estoy estudiando de nuevo.
Qué dolor de cabeza —murmuró al ver el cuaderno.
La silueta terminó de escribir y la pizarra mostraba tres grandes títulos: Técnica de Actuación con Expresiones Corporales, Desarrollo Emocional y Habilidad de Pensamiento y Razonamiento.
Miguel ya conocía esos conceptos de su vida pasada, pero esperó a ver qué seguía.
De repente, la silueta movió la mano de nuevo, y todo desapareció, excepto la silla.
Ahora estaba en un lugar que simulaba un set de rodaje.
Un cartel gigante decía: “Escena de Expresión Corporal.” Miguel apenas tuvo tiempo de registrar la simplicidad infantil de las palabras antes de que el entrenamiento comenzara.
La simulación duró, en total, unos cuarenta y cuatro minutos en el mundo real.
Miguel había agotado las tres sesiones diarias de diez horas virtuales cada una, lo que sumaba esas treinta horas de entrenamiento.
Emergió del Sistema exhausto.
Eran casi la una de la tarde.
Un poco cansado, abrió el Estado.
Solo se enfocó en la primera parte: | Atributo | Puntuación | Descripción | |—|—|—| | Nombre | Miguel De Boeck | | | Nacionalidad | Belga-Ecuatoriana | | | Edad | 17 años y 2 días | | | Clase | Actor (Método Purificado) | 11.3% | | Rango Actual | Promesa Emergente | | —Me imagino que no cambiará hasta que sea conocido en la pantalla grande —murmuró, viendo el porcentaje subir apenas un 1.3%.
Cerró el Estado.
Esas treinta horas, aunque no habían pasado factura a su cuerpo, habían agotado su mente.
Se dirigió a la cama para dormir un par de horas.
El tiempo pasaba rápido para Miguel.
Aunque la gente solía decir que los días eran lentos, él sentía que volaban cuando se dedicaba a las cosas que le gustaban.
Se levantó y, como era su rutina diaria, abrió su Estado.
Solo se enfocó en el progreso: en los cuatro días transcurridos desde su primer entrenamiento, el porcentaje de la plantilla de River Phoenix había subido a 13.9%.
A pesar del agotamiento mental que implicaban las quince horas diarias de entrenamiento virtual, Miguel seguía adelante.
Encendió la computadora y revisó la hora de inicio de los partidos de la Champions League: el Chelsea y el Real Madrid jugarían a las 14:30.
“Ojalá nada cambie,” pensó.
Tenía cinco horas por delante.
Abrió el documento de Word de su guion y vio que apenas llevaba un cuarto de hora de la película.
Lo bueno era que su memoria, potenciada por el talento de River, le permitía recordar con mucho más detalle las escenas.
Siguió tecleando, concentrado en la tensión de la escena del puente, hasta que miró el reloj.
Ya eran las tres de la tarde.
Los partidos habían comenzado.
Guardó su avance en el Word y lo copió de inmediato a su pendrive.
Encendió el televisor y sintonizó el partido del Chelsea, mientras buscaba en la computadora un sitio web para ver el Real Madrid.
Encontró Roja Directa, el portal que usaría años más tarde.
Pasó la tarde alternando la vista entre ambos encuentros.
Al finalizar, se confirmó su primera victoria: el partido del Chelsea terminó 0-0 a pesar de los siete disparos a puerta.
El partido del Real Madrid también quedó en un marcador de 0-0, con seis disparos a puerta.
—Las apuestas están correctas, por ahora —murmuró con alivio.
Hizo un cálculo rápido.
La apuesta más sencilla por los empates a cero le había asegurado la ganancia de esos partidos.
—Con eso, en mi cuenta ya tengo, si se agrega el porcentaje menor, más de tres mil dólares ($3,000).
Con eso ya tengo el viaje y un buen comienzo en Estados Unidos.
El resto del día lo dedicó a la agotadora rutina del Centro de Formación Actoral.
Al día siguiente, 7 de noviembre, Miguel se dedicó a escribir y a entrenar, decidiendo esperar hasta la noche para revisar el resultado de la segunda jornada de partidos.
A las siete de la noche, tomó su celular y, con la tediosa lentitud de las conexiones de 2007, buscó los resultados.
Lo que vio lo detuvo en seco: había ocurrido un cambio.
En el partido entre el Barcelona y la Roma, el gol del empate no había sido un autogol, como él recordaba.
Matteo Brighi había marcado para la Roma.
Además, el gol del Barcelona lo había hecho Ronaldinho, después de que el tiro de Thierry Henry pegara en el palo.
En su recuerdo original, Henry había marcado directamente.
—Esto sí que me sorprende —murmuró.
El día anterior, el resultado había sido idéntico, pero hoy, a solo seis días, el efecto mariposa había comenzado a manifestarse.
Rápidamente, se obligó a dejar el pensamiento a un lado.
No podía quedarse en la sorpresa.
Él había elegido su camino.
—No debo olvidarlo.
Solo necesito pensar en lo que voy a hacer, en lo que me gusta y en lo que elegí.
No importa si los detalles cambian.
Mi intención es clara y no tengo arrepentimiento.
En mi vida pasada fui una persona normal, con lo justo, sin grandes logros.
Ahora voy por lo mejor.
Una oleada de alegría lo invadió al recordar su premio potencial.
Estaba seguro de que, si las apuestas combinadas se pagan hoy, mañana tendría más de setecientos mil dólares ($700,000) en su cuenta.
Se aseó y comenzó a pensar en su plan a largo plazo.
Una vez en EE.
UU.
y con el dinero asegurado, tenía que enseñar su guion, conseguir un trabajo que lo ayudara con la Green Card, y empezar a comprar billetes de lotería.
Si quería ganar el acumulado de marzo, tenía que ser creíble; nadie ganaría un premio gordo con su primer billete de la nada.
—Si todo va bien, y con ese dinero, podré comprar alguna compañía de desarrolladores de juegos y hacer Candy Crush, Fruit Ninja y, si no me equivoco, también Subway Surfer.
Esos juegos fueron un éxito brutal.
Mentalmente cansado, Miguel se fue a dormir.
El tiempo se había comprimido para Miguel.
Hoy, 10 de noviembre, era solo dos días antes de su partida.
Después de establecer su nueva rutina —un par de horas de ejercicio físico, la escritura disciplinada del guion y la agotadora inmersión en el Centro de Formación Actoral (CFA)—, el tiempo pasó volando.
Miguel se levantó y, como era costumbre, abrió su Estado.
Vio el porcentaje de integración de la plantilla de River Phoenix: 16.5%.
Aunque el aumento diario era lento (un total de 15 horas de entrenamiento virtual al día), cada décima de punto era un paso firme hacia su objetivo.
Horas más tarde, Miguel iba en el auto con su madre y su padre, de camino a la fiesta de cumpleaños que también serviría como despedida.
Por la mañana, había visto la tristeza apenas contenida de su madre, sabedora de que la separación era inminente, pero dispuesta a dejarlo “hacer su vida”.
Llegaron al salón.
Después de saludar brevemente a la familia y amigos que ya estaban ahí, Miguel fue directo a su tío.
Aunque habían confirmado su asistencia al viaje por teléfono, esta era la primera vez que hablaban de logística.
—Tío, ¿cómo está?
—Miguel alzó la mano y su tío aceptó el apretón con una sonrisa.
—Bien, aquí.
Estaba esperando para hablar sobre el viaje, pero te tomaste tu tiempo —respondió su tío.
Miguel sonrió levemente.
—Solo estaba arreglando y enlistando todo lo que voy a hacer cuando vaya para allá.
El tío asintió.
—Entiendo.
Pero lo que más necesitas es dinero.
El alojamiento ya está decidido.
Tengo amigos que viven allá, en Florida, California y Nueva York.
Los muchachos —se refirió a sus primos— van para Nueva York.
Intentarán estudiar en la universidad para ver si ganan la Green Card.
Si eso falla, ya tenemos planeado que se casen con las hijas de un amigo mío.
¿Y tú, qué quieres hacer?
—preguntó su tío, revelando un plan mucho más complejo de lo que Miguel recordaba de su vida pasada.
Miguel se sorprendió.
En su otra vida, sus primos solo habían ido a trabajar, se habían aburrido y habían regresado a los cuatro meses.
Esta vez, las apuestas eran más altas para ellos también.
—Yo estaba pensando en ir a California —dijo Miguel, con convicción—.
Para intentar entrar a Hollywood como escritor de guiones.
Y si no me va bien, buscaré a una chica para casarme y también conseguir la Green Card.
El tío lo miró, levantando una ceja.
Se sorprendió, aunque no del todo.
—Pensé que ibas a decir que querías ser cantante, ya que no tienes mala voz, solo tienes que practicar más.
Miguel solo sonrió ante el comentario.
La actuación y el canto estaban en su lista, pero primero, lo primero.
—Ya no te molesto más.
Anda a divertirte con tus amigos, que esta también es tu fiesta —dijo su tío.
Miguel asintió y comenzó a caminar hacia donde estaban sus amigos.
Pero en el camino, su primo lo interceptó, con una sonrisa pícara.
—¡Jr.!
Entonces, ¿sí decidiste acompañarnos?
Pero luego hablamos de eso.
Aquí está una amiga que quería presentarte, ya que está soltera y tú también— Eso último lo dijo en voz baja en su oído.
El primo se alejó alegremente.
Los ojos de Miguel brillaron: él recordaba perfectamente quién era.
Era Daysi, la chica por la que en su vida pasada había intentado todo, pero con la que nunca se había concretado nada, pues parecía que nunca le había gustado de verdad.
Miguel fue amable y cortés.
—Hola, como ya te habrá dicho mi primo, soy Miguel.
O puedes decirme Jr.
Ella aceptó el apretón de manos.
—Hola, soy Daysi.
Y es un gusto, me invitaron y quise conocer al cumpleañero.
Miguel soltó el agarre y, manteniendo la sonrisa, preguntó: —¿Con quién viniste?
Ella respondió que con su hermana.
Miguel, tranquilo y ya sin interés en una conversación que sabía que no llevaría a nada útil para su nueva vida, dijo: —Entonces te dejo.
Diviértete en la fiesta.
Sin más, fue directo a donde sus amigos.
Hoy iban a emborracharse todos juntos.
La chica Daysi se quedó un poco desconectada ya que pensó que se iba a quedar con ella, para pedirle el número y eso.
Pero Miguel solo pensaba en divertirse con sus amigos.
📝 +——————————-+ Ojalá le guste está historia la verdad es que no sabía que escribir, y como en los anteriores no parecía que les gusta o no había comentarios los dejé y me puse a pensar que sería bueno escribir.
Intentaré subir un capitulo por semana, si les gusta comenten y si no también, igual no soy escritor y siempre quise escribir una historia de regresión y hacer todo lo que no me atrevi en mi vida por miedo al fracaso.
Like si te gusta y like si no 😂 REFLEXIONES DE LOS CREADORES MikellDAngel Deje sus comentarios y los leeré detenidamente.
Está es una obra de ficción creada por un fan.
los personajes pertenecen a sus respectivos creadores y no tengo afiliación con ellos.
Este Fanfiction es solo para el disfrute de fans.
Las historias, personajes y situaciones en esta obra son producto de la imaginación del autor.
Cualquier similitud con personas reales, vivas o muertas, o eventos reales, es mera coincidencia.
está obra es un Fanfiction de regresión.
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