Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Nuevo inicio - Capítulo 6

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Nuevo inicio
  4. Capítulo 6 - 6 Capítulo 5
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

6: Capítulo 5 6: Capítulo 5 🚢 Capítulo 5: La Despedida, el Zarpe y el Plan de Hollywood El día del viaje había llegado, y Miguel estaba en el muelle, despidiéndose junto a la rampa de embarque.

Saludó a su tío y a su tía con abrazos rápidos, concentrado en controlar sus emociones.

Luego se acercó a su padre.

Esta vez, el saludo fue distinto.

Miguel lo miró a los ojos, con una solemnidad inusual.

—Así como tú llegaste a este país buscando algo diferente —dijo Miguel, con voz firme—, yo intentaré buscar algo mejor para mí en Estados Unidos.

Antes de que su padre pudiera responder, Miguel lo abrazó con fuerza.

—Gracias por cómo me criaste y por enseñarme a seguir siempre mis sueños.

Mientras estaba en sus brazos, su padre solo pudo susurrar: —Te quiero, hijo.

Sigue tu sueño.

Miguel tuvo un recuerdo fugaz de su vida pasada, dándose cuenta de que nunca había tomado al pie de la letra el consejo de su padre; siempre había vivido con lo justo, sin grandes logros.

Dejó esos arrepentimientos de lado.

Se separó un poco y, sin que su padre lo notara, abrió un cierre de su mochila.

En un movimiento rápido, le entregó su tarjeta de débito con la contraseña escrita en un papel.

—Aquí te dejo mi tarjeta —susurró, asegurándose de que nadie escuchara—.

Aquí hay doscientos mil dólares ($200,000).

La mitad para ti y la otra mitad para mi mami.

Yo ya tengo mi dinero aparte.

Le dio otro abrazo rápido y se dirigió a su madre.

Verla de nuevo, con los ojos tristes, le partió el corazón.

—Ma, sé que esto es difícil —le dijo, con la voz cargada de la Voz de la Verdad—.

Pero lo único que quiero decirte es que te amo.

No importa si estoy lejos, no me olvidaré de ti.

Su madre lo abrazó y rompió a sollozar.

Miguel la apretó fuerte.

Él siempre había sido el fuerte, pero desde la integración de la plantilla, se había vuelto más susceptible a estas oleadas de sentimiento.

Justo en ese momento, se escuchó el toque de la bocina del barco.

Su tío gritó: —¡Miguel!

¡Ya sube, que el barco ya mismo se va!

Miguel se separó suavemente de su madre y sacó algo más de su mochila: un recibo.

—Este es mi regalo —dijo, intentando animarla—.

Este es el recibo de dos juegos de muebles que siempre te gustaron y nunca pudimos comprar.

Aquí te los doy.

Y vendrán más.

Su madre apenas miró el recibo.

—Esto no me importa —dijo, con la voz rota.

Y justo antes de que Miguel se diera la vuelta, lo atrajo hacia ella para otro abrazo fugaz y firme—.

Te amo, hijo.

Miguel asintió, conteniendo sus propias emociones, y caminó por la rampa de embarque.

Al llegar a la cubierta, alzó la mano en señal de despedida, mientras la tripulación comenzaba a retirar la plataforma.

El barco se alejaba.

Miguel no apartó la mirada del horizonte.

Mi confianza es mi inteligencia del futuro.

Sin esto, solo me hubiera quedado en casa, haciendo apuestas una vez al año.

El conocimiento que poseía era su salvavidas.

Ahora, con la plantilla de River Phoenix, su vida sería, potencialmente, más fácil.

Incluso si las cosas se complicaban, el Plan B seguía vigente.

Caminó por la cubierta hacia la recámara que compartiría con sus primos y su tío.

Abrió su maleta y sacó su libreta (Death Note).

El plan de Hollywood: * Destino: Ir directo a California.

* Alojamiento: Alquilar una casa o apartamento por un mes.

* Guion: Terminar 17 Otra Vez y seguir subiendo el porcentaje de la plantilla (CFA).

* Habilidades Físicas: Practicar basketball.

Lo necesitaría para la película.

Con sus habilidades y el guion, tenía un 70% de probabilidades de obtener el papel protagónico.

* Fama: Comprar todo lo necesario para hacer videos y subirlos a YouTube.

* Música: Componer la música que había dejado incompleta en su vida pasada.

Intentar también pensar qué canciones aún no salían y que encajarían perfectamente con su nueva Voz de la Verdad.

* Contenido: Subir videos, usar sus habilidades (Verdad Vulnerable y Presencia Silenciosa) en videos actuados para ganar fama.

Recordar que el streaming y la monetización en YouTube estaban despegando.

Casa, guion, práctica de actuación, conseguir equipo y hacerme conocido.

Eso es todo.

+——————————————-+ La mañana era fría y neblinosa cuando el gran barco de carga atracó en el puerto.

Miguel descendió con cuidado, de forma encubierta, junto a su tío y sus primos.

La tensión era palpable, pero su tío, un experto en este tipo de “arribos”, se movía con una calma absoluta.

Llegaron a un punto seguro, apartado de los muelles principales y de la vigilancia policial, donde se hacían las revisiones de rutina.

El tío, con la respiración controlada, se giró hacia Miguel.

—Siempre he hecho este recorrido, y hasta ahora no ha pasado nada.

Así será hoy.

Todos caminaron hacia la salida, simulando ser hombres de la tripulación que acababan de terminar su turno.

Al final del camino los esperaba el contacto.

Un hombre robusto saludó a su tío con un apretón de manos afectuoso.

Mientras el amigo de su tío y él hablaban de logística y planes, Miguel se abstuvo de prestar demasiada atención.

Habían pasado veintiún días navegando.

El trayecto había sido largo, con paradas prolongadas, pero invaluable.

El guion ya está terminado., pensó.

Ahora, a California.

Lo primero, ir a algún notariado y registrarlo como derecho de autor, como mi propiedad intelectual.

Su tío interrumpió su monólogo mental.

—Jr.

—dijo, señalando al hombre robusto y a un joven a su lado—.

Este es mi amigo Edward, y su hijo se llama Joseph.

Él va de viaje a California esta noche.

Puedes irte con él, y desde ahí puedes hacer lo que tengas planeado.

Si pasa cualquier cosa, me llamas o llamas a Edward.

Miguel se acercó y los saludó con un firme apretón de manos.

—Un gusto.

—Tranquilo, chico —dijo Edward, sonriendo—.

Conozco a tu tío desde hace mucho tiempo, no te pongas nervioso.

Miguel esbozó una pequeña sonrisa mientras se sobaba la parte de atrás de la cabeza.

—Entiendo.

—¿Y qué vas a hacer por California?

—preguntó Joseph, el hijo.

Antes de que Miguel respondiera, uno de sus primos soltó una carcajada.

—Se va a buscar alguna novia a Hollywood, ¡seguro!

Miguel solo lo miró, pero no desmintió la broma.

Él estaba pensando en que si las cosas iban bien, se haría un nombre como actor, si no una superestrella, al menos sí un actor conocido.

En ese escenario, tendría oportunidad con cualquier actriz.

—Intentaré ser un actor —dijo finalmente Miguel.

Joseph se sorprendió.

Luego negó con la cabeza y dijo: —Eso es difícil y agotador.

Conozco a varias personas, ya que soy casero de varios apartamentos que alquilo.

He conocido a muchos jóvenes como tú.

Miguel dio una breve sonrisa.

Tengo la plantilla de un actor que fue una joven promesa, pensó con confianza.

Solo necesito completar más ese porcentaje, y luego será fácil.

Joseph, al verlo absorto, continuó: —Bueno, vamos a casa.

Me imagino que con solo esas dos maletas irás a California.

—Tengo que esperar —dijo Miguel—.

Mi padre tiene el dinero que necesito e iba a sacarlo todo para transferirlo a una cuenta de EE.

UU.

Joseph asintió, un poco asombrado por la mención de una suma considerable.

—Está bien.

Saldremos hoy por la tarde.

Yo voy a dormir un poco, que el viaje será muy largo y necesito estar descansado.

Miguel aceptó.

El tiempo pasó rápido.

Miguel ya estaba en California, precisamente en Los Ángeles.

Joseph, al volante, se detuvo.

—Aquí te dejo.

Yo tengo que ir a otro lado, tengo varias cosas que hacer.

Si no encuentras dónde quedarte, puedes llamarme y te recogeré.

Tu tío siempre ha sido como de la familia.

Miguel asintió.

—Gracias por traerme.

Escuchó el auto arrancar y alejarse.

Miguel miró a su alrededor.

Lo habían dejado en una zona céntrica.

Eran las dos de la tarde del 8 de diciembre.

El viaje por tierra había tenido varias paradas y descansos prolongados, pero a Miguel no le importaba: había seguido practicando en el Centro de Formación.

Activó su Estado de nuevo.

| Nombre: | Miguel / Jr.

| |—|—| | Nacionalidad: | (belga-ecuatoriano) | | Edad: | 17 | | Clase: | Actor | | Plantilla Activa: | River Phoenix (46.4%) | El porcentaje había escalado hasta 36% durante los días a bordo, aunque el tramo final había sido más difícil.

Se dio cuenta de que había confundido la cuenta: el viaje desde el hogar hasta el punto de partida en barco más los días de navegación sumaban unos treinta y ocho días en total, incluyendo los diez en los que usó las 30 horas completas del Centro de Formación Actoral.

Había quemado etapas rápidamente, pero el porcentaje era cada vez más lento a partir del 35%.

El esfuerzo había valido la pena.

Se puso a pensar que si no se equivocaba, ya iban 38 días desde que recibió el Sistema, y el progreso constante era una victoria en sí misma.

Recordó algo crucial: su dinero.

Nunca se había dado cuenta, pero el Sistema tenía un espacio de almacenamiento virtual de 3x3x3 metros.

| Nombre: | Miguel / Jr.

| |—|—| | Fondos en el Sistema: | $503,670 | Miguel, con un simple pensamiento, sacó cien dólares y los guardó en su bolsillo.

Llamó a un taxi.

—Hola, buenas, soy nuevo por aquí en California.

Quisiera ir a un lugar donde pueda registrar alguna historia que acabo de escribir.

El taxista, un hombre blanco y corpulento, lo miró sin tomarlo muy en serio.

—Serían cinco dólares de aquí al lugar.

Miguel, al no saber los precios locales ni la distancia, aceptó y se subió.

En ese momento, se dio cuenta de su error.

Debí haberle preguntado a Joseph cómo eran las tarifas de los taxis.

Es mi culpa; divagué demasiado.

El recorrido no fue tan largo, pero igual entregó los cinco dólares.

Se bajó y vio a varias personas entrar al edificio con unos libritos en mano.

Pueden que esos sean guiones, pensó.

Él lo tenía en un pendrive y en su computadora portátil por si acaso.

Antes de entrar, caminó hacia la derecha.

A unos veinte metros de donde lo dejó el taxi, encontró una papelería.

Entró e imprimió el guion.

La chica del lugar le dio una sonrisa amable y, sin revisar el contenido, hizo la impresión.

Diez minutos después, le entregó el grueso manuscrito.

El precio también fue un poco alto: diez dólares.

No sé si me están estafando, pero quiero registrar el guion lo antes posible.

Miguel entró al edificio de la Writers Guild of America (WGA), la organización de guionistas.

Todo el proceso fue sorprendentemente rápido.

Entregó su guion impreso, completó un formulario básico y especificó que quería proteger su obra.

El trámite fue conciso, pero costoso.

Le cobraron $30 por el registro de copyright de la WGA.

Le informaron que habían enviado una solicitud para el certificado oficial de registro de derechos de autor, el cual se demoraría aproximadamente una semana en llegar por correo.

Miguel, al salir del lugar, se dio cuenta de algo: no le habían dicho que tendría que regresar para pagar el certificado de registro de derechos de autor.

Había aprendido que, como no era miembro de la WGA y era indocumentado, tuvo que pagar $20 más que los miembros (quienes solo pagaban $10) para el registro inicial, más los $10 iniciales por el trámite del certificado.

—Bueno —murmuró—, ya aprendí algo nuevo.

En ese momento, su mente regresó al plan.

Necesitaba seguir entrenando para llegar al 50% de la plantilla de River Phoenix e intentar practicar fútbol y basketball, pues su papel dependía de la adaptación de la película.

Su objetivo principal era que la productora le diera un trabajo legítimo por su guion para conseguir la Green Card.

Solo si no lograba actuar o escribir, consideraría buscar una chica para casarse.

Pero eso lo dejaba para un último recurso.

Llamó a un taxi y le pidió buscar un complejo de apartamentos amueblados en Malibú.

Finalmente, consiguió un lugar que le servía.

El departamento estaba bien amueblado y ofrecía una atmósfera de tranquilidad que le permitiría concentrarse.

El precio era de $3,500 al mes.

Miguel pagó tres meses de alquiler de inmediato.

En la tranquilidad de su nuevo departamento amueblado, se sentó a pensar en el siguiente paso, sabiendo que, como indocumentado, no podía abrir una cuenta bancaria ni buscar un trabajo legítimo por ahora.

Abrió su Estado para verificar cuánto dinero le quedaba después de todos los gastos: | Nombre: | Miguel / Jr.

| |—|—| | Fondos en el Sistema: | $493,130 | Le quedaban casi medio millón de dólares.

Era más que suficiente para operar bajo el radar hasta la fecha clave del guion.

📝 +——————————-+ Ojalá le guste está historia la verdad es que no sabía que escribir, y como en los anteriores no parecía que les gusta o no había comentarios los dejé y me puse a pensar que sería bueno escribir.

Intentaré subir un capitulo por semana, si les gusta comenten y si no también, igual no soy escritor y siempre quise escribir una historia de regresión y hacer todo lo que no me atrevi en mi vida por miedo al fracaso.

Like si te gusta y like si no 😂

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo