Nuevo inicio - Capítulo 7
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7: Capítulo 6 7: Capítulo 6 ✍️ Capítulo 6: La WGA y el Casting en la Cafetería Miguel salió del edificio de la WGA con una mezcla de frustración y satisfacción.
El trámite de registro había sido rápido, le costó $30 ($10 por el envío de la solicitud del certificado y $20 adicionales por no ser miembro) y la propiedad intelectual estaba en proceso de aseguramiento.
No puedo ser tan ingenuo, pensó.
Ahora tengo que atacar.
Confirmó que New Line Cinema ya era parte de Warner Bros.
Entertainment y que necesitaba que su trabajo fuera leído por las personas adecuadas antes de que el guion original comenzara a circular.
El 9 de diciembre, Miguel ejecutó su plan de distribución de alto riesgo.
Comenzó a enviar copias de su guion, junto con un plan de producción detallado de $20 millones y una cláusula clara: si compran el guion y lo producen, él debe tener la oportunidad de audicionar para el papel principal.
Envió el paquete directamente a las oficinas principales de Michael Lynne, Jeffrey Bewkes, Burr Steers, y una docena de productoras grandes y pequeñas.
En las oficinas de Time Warner, un lector de guiones no le dio la atención debida.
Lo mismo sucedió en la mayoría de las productoras: nadie le prestó la atención que merecía, sino que lo archivaron.
Sin embargo, a cientos de kilómetros, Burr Steers sí leía con atención.
El director estuvo tres horas absorto, encantado con la historia, aunque pensó: “Cambiaría el fútbol por basketball; aquí la gente sigue más la NBA.” Al ver la foto de Miguel y sus condiciones, Steers quedó fascinado con el potencial.
Llamó a su agente, Johnson, quien lo instó a ser cauteloso.
Pero Steers fue firme: —Este guion me encantó.
Por eso te llamé.
Ven.
Luego hizo la segunda llamada.
—¿Hola, es usted Miguel De Boeck?
—Hola, sí, dígame quién es —respondió Miguel.
—Soy Burr Steers.
Me llegó tu guion.
—Sí, ¿y qué tal estuvo?
¿Le gustó?
—preguntó Miguel.
Steers respondió que sí y le preguntó si tenía tiempo para verse en la cafetería.
Miguel aceptó y colgó.
Miguel llamó a un taxi para ir al lugar, pero pidió bajarse una cuadra antes para observar y absorber el ambiente.
Entró a la cafetería y buscó dónde sentarse, llegando con treinta minutos de antelación.
Mientras esperaba, activó su Centro de Formación Actoral.
Pasó esos treinta minutos inmerso.
Al terminar, revisó su Estado: su porcentaje había subido a 49.2%.
Casi llegamos al 50%, se dijo.
Justo cuando terminaba la sesión, dos personas se detuvieron frente a él.
—Hola, ¿es usted Miguel De Boeck?
Miguel alzó la cabeza, se levantó y estrechó la mano.
—Hola, sí.
Entonces, ¿usted es el señor Burr?
—Luego saludó al otro hombre—.
¿Y este es su agente, el señor Johnson?
Los instó a sentarse y fue directo al grano.
—Entonces, ¿le gustó mi guion?
Quiero ser el protagonista principal.
Si es posible, no me importaría hacer un casting.
Tengo confianza.
Steers se sorprendió por la franqueza de Miguel.
—Me parece bien —dijo Steers—.
Justo a eso venía.
Quería darte la oportunidad, ya que me enviaste este buen guion y si me sorprendes, intentaré buscar y te ayudaré a encontrar una productora para poder dirigir este guión.
Miguel le confirmó que ya lo había enviado a todas las productoras, grandes y pequeñas, con todos los detalles.
—Leí un poco del guion —intervino Johnson, con tono escéptico—.
Es más o menos interesante.
Pero si no te han llamado las productoras grandes, no se puede hacer nada.
Cuando te llame alguna productora, nos puedes llamar.
El agente le entregó una tarjeta de presentación a Miguel y se levantó para irse.
—Espera —dijo Steers, frenando a su agente—.
Si ninguna productora te llama hasta el fin de semana de la próxima semana, puedo ayudarte.
Steers se giró hacia Miguel.
—Y, por cierto, vine a verte actuar.
Así que, ¿qué vas a hacer?
Miguel los miró.
Cerró los ojos y, en su mente, activó las habilidades Verdad Vulnerable y Presencia Silenciosa.
Abrió los ojos y comenzó su actuación.
—Pensé que eras buena persona —dijo Miguel, con la voz quebrada.
Las lágrimas brotaron de verdad, proyectando una profunda tristeza.
—Quiero ser un actor famoso, pero no puedes ayudarme.
Steers se sintió cautivado.
Miguel se levantó, secó las lágrimas y, de la nada, su emoción cambió a miedo absoluto.
—¡No te me acerques!
—gritó, con los ojos llenos de pánico—.
¡No existe!
Los fantasmas no existen…
¡No existen!
El miedo se desvaneció, y Miguel mostró una sonrisa radiante, juvenil.
—Hola, ¿cómo te encuentras?
—dijo con total naturalidad—.
Vine a acompañarte y a escucharte.
El agente, Johnson, se quedó con la boca abierta.
Cuando la actuación terminó, se acercó a Miguel y le dio otra tarjeta.
—Esta es la tarjeta de un compañero nuevo en ICM —dijo Johnson—.
Es bueno para la gestión.
Sabe lo difícil que es buscar actores y tiene buen ojo para el talento.
Llámalo.
Miguel tomó la tarjeta, con una sonrisa interior.
Parece que sí sirve el 49.2%.
Mientras Miguel hacía su rutina de ejercicios en el gimnasio, en las oficinas de New Line Cinema (parte de Warner Bros.) se desarrollaba una reunión crucial.
El guionista original de 17 Otra Vez, Jason Filardi, había conseguido una oportunidad para presentar su pitch y su guion.
Cuando Filardi terminó su presentación, el encargado de leer los guiones fue directo: —Tiene buena estructura, y el concepto de la regresión es interesante.
Pero ya nos llegó uno mejor, con más detalle y un pitch más cinematográfico.
No tenemos mucha confianza en el autor, ya que es un completo desconocido y está en revisión, pero en comparación, este otro guion es superior.
Filardi se sintió decaído, pensando que su éxito estaba asegurado.
—Entiendo —dijo, y se retiró.
Mientras el encargado lo veía irse, murmuró: —Tu guion era bueno, pero ahora conseguimos uno excelente.
Sin embargo, todavía falta la revisión de la junta que se llevará a cabo mañana en una reunión.
Regresó a su oficina.
La competencia ya era feroz, y el guion de Miguel, sin saberlo el autor, estaba en la fase final de consideración.
Mientras esto sucedía, Miguel, en el gimnasio, ya había cumplido con la escritura y el entrenamiento en el CFA.
Solo le faltaba el ejercicio físico.
Él seguía su rutina de pesas y cardio, pensando en sus siguientes pasos.
Todos estos días había comprado billetes del Powerball; no podía olvidarse de la otra razón de su regreso.
Para marzo, él tendría el boleto ganador.
Mientras hacía sus repeticiones, una chica atractiva se acercó.
—Hola, guapo.
¿Te gustaría ayudarme en mi rutina?
Miguel se sintió asombrado por la proactividad.
Sabía que se veía bien, con ropa deportiva nueva, pero recordó su vida pasada, donde las mujeres se iban tan pronto como sabían que no tenía dinero.
En ese momento, se veía “apetecible”.
Miguel respondió secamente: —Hola.
Lo siento, tengo que terminar mi rutina y estoy ocupado.
La chica, visiblemente molesta, se dio la vuelta y se fue, murmurando: —Estúpido.
Miguel se mantuvo en lo suyo.
No tenía tiempo para distracciones.
Miguel terminó su rutina en el gimnasio.
Al salir, recibió un mensaje: la dirección de la misma cafetería.
Sería la cita con el agente de ICM.
Paró un taxi y se dirigió al lugar.
Mientras el taxista conducía, Miguel se recostó y permitió que su mente divagara, repasando lo que ya sabía sobre ICM, contrastando el presente con su conocimiento del futuro: ICM, la International Creative Management…
Es uno de los Cuatro Grandes gigantes de Hollywood.
Su sede principal está en Century City, Los Ángeles.
En 2004, ICM se fusionó con International Artists Agency, lo que permitió expandir su alcance en la representación de artistas y productores en varias áreas del entretenimiento.
Esta fusión posicionó a ICM como una de las principales agencias globales en la industria.
A lo largo de las décadas, ICM amplió su ámbito de influencia, representando no solo a actores y directores, sino también a músicos, autores, deportistas, productores y guionistas.
Su cartera de talentos es extremadamente diversa y abarca distintos sectores de la cultura y entretenimiento.
En 2012, ICM hizo un movimiento clave al firmar un acuerdo de colaboración con The Gersh Agency, una de las agencias competidoras más grandes, lo que les permitió fortalecer aún más su presencia en Hollywood y ampliar su influencia global.
Con el auge de las redes sociales y las plataformas de contenido digital, ICM se adaptó al nuevo entorno, representando talentos influyentes de YouTube, Instagram, TikTok y otras plataformas de contenido digital.
Esto les permitió diversificar aún más su portafolio y representar a creadores de contenido en el ámbito digital.
En los últimos años, ICM Partners ha expandido su presencia a nivel global, abriendo oficinas en ciudades como Nueva York, Londres, París, Beijing y otras importantes capitales de la industria del entretenimiento.
ICM no solo trabaja en representación de talentos, sino que también se ha convertido en una agencia especializada en producción y desarrollo de contenido, tomando un papel más activo en la creación de proyectos, películas y series, así como en la estrategia de distribución.
En 2021, ICM Partners fue adquirida por Creative Artists Agency (CAA), una de las agencias más poderosas y prestigiosas en el mundo del entretenimiento.
Esta adquisición combinó la enorme base de talentos de ICM con los recursos y el poder de CAA, creando una de las alianzas más grandes de la industria.
A lo largo de los años, ICM ha sido conocida por su enfoque personalizado y comprometido con los intereses de sus representados, y ha sido responsable de grandes éxitos en cine, televisión, música y deportes.
Muchos de sus agentes han sido influyentes a lo largo de las décadas, consolidando la agencia como un referente del sector.
AEn el futuro, ICM Partners, bajo su nueva incorporación a CAA, continúa teniendo un impacto significativo en la industria del entretenimiento.
La agencia no solo representa a algunas de las figuras más influyentes, sino que también tiene un papel activo en la producción de contenido y el asesoramiento estratégico para talentos de alto nivel.
ICM Partners se ha consolidado como un actor principal en la representación de talento global, especialmente después de la adquisición por CAA.
Juntos, ICM y CAA forman una de las agencias más influyentes del mundo, con un enfoque multidisciplinario que abarca desde la representación tradicional hasta la gestión de talentos digitales y la producción de contenido.
Su expansión a nivel mundial también refleja la tendencia de la globalización de la industria del entretenimiento.
Llegó a la cafetería.
El joven agente, Ryan Mitchell, lo saludó con una sonrisa genuina.
—Hola, Miguel, soy Ryan Mitchell.
Agente Jr.
de ICM.
Johnson me dio tu tarjeta y dijo que eras un fenómeno.
—Siéntate, hablemos de esa actuación —dijo Ryan.
Miguel se sentó.
—Bien, como viste, tengo la capacidad de ser muy convincente.
Mi guion, 17 Otra Vez, ya lo registré y lo envié a todos lados.
Quiero el papel protagónico.
Ryan tomó un sorbo de café.
—Me gusta tu audacia.
Escucha, como agente nuevo, no tengo un listado de estrellas.
Pero tengo el tiempo y la determinación para conseguirte ese casting.
Si ese guion es tan bueno como Steers dice, y si puedes actuar así en un casting oficial…
podemos convertir tu falta de experiencia en una ventaja.
¿Sabes jugar soccer?
Miguel sonrió.
—Sé todo lo que necesito saber.
La sonrisa de Miguel se borró y su expresión se tornó seria, activando sutilmente la Presencia Silenciosa para darle peso a sus palabras.
—Perfecto.
Ahora, antes de que sigamos, necesito que entiendas mi situación real, Ryan.
Para que yo tenga una oportunidad, lo primero que necesito es conseguir una audición y, más importante aún, un trabajo legal.
Entré al país ilegalmente; soy indocumentado.
Ryan se quedó paralizado.
Su rostro pasó de la euforia juvenil a una seriedad tensa.
—¿Indocumentado?
—susurró, mirando a su alrededor—.
¡Miguel!
Eso es…
eso cambia las prioridades.
Ryan se inclinó sobre la mesa.
—Escúchame bien.
Olvídate del casting por un día.
Necesitas un trabajo legal, y lo necesitas rápido.
Ryan se levantó, agitado, y señaló su carpeta con un bolígrafo.
—El camino más rápido y estable es el empleo.
Si conseguimos que una empresa de entretenimiento te contrate por el guion (un trabajo de escritor o de consultor), ellos pueden patrocinar una Visa H-1B de trabajo o incluso una EB-3 si es un puesto especializado.
Esto es lo que te pone en la vía directa de la Green Card.
No puedes hacer audiciones grandes sin estatus.
—Voy a mover cielo y tierra para encontrar un puesto de escritor de bajo perfil que requiera ideas frescas.
Me encargaré de conseguirte ese trabajo.
Tu talento es mi única oportunidad de convertirme en alguien en esta agencia.
Miguel sonrió, aceptando el apretón.
—Trato hecho, Ryan.
Mi talento esta muy listo.
📝 +——————————-+ Ojalá le guste está historia la verdad es que no sabía que escribir, y como en los anteriores no parecía que les gusta o no había comentarios los dejé y me puse a pensar que sería bueno escribir.
Intentaré subir un capitulo por semana, si les gusta comenten y si no también, igual no soy escritor y siempre quise escribir una historia de regresión y hacer todo lo que no me atrevi en mi vida por miedo al fracaso.
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