Nunca Fue un Juego - Capítulo 1
- Inicio
- Nunca Fue un Juego
- Capítulo 1 - 1 Capítulo 1 El Fin del Juego que Nunca Fue un Juego
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
1: Capítulo 1: El Fin del Juego que Nunca Fue un Juego 1: Capítulo 1: El Fin del Juego que Nunca Fue un Juego Owen Yuto se quitó los zapatos con un suspiro cansado y se dejó caer en el viejo sofá de su apartamento de una sola habitación en Shinjuku.
Eran las 22:43 del 12 de marzo de 2170.
La ciudad de Tokio brillaba al otro lado de la ventana, pero él ya no le prestaba atención.
Se colocó el visor de inmersión total, ajustó las correas y murmuró con voz baja: —Iniciar Eternal Frontier.
El mundo se oscureció un segundo y luego explotó en colores vivos.
El bosque nocturno de Eldenwood lo recibió con el canto suave de los grillos, el aroma húmedo de la tierra y el viento fresco acariciándole la piel.
Cuatro meses habían pasado desde el lanzamiento de Eternal Frontier, el MMORPG de mundo abierto más grande de la historia, y para Owen ya se había convertido en su refugio favorito.
Aquí nadie le preguntaba por sus padres muertos.
Nadie mencionaba el orfanato de Chicago donde creció después del accidente que se los llevó cuando tenía once años.
Nadie lo miraba con esa lástima silenciosa que tanto odiaba.
En este mundo él era simplemente “Yuto”, un explorador de capa gris que caminaba sin rumbo porque le gustaba el silencio.
Movió la mano y su personaje avanzó entre los árboles iluminados por luciérnagas.
Todo se sentía tan real: el peso de la daga en la cintura, el crujido de las hojas bajo las botas, el leve sabor metálico del aire nocturno.
Perfecto para olvidar que mañana tenía clase de literatura comparada a las ocho de la mañana.
Pasaron las horas sin que se diera cuenta.
Cuando miró el reloj del visor ya eran más de la una y media de la madrugada.
Entonces, todo se detuvo.
Los grillos callaron.
El viento desapareció.
Incluso su propia respiración se volvió extraña, como si el aire ya no fuera solo código.
Una ventana azul brillante apareció de golpe en su campo de visión.
[Sistema Isuki Riku se ha activado.] Una voz femenina, joven y con un tono claramente burlón, resonó directamente dentro de su cabeza.
—Vaya, vaya… por fin te dignaste a activarme, mironcito.
Llevo cuatro meses esperando a alguien decente y me tocaste tú.
Qué mala suerte la mía.
Owen se quedó rígido, parpadeando confundido.
—¿Quién demonios eres?
La voz soltó una risita aguda y juguetona.
—Soy Isuki Riku, tu nuevo Sistema personal, tonto.
La que va a vivir dentro de tu cabecita de ahora en adelante.
Y antes de que preguntes: sí, estoy dentro de tu cerebro.
No, no puedo salir.
Y sí, esto va a ser muy divertido… sobre todo para mí.
Antes de que Owen pudiera responder, el cielo del bosque virtual se rasgó con un sonido como tela rompiéndose.
Una figura descendió desde la grieta: una silueta humanoide envuelta en alas blancas que brillaban intensamente, casi cegadoras.
Su voz, esta vez, sonó en la mente de todos los millones de jugadores conectados al mundo al mismo tiempo.
—Bienvenidos, queridos “jugadores”.
La figura alada sonrió con frialdad.
—Han pasado varias horas desde que intentaron desconectarse y descubrieron que no podían.
Algunos ya están gritando en sus habitaciones, otros rompiendo sus visores.
Qué predecibles son los humanos.
Hizo una pausa, disfrutando del pánico colectivo.
—Déjenme aclararles algo importante: Eternal Frontier nunca fue un simple videojuego.
Los que ustedes llaman “desarrolladores” abrieron un portal dimensional.
Cada vez que entraban con sus visores, su conciencia se transfería realmente aquí.
Sus cuerpos en la Tierra seguían vivos, respirando en sus camas… pero su “yo” verdadero ya estaba caminando por estas tierras.
La entidad celestial inclinó la cabeza.
—Ahora ese portal ya no les pertenece.
Este mundo ya no es suyo.
Es mío.
Durante estos meses mantuve el mapa “cerrado” para que no se murieran demasiado rápido y arruinaran mi diversión.
Pero me aburrí.
Sus alas brillaron con más intensidad.
—Ahora el mundo completo está abierto.
Todos los continentes, todas las ruinas, todos los monstruos y todas las leyes reales que antes ocultaba.
Los peligros que antes eran solo números… ahora pueden matarlos de verdad.
Si mueren aquí, sus cuerpos en la Tierra también se apagarán.
La figura comenzó a ascender de nuevo hacia la grieta en el cielo.
—Los observaré a cada uno de ustedes.
Veré cómo luchan, cómo se traicionan, cómo se rompen y cómo intentan sobrevivir.
Será… entretenido.
La luz cegadora desapareció.
El cielo volvió a su tono nocturno normal, pero ahora se sentía más pesado, más real.
Owen se quedó inmóvil en medio del bosque, con el corazón latiéndole con fuerza.
Entonces la voz femenina regresó dentro de su cabeza, mucho más cercana y con tono juguetón.
—Buen discurso el de la tipa de las alas, ¿verdad?
Se cree muy dramática.
Yo soy mucho más divertida, aunque esté atrapada en la cabeza de un universitario traumatizado como tú.
—¿Puedes callarte un segundo?
—murmuró Owen entre dientes, todavía intentando procesar todo.
—Nop~ —respondió Isuki Riku con una risita—.
Soy tu Sistema, no tu mamá.
Y hablando de eso… ¡felicidades, mironcito!
Acabas de recibir tu primera habilidad.
Una nueva ventana apareció frente a sus ojos, con un diseño limpio y minimalista en tonos azul oscuro y plateado.
[Bienvenido al Sistema Isuki Riku] Nombre del usuario: Owen Yuto Edad: 21 Nivel: 1 Habilidad inicial desbloqueada: Basic Glance (Rank F) Descripción: Al observar fijamente a un objetivo durante unos segundos, puedes ver información básica: Nombre, Nivel aproximado y 1-2 características simples.
Owen leyó la descripción dos veces y soltó una risa seca, casi incrédula.
—¿Solo… mirar?
¿En serio?
¿Después de todo esto me das la habilidad de “mirón profesional”?
Isuki Riku estalló en carcajadas dentro de su cabeza, tan fuerte que Owen hizo una mueca.
—¡Exacto!
De todos los poderes rotos que podía darte —fuego, hielo, invocaciones, super fuerza— te tocó la habilidad más inútil del catálogo.
¡Basic Glance!
Perfecta para ti, mironcito.
Vas a ser el rey de los que miran mientras los demás pelean.
Me encanta.
Esto va a ser una comedia absoluta.
Owen apretó los puños.
—Cállate.
Esto no es gracioso.
—Oh, claro que lo es —respondió ella con voz cantarina—.
Imagínate el título de tu leyenda: “Owen Yuto, el hombre que sobrevivió al fin del mundo… mirando fijamente a los monstruos”.
Suena épico.
O a meme.
Probablemente a meme.
En ese preciso momento, un gruñido bajo resonó entre los arbustos.
Un lobo gris de ojos amarillos salió lentamente, mostrando los colmillos.
Antes, en el juego, habría sido un mob fácil.
Ahora, después de las palabras de la entidad alada, Owen ya no estaba seguro de nada.
Instintivamente activó la nueva habilidad.
Miró fijamente al animal.
[Basic Glance] Nombre: Lobo del Bosque Crepuscular Nivel aproximado: Bajo Característica: Agilidad moderada – Instinto cazador fuerte La voz de Isuki Riku volvió, ahora con tono burlón y fingida sorpresa.
—Wow, nivel bajo.
Qué descubrimiento tan impresionante, detective.
¿Quieres que te aplauda?
Ah, espera, no tengo manos.
Qué lástima~ El lobo dio un paso adelante, agachando el cuerpo para saltar.
Owen sacó la daga inicial de su inventario.
La mano le temblaba ligeramente.
El peso del arma se sentía demasiado real.
El miedo que subía por su espalda también era real.
—Oye, mironcito —dijo Isuki Riku, esta vez con un toque más serio aunque todavía juguetón—, si te come en los primeros cinco minutos, voy a tener que buscarme otro usuario.
Y la verdad, me da flojera cambiar de cabeza.
Así que… ¿vas a quedarte ahí mirando como un idiota o vas a moverte?
Owen tragó saliva, dio un paso atrás y apretó con fuerza la empuñadura de la daga.
El bosque ya no era un juego.
Era un mundo real.
Y el Sistema que ahora vivía dentro de su cabeza —una chica sarcástica llamada Isuki Riku— parecía decidida a convertir cada segundo de su supervivencia en una comedia negra.
Isuki Riku soltó una última risita traviesa antes de que el lobo saltara.
—Esto va a ser épico… o patético.
Probablemente las dos cosas.
¡Suerte, mironcito~
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com