OBLIGADOS A SOBREVIVIR - Capítulo 12
- Inicio
- OBLIGADOS A SOBREVIVIR
- Capítulo 12 - 12 Capítulo 12 Voces que no deben oírse
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
12: Capítulo 12: Voces que no deben oírse 12: Capítulo 12: Voces que no deben oírse El pasillo estaba en silencio, un silencio real, no el que tranquiliza, sino el que incomoda, uno que se queda pegado en el ambiente y hace que cada paso suene más de lo que debería, como si el lugar mismo estuviera escuchando.
El colegio parecía en calma, pero no era una calma segura, era frágil, falsa, de esas que pueden romperse sin aviso.
Raggie caminaba al frente con paso firme, revisando lo necesario sin detenerse demasiado, sin perder tiempo en cosas que no eran su trabajo, porque ellos no estaban ahí para vigilar, estaban ahí para salir, tomar suministros y volver.
Raidis lo seguía unos pasos atrás, pero su atención no estaba solo en el camino, sino en los detalles pequeños, cambios casi invisibles, cosas que parecían no importar pero que podían decirlo todo.
Raidis se detuvo al notar una puerta entreabierta.
Algo común en ese lugar, pero que en ese momento no encajaba, no por cómo estaba, sino por la sensación que transmitía, como si no debiera estar así.
“¿qué pasa?” -raggie dijo “adelántate” -raidis dijo “¿otra vez?” -raggie dijo “solo ve a la salida, te alcanzo” -raidis dijo Raggie lo miró unos segundos, claramente incómodo, pero al final no insistió.
“no tardes” -raggie dijo Raggie se fue, y sus pasos se alejaron poco a poco hasta desaparecer, dejando el pasillo en silencio otra vez.
Raidis esperó unos segundos, confirmando que estaba solo, y luego se movió con cuidado, acercándose a la puerta sin exponerse, quedándose a un lado, quieto, escuchando antes de hacer cualquier cosa.
“no hay otra forma…” -voz dijo Raidis no reaccionó, pero su atención se volvió total.
“si no lo hago yo, alguien más lo hará…” -voz dijo Dentro del aula se escuchaban pasos cortos, inestables, como si quien hablaba no estuviera tranquilo.
“no importa quién caiga… mientras yo siga aquí…” -voz dijo Raidis entrecerró apenas los ojos, notando algo importante.
No reconocía esa voz.
“si tengo que traicionar… entonces lo haré…” -voz dijo El ambiente se volvió más pesado, más incómodo, como si esas palabras no debieran existir en ese lugar.
“no voy a morir aquí…” -voz dijo Raidis entendió lo suficiente.
No quién era, pero sí lo que estaba dispuesto a hacer, y eso era más que suficiente por ahora.
Se inclinó apenas lo necesario para mirar, solo lo justo para captar una silueta, un movimiento, algo que confirmaba que no estaba solo, pero no lo suficiente como para identificarlo.
No era claro, no era seguro, así que se apartó, porque no valía la pena arriesgar más.
Entonces ocurrió.
Un leve crujido detrás de él.
Un sonido mínimo, casi imperceptible… pero suficiente.
La voz dentro del aula se detuvo de inmediato, y el silencio se volvió absoluto.
Raidis ya se estaba moviendo.
Sin correr.
Sin hacer ruido.
Desapareciendo antes de ser visto.
La puerta se abrió de golpe.
Pero el pasillo ya estaba vacío.
No había nadie.
Nada.
Solo el eco de algo que casi pasó… y no ocurrió.
Raidis caminaba ya por otro pasillo, como si nunca se hubiera detenido, como si no hubiera visto ni escuchado nada, pero guardando todo en silencio.
Llegó a la salida donde Raggie lo esperaba, apoyado con impaciencia.
“pensé que te habías perdido” -raggie dijo “no había nada” -raidis dijo Raggie lo miró de reojo, sin estar del todo convencido, pero tampoco preguntó más.
“vámonos ya” -raggie dijo “vamos” -raidis dijo La puerta estaba frente a ellos, cerrada, pesada, separándolos de lo que había afuera.
Raggie puso la mano sobre ella, listo para abrir.
Raidis miró una última vez hacia el pasillo.
Silencio.
Demasiado silencio.
“abre” -raidis dijo La puerta comenzó a abrirse lentamente.
Y sin que ninguno de los dos lo supiera… algo ya había empezado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com