Omni-Chat: el Administrador NPC - Capítulo 1
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- Capítulo 1 - 1 Capítulo 1 El susurro del silicio
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1: Capítulo 1: El susurro del silicio 1: Capítulo 1: El susurro del silicio Sato era, por definición, un error de renderizado en la realidad.
Si un criminal asaltara un banco donde él estuviera, la policía interrogaría a todos excepto a él, simplemente porque su presencia era tan nula que el cerebro humano la descartaba.
Su vida consistía en hojas de Excel, ramen de 100 yenes y un apartamento donde el único sonido era el zumbido del refrigerador.
Eso cambió un martes a las 11:44 p.m.
Su teléfono, un modelo genérico con la pantalla astillada, vibró con una intensidad que casi lo hace caer de la mesa.
No era un mensaje de texto.
No era una notificación de redes sociales.
Era una aplicación con un icono de un ojo dorado sobre un fondo negro profundo.
[Omni-Chat v.1.0 instalado correctamente] [Bienvenido, Administrador S.] —¿Administrador?
—murmuró Sato, deslizando el dedo por la pantalla.
La interfaz era minimalista.
No había ajustes, solo una sala de chat con cuatro indicadores de “Conectado”.
Mecánico Genio: ¿…quién hackeó el sistema?
Jarvis, no puedo cerrar esta ventana.
Está sobreimpresa en mi retina.
¿Es una broma de Industrias Hammer?
General de Hielo: No sé qué es un “sistema”, pero esta voz en mi cabeza es molesta.
Si esto es una ilusión de las Tropas Revolucionarias, juro que los enterraré vivos en el permafrost.
Cerebro de Oro: ¡Mantengan la calma!
Es un encantamiento de comunicación de largo alcance muy avanzado.
No hay rastro de magia oscura, pero el flujo de partículas es…
extraño.
¿Alguien puede leerme?
El Intocable: ¡Hola, hola!
Qué grupo tan pintoresco.
Yo te leo, “Cerebro de Oro”.
Aunque dudo que seas más brillante que yo.
Por cierto, hay un quinto tipo que no dice nada.
¿Oye, “Sato”, estás ahí o eres un bot?
Sato sintió que el corazón le martilleaba las costillas.
Esas descripciones, esos nombres…
su cerebro de otaku y cinéfilo empezó a hacer conexiones que se negaba a creer.
Sato: Hola…
soy real.
Creo.
No sé qué es esto.
Me desperté y la app estaba aquí.
Mecánico Genio: Genial, el administrador es un niño con un teléfono barato.
Escuchen, “Sato”, mi escáner dice que tu señal viene de una dimensión con una constante física de 9.8 m/s² pero sin rastro de energía arcana o tecnología de repulsión.
Eres…
aburridamente normal.
General de Hielo: Un debilucho.
Solo los fuertes merecen hablar.
¿Por qué estamos aquí?
De repente, la pantalla del chat se tiñó de un rojo carmesí.
Una ventana emergente bloqueó los mensajes.
[MISIÓN DE SINCRONIZACIÓN ACTIVADA] Objetivo: El Administrador debe entregar un “Ancla de Realidad” a los miembros del chat para estabilizar la conexión.
Tarea: Compra una lata de café “Black Boss” y súbela al almacén de la app.
Recompensa: 50 Puntos Omni y desbloqueo de nombres de usuario parciales.
Penalización por fallo: Desinstalación del sistema (y posible colapso espacio-temporal del Administrador).
Cerebro de Oro: ¿Una lata de café?
Eso suena…
peligrosamente simple.
El Intocable: Me gusta el café.
Vamos, Sato-kun, haznos un favor.
Tengo curiosidad por ver si realmente puedes enviarnos algo desde tu mundo.
Sato no lo pensó.
Salió corriendo de su apartamento en pijama, ignorando el frío de la noche, hasta la máquina expendedora de la esquina.
Insertó las monedas, la lata cayó con un golpe metálico.
Con las manos temblorosas, abrió la cámara de la aplicación.
—Esto es imposible —susurró.
Al enfocar la lata, un escáner de luz azul recorrió el objeto.
En un parpadeo, la lata de café desapareció de sus manos.
Ni humo, ni ruido.
Simplemente dejó de existir en su realidad.
En el chat, apareció un mensaje de sistema: [Objeto enviado con éxito.
Repartiendo copias de cortesía…] Mecánico Genio: …No puede ser.
La tengo aquí.
Acaba de aparecer sobre mi mesa de trabajo.
El análisis molecular dice que es…
café.
Café real.
De una marca que no existe en mi base de datos.
El Intocable: ¡Delicioso!
Está frío, justo como me gusta.
Buen trabajo, Sato.
Me caes bien.
General de Hielo: Interesante.
Una técnica de transporte instantáneo sin sellos de mano.
Quizás seas útil después de todo, Sato.
Cerebro de Oro: Esto confirma mi teoría.
Sato es el nexo.
Tu mundo, Sato, es el “Punto Cero”.
Sato se desplomó contra la máquina expendedora, respirando con dificultad.
Miró su teléfono.
Los nombres habían cambiado ligeramente.
Ahora, junto a los nicks, aparecía una sola letra real.
Mecánico Genio [ T ] Cerebro de Oro [ H ] El Intocable [ G ] General de Hielo [ E ] —Tony, Hermione, Gojo y Esdeath…
—Sato tragó saliva—.
Estoy en un chat con gente que no debería existir.
Miró hacia la calle oscura.
Por primera vez en su vida, el mundo ya no parecía aburrido.
Parecía una fase previa a una batalla que no estaba seguro de poder ganar, pero por primera vez, alguien (aunque fuera de otro mundo) sabía su nombre.
[Nuevos artículos disponibles en la Tienda Omni…] [Próxima Misión: En 24 horas.
Localización: Mundo de “Cerebro de Oro”] REFLEXIONES DE LOS CREADORES Raizen_Top Creation is hard, cheer me up!
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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com