One Piece: El Hada de la Justicia - Capítulo 27
- Inicio
- Todas las novelas
- One Piece: El Hada de la Justicia
- Capítulo 27 - 27 27-El ritmo del acero
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
27: 27-“El ritmo del acero” 27: 27-“El ritmo del acero” Se notará que a veces los tiempos no tendrán coherencia, o algo así.
Solo quería terminar de una vez el arco de Arabasta, después de todo, no es mi arco favorito.
Obviamente, es un buen arco, pero siempre tuvo sus fallas en el anime.
Creo que en ese punto, Oda no tenía planeado lo del haki y lo creó mucho después.
asi que no se quejen y leean jajajaj.
dejen su voto que es bien recibido.
y dejen comentarios esta mas silencioso este lugar.
sin mas el cap- pd: recuerden que en patreon subo como 5 capitulos por semana.
a solo 3$ ————– —Tsk, esa tipa solo sabe ordenar —dijo Zoro mientras caminaba por la capital de Alubarna, luego de que Kara los hubiera enviado a él y a Chopper a arrestar a algunos altos mandos de Baroque Works—.
¿No opinas lo mismo, Chopper?…
—preguntó, mirando detrás de él, pero no había nadie.
—Tsk.
Ese tipo se perdió de nuevo —dijo, mientras seguía caminando sin rumbo.
Mientras avanzaba, escuchó ruido de pelea, por lo que rápidamente se dirigió en esa dirección.
Al llegar, encontró a Gin peleando contra un hombre que parecía superarlo.
—No importa cuánto lo intentes, con esas cosas nunca podrás vencerme —dijo el hombre mientras miraba a Gin, quien estaba cubierto de sangre después de recibir tantos golpes de Mr.
1 sin poder hacerle daño con sus tonfas.
—Tos…
Puede ser cierto, pero mi capitán me envió a detener a los miembros de Baroque Works, así que cumpliré mi trabajo —dijo Gin, apenas logrando levantar nuevamente sus tonfas.
—¿Baroque Works, eh?
—sonó una voz interrumpiendo a ambos.
—Tú eres el marine que estaba con ella —dijo Gin al reconocer a Zoro.
—Oye, parece que vas perdiendo y justamente tengo que atrapar a los tipos de su grupo.
¿Está bien si lo derroto por ti?
—preguntó Zoro con una sonrisa.
—…
Claro —dijo Gin antes de caer desmayado.
Sabía que Kara era la hermana de Luffy, por lo que tenía un poco de confianza en alguien que la siguiera.
—Hm, necio.
Solo serás un cadáver más en este lugar —dijo Mr.
1, mirando a Zoro con desprecio.
—Bueno, por fin una pelea interesante.
Ya me cansé de pelear con alevines en el camino —dijo Zoro, sacando sus espadas con algo de emoción.
Después de todo, en el camino, aunque Kara lo hacía pelear con algunos piratas que encontraban, estos eran básicamente novatos que eran derrotados con facilidad, por lo que no le dieron una lucha interesante.
Sin más palabras, Zoro atacó directamente con sus espadas, mientras que Mr.
1 simplemente se plantó con las piernas abiertas y juntó los puños.
Al recibir los cortes de Zoro, estos solo hicieron chispas, como si hubiera intentado cortar metal.
—Ho…
Interesante —dijo Zoro al ver que no le había hecho daño a Mr.
1.
—Mi turno —dijo Mr.
1, atacando a Zoro con sus manos como si fueran garras.
Zoro esquivó fácilmente moviéndose hacia un lado, pero vio cómo los cortes que salieron de las manos de su oponente destrozaron un muro detrás de él.
Mr.
1 no le dio respiro y siguió atacando rápidamente, mientras Zoro esquivaba con ligeros movimientos.
Después de todo, había entrenado con Kara, quien cada tanto atrapaba a Zoro, Tashigi y a veces Chopper.
Si no esquivaban las nueces que les lanzaba mientras navegaban, tendrían que lavar la ropa de todos los marines en el barco.
Pero incluso si Zoro esquivaba todos los golpes, cuando atacaba a Mr.
1, su espada todavía no podía cortarlo, por lo que la pelea estaba estancada.
De repente, Mr.
1 lanzó una patada a Zoro, la cual se convirtió en una hoja afilada.
Zoro tuvo que levantar su espada para defenderse.
—Ahora recuerdo… Tu cara se me hace familiar.
Si no me equivoco, eras un famoso cazarrecompensas del West Blue, ¿verdad?
—dijo Zoro, mirando fijamente a Mr.
1—.
Aquel al que llamaban el Asesino.
Pero ahora solo eres el perro de Crocodile.
Seguramente estás moviendo la cola por algo de dinero.
—Desgraciado —dijo Mr.
1 con ira al escuchar eso, preparándose para otro ataque que destruyó el edificio detrás de Zoro, convirtiéndolo en cubos.
—Bueno, conozco a alguien que puede hacer eso, pero mucho mejor —dijo Zoro, volviendo a atacar a Mr.
1 sin poder hacerle mucho daño.
—Los ataques cortantes y aplastantes no me afectan.
Comí la fruta Filo Filo, por lo que mi cuerpo es completamente de acero y puedo transformar cualquier parte de mi cuerpo en hojas.
—Qué problema…
Eso significa que si no consigo cortar el acero, no podré hacerte daño, ¿no?
—dijo Zoro, tomando distancia nuevamente—.
Y como aún no puedo cortar el acero, no te puedo derrotar ahora mismo.
—Hm, ¿y qué harás entonces?
—preguntó Mr.
1 con sarcasmo.
—Como dije, estaba cansado de pelear contra alevines, así que estaba esperando una situación tan difícil como esta.
Te compadezco —dijo Zoro con una ligera sonrisa—.
Si quiero ser más fuerte, al menos para compararme con esa mujer…
Si logro derrotarte, seré un hombre que pueda cortar el acero.
—Si es que puedes derrotarme.
Desde que obtuve los poderes de la fruta Filo Filo, ningún espadachín ha podido hacerme un rasguño —dijo Mr.
1, volviendo a ponerse en guardia.
—Eso es porque nunca nos habíamos encontrado antes —dijo Zoro, preparando sus tres espadas para el ataque.
Mr.
1 corrió hacia Zoro e intentó cortarlo con una patada cuchilla, pero en vez de esquivarlo, Zoro lo detuvo con ambas espadas.
—¿Cuántos minutos durarás?
—preguntó Mr.
1, mirando a Zoro con desprecio.
—Lo mismo pregunto —dijo Zoro mientras movía sus espadas para expulsar a Mr.
1 y rápidamente le hacía un corte en el pecho, el cual, nuevamente, solo sacó chispas.
Mr.
1 no se quedó atrás y, con sus dedos convertidos en filos, comenzó a atacar a Zoro con toda su fuerza.
Ambos destruían los edificios a su alrededor, demostrando el poder de cada ataque.
En un momento, Zoro esquivó un golpe dirigido a su cabeza, aprovechó la ventaja y golpeó con la punta de su espada la frente de Mr.
1, enviándolo varios metros hacia atrás.
—¡Corte Demoníaco!
—exclamó Zoro, apareciendo justo frente a su enemigo y cortándolo de nuevo, enviándolo a volar.
Luego, saltó y realizó otro ataque mientras caía sobre él— ¡Caza de Tigres!
Después del ataque, Zoro se quedó mirando en la dirección en la que había caído Mr.
1, quien, para su sorpresa, se levantó fácilmente sin ningún tipo de daño en el cuerpo, haciendo que Zoro se pusiera aún más serio.
—Te lo dije —dijo Mr.
1, abriendo los brazos para demostrar que sus ataques no le habían hecho nada.
—Es la primera vez que mi oponente sigue en pie…
—murmuró Zoro, ajustando su respiración.
—Eso es porque nunca nos habíamos encontrado antes —respondió Mr.
1, repitiendo las mismas palabras que Zoro había usado antes.
Ambos continuaron intercambiando cortes.
Zoro esquivaba cada ataque que no lograba defender con su espada, mientras que Mr.
1 simplemente recibía los suyos sin pestañear, aunque algunos lograban empujarlo hacia atrás.
Zoro empezó a usar cada técnica que conocía, llevando su poder al máximo, pero ni siquiera así lograba hacerle daño.
En cambio, él se notaba cada vez más cansado, apenas podía esquivar los ataques de Mr.
1.
—Qué desgraciado más insufrible —maldijo Zoro al ver a su enemigo levantarse nuevamente tras todos sus ataques.
—Lo mismo digo —respondió Mr.
1, molesto.
Aunque Zoro esquivaba todos sus golpes, veía claramente que cada vez estaba más agotado.
Solo era cuestión de tiempo antes de que cayera.
Buruburuburu Entonces, el sonido de un Den Den Mushi interrumpió la pelea.
—…
—Zoro quiso ignorarlo, pero el sonido venía de uno de sus bolsillos—.
Tsk.
Espera un segundo —dijo con fastidio, sacando el caracol para atender.
Buruburu Cacha —Estoy ocupado en este momento —dijo rápidamente con molestia.
—¿Zoro?
Mmm…
Creo que me equivoqué de número entonces —respondió la voz de Kara mientras el caracol tomaba su apariencia.
—¡Maldita, estoy peleando por mi vida aquí!
—se quejó Zoro, echando una mirada a Mr.
1, quien esperaba tranquilamente.
—¿Es así?
Entonces, ¿estás por perder?
Qué triste…
¿Quieres que lleve flores de algún color en específico a tu entierro?
Gacha Zoro cortó la llamada de inmediato, molesto por la actitud de Kara, y guardó el Den Den Mushi nuevamente.
—¿En qué estábamos?
—dijo, poniéndose en guardia como si nada hubiera pasado.
—Es hora de terminar esto.
La mujer de antes tenía razón… es hora de tu entierro —dijo Mr.
1, lanzando ataques hacia Zoro y los edificios a su alrededor, con la intención de enterrarlo de una vez por todas.
Luego de ver cómo los escombros caían sobre su enemigo, Mr.
1, algo cansado, se dio la vuelta y comenzó a alejarse.
Sin embargo, se detuvo de golpe al sentir algo detrás de él.
Se giró rápidamente y vio a Zoro parado en el mismo lugar, completamente ileso.
—¿Esquivó todas las piedras que cayeron sobre él?
—murmuró, sorprendido.
Una cosa era verlo esquivar ataques, pero evitar que varios edificios le cayeran encima era otra historia.
Zoro también estaba sorprendido.
Tenía un sentimiento apenas familiar… era parecido a cuando Kara lo atacó a él y a Tashigi con su habilidad en Loguetown, luego de su entrenamiento.
Cerró los ojos para concentrarse.
—No esquivé esas piedras…
Sabía en qué lugar no iba a caer ninguna —susurró, pensativo.
De pronto, notó algo.
—Mis espadas…
—miró su cintura y se dio cuenta de que le faltaba una—.
Está debajo de esa roca… puedo sentirlo.
Se acercó a una roca gigante al lado de él, la levantó sin esfuerzo y sacó su espada de debajo de ella.
—Es parecido…
Puedo oír mis latidos claramente… Sentí que las piedras me daban una pista, como si fueran seres vivos…
No.
Era el ritmo de las piedras, como la tierra tiene su ritmo…
como las palmeras… y puedo oír el ritmo de su acero…
—Zoro apretó el mango de su espada, comprendiendo lo que pasaba—.
Esto… ¿puede ser eso que Kara llama haki?…
Tengo que intentarlo.
Volvió a tomar su espada y se giró para mirar a Mr.
1.
—Parece que estás preparado para morir… Perfecto —dijo Mr.
1, lanzándose a toda velocidad con sus manos convertidas en filos.
Zoro sostuvo una de sus espadas aún en su funda, se mantuvo firme en su lugar y, en el instante en que Mr.
1 pasó a su lado, desenvainó y lo cortó en un solo movimiento.
Acto seguido, guardó la espada nuevamente en su funda.
—Lo logré… Ahora estoy más cerca de ellos…
—susurró Zoro antes de caer de rodillas por el cansancio.
Mientras tanto, Mr.
1 cayó al suelo, derrotado.
——————————- Gracias por Leer Queridos lectores, Gracias por acompañarme en este viaje literario.
Si disfrutan de mi novela y desean seguir leyendo, los invito a apoyar mi trabajo a través de Patreon y Ko-fi.
Su contribución me permitirá continuar creando y compartiendo más capítulos emocionantes.
¡Espero contar con su apoyo y seguir brindándoles historias inolvidables!
patreon.com/c/YoDarki ko-fi.com/yodarki
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com