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One Piece: El Hada de la Justicia - Capítulo 64

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64: 64 64: 64 En el Archipiélago Sabaody, los rumores se esparcieron como fuego salvaje: Eustass Kid había secuestrado a un Tenryuubito.

En cuestión de minutos, la tensión se apoderó del lugar.

Criminales, mercenarios y piratas intentaban escapar antes de que llegara la represalia de la Marina.

Mientras tanto, varios Supernovas preparaban sus barcos apresuradamente, sabiendo que la llegada de un almirante era inminente.

“¡Maldito Kid!

¡Qué estupidez fue esa!

“gritó con rabia una joven Supernova de cabello rojizo mientras corría hacia su barco, los brazos cargados con bolsas de comida”.

¡Por su culpa nos van a matar a todos!

En su carrera, cruzó caminos con otros Supernovas, todos calculando sus próximos pasos con rapidez.

“Capitán, deberíamos huir.

Atacar a un Dragón Celestial…

¡eso garantiza la llegada de un almirante!

“dijo un miembro preocupado de la tripulación de Basil Hawkins.

“No te preocupes “respondió Hawkins con calma mientras barajaba sus cartas de tarot”.

Hoy solo tengo un 1% de posibilidades de morir.

Fue entonces cuando un estruendo sobrecogedor resonó en el cielo.

Todos alzaron la vista, sus corazones acelerados.

Una figura descendía velozmente envuelta en una capa, como una estrella fugaz.

Con una explosión que hizo temblar el suelo, la mujer aterrizó en medio de la calle, creando un cráter a su alrededor.

“¡Caída de superhéroe!

Eso fue genial “exclamó con una sonrisa amplia, disipando por completo la epicidad de su entrada.

X Drake abrió los ojos con horror al reconocerla.

“Maldición…

hubiera preferido a Kizaru, Aokiji…

incluso a Akainu.

Cualquiera menos ella…

Esa lunática impredecible…

Y no estaba solo.

Varios de los Supernovas palidecieron al reconocer a la recién llegada: la infame vicealmirante Kara, una fuerza de la Marina que, aunque no oficialmente almirante, tenía un poder que pocos deseaban provocar.

Últimamente, se decía que Kara visitaba con frecuencia el parque de diversiones del archipiélago.

Mientras nadie la molestara, ignoraba a los piratas…

pero si alguien despertaba su ira, el caos era inevitable.

“Oh, veo una cara conocida “dijo Kara con una sonrisa peligrosa mientras aparecía frente a Drake.

Él la miró serio, rogando en silencio que no cometiera alguna locura.

“Tu ropa es horrible…

pero te dejaré vivir.

Solo necesitarás unos meses para recuperarte “comentó con tono casual.

Antes de que pudiera reaccionar, Kara le propinó un puñetazo brutal en la mandíbula que lo lanzó por los aires.

“Así nadie sospechará que eres un espía “susurró ella.

Mientras Drake caía inconsciente, pensó con resignación: “¿Era necesario hacerlo de verdad…?” “¡Es solo una vicealmirante!

¡Podemos con ella!

¡Ataquémosla antes de que llegue un almirante de verdad!

“gritó uno de los piratas, animando a otros.

Kara frunció el ceño.

“Oye, técnicamente soy una almirante suplente…

pero tu desprecio me ofende.

Apareció frente al pirata y lo golpeó en el estómago.

Antes de que pudiera volar, lo agarró por el pie y empezó a girar con él como si fuera una maza, estrellándolo contra los demás.

Tras dejar inconscientes a varios, Kara se detuvo, observando con interés a los Supernovas que no habían huido.

En lo alto de un edificio, Scratchmen Apoo sonreía confiado.

Su cuerpo se transformó en una orquesta viviente mientras comenzaba a tocar una sinfonía destructiva.

Kara sintió el ataque sónico y, sin cambiar de expresión, alzó una mano y lo destruyó al contacto.

“¿Eh?

“dijo Apoo, sorprendido.

Trató de escapar por los techos, pero Kara apareció justo delante de él.

“¿Quieres saber lo que se siente ser cortado?

Extendió un dedo.

Apoo, alarmado, cruzó los brazos para protegerse… y gritó de dolor al ver cómo caían en pedazos sangrientos.

“¡AAAAAH!

Sin perder tiempo, Kara le dio una patada en el rostro que lo estampó contra un edificio cercano.

El siguiente en intervenir fue Urouge, el “Monje Caído”.

Sonrió confiado, desplegando sus alas y aumentando su masa muscular, confiando en su habilidad de ganar fuerza con cada golpe recibido.

Pero Kara no perdió tiempo en discursos.

Apareció frente a él y le dio un solo puñetazo al estómago.

La onda del golpe fue tan brutal que el edificio detrás de Urouge se agrietó solo por la presión del aire.

El último que quedaba era Basil Hawkins, quien seguía extrayendo cartas como si la batalla no fuera con él.

Kara se acercó, curiosa.

“¿Lees el futuro?

Tengo una hermana que también juega con cartas “dijo con una sonrisa inocente.

Hawkins la ignoró, concentrado en su tirada.

“¿Y si hacemos algo interesante?

Si tus cartas dicen que vas a sobrevivir, te mataré.

Si dicen que vas a morir, solo te noquearé “propuso Kara con tono juguetón.

Hawkins levantó la cabeza de inmediato y tiró una nueva carta.

“Probabilidad de supervivencia: 0%…

“¡Jajaja!

¡Entonces sí funciona aquí también!

Una contradicción total.

Eso significa que vivirás, ¡pero te va a doler un poco!

Lo golpeó con tanta fuerza que lo mandó a volar por varios edificios.

“Ah, por cierto “gritó Kara”: ¡Tu transferencia de daño no funciona conmigo!

Hawkins, sangrando y confundido, miró sus muñecos vudú inertes…

completamente desconectados del daño.

Kara entonces cerró los ojos y usó su Haki de Observación.

No tardó en localizar al grupo con el Tenryuubito.

Se dirigían a los muelles.

Con una sonrisa, Kara se impulsó hacia ellos a una velocidad tan descomunal que el suelo se resquebrajaba a su paso.

“Ahora sí…

vamos a divertirnos un rato.

………… “¡Kid, tenemos que dejar a los nobles y huir!

¡Es una locura esperar a que la Marina negocie con nosotros!

“dijo Killer rápidamente, con la voz cargada de urgencia.

“¡Jajajaja!

Te preocupas demasiado, Killer “respondió Kid con una sonrisa confiada, aunque sus ojos brillaban con una extraña intensidad”.

Si a la Marina le importa tanto la vida de un noble mundial, nos darán lo que pedimos.

“¿Cómo se te ocurre semejante estupidez?

“gruñó Killer, frunciendo el ceño.

“La escuché de unos imbéciles que querían superar mi recompensa…

“murmuró Kid, como si fuera algo trivial.

Dentro de una jaula pequeña, un Tenryuubito forcejeaba, atado de pies y manos.

“¡Malditos piratas asquerosos!

¡Serán mis esclavos!

¡Los mutilaré uno por uno solo por diversión!

“gritó el noble, con mocos cayéndole por la nariz y la mirada desquiciada.

“Sí, sí, lo que digas, basura “dijo Kid con tono burlón”.

Incluso si la Marina se niega, usaremos a este idiota para escapar.

Solo es…

diversión, ¿no crees, Killer?

“Tienes un concepto muy enfermo de diversión “respondió Killer en voz baja, preocupado.

Había algo extraño en Kid.

No era solo su arrogancia…

había una furia incontrolable debajo de su sonrisa.

“¡Wow, qué forma tan creativa de entretenerse!

“interrumpió una voz femenina mientras se interponía en el camino hacia el muelle”.

Yo también quisiera unirme, pero seguro Sengoku y el anciano me regañarían…

“¿Mmh?

¿Quién demonios eres tú?

“preguntó Kid, girándose hacia la mujer de cabello oscuro que sonreía con calma.

“Soy Kara, la suplente de Kizaru.

Él debería estar llegando pronto, así que si resolvemos esto rápido, podré burlarme de lo lento que es “dijo con naturalidad.

“¡Sálvame, hermosa!

¡Como recompensa te haré mi esposa número 29!

“chilló el Tenryuubito, con su nariz goteando.

“Qué asco…

“murmuró Kara, frunciendo el ceño”.

Ahora ni siquiera quiero salvarte.

Los piratas de Kid, confundidos, levantaron sus armas.

Pensaban que Kara estaba jugando.

“¡No te muevas, marine!

¡Un paso más y llenaremos de agujeros a este imbécil!

“gritó Kid con desprecio.

Su voz temblaba, no de miedo, sino de una ira apenas contenida.

“¿Así?

“preguntó Kara mientras daba un paso, sonriendo.

Nadie se movió.

“¿Así?

“repitió, dando un paso atrás y luego otro adelante.

Comenzó a saltar de un lado a otro, con tono burlón”.

Vamos, si hacen amenazas, cúmplanlas.

“¡Deja de jugar, maldita!

¡Mataremos a este noble ahora mismo si te vuelves a acercar!

“rugió Kid, los dientes apretados, el cuerpo temblando de furia.

“¿Así?

“Kara desapareció de su vista, apareció justo frente a Kid con una sonrisa burlona, y luego regresó a su lugar como si nada.

“Bueno…

aún no le dispararon.

¿Qué esperan?

“dijo con desinterés.

“¡Mujer, sácame de aquí!

¡O también a ti te haré cortar la cabeza!

“gritó el Tenryuubito, escupiendo saliva al hablar.

Killer tragó saliva.

Cuando Kara se movía, ni siquiera él pudo seguirla.

Esa mujer era peligrosa, tanto por su fuerza como por su calma.

Y lo peor era que parecía estar jugando con ellos.

Kid, en cambio, no se detenía a pensar.

Algo dentro de él ardía.

Se sentía ridiculizado, burlado, y ese sentimiento de humillación encendía su odio como gasolina sobre fuego.

“¡CÁLLATE!

“gritó Kid de pronto, sacando un revólver y disparando a la cabeza del noble sin dudarlo.

El disparo retumbó, y el cuerpo cayó muerto.

“¡¿Kid, estás loco?!

“gritó Killer, mirando a su capitán con horror.

Entonces, algo cambió.

Kid cerró los ojos…

y cuando los volvió a abrir, su expresión era distinta.

Desorientado, miró a su alrededor.

“¿Qué…

qué pasó?

“preguntó, observando las caras sorprendidas de su tripulación…

y la pistola humeante en su mano.

“Mataste a un Tenryuubito “dijo Kara con frialdad, sus ojos analizándolo”.

Pero más allá de eso…

ese comportamiento tuyo fue muy extraño.

Como si…

algo te controlara.

En ese momento, Kara giró la cabeza.

Una sombra se deslizaba velozmente entre los tejados, alejándose.

“¡Pajarraco!

¡Estás aquí!

¡Atrapen a estos idiotas!

“gritó Kara, desapareciendo con una explosión de velocidad.

Los piratas no entendían nada, pero sabían que debían escapar.

“¡Cuántas veces te dije que no me llames pajarraco!

“se quejó una voz desde el cielo.

Al mirar hacia arriba, todos vieron a una figura humanoide con alas de plumas negras, descendiendo lentamente.

“Lo siento, lo siento.

Pero pueden rendirse.

Están rodeados “dijo el extraño hombre-pájaro”.

El gremio de cazarrecompensas ha venido a ayudar a la Marina.

No tienen salida.

………… Kara perseguía a la sombra a toda velocidad.

Aunque era rápida, ella estaba cada vez más cerca.

La figura oscura zigzagueó entre un grupo de marines que llegaban, tocando levemente sus cabezas al pasar.

Uno por uno, los soldados cambiaron de expresión y, sin dudar, alzaron sus armas contra sus compañeros.

“Tch…

“Kara chasqueó la lengua y movió sus manos en un instante, rompiendo las armas antes de que dispararan.

Los marines afectados parpadearon, confundidos.

No entendían qué había pasado.

Pero ese breve segundo fue suficiente.

La sombra había desaparecido.

Ni siquiera con su haki podía sentirla.

“Tch…

se me escapó “murmuró, molesta.

Uno de los marines se le acercó rápidamente.

“¡Vicealmirante Kara!

¡El almirante Kizaru ha llegado al archipiélago!

“Díganle que llegó tarde “respondió, aún mirando al horizonte”.

Ya atrapamos a todos…

pero se me escapó uno.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES YoDarki Gracias por Leer Queridos lectores, Gracias por acompañarme en este viaje literario.

Si disfrutan de mi novela y desean seguir leyendo, los invito a apoyar mi trabajo a través de Patreon y Ko-fi.

Su contribución me permitirá continuar creando y compartiendo más capítulos emocionantes.

¡Espero contar con su apoyo y seguir brindándoles historias inolvidables!

patreon.com/c/YoDarki

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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