One Piece: El Hada de la Justicia - Capítulo 74
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
74: ft 74: ft “¿Quiénes son esos tipos?
¿Dónde está el escuadrón?
“preguntó uno de los Cinco Ancianos, estrellando con furia la copa de vino que tenía en la mano.
“L-lo sentimos, señor… Perdimos comunicación con ellos hace unos minutos “informó tembloroso un agente del CP0.
Buruburu.
El Den Den Mushi comenzó a sonar como un mensaje divino bajado del cielo, captando inmediatamente la atención del consejo.
“¿Qué sucedió?
¿Por qué apareció gente nueva?
“preguntó apresuradamente otro miembro del CP0.
“Lo siento… fuimos hundidos.
Atacamos un enemigo por sorpresa, apareció un sujeto con el cabello rojo…
¡Destruyó nuestro buque con un solo ataque!
Cuando intentamos contraatacar, simplemente noqueó a la mayoría de nuestros hombres como si fueran insectos…
Intentamos usar nuestros números, pero con solo mirarnos Sentimos un peso indescriptible lleno de furia…
¡Era como si estuviéramos enfrentando a un Younko!
La voz al otro lado de la línea temblaba, inventando cualquier excusa que explicara su derrota humillante…
en realidad, muchos simplemente habían caído al agua por el miedo.
“Malditos inútiles…
“gruñó otro de los ancianos.
“Reagrúpense y esperen un mejor momento para actuar.
Si no pueden, simplemente retírense “ordenó el anciano más calmado del grupo.
“Entendido “respondió la voz al otro lado.
… Mientras Wendy terminaba de sanar a Kara, Hancock se acercó a toda velocidad, su rostro lleno de preocupación.
“¡Kara!
¿Estás bien?
“preguntó con ansiedad, revisándola de pies a cabeza en busca de cualquier herida.
Pero, por supuesto, la magia de Wendy era más que eficiente.
Kara estaba completamente recuperada.
Wendy y Cana observaron a Hancock con sorpresa…
y algo de admiración.
La belleza de la emperatriz pirata era innegable, así como su imponente estatura.
“Qué alta…
“comentó Cana.
“Qué grande…
“murmuró Wendy, claramente no refiriéndose solo a la estatura, antes de bajar la mirada hacia su propio pecho con resignación.
“¿Quiénes son?
“preguntó Hancock, frunciendo el ceño, poniéndose en guardia al ver que aquellas chicas parecían conocer bien a Kara.
Y, claro, sus celos eran evidentes.
“Mi hermana menor y mi hija “respondió Kara con una amplia sonrisa mientras abrazaba con cariño a Wendy.
“¿H-h-hija…?
“repitió Hancock, entrando en un estado de shock absoluto.
“¡Kara, no mientas!
“protestó Wendy, sonrojándose de la vergüenza.
“Parece que me apresuré a venir a salvarte para nada… “se oyó la voz de Zoro, acercándose con visibles heridas.
El espadachín había tenido que abrirse paso entre el caos para llegar hasta allí.
“Oh, esclavo número uno, llegaste.
Wendy, por favor, cúralo “pidió Kara con naturalidad.
Luego se giró, notando algo”.
Espera… Ahora que Natsu y Gray están aquí, los puestos de esclavo tendrán que reordenarse “comentó mientras observaba la batalla en curso.
En el campo, Natsu competía con Gray, derribando piratas uno tras otro mientras discutían a gritos quién llevaba la delantera.
“¿Todavía sigues con eso?
“se oyó la voz alegre de Lucy, acercándose al grupo con una sonrisa al ver a Kara.
Tras ella, apareció Koki, quien se abalanzó sobre Kara con un gran abrazo.
“¡Kara!
¡Te extrañé muchísimo!
¿Por qué no viniste al gremio?
¡He tenido que pasar todo el tiempo con el anciano Issho!
¡Y él ni siquiera puede disfrutar de una película sin quedarse dormido!
“dijo Koki a toda velocidad, apenas respirando entre palabras.
“Qué raro verlos juntos.
Y… ¿por qué Luffy y sus amigos están con ustedes?
“preguntó Kara, saludando alegremente a Koki mientras señalaba al barco flotante, donde se veía a Issho junto a los Sombrero de Paja… Luffy estaba atado al mástil, forcejeando mientras Nami lo regañaba.
“Oh, Ace pidió que los cuidáramos.
Como querían ver la guerra, los trajimos, pero no les permitimos intervenir, como pediste.
Además, conocimos a los chicos de Fairy Tail.
En cuanto vi a Cana y noté que se parecía a ti, quise secuestrarla…
pero Issho no me dejó “explicó Koki con una velocidad que podría marear a cualquiera, aunque Kara ya estaba acostumbrada.
Koki, rango S, número 4 del gremio de cazadores de recompensas.
Tierna y letal.
Había sido rescatada años atrás por Kara, cuando intentaron venderla como esclava.
Aquella vez, Kara destruyó el centro de tráfico junto con varios puntos ilegales del archipiélago, mientras simplemente disfrutaba un día en el parque.
“¡Espera, Koki!
Si conocías a Kara y viste nuestro sello, ¿por qué nunca nos dijiste nada?
“reclamó Lucy con una ceja levantada.
“¡Los mencioné todo el camino!
¡Ustedes no prestaron atención!
“replicó Koki indignada.
La verdad…
hablaba tan rápido que era difícil seguirle el ritmo.
Mientras tanto, Hancock, aún conmocionada por lo que había oído, escuchó la voz de Koki… y pareció despertar con furia.
“¿¡Tú!?
¿¡Qué haces aquí!?
“espetó con desprecio.
“¡Holitas!
“saludó Koki con una sonrisa inocente, sin notar el veneno en las palabras de Hancock.
“¡Aléjate de Kara!
“gritó Hancock lanzando una patada feroz.
Koki esquivó con gracia, saltando hacia atrás, aún sonriente.
“Sigues siendo tan lenta como siempre, Boa “se burló.
Hancock rugió de rabia y comenzó a perseguirla.
“¿Qué les pasa?
“preguntó Wendy, ya terminando de sanar a Zoro, quien regresó alegremente al combate.
“Se llevan así desde siempre.
Mejor no les prestes atención “comentó Kara mientras estiraba los músculos con tranquilidad.
“Kara, es bueno verte de nuevo “dijo Makarov, acercándose con su sonrisa característica, seguido de Mirajane y Erza.
“¡Anciano!
¡Qué alegría verte!
Pensé que no los volvería a ver jamás “exclamó Kara antes de levantar a Makarov y hacerlo girar como un torbellino.
“¡Espera, espera!
¡Bájame!
“pidió el maestro mientras giraba sin control.
“Es bueno verlas a ustedes también “dijo Kara mirando a Mirajane y Erza.
“Sin duda.
Ahora eres más alta y pareces más madura…
pero sigues siendo tú “dijo Erza con una sonrisa suave.
“Y parece que sigues siendo muy popular… “agregó, echando un vistazo a Hancock, que seguía peleando con Koki.
Sus palabras hicieron que Erza frunciera el ceño y lanzara una mirada gélida hacia Kara.
Un escalofrío recorrió la espalda de la dragona.
“Bueno… En mi defensa, pasé casi treinta años aquí…
N-no, no tengo defensa “dijo Kara, arrodillándose con expresión culpable y las manos en alto.
“¿Treinta años?
“repitió Lucy, sorprendida.
“Sí.
Por alguna razón, aparecí aquí como un bebé.
El hijo de ese anciano me encontró “respondió Kara, señalando a Garp, quien fingía no escuchar, pero era evidente que era la primera vez que oía esa parte de la historia.
Kara tendría mucho que contarle más tarde… “¿Cuántas?
“preguntó Erza con seriedad, su tono ahora cargado de significado.
“¿Cuántas qué?
“preguntó Kara, fingiendo inocencia.
“¿Cuántas mujeres conseguiste en este mundo desconocido mientras no estaba?
“dijo Erza, entrecerrando los ojos con una mirada tan afilada como su espada.
“Ejem… una dama nunca… “intentó responder Kara, pero al ver el rostro de Erza endurecerse, no tuvo más opción que soltarlo”.
Hancock, Gion… y tal vez Nico Robin… “Vaya, parece que te contuviste bastante “comentó Lucy con una sonrisa burlona en los labios.
“¡Oigan!
¿Pueden dejar eso para después?
¡Estamos en medio de una guerra!
“gritó Makarov, que finalmente había superado sus náuseas.
“Ah, cierto… Los piratas tienen recompensa por cada uno que derroten.
Sengoku está obligado a pagar, incluso si ofreciste a Fairy Tail como apoyo en la guerra.
¡Eso no afecta las recompensas!
“intervino Kara rápidamente, aprovechando la distracción del maestro para cambiar de tema.
“¿De verdad?
¡Entonces, qué están esperando!
¡Busquen a los más valiosos!
“exclamó Makarov, eufórico.
“Maestro… “Mirajane lo observó con una ceja levantada.
“¡Oigan, necesitamos dinero!
¡Estaremos dos años atrapados en este mundo desconocido!
“respondió Makarov, cruzándose de brazos como si fuera una excusa perfectamente válida.
“¿Dos años?
“preguntó Kara, desconcertada.
“Luego te explicamos “dijo Cana con rapidez.
“Por cierto… ¿dónde está mamá?
“preguntó Kara, mirando entre las personas reunidas en el barco volador.
“Se quedó en esa isla llena de árboles.
Lissana y Levy se quedaron con ella en un bar llamado “Estafas de Shakky” “respondió Cana, intentando tranquilizar a su hermana”.
No podíamos traerla a un lugar tan peligroso sin saber a qué nos enfrentaríamos.
Además, la mujer llamada Shakky se volvió amiga de mamá con bastante rapidez.
Incluso el anciano que nos indicó cómo llegar aquí parecía vivir allí.
“Así que con Rayleigh… entonces estará bien “dijo Kara con alivio.
Ella conocía a Rayleigh desde sus días como novata.
Más precisamente, lo buscó a propósito para retarlo a pelear.
Desde entonces, solía visitarlo una vez por semana en Marineford, solo para enfrentarlo por pura diversión.
Podían decir que eran… conocidos.
“¡Apresúrate, Kara!
¡Dinos quiénes son los más valiosos!
“dijo Makarov, con los ojos brillando de emoción.
“Bueno… dejando de lado a los de Barbablanca, que ya están en guerra con la Marina, podrían centrarse en los de Kaido.
Los más valiosos son ese tipo vestido de cuero raro, el gordo con trenzas ridículas… y el de cara de idiota “dijo Kara, señalando sin piedad a King, Queen y Jack.
“Cada uno de ellos vale más que lo que Fairy Tail gasta en reparaciones cada seis meses… o más precisamente, lo que todo Hargeon gana en un año completo “agregó, dejando a todos boquiabiertos.
“¿Tanto puede valer una persona solo por capturarla?
“preguntó Lucy, que aunque había dejado su título de dama noble, aún se sorprendía por esas cifras”.
Aunque… ahora que lo pienso, lo más preocupante es que Fairy Tail gaste lo mismo que un puerto entero, que además es el epicentro del comercio.
“Son piratas “respondió Kara con seriedad”.
Matan, violan, destruyen.
Sus precios suben con cada crimen cometido.
Aunque algunos, como ellos “dijo mirando a los comandantes de Kaido”, tienen precios así por el simple peligro que representan.
No todos son aventureros inocentes.
“Ya veo… “dijo Makarov, también poniéndose serio”.
Entonces podemos capturarlos sin sentirnos mal… ¡Erza, Mirajane… y tú también, Laxus!
“gritó con una sonrisa mientras su nieto se giraba, sus ojos fijos en King y los rayos crepitaban a su alrededor.
“¡Capturen a esos piratas!
“ordenó con voz firme.
“Entonces… ahora que estoy mejor “dijo Kara, con una sonrisa llena de fuego”, ¡es hora de continuar mi pelea!
Se quitó la camisa rasgada por la batalla, lanzándola a un lado.
Solo llevaba su bikini en la parte superior, y el símbolo de Fairy Tail brillaba orgullosamente en su abdomen.
“¡Ya sea como marine… y como miembro de Fairy Tail!
“rugió mientras el instinto de combate ardía de nuevo en su interior.
“Wendy, necesito un favor.
Uta y Chopper te ayudarán “ordenó Kara con firmeza antes de lanzarse de nuevo al campo de batalla, como una tormenta.
Mientras tanto, Erza, con la rabia contenida brillando en sus ojos, y Mirajane, con una tranquila pero peligrosa sonrisa, se lanzaron hacia sus enemigos.
Laxus, al recibir la orden de su abuelo, sonrió con una emoción feroz mientras su cuerpo se cubría de rayos.
Y en otro extremo del campo de batalla… ¡Gildarts y Kaido chocaron puños!
Todo el suelo a su alrededor se hizo trizas por el impacto.
“Será mejor que llevemos esto a otro lugar… “dijo Gildarts con una sonrisa desafiante, alzando el otro puño cargado de magia.
“¡Empyrean: Poder!
“rugió, y su golpe envió a Kaido volando hacia el cielo, más allá de Marineford.
Pero incluso mientras volaba hacia atrás, Kaido reía como un demonio desatado.
“¡GWAHAHAHA!
¡Por supuesto!
¡Volvámonos locos!
“gritó, abriendo la boca para lanzar una ráfaga de fuego, que Gildarts descompuso en cubos con una palmada mágica mientras se impulsaba para seguir a Kaido.
Su batalla continuaría lejos de la isla… para no poner en riesgo a los demás.
………… “¿Hola, anciano?
¿Me extrañaste?
Yo no.
Pero tengo que derrotarte si quiero verme cool “dijo Kara, apareciendo de golpe frente a Barbablanca.
“Tch… ¿Otra vez tú?
¿Qué tengo que hacer para matarte de una maldita vez?
“rugió el legendario pirata, blandiendo su naginata para cortar a la molesta guerrera.
“Sabes… en Fairy Tail tenemos un dicho.
“Lo que no nos mata…” “dijo Kara, chocando su puño contra el filo del arma”, “…¡nos hace más fuertes!” Una onda de choque descomunal estalló a su alrededor.
El cielo se partió, el aire vibró, y todos los presentes alzaron la vista con asombro.
El poder del impacto parecía dividir el firmamento.
“¡Y ahora mismo… estoy al 200%!
“gritó Kara, con una sonrisa llena de orgullo, emoción… y pura destrucción.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com