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One Piece: El Hada de la Justicia - Capítulo 87

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87: 87 87: 87 ……….

En lo más alto de Red Line, más allá de las nubes y alejado del sufrimiento del mundo, se encuentra la ciudad prohibida: Mariejois.

Una fortaleza inexpugnable construida con la sangre y los huesos de la historia, hogar de aquellos que se creen dioses.

El aire aquí no es solo más puro…

está impregnado de arrogancia, opresión y poder absoluto.

Hace ochocientos años, veinte reyes traicionaron sus tierras, sus pueblos y su propia humanidad.

Abandonaron sus coronas para colocarse una aún más grande: la del dominio global.

De su unión nació el Gobierno Mundial.

Hoy, sus descendientes caminan entre columnas de mármol bañadas en oro, con túnicas tejidas con los impuestos del mundo entero.

Se hacen llamar “Dragones Celestiales”.

Y por encima de ellos, en la penumbra de una sala donde la luz no se atreve a entrar, cinco figuras dominan el mundo en silencio.

Los Cinco Ancianos.

En ese momento, dentro de una sala decorada con retratos de antiguos emperadores y mapas secretos, se desarrollaba una reunión de emergencia.

San V.

Nusjuro “el llamado Dios Guerrero de las Finanzas” arrojó unos informes sobre la mesa de piedra negra, el ceño profundamente fruncido.

“Dos años.

“su voz era grave, cortante”.

Han pasado dos años y nuestros agentes aún no han logrado infiltrar el Gremio de Cazarrecompensas.

En lugar de debilitarlos… ¡han crecido!

Tomó los papeles con furia contenida y los agitó con desprecio.

“El poder económico que manejan ya supera niveles inaceptables.

Gild Tesoro controla el veinte por ciento del oro mundial…

¿Y no vimos venir esto?

¡¿Dónde estaban nuestras malditas redes de información?!

Los informes eran alarmantes.

A diario, el gremio movilizaba el diez por ciento del flujo económico global solo en misiones abiertas.

La alianza con Tesoro era un velo que cubría algo mucho más peligroso: una nueva estructura de poder naciente.

Si se aliaban abiertamente contra el Gobierno Mundial, podrían hundir economías enteras en semanas.

San Warcury golpeó la mesa con un puño cerrado, haciendo vibrar los candelabros con furia contenida.

“¿Te preocupa el dinero?

¡La Marina está al borde de la ruptura!

Su tono era venenoso, su mirada asesina.

“La tensión es insostenible.

Si se separan del Gobierno, perderemos nuestro martillo de guerra.

¡El brazo que mantenía al mundo temblando!

“Tenemos agentes del CP infiltrados “intervino San Saturn, cruzando los dedos con lentitud como una serpiente esperando morder”.

“Pero esa mujer… esa maldita Monkey D.

Kara… envía a cada uno a misiones suicidas.

Es como si los reconociera al instante.

¿Cómo lo hace?

¿Haki?

¿Intuición?

¿Magia?

Apretó los dientes.

“Deberíamos haberla diseccionado cuando era una simple Vicealmirante.

Ahora que es una de los tres Almirantes…

se volvió un problema complejo.

Tal vez… es hora de invocar a los Caballeros Sagrados.

“¡No!

“San Ju Peter alzó la voz con gravedad”.

“Con el Ejército Revolucionario ganando poder, un ataque directo sería un error fatal.

La Marina y el Gremio ya han formado pactos… por culpa de esa mujer.

Si lanzamos a los Caballeros y fallamos, podrían unirse contra nosotros.

“Hmph “San Marcus Mars, el llamado Dios Guerrero del Medioambiente, entrecerró los ojos como si contemplara un cadáver”.

“Estoy convencido de que Kara tiene un lazo más que amistoso con los líderes del Gremio.

Su tono destilaba veneno.

“Incluso hay informes de que llama “padre” a ese monstruo que ha destruido medio Nuevo Mundo… Gildarts el Destructor.

Fue gracias a él que Big Mom y Kaido formaron su efímera alianza.

“Ese nombre… “musitó Nusjuro, con una sombra cruzándole el rostro”.

“Si ese demonio aparece, incluso nuestros mejores soldados caerían como insectos.

Y Kara… esa mujer ha superado las estadísticas.

El solo hecho de enfrentarla podría destruir la imagen del Gobierno.

“Y como si fuera poco… ¡Akainu!

“gruñó Peter con un odio visceral”.

“Ese idiota renunció en el peor momento.

Con él, se fueron miles de marines que ahora responden a Aokiji y Kara.

¡Incluso algunos antiguos Shichibukai parecen colaborar con ellos!

“No lo vimos venir… “admitió Saturn, su voz cargada de frustración.

“La Marina, los Shichibukai… el Gremio… ¡ahora son uno!

Si deciden moverse contra nosotros… el equilibrio del mundo se colapsaría.

Por un momento, el silencio se apoderó de la sala.

Solo el eco de su respiración podía escucharse.

Entonces, Saturn se levantó de golpe, con los ojos enrojecidos de furia.

“¡No!

Tenemos que actuar ahora… antes de que sea demasiado tarde.

Las llamas de las antorchas parpadearon, como si temieran lo que estaba por venir.

………………………..

Mientras tanto, en la oficina del Almirante General… En lo más profundo del Nuevo Mundo, una reunión interesante se desarrollaba dentro del cuartel más temido de la Marina.

Cabe mencionar que Marineford fue reubicada a esta peligrosa región hace un año, como parte de una ofensiva directa contra los Yonkou.

Con el Gremio de Cazarrecompensas como punta de lanza, la Marina avanzó rápido, tomando territorios estratégicos uno tras otro.

Todo iba bien… hasta que Kaido y Big Mom decidieron jugar a “mejores amigos”.

Esa inesperada alianza obligó a frenar la campaña.

Shanks, el otro emperador, por su parte, seguía en su papel habitual de “esfumarse cuando más se necesita contexto”, apareciendo y desapareciendo de los reflectores como un mago en huelga.

Por ahora, los únicos dolores de cabeza constantes eran Kaido y Big Mom.

¡PAM!

Un enorme montón de papeles cayó sobre el escritorio con fuerza.

Aokiji “o más bien, el actual Almirante General, Kuzan” miraba con esa típica expresión de “estoy cansado de vivir pero no puedo renunciar” a la persona sentada al otro lado.

“¿Qué?

“preguntó Kara con cara de “yo no fui”, observando los archivos como si estuviera viendo recetas de cocina.

“Eso son los destrozos que causaron tus…

amigos de Fairy Tail “gruñó Kuzan mientras tiraba otro expediente todavía más grueso sobre la mesa”.

Y este es el que hizo tu supuesto padre.

Supera a los anteriores combinados.

Con holgura.

“¿Y a mí qué?

Yo soy una almirante de la Marina.

Leal a la justicia.

Y a las leyes.

“dijo Kara muy seria, mientras asentía para sí misma como si recitara un mantra motivacional.

Desde un rincón de la sala, se escuchó una carcajada.

“¡Puaajajaja!

Así que ahora te toca ser el jefe, novato “rió Garp, acomodado en un sillón como si estuviera de vacaciones.

Comía galletas sin preocuparse por las migas en su uniforme.

A su lado, Sengoku compartía los bocadillos con resignación.

Retirado o no, Sengoku seguía apareciendo como si aún trabajara ahí.

Ya ni se teñía el cabello para parecer joven; ahora lucía un afro blanco tan frondoso que podría esconder un den den mushi dentro sin problemas.

“¡Woa!

¿Mi papá destruyó una isla entera?

¡Ese sí es mi padre!

“exclamó Kara con ojos brillantes mientras hojeaba el archivo de Gildarts.

Kuzan se frotó la frente, claramente cuestionando todas sus decisiones de vida.

“Parece que la almirante Shironeko está bastante libre.

Tal vez debería mandarla a un par de misiones “dijo Kuzan con tono sarcástico, usando el nombre clave de Kara que, claramente, le sacaba ronchas.

“¿¡Otra vez!?

¡Me diste como cien este año!

“se quejó Kara antes de dejar caer su peso sobre la mesa, como si fuera una víctima del sistema.

“Deja de hacerte la mártir.

Todos saben que terminas enviando al pobre Zoro “dijo Garp sin dejar de masticar.

“¡Cállate, anciano!

Nadie pidió tu opinión.

¿Y tú qué haces aquí, eh?

¡Tu mejor amigo Sengoku ya no es Almirante General!

“espetó Kara con una mezcla de frustración y fastidio.

“Pero Sengoku está aquí “respondió Garp mientras se hurgaba la nariz sin la menor vergüenza.

“No soy su mejor amigo “aclaró Sengoku, sin levantar la vista de los bocadillos.

Desde que se volvió consejero de Kuzan, venía seguido…

pero Garp siempre terminaba siguiéndolo, como una maldición con patas.

“¿No se supone que Luffy zarpa de nuevo hoy?

Como su abuelo, deberías estar ahí para despedirlo “dijo Kara, cambiando de tema con una sonrisa forzada.

“Nah, ese mocoso no quería.

Tuve que darle una paliza antes de dejarlo ir “refunfuñó Garp con una mueca entre orgullo y frustración.

“Deja de desviar la conversación “gruñó Kuzan, volviendo a mirarla.

“Tsk… era más divertido cuando solo dormías todo el día “murmuró Kara, cruzada de brazos.

“Aquí está tu misión.

No importa si mandas a Zoro, pero al menos mándalo con un grupo.

Podría meterse en problemas.

Y mantente atenta por si acaso “agregó Kuzan mientras le pasaba un nuevo papel.

“¿Y todo esto por qué?

¿Por qué tanta persecución al gremio?

“preguntó Kara mientras revisaba el documento.

“Porque vas a pagar los daños que causaron “respondió Kuzan sin titubear.

“¿¡¿Qué?!?

¡Yo ya no soy la presidenta!

¡Ahora lo es el anciano!

Cóbrenle a él “protestó Kara con indignación.

“Su sueldo no le alcanza “respondió Kuzan con calma glacial.

Kara se quedó callada.

Conociendo los ingresos del gremio, si ni siquiera el antiguo presidente podía cubrir los destrozos, entonces probablemente Fairy Tail había hecho algo parecido a recrear el fin del mundo versión beta.

“¿Y si los volvemos piratas y ponemos precio por sus cabezas?

“sugirió Kara sin pensarlo dos veces.

“Créeme, me gustaría.

Pero hacen más bien que mal.

Ayudaron a recuperar varios territorios que antes eran de Barbablanca “respondió Kuzan con resignación.

“Tsk…

Siempre supe que ese gremio era ilegal.

¡Siempre tuve razón!

“gruñó Kara mientras tomaba el sobre de la misión y se dirigía a la puerta.

“¿No vas a pagar?

“preguntó Kuzan.

Kara no respondió.

Solo empezó a correr como si su vida dependiera de ello…

atravesando la puerta a toda velocidad y dejándola convertida en astillas.

“¡Puaajajaja!

Esos mocosos son divertidos.

Lástima que no todos se unieron a la Marina “dijo Garp mientras hojeaba los archivos con media galleta en la boca.

A su lado, Sengoku también los miraba…

con una sonrisa tranquila y una sola frase en mente: Qué suerte que me retiré a tiempo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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