One piece : Soy Trafalgar D. Water law - Capítulo 90
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90: 89 90: 89 89 El caos se había sembrado en el castillo, los sirvientes y vasallos corrían de un lado a otro tomando lo que podían y preparándose para retirarse después de haber observado las islas en el cielo, la histeria colectiva se había apoderado de toda la población y el “Apocalipsis” se había convertido frente a los religiosos.
Dentro del castillo pocos guardias leales quedaban, y quienes quedaban temblaban temerosos de lo que pasaría más adelante el día de hoy, por su parte Law deambulaba silbando sake de blinks acercándose a la sala del trono, allí Kairon con su corona de oro y su cabello largo negro que contrastaba con el color de encontraba solo, hace tiempo que sus concedería le habían abandonado, y por si solo se sentía traicionado.
Al entrar en la habitación Law levantó la mirada y observó a Kairon sentado en su trono El trono era una mole majestuosa de piedra oscura, tallado en bloques que parecían arrancados directamente de una montaña volcánica.
Las tallas en sus brazos mostraban fieras aladas y bestias míticas, con incrustaciones de oro viejo y rubíes que brillaban débilmente a la luz de los candelabros.
A cada lado se alzaban altos respaldos en forma de colmillos curvados, dando la impresión de que el propio trono estaba devorando a quien lo ocupara.
Kairon, con la corona ladeada en la frente, permanecía hundido en aquel asiento como un rey caído, pero aún rodeado de un aura imponente.
Sus dedos tamborileaban en el brazo del trono, mientras su melena negra caía como una sombra sobre sus hombros.
Cuando alzó los ojos hacia Law, no había duda, el odio en su mirada era como un fuego negro, intenso y contenido, una mezcla de furia y desprecio.Eran los ojos de un hombre que ya no esperaba salvación, más importante, era la mirada de un hombre que ya no tenía nada que perder.
—Tch, quién diría que un mocoso es responsable de tal destrucción, solo trajiste la desgracia a mi reino.— dijo Kairon observado a law.
—No he venido a traer desgracia, he llegado por accidente y les he liberado de tu tiranía bastardo esclavista.— dijo Law con un tono molesto.
—¿Liberado?— gruñó antes de sonreír.
—No me hagas reír, nacieron siendo esclavos y morirán siendo esclavos, si yo no les pongo a trabajar en esas minas, lo hará alguien más, si no es que los Dragones Celestiales se encargan ellos mismos.— Kairon tenía un tono tranqui mientras se levantaba de su trono, y descendía por las escaleras tranquilamente.
—Sabes, puede que mi reinado se esté derrumbando, pero aun así no lograrás con éxito apoderarte de esta isla, el gobierno mundial tiene interés en ella, y mi familia la ha custodiado por generaciones, solo serás cazado y eliminado por el gobierno….
Si es que puedes salir de aquí.— Dijo Kairon cuando comenzó a correr hacia Law mientras su cuerpo se deformaba y convertía en un dinosaurio triceratops.
El cuerpo de Kairon comenzó a crujir con un sonido desgarrador.
Su espina dorsal se alargó y sus músculos se expandieron bajo la piel, que adquirió un tono grisáceo y áspero como la roca.
De su frente brotaron tres cuernos macizos que relucían con un brillo marfil, curvándose hacia adelante como lanzas naturales.
Sus brazos se engrosaron hasta deformarse en patas pesadas, y su pecho se proyectó hacia afuera con placas de hueso que lo blindaban.
Cada paso que daba hacía retumbar el suelo, como si el castillo entero temblara con su transformación.
En cuestión de segundos, el imponente rey ya no era un hombre, sino un triceratops colosal, de piel rugosa y cuernos amenazantes que se reflejaban con destellos rojos en la luz de las antorchas.
Sus ojos, sin embargo, seguían siendo los mismos: ardientes de odio y arrogancia.
Con un rugido gutural que reverberó en las paredes de piedra, Kairon bajó la cabeza y cargó con una fuerza descomunal.
El impacto fue inmediato Law apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que los tres cuernos lo embistieran con violencia.
El choque atravesó los muros del castillo, arrancando bloques de piedra que volaron en todas direcciones, hasta que ambos salieron disparados hacia un corredor lateral.
El polvo y los escombros cubrieron la escena, y por un momento todo parecía silencio.
—Room…— murmuró Law en voz baja, mientras el círculo azul expandía su dominio en medio del caos.
Con un destello rápido, su cuerpo se desvaneció del punto de impacto y reapareció a unos metros, intacto, su mirada fría enfocada en la bestia.
Extendió la mano hacia los escombros aún flotando en el aire y dijo con calma —Tact.— De inmediato, las rocas y bloques de piedra fueron atraídos y lanzados como proyectiles en dirección al triceratops.
El estruendo al chocar contra el cuerpo escamoso de Kairon fue ensordecedor; polvo y fragmentos de piedra volaron por todas partes.
Sin embargo, al disiparse la nube, la silueta del monstruo se mantenía firme, su piel blindada apenas mostrando marcas superficiales, como si los proyectiles no hubieran sido más que simples golpes de viento.
Kairon bufó con fuerza, expulsando vapor por las fosas nasales, mientras arrastraba una de sus garras contra el suelo, dejando surcos profundos en la piedra.
—¿Eso es todo lo que tienes, Kingslayer?— rugió con voz ronca, mezcla de humano y bestia.
—Mi piel es más dura que cualquier arma.
Veremos cuánto puedes resistir antes de que quede nada de ti que operar.— El aire vibraba con la tensión El rugido de Kairon resonó como un trueno cuando volvió a bajar la cabeza, los tres cuernos apuntando directamente hacia Law.
El suelo se estremecía con cada embestida, y los muros del castillo se agrietaban bajo el peso de la criatura.
Law alzó su espada Kikoku con calma quirúrgica, su mirada gélida contrastando con la furia bestial de su oponente.
—Room.— El círculo azul volvió a expandirse, cubriendo lo que quedaba de la sala y el corredor destruido.
Cuando Kairon cargó de nuevo, Law apenas inclinó la espada hacia un costado.
En un destello, el cuerno principal del triceratops se desprendió limpiamente de su base y flotó en el aire, separado del cuerpo sin una gota de sangre derramada.
Pero Kairon convertido en bestia no se detuvo, el golpe del cuerpo masivo lanzó a Law varios metros hacia atrás, obligándolo a rodar por el suelo hasta detenerse entre los escombros.
Kairon sacudió la cabeza, y el cuerno cercenado se regeneró poco a poco, brotando con un crujido que heló el aire.
—Tu katana no servirá conmigo… mi cuerpo siempre ha sido fuerte, y desde que comí la frota zoan prehustorica, Ryu Ryu modeló: Triceratops mi cuerpo es comparable al acero.— gruñó con voz profunda.
Law se levantó con la espada firme en mano.
—Tch… entonces si cortar no será suficiente, tal vez esto sea de tu gusto.— Con un movimiento rápido, levantó la mano y gritó —Tact.— Decenas de piedras gigantescas se elevaron del suelo y cayeron sobre Kairon como una lluvia aplastante.
El triceratops embistió, rompiéndolas una tras otra, el estruendo sacudiendo todo el castillo.
Los pedazos rebotaban contra su armadura natural sin apenas dañarlo.
Kairon arremetió de nuevo, rompiendo columnas y muros a su paso.
Law esquivó con Shambles, intercambiando posiciones con fragmentos de piedra, reapareciendo a espaldas de su enemigo.
Kikoku brilló con precisión mortal mientras trazaba un corte limpio desde la nuca hasta la cola.
El cuerpo del triceratops se separó en dos…o eso debió haber ocurrido, pero antes de que pudiera separarlo se movió bloqueando con un pilar que al dividirlo terminó fragmentándose en segundos.
Kairon giró la cabeza con una sonrisa torcida.—¿Lo ves?
Tú no puedes hacer nada contra mí.
Soy más que carne y hueso… soy un rey blindado y tu solo vas a probar la ira de este Rey— Antes de que Law pudiera replicar, la cola del dinosaurio barrió el aire como un látigo de piedra, golpeándolo de lleno y lanzándolo contra el techo derrumbado, sin batallar Law rápidamente intercambió su posición con el escombro que caía y lanzó un corte descendente en dirección del rostro de Kairon el cual bloqueó con el brazo, su piel agrietada como la de cocodrilo era muy dura, y más aún la estructura ósea que salía de su cabeza dando forma a la “cabeza de triceratops —Eres resistente… pero hasta la piel más dura tiene un punto débil, pero si quiero mejorar como espadachín debo poder cortarlo sin utilizar mis poderes de fruta del diablo— murmuró, activando un nuevo Room, más pequeño, más concentrado, justo alrededor del cuerpo de Kairon para poder moverse con tranquilidad por el campo de batalla.
En un parpadeo, los ojos del triceratops se abrieron, la figura de Law parpadeaba de un lado a otro golpeando repetidamente a Kairon hasta que un filo de energía invisible atravesó el aire, no contra la armadura externa, sino hacia el interior del pecho de Kairon.
El rugido que siguió hizo vibrar todo el castillo y solo se escuchó la voz de law decir counter shot.
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