One piece : Soy Trafalgar D. Water law - Capítulo 92
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92: 91 92: 91 91 La gente corría por los pasillos del castillo, destruyendo y tomando riquezas, acabando con todo símbolo del reinado opresivo que vivieron por generaciones, el caos estaba desatado, pero frente a ellos ocurría algo que debía suceder.
Law observaba tranquilamente mientras se acercaba al balcón del castillo que daba a la ciudad, pronto observó la ciudad donde vivía la conocida “élite” y soldados de esta isla, por lo que ya no había porque preocuparse, al final habían ganado… Tiempo después, Law se reunió con su tripulación en una de las terrazas más altas del castillo, ahora en ruinas pero todavía dominando la vista del puerto y la ciudad.
El aire olía a sal y a humo, el eco lejano de los disturbios aún resonaba, pero la noche se había vuelto más tranquila, iluminada por las antorchas y las luces que colgaban improvisadas entre los muros destruidos.
Bepo reía con la osa Hana mientras compartían un barril de cerveza, sus carcajadas resonaban entre los escombros.
Shachi y Penguin habían armado una fogata en medio del patio principal, donde algunos de los tripulantes bailaban al ritmo de una vieja melodía que alguien tocaba con un violín rescatado.
Law observaba la escena en silencio, con una botella a medio terminar entre los dedos.
Había una calma extraña después de tanta guerra, una sensación de vacío mezclada con alivio.
—No recordaba una celebración así desde que murió mi capitán —murmuró Shiki, dejando escapar una risa rasposa mientras se sentaba junto a él.
Law lo miró de reojo; el viejo pirata tenía la mirada fija en las llamas, los ojos llenos de una melancolía que el tiempo no había borrado.
—¿Quién fue tu capitán?— preguntó Hana sorprendida ya que Shiki no solía hablar mucho de su pasado.
—Mi capitán era Rocks D.
xebec, un hombre duro y templado por la tragedia… pero tampoco hay que ponernos melancólicos con el pasado.— —Supongo que cada victoria tiene su precio —respondió Law con voz baja mientras observaba como los mineros esclavos perseguían a la clase “dominante” Shiki asintió lentamente.
—Y cada precio vale la pena si uno no olvida la razón por la qué luchó.— Bepo levantó su jarra desde lejos, gritando algo sobre brindar por la libertad.
Todos respondieron con un grito unísono, las risas y la música llenando el aire una vez más.
Tiempo después law se acercó a shiki a quien le dijo.
— Hey viejo, ¿entonces es posible llevarnos a la isla con nosotros?— —¡No!, ya he intentado elevarla y me temo que es imposible.— —Y ¿eso por que?— preguntó Law sorprendido, Shiki sin darle mucha importancia comenzó a explicar en un tono tranquilo.— Verás existen muchas teorías al respecto de nuestro mundo, pero cuando era joven y miembro de los piratas rocks, descubrimos un poneglyph, en cada piedra conocida con ese nombre se encuentra un texto jeroglífico que nadie de nosotros podía leer… pero Rocks, el podía escucharlo.— —¿Que quieres decir con escucharlo?— preguntó Law intrigado a lo que shiki respondió.
—Rocks podía escuchar la voz de todas las cosas.— —¿Escuchar la voz de todas las cosas?
—repitió Law con el ceño fruncido, mirándolo con interés—Suena como una historia vieja de marineros.— Shiki soltó una risa baja, arrastrando las palabras con el peso de la experiencia.
—Eso pensamos todos al principio… hasta que lo vimos hacerlo.
Ese hombre se paró frente a una de esas piedras y comenzó a hablar como si algo dentro de ella le respondiera.
No leía, no descifraba nada.
Solo… escuchaba.— Law lo observó con atención, girando la botella entre sus dedos.
—¿Y tú crees que eso era real?— —No creo, lose, es real yo lo vi con mis propios ojos —respondió Shiki con seriedad—Rocks solía decir que las cosas del mundo tienen voz, que todo lo que existe deja una huella, incluso las piedras.
Y él… podía oírlas.— —Una habilidad así no puede ser común —dijo Law con tono pensativo.
Shiki asintió despacio.
—No lo es.
Es algo extremadamente raro, casi imposible.
Algunos dicen que se hereda, pero no como una técnica o un poder cualquiera… sino como algo que pasa de generación en generación, en contadas personas.
Tal vez solo nace en aquellos destinados a alterar el rumbo del mundo.— Law guardó silencio, sus ojos fijos en el fuego que crepitaba frente a ellos.
—Entonces… Rocks podía escuchar lo que los demás ni siquiera notaban.— —Exactamente —respondió Shiki con una sonrisa cansada—.
Por eso era distinto.
Mientras otros buscaban poder, él buscaba entender…— Después de una pausa en la que tomó un trago de cerveza shiki continuó — Rocks Decía que el mundo gritaba, y que algún día alguien tendría que escuchar ese grito, pero esa ocasión dijo que la roca mencionaba que “el mundo en realidad era una extensión de tierra enorme que los Dragones celestiales indundaron”— Law miró hacia el horizonte, donde el mar se mezclaba con la noche.
— entonces quieres decir que esta isla tiene raíces hasta esa capa de tierra, ¿mientras que otras islas solo flotan en el mar?— —Es correcto chico, pero no pensemos en eso ahora, llevémonos a todos a las islas que ya tenemos, terreno para aceptar pobladores queda de sobra.— Law asintió y se acercó al borde del techo observando como todo se había tranquilizado, mientras tanto algunos cientos de kilómetros de allí Jabra y Tyron descansaban agotados, su respiración era acelerada y su mirada mostraba alivio.
—Lo hemos logrado por muy poco.— mencionó Jabra llamando la atención de Tyron.
—Si quieres, que te agradezca y me humille por salvar mi vida estás muy equivocado enano.— dijo Tyron molesto mientras tocaba sus heridas.
—No te preocupes, no necesito que me agradezcas, pero como he perdido a mi compañero en esta misión mis superiores querrán una explicación, y que mejor que un remplazo usuario de fruta del diablo…— dijo Jabra sonriente mientras se levantaba a tomar un par de frutas y jarras de agua que había conseguido en el pueblo abandonado.
—Toma, come algo te servirá para más tarde, después de todo debemos estar ocultos hasta que lleguen por nosotros el equipo de extracción.— dijo Jabra sonriente mientras le lanzaba una pera a Tyron El otro la atrapó sin mucho entusiasmo, aún tocándose las heridas que cubrían su brazo y costado.
—No me des órdenes, perro del Gobierno —respondió con una mueca de dolor antes de empezar a comer Jabra soltó una pequeña carcajada mientras se dejaba caer contra un tronco caído.
—No hace falta que me agradezcas, tampoco me importa si lo haces.
Pero si de algo estoy seguro, es que de aquí no salimos sin una historia que contar.— Por su parte Jabra se recostó en un tronco caído y observó el cielo con una expresión cansada mientras mordía la manzana que tenía en sus manos, pero al tragar el sabor fue horrible y comenzó a toser.
—¿Qué demonios…?
—gruñó entre jadeos, escupiendo parte de la pulpa al suelo.
Un sabor amargo, metálico, imposible de describir, le quemaba la garganta.
Tyron lo miró con desdén desde el otro lado de la fogata.
—¿No sabes comer una fruta sin atragantarte?— dijo con sarcasmo.
Pero Jabra no respondió.
Un temblor le recorrió el cuerpo mientras la manzana caía de sus manos, rodando entre la tierra húmeda.
Su respiración se volvió irregular, pesada.
El aire a su alrededor comenzó a vibrar con una extraña presión.
—¿Qué te pasa?— preguntó Tyron, poniéndose de pie al ver cómo los músculos de Jabra se tensaban y un sudor frío le recorría el cuello, Jabra apretó los dientes, sus venas marcándose con fuerza mientras una sensación abrasadora lo invadía desde el pecho, el bello corporal en su cuerpo comenzó a incrementar y de pronto se estaba convirtiendo en un hibrido de lobo.
—Esa fruta… no era normal… era una fruta del diablo— dijo Tyron sorprendido mientras Jabra comenzaba a reír emocionado.
Al diablo siguiente Law y su tripulación en conjunto con los mineros y la tripulación de shiki saquearon la isla, al no poderla llevarse consigo, todas las esmeraldas, joyas y oro que pertenecía a la isla fue robado por ellos, y aquellos quienes fueron esclavisados abandonaron la isla junto con Law, shiki y las respectivas tripulaciones en las islas voladoras de shiki dejando la isla desierta.
El tiempo pasó y en una semana Jabra y Tyron curados de sus heridas observaron un barco llegando a la isla donde se encontraban, varios agentes del CP descendieron por las rampas, todos con sus trajes impecables y expresión fría.
El primero en acercarse fue un hombre alto, de cabello plateado y lentes oscuros, quien los observó con evidente desaprobación.
—Agente Jabra —dijo con voz seca—.
Recibimos su señal de supervivencia.
Según el reporte, su compañero Dorian fue eliminado en combate, ¿correcto?— —Es correcto, cayó en combate, esa tripulación de ese tipo Kingslayer es muy poderosa, sin duda alguna serán un problema en el futuro, pero he ganado algo más.— dijo Jabra antes de transformarse en su forma híbrida de lobo.
El miembro del CP se sorprendió y dijo.
— El director Estará contento de saber que hay un nuevo usuario de Fruta del diablo bajo su mando.— —No es solo uno, este tipo Tyron es también un usuario de fruta del diablo.— dijo negando con la cabeza Jabra mientras reía.
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