Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

One piece : Soy Trafalgar D. Water law - Capítulo 98

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. One piece : Soy Trafalgar D. Water law
  4. Capítulo 98 - 98 97
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

98: 97 98: 97 97 La noche cayó sobre el mar con una calma engañosa, mientras las velas del Moby Dick se inflaban con el viento del Nuevo Mundo mientras la isla flotante de Shiki descendía lentamente, manteniéndose a una distancia respetuosa, un par de horas pasaron antes de llegar a la isla Spinx, pero al desembarcar en el lugar ya les esperaban mesas desplegadas en la costa.

Antorchas clavadas en la arena iluminaban el banque, al centro grandes mesas rectangulares y en ellas todo un banquete servido, desde Carne asada, barriles de sake, pescado recién capturado, frutas exóticas, un banquete de realeza….

Pero antes de que la comida fuera atacada sin piedad, Shiki dio un paso al frente y, con un gesto amplio, señaló a los suyos.

—Estos son mis chicos… mi nueva tripulación… mi familia.— La atención se centró de inmediato en el grupo que avanzó desde la orilla, Bepo fue el primero en inclinarse con un respeto casi ceremonial; su enorme figura contrastaba con la formalidad de su gesto.

Penguin levantó la mano con una sonrisa nerviosa, intentando parecer relajado.

Shachi, con los brazos cruzados, observaba con calma calculadora cada rostro, cada postura, cada respiración.

Rosseta caminó con la espalda recta, sin ocultar del todo el nerviosismo, pero sin permitir que la dominara.

Luigui avanzó un paso detrás, serio, como si ese instante quedara grabado para siempre en su memoria.

Jonny Masterson no alzó la voz ni hizo gestos grandilocuentes: sostuvo la mirada de quienes tenía enfrente con una determinación silenciosa.

Y al centro, ligeramente adelantado, Trafalgar D.

Water Law, No hizo una reverencia exagerada.

No sonrió.

Solo inclinó la cabeza con la exactitud de quien reconoce la jerarquía… sin inclinar su voluntad.

Del otro lado de las mesas no estaba solo Barba Blanca, Allí se encontraba su familia completa, A la derecha del capitán, con expresión tranquila pero mirada afilada, Marco el Fénix, primer comandante.

Cerca de él, con los brazos cruzados y el ceño perpetuamente fruncido, Jozu el Diamante, una muralla hecha hombre.

Un poco más atrás, erguido con una sonrisa peligrosa, Vista, la Flor de la Espada.

Entre los comandantes se distinguían Rakuyo, con sus armas colgando del cinturón; Blamenco, sosteniendo su enorme martillo con despreocupación; Fossa, afilando uno de sus sables con parsimonia; Atmos, alto como una torre, observándolo todo en silencio; Speed Jiru, apoyado en una mesa, con la mirada vivaz; Izo, elegante incluso como pirata, con los brazos cruzados y los ojos atentos; Curiel, Kingdew, Namur y los demás comandantes de división, cada uno irradiando una presencia que dejaba claro por qué el mundo entero temía a esa tripulación.

Y, ligeramente separado del grupo pero inconfundible por su porte, se encontraba Jinbe, el hombre-pez, observando la escena con serenidad profunda.

No era un subordinado, pero sí un aliado respetado, alguien que entendía demasiado bien lo que significaba sentarse a la mesa de un monstruo.

Barba Blanca los miró a todos con atención.

No como un emperador evaluando súbditos, sino como un padre observando a quienes pisan por primera vez el suelo de su hogar.

—Gurararara… —rió fuertemente barba blanca imbuyendo poco de su Haki en el ambiente—.

Así que ustedes son la nueva sangre del viejo Shiki.— Law asintió y dijo resistiendo la presión de Barba Blanca y diciendo.

—Así es, Yo soy Trafalgar D.

water Law comandante de la primera y única división pirata bajo el mando de Shiki el león dorado.— Barba blanca al escucharlo rápidamente levando una ceja y sonrió pensando en sus adentros.

—“no es una mala plantula este mocoso, ¿cómo se haría Shiki con el?.— se preguntó así mismo mientras Marco quien fue el primero en hablar, con su tono tranquilo les ofreció una cálida bienvenida —Bienvenidos a Sphinx, espero sea de su agrado la comida.— Jozu entrecerró los ojos, evaluando a Bepo de arriba abajo.

—Vaya… no esperaba ver un mink tan grande por aquí.— —E-es un honor conocerlos… —dijo Bepo, inclinándose un poco más—.

Vista apoyó una mano en la empuñadura de una de sus espadas, no en gesto hostil, sino por costumbre.

—Tienen buena postura.

No parecen simples novatos, aun que no puedo juzgar sus habilidades hasta verlas…— Penguin rió nervioso, pero law respondió firmemente.

—Yo estaría encantado de cruzar los puños contra ti cualquier otro momento.—  —Oh, incluso tienen agallas.— dijo sonriente vista mientras le prestaba atención a penguin quien hacía tiempo había comenzado a adquirir mayor fuerza mental y valentía.

Shachi no apartó la mirada.

—Seguimos a nuestro capitán, y lo apoyamos aso es todo.— Rosseta tragó saliva al sentir la presión de tantas miradas legendarias, pero sostuvo la postura.

Luigui observaba en silencio, consciente de que estaba frente a hombres cuyo nombre bastaba para hacer temblar naciones enteras, después de todo estaba cenando con una leyenda.

Jonny guardó silencio mientras comía y observaba a su alrededor mientras que Jinbe observaba a Law con interés.

—parece tener una determinación firme… para alguien tan joven.— Los ojos de Barba Blanca se clavaron entonces en Law.—Gurararara… Así que tú eres Trafalgar D.

Water Law, ese mocoso que se ha ganado un nombre matando Reyes…— Law sostuvo la mirada a Barba Blanca, el mismo sentía una presión invisible, pero aún así asintió sonriente.

—Así es, se que no es la mejor forma para darme a conocer en el mundo, convirtiéndome en un blanco de la marina solo me arriesgo y a los míos, pero aquel que muere por mi espada, es por que apuntó la suya primero hacia mi.— Los ojos de Barba Blanca permanecieron fijos en Law después de su respuesta.

No fue una mirada dura ni desconfiada; fue lenta, pesada, como si estuviera observando algo que iba más allá del muchacho frente a él.

—Gurararara… —rió por lo bajo—.

No suenas como alguien que mata por costumbre… pero tampoco como alguien que se disculpa por hacerlo.

Law sostuvo la mirada sin titubear.

—Nunca pedí perdón por sobrevivir.

Shiki sonrió de lado, claramente complacido, pero no intervino.

Barba Blanca apoyó un antebrazo sobre la mesa y se inclinó un poco hacia delante.

—He escuchado ese tono antes —continuó—.

Hace muchos años.

En otro hombre.— Marco frunció ligeramente el ceño, pero no interrumpió a su padre y permaneció escuchando alerta…mientras tanto barba blanca dijo —Ese hombre también decía que no solía atacar primero… pero cuando alguien lo hacía, no dejaba a nadie en pie….

No por crueldad, sino porque creía que el mundo solo cambiaba cuando alguien estaba dispuesto a romperlo.— El murmullo alrededor bajó apenas de intensidad, Law respiró hondo antes de responder y observó al viejo barba blanca quien aún conservaba cabellos rubios una expresión joven.

—destruir el mundo no basta, es inútil si no sabes cómo reconstruirlo, después… quedan ruinas.— Barba Blanca lo observó en silencio durante un largo segundo, Luego rió con fuerza.

—Gurararara…— pero Shiki quien se baja recostado en su asiento, con una botella en la mano, y la sonrisa ladeada que nunca abandonaba su rostro interrumpió diciendo.

—Sigues siendo el mismo, Newgate….— primero interrogas y luego confías.— Barba Blanca soltó una carcajada grave, profunda, que hizo vibrar las copas sobre la mesa.

—Gurararara… —respondió con una carcajada y una sonrisa —Y tú sigues llevando tormentas donde quiera que vas.— Alzó la jarra de sake sin brindar con nadie en particular y bebió un largo trago antes de continuar.—Pero no confiaría en nadie que no sea capaz de sostenerme la mirada cuando hablo de sangre y decisiones —añadió—.

Ese chico no bajó la cabeza… y eso dice más que cualquier discurso.— —La comida también es una forma de guerra —respondió Barba Blanca con una carcajada—.

Nadie piensa con claridad con el estómago vacío, porfavor coman…— Marco, sentado a su derecha, observaba con atención a la tripulación de Shiki.

Sus ojos se detuvieron brevemente en Law, que permanecía un poco apartado, con Bepo, Shachi y Penguin a sus lados.

El joven capitán no tocaba demasiado la comida.

Su mirada se movía entre Shiki, Barba Blanca… y el horizonte.

Law no estaba incómodo… Estaba alerta.

No por miedo, sino por instinto en esta mesa reunía una cantidad de poder que ningún campo de batalla podía contener.

Dos fuerzas capaces de quebrar el equilibrio del mundo con una simple decisión.

Y él… apenas comenzaba.

—Oye, chico —la voz de Barba Blanca resonó como un trueno cercano.

El Yonko lo observaba directamente.

No había hostilidad en sus ojos.

Tampoco condescendencia.

Era la mirada de un depredador antiguo evaluando a otro ser vivo… no como presa, sino como algo que podría llegar a ser peligroso.

— Trafalgar Law —dijo Barba Blanca—.

Aquel que Shiki dice que le salvó la vida.— Law sostuvo la mirada sin titubear y un silencio breve se extendió alrededor de la mesa.

Varias conversaciones se apagaron por pura inercia.

Marco ladeó la cabeza, atento.

Barba Blanca apoyó el codo sobre la mesa, inclinándose apenas hacia Law.

—Entonces dime algo, chico… ¿por qué alguien como tú aceptaría caminar al lado de un pirata como Shiki?— Law no respondió de inmediato.

Miró su vaso y dio un pequeño sorbo antes de decir.

— al principio he de decir que al comienzo cuando nuestros caminos se cruzaron no confiaba en Shiki, pero conforme ha pasado el tiempo nuestros destinos están entrelazados y se ha generado tanto un entendimiento como una comprensión mutua….

Además le debo al viejo Shiki la fortuna de ser su pupilo.— El murmullo alrededor volvió, más bajo, más atento, Barba Blanca lo observó durante un largo segundo… y luego rió con fuerza.

—¡Gurararara!… Me agradas chico No hablas como un chico de dieciséis años, si no estuvieras bajo el ala de Shiki te tomaría como uno de mis hijos.— Dijo barba blanca quien en una sola reunión dejó sorprendidos a sus hijo, mientras tanto Law alzó su vaso con respeto, sin exagerar el gesto.

La conversación de juerga continuó, ambas tripulaciones comenzaron a beber y comer, a reír y bromear, mientras que en el fondo un hombre de gran altura y tamaño observaba en el fondo…Barba Negra bebió de un trago y, al dejar la jarra sobre la mesa, miró a Law con una expresión distinta, más seria y a analítica pero aún así guardó silencio y siguió comiendo mientras pensaba.

—“Otro “D” Trafalgar D”—

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo