Oscuridad en Canopy - Capítulo 13
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13: Lata de Sardinas.
13: Lata de Sardinas.
Con paso rápido, camino entre los pasillos de la mansión abandonada, la bolsa pesada que cargaba en su espalda no le facilitaba está acción.
Atrás suyo estaban dos de sus hombres, con sus rifles en mano y miradas vacías, esperables de un Medici de calidad.
Cruzando una puerta, llegó a la habitación que fungía como punto de encuentro, dentro de esta, vio a cinco hombres, el mas resaltante era el que reposaba en una silla acolchonada, un hombre de color moreno que padecía de calvicie, con una chaqueta de cuero de venado con un símbolo de alas angelicales en su espalda.
Dando un paso al frente, el hombre con la bolsa hablo.”Yeroni?” “Así es” asintió, mirando al hombre con escepticismo.”Supondre que eres Carl Rackirus” “Con Carl nos basta” dijo el hombre, cuya vestimenta se basaba en una chaqueta de una textura parecida a la de un jean, una cresta color blanca en su cabeza y unos amuletos de metal en sus muñecas.
Puso su mano sobre la bolsa en su espalda, y la tiró sobre la mesa de madera que separaba a los dos grupos.
“Entonces, quince grandes por cada gramo?” De una mochila, Yeroni saco varias bolsas llenas de un polvo blanco.
“En efecto, aquí traigo dos millones, creo que equipara una buena cantidad ” dijo Carl con una sonrisa.
“Eso sería toda la mochila…” Yeroni se congelo, fijó en la bolsa sobre la mesa, regresó a mirar a Carl con una sonrisa.”…
aunque, antes de todo, podría verificar el dinero?” “…” Carl frunció el ceño.”…creo que no será necesario” “Verificaciones de la veracidad del pago previo a la transacción, es algo razonable, no?” “Pones en duda el honor de los Medici?” Carl dio un paso al frente, haciendo que los hombres de Yeroni levanten sus armas.
Yeroni hizo un ademán, y sus hombres bajaron pistolas, más no sus guardias.
“En Canopy, hay que poner en duda todo lo que ves, Carl, tu deberías saberlo mejor que nadie” Yeroni tomó un fajo de billetes, ante la mirada temblorosa del Medici.
su atención fue interrumpida por un estruendo proveniente del baño.
Todos en la habitación levantaron sus guardias.”Vayan a ver” Dijo Yeroni, volteando a ver a sus hombres, dos de estos avanzaron hacia el baño , abriendo la puerta y adentrándose en la oscuridad.
“No parece haber algo aquí señ…” Hablo uno de los hombres, pero su voz fue sofocada por el ruido seco de dos cuerpos cayendo al suelo.
“Miguelo?
Alejandro!?” Grito Yeroni, perplejo ante aquella puerta.
Con otro sonido, todos sacaron sus armas, apuntando a la puerta.”Sal de ahí!” Grito Carl.”Si sales ahora, puede que te dejemos vivo, todo depende de ti!” FLUSH Cómo el azote de un látigo, del baño salió un encapuchado con la velocidad de un rayo, Carl se alarmó cuando la mujer agarró la bolsa llena de dinero.
El encapuchado cayó y rodó al suelo, deteniéndose contra la puerta de cristal que daba a un balcón, gracias a qué se detuvo, todos pudieron observar su apariencia, tenía una chaqueta de color negro con una cubierta de pelos de color rojo en el borde superior, su cabeza estaba cubierta por el gorro de la chaqueta, que tambien estaba cubierta por el pelo rojo, dicha chaqueta estaba abierta, dejando ver una camisa de color blanco y un pecho muy pronunciado para ser el de hombre.
En su espalda, yacía una mochila de color negra, que aparentaba estar vacía.
“Lo siento, caballeros, pero me esto es mío ahora!” Dijo el encapuchado con una sonrisa oculta por las sombras de su capucha.
Con una patada, abrió las puertas de cristal.
Al entrar en el balcón, y ponerse sobre la barandilla, vio con nerviosismo la profundidad del mar, una caída muy peligrosa para cualquiera.
Apunto de saltar, el encapuchado fue agarrado de la pierna por Carl, al voltear, lanzo un tajo a ciegas con sus garras, y por puro azar, le atinó al rostro del peliblanco.
“Hijo de puta!” Grito Carl con furia, sintiendo un dolor punzante desde su mejilla derecha hasta la parte superior de su nariz, el encapuchado vio una gran cicatriz en el rostro de Carl, quedando en shock por unos segundos, hasta que reaccionó.
Carl y el encapuchado cayeron ante una patada dada por el último.
Carl cayó al suelo del balcón y el encapuchado cayo al abismo en caida libre, poniendo su mano contra la pared y sacando sus garras.
“Jefe?” Dijo uno de los secuaces de Carl, yendo hasta donde estaba su jefe, recibiendo un golpe por parte de este, quien mostró una mirada furiosa.”Carl!
Esp…” Yeroni, sus hombres, y el otro hombre de Carl vieron con terror como Carl molia a golpes la cabeza de su secuaz, sacandole varios dientes y mucha sangre, cuando paro, la cabeza de su secuaz estaba bañada en vino tinto, sus ojos estaban cerrados por moretones, sus labios estaban llenos de cortes, y su nariz fue vuelta un puré de carne.
“Me cago en la puta!” Carl pateó con fuerza la cabeza de su secuaz inerte.
Después de desquitarse, miro a todos los que estaban en la habitación.”….llamaré al jefe” En un balcón ubicado en algún piso inferior, yacía agachado aquel encapuchado, poniendo el dinero dentro de su mochila.
Cuando la mochila se llenó, tiró la bolsa al mar.
“Ufs…ush…ufh” Deslizó su capucha hacia atrás, revelando el rostro afilado de una joven de tez morena con orejas felinas de color rubio pálido, al igual que su liso cabello corto.”……eso….fue de la mierda” Se levantó del suelo y, con sigilo, se volvió a adentrar en la mansión.
*Little innsmouth, 1989* Como un gato caminando cerca de una manada de perros, la chica se agachó y paso entre las sombras al ver una patrulla de policía, en donde dos oficiales tomaban cafe con tranquilidad.
Llegando a la parte trasera de una tienda, la chica dió un suspiro, volviendo a caminar con normalidad, hasta que sintió algo interrumpir su paso, casi haciéndole caer al suelo.
“Pero que mier…!” Grito con molestia , mirando al suelo, y dándose cuenta de que había tropezado con un hombre pez muy pero muy flaco, tanto que era fácil distinguir los huesos y músculos.”…oh, eres tu, Krinkels” “Buenos días, Nadia!” Dijo el llamado Krinkels, dándole una sonrisa radiante a la chica, dejando ver sus dientes filosos.”oye, podrias pasarme eso, por favor?” Señalo una jeringa al otro lado del callejó.
Nadia tomo la jeringa, y se la dió a Krinkels, quien se la inyectó en el brazo derecho.
En solo un segundo, Krinkels paso de ser un flacucho a estar ilogicamente musculoso.
“Muchas gracias, Nadia, trate de dejarlo, en verdad!
Pero los esteroides son más fuertes que yo” Rio con una sonrisa triunfante.
“Oye, recuerda, sin chaqueta, soy Nadia, con chaqueta…” “Si, ya se, lo siento señora Fortune” “Ms fortune, Krinkels, es Ms fortune” dijo Nadia con molestia.
“Ok, ok, entiendo.
Y dime, dónde has estado?
Slinker ha estado como loco buscándote” “Yo?
Pueeees…” Nadia se quedó unos segundos pensando.”…fui a…un concierto!” “…
concierto?” “Si!
Un concierto de…cumbia!” “Cumbia?” “Si!” “El estilo de música que está prohibido por la familia real por ‘enaltecer culturas ajenas’?” “………si!” “……y no me invitaste!?” Krinkels refunfuñó “Pues…lo siento, solo tenía un boleto, para la próxima vendrás conmigo!” Dijo con una sonrisa.
“Más te vale, ahora ve a casa, Slinker debe estar tirando humo!” “No te preocupes, tengo algo que lo hará muy feliz!” Dijo con una sonrisa zorruna mientras continuaba su paso.
En lo que parecía ser la sala principal de un taller, sentados en un sofá frente a un televisor, estaban dos personas, un hombre pez de morfología flaca, una camisa blanca sin mangas y un short de color negro, lo mas resaltante de el era su cuello anormalmente largo, asemejándose al de una anguila.
La otra persona sentada en el sofá era un humano normal, de no ser porque poseía orejas felinas de cabellos dorados como el mismo oro, su piel era rosa beige, y su vestimenta era una camisa blanca con un dibujo de conejo en el centro y unos jeans de color gris.
En un sofá a su lado había un hombre pez en buena forma, asemejándose a un luchador de futbol americano, su piel era rosa con líneas blancas, y en su cabeza tenía tres apéndices parecidos a los de un pez globo.
Poseía una chaqueta de textura parecida a la de un jean, la chaqueta estaba abierta, dejando ver su pecho con cicatrices y un collar con un símbolo de calavera dorada, tenia un pantalón negro y unos zapatos elegantes, distinguido de todo su cuerpo, estaba leyendo una revista de moda donde en la portada había un hombre pez con una vestimenta de hombre de negocios.
De la entrada del almacén, se escuchó un fuerte estruendo, cuando todos voltearon a ver, vieron caer a Nadia, quien chocó de espalda contra suelo.
“Maldita escalera de mierda” dijo adolorida.
“Nadia!” El rubio se levantó del sofá y corrió hacia la chica.”Estás bien?
Dónde has estado!?” “Dónde crees?
Fui a esa reunión de la que me hablaste!” Nadia se apoyó de la mano del rubio para levantarse del suelo, lanzando uno que otro quejido en el proceso.
“Fuiste a la reunión de los medici!?
Estás loca!?” “Que?
Tu fuiste quien me habló de esa reunión!” “Era para que todos fuéramos alla, no solo tu!” “Bueno, ya no importa, pues ya me encargue de todo!” Camino hacia la mesa donde el hombre pez de cuello largo reposaba sus pies, puso su mochila sobre la mesa y la abrió, mostrando cientos de fajos de billetes.
“Santos putos bacalaos!” El pez flaco se abalanzó sobre la bolsa, cuando rodó el cierre, todos atestiguaron los cientos y cientos de fajos de billetes.
“De dónde….
Cómo?” Dijo el pez musculoso.
“Fue fácil, solo tuve que ir a no man’s land y…” “Fuiste a no man’s land!!??” Los dos peces gritaron al unísono.
“Cálmense, caballeros, solo fue día y medio, ida y vuelta” Nadia se recostó en el sofá con una sonrisa.
“Si Slinker se enterase….” Dijo el pez musculoso.
“Slinker no debe enterarse!
Solo debe saber que somos millonarios y ya!” Dijo con molestia.
“Millonarios?” El pez flaco observó uno de los fajos.”…pues…” “Que ocurre, Eli?” Pregunto Nadia.
“…lo que pasa es que…las canopias deben tener el rostro del rey Franz, verdad?” “Si?” Nadia levantó una ceja.
“Pues…estos billetes tienen el rostro del rey, si, pero…” Eli le mostró uno de los fajos de billetes a Nadia, quien apretó los labios con fuerza para no gritar al ver al rey Franz con los ojos viscos y una nariz de payaso.
“ME ESTAS JODIENDO!?!?!?” Grito Nadia con frustración.” CASI ME VUELAN LA PUTA CABEZA POR ESTA MIERDA, Y RESULTA QUE LOS MALDITOS MEDICI IBAN A ESTAFAR A ESOS TIPOS?!?
ES ENSERIO!?!?” “Pues…son los medici, que esperabas?” El pez musculoso se encojio de hombros.
“CALLATE LA BOCA, LEON!”.
Grito Nadia en el suelo lamentándose.
“Que histérica!” Dijo Leon mientras regresaba a su revista.
“El tipo no me había dicho nada de que era falso” explico el rubio.
“Dime quién es tu informante, porque juro que lo voy a….” “Vas a que, Nadia?” Una voz grave salió de una oficina encima del grupo, quienes se horrorizaron al ver a un hombre pez de estatura alta, una morfología gorda, exceptuando sus brazos, que estaban en muy buena forma, con un parche en su ojo izquierdo y un apendice en la parte superior de su cabeza.
“Slinker!
Despertaste de tu siesta!?
Tan temprano!?” Nadia sonrió.
“Son las nueve de la noche, qué clase de anciano crees que soy!?” dijo mientras bajaba las escaleras.
Nadia bajó la mirada.”Si, porque eres muy joven, claro” Susurró.
Slinker se puso frente a los chicos, y todos menos Nadia retrocedieron, dejándola en la primera línea, esta última los miró con ira, antes de regresar a mirar al señor pez.
“Porque carajos te fuiste casi dos días?
Y porque carajos no me dijiste dónde estabas?” Nadia tembló ante su tono severo.”Yo?
Nada, solo…fui a pasear por ahí” “Krinkels me dijo que estabas en un concierto” “Pues…si, fui a new meridian a un concierto, no fue para tanto, aunque divertido, deberíamos ir juntos alguna vez!” “De little innsmouth a new meridian son seis horas, porque tardaste tanto en volver?” “…fui a…bueno, lo que pasa…” “Y que es esto?” Slinker apartó a la gata, y vio aquella bolsa sobre la mesa.”Esos son…porque hay dos millones de Canopias sobre mi mesa!?” “Bueno, eso- oh, wow, cuentas rápido….bueno, esa bolsa…la encontré por ahí” Nadia hizo un ademán con su mano.
Slinker tomó el fajo de billetes que tenía Eli.”Esto es falso, porque lo trajiste?” “Pues, es que la cara del rey era muy divertida, así que…” “Si algun oficial o garza hubiese visto esto, tendrías un agujero en tu cabeza” “…pff, exageras” “Niña, dónde has estado estos últimos días?
No me mientas” Slinker se puso frente a Nadia, la chica tuvo que levantar su cabeza para mirarlo a sus ojos inyectados en ira.
“…” Sudor cayó por la frente de Nadia, quien dio un fuerte respiro antes de hablar”…bueno…yo fui a…” “Fue a la zona sur de Canopy bajo mis órdenes!” El rubio alzó la voz, llamando la atención de todos en la sala.”Yo le dije que había un buen botin, una pandilla pequeña que iba a hacer un trato de drogas por plata, pensaba que no sería para tanto” dijo el rubio, poniendose frente a una atónita Nadia.
“…” Slinker vio atentamente el rostro del rubio, y suspiró.”…Hanzel…ustedes dos, a sus cuartos!” Ordenó con firmeza.
De inmediato, todos los presentes salieron de la sala, exceptuando a Hanzel y a Nadia.”…Hanzel, dónde conseguiste la información?” “Un tipo de New meridian que estaba en la tienda de Krinkels, creo que era un desertor de la pandilla” “Entiendo…estoy decepcionado, hijo” Hanzel bajo la mirada.”Lo sé” “Pusiste en peligro a Nadia, que hubieras hecho si la mataban!?” Hanzel apretó los dientes.”N-no lo sé” “Sabes el caos que puede acarrear esa bolsa?
Una pandilla la tiene en la mira y eso es por ti, y todo lo que- Levanta la cabeza cuando te hablo!” Hanzel acató la orden de inmediato.”Y todo lo que le pudo pasar a ella, que la secuestren, que la maten, carajo, si le hubieran sacado información nuestra a base de tortura, todo eso, hubiese sido tu culpa!” “Subestimas a Nadia, Slinker, ella…” “Ella es una niña, Hanzel, los dos lo son!
No pueden estar metiéndose con gente peligrosa de esta forma!” Gritó, haciendo que Hanzel desvíe la mirada nuevamente.”…mañana me llevarás con tu informante, ahora vayan a dormir” Slinker dejó la sala y causó un estruendo al cerrar la puer de su oficina.
Hanzel estaba en la parte superior de una litera, mirando fijamente al techo ahogado en sus pensamientos, su disociacion con la realidad fue interrumpida por golpes secos, al voltear, vio a Nadia golpear repetidas veces un saco de boxeo.
“Yo!?
Una niña!?” Grito mientras daba un golpe al centro del saco.”Fui a no man’s land sola, me infiltre en una mansión, deje inconsciente a dos pendejos en un segundo, me robe una bolsa llena de dinero en medio de sus narices, y soy solo una puta niña!?” Dió otros tres golpes mientras hablaba, Hanzel la miraba con duda y culpabilidad, se movió hasta estar sentado en el borde de la cama.
“Nadia…
lamento haberte metido en este lío” “Calma Hanzel, no es tu culpa que Slinker sea un pendejo que no entienda a razones!” Golpeo tan fuerte el saco que este se columpio para atrás, cuando volvio hasta el frente de Nadia, dió un golpe lo suficientemente fuerte como para detener su movimiento.
“El solo se preocupa por ti, es nuestro padre después de todo” “Mi padre?
Ja, mi padre murió en las revueltas de Jingle Town como un héroe!
El solo es mi…cuidador, supongo” Puso una toalla sobre su frente, y se sentó en una silla con ruedas, haciendola girar.
“Nadia…” Hanzel miro a Nadia atentamente.
“Dejemos esto de lado, que más te ha dicho el Búho Negro?” Estrellas se mostraron en los ojos de la gata.
“El…no me ha dicho nada” dijo Hanzel, más Nadia lo siguió mirando más detenidamente.
“Enserio?” “Si, enserio” “Estás seguro?” “Si” “…….estás cien por cien seguro?” “Nadia!” Volteo a verla con molestia, hasta que vio a Nadia reír, esto, pese a su enojo, le hizo sonreír también.
“Ya, está bien” Nadia se acostó en su cama.”ya se está haciendo tarde, deberíamos dormir” “Tienes razón” Hanzel acurrucó su cabeza sobre la almohada.”Buenas noches Nadia” “Buenas noches Hanzel” Nadia, con los párpados pesados, observó el colchón de Hanzel, y no pudo evitar sonreír.
En una sala llena de oscuridad, yacía un sauna bajo la única fuente de luz, este sauna, en vez de tener agua caliente, estaba lleno de un líquido rojo parecido al vino tinto.
Dentro de este sauna, reposaba una mujer de pelo azul oscuro, con piel como avellana y con ojos azules como el diamante, sus brazos que aparentaban fragilidad la cargaban en el borde.
La sala fue iluminada por la luz de una gran puerta abriendose, en esta se veían cinco figuras, tres de tamaño normal y dos de un gran tamaño que ningun humano podría llegar a siquiera igualar.
Con paso firme, las dos figuras gigantes avanzaron hasta estar detrás de la mujer, al lado de ellos, estaban tres personas, estos eran Carl y sus hombres, Carl aun tenía su herida del rostro descubierta, solo que había dejado de sangrar, y uno de sus homb tenía el rostro lleno de vendajes.
Los hombres gigantes tenian algo en particular, sus cabezas eran de animales, perro y ave respectivamente, los dos se vestían igual, con un traje blanco, tanto la chaqueta, camisa y pantalón, exceptuando sus corbatas y zapatos negros.
“Entonces…” La mujer hizo sonar su voz en toda la sala.”…ustedes son los medici que iban a hacer el trato con los Falling Angels?” Dijo sin voltear a ver a los tres medicis, quienes tenian una mirada nerviosa en su rostro.
“S-si, señora Eliza, nosotros…” Dijo Carl pero fue interrumpido por Eliza.
“Cariño, por favor, somos socios, solo Eliza” aclaro la mujer.
“Está bien, Eliza, nosotros íbamos a concretar el trato, pero llego un intruso” “Intruso?
Quien?” “No lo sabemos, pero lo haremos, tenemos varios informantes en varios lugares, como en new meridian, no man’s land y little innsm….” “De que sirve eso si no sabes cómo se veía el intruso?” Eliza levantó una ceja.
“Lo lamento, el…tenía una chaqueta con pelos en la parte trasera de la capucha, camisa blanca y un pantalón negro largo, tenía las uñas de los pies largas y negras y…creo que era moreno” Carl bajo la mirada, observando el mármol blanco que fue manchado de rojo por la mujer mojada.
Levantando la mirada, vio el cuerpo cubierto de rojo de la mujer, quien era unos centímetros más alta que el.
La mujer, sonriente, tomo las mejillas de Carl, haciendo que este se sonrojara.”Albus, Horace” Carl se consternó por el sonido de carne desgarrarse, seguido con el sonido de quejidos y gritos ahogados; cuando trato de voltear, el agarre de Eliza se intensificó, al igual que su sonrisa.
Carl vio con horror como llevaban a sus compañeros hasta el borde del sauna, levantando sus cabezas y aumentando la cantidad de sangre que desbordaban sus cuellos.
“Tu me serás de mucha ayuda, muchacho…” Las uñas de Elisa aumentaron de largo y filo, clavandose en las mejillas de Carl.
Forcejeó por unos segundos, pero terminó quedando inerte bajo el yugo de la mujer.”…serás más fuerte que nadie, siempre y cuando sigas mis órdenes” Eliza tiró a Carl contra el suelo, donde empezó a retorcerse y a convulsionar, con sus venas cada vez más marcadas, y con sus ojos apunto de salir de sus órbitas.
“Ahora, denme mi toalla, tengo que explicarle esto a Vitale” dijo Eliza, procediendo a agarrar la toalla en las manos del hombre perro, limpiando su cuerpo de la sangre que lo manchaba, y usando está toalla como una bata.
Caminando hasta la salida, y siendo seguida por sus dos secuaces, dejando a Carl solo en el piso, haciendo quejidos y gruñidos, y retorciendo su cuerpo como un animal.
Fin.
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