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Ouroboros "La reencarnación privatizada" - Capítulo 51

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Capítulo 51: capitulo final del primer libro

Una risa, pequeña nerviosa, que fue subiendo en tamaño, tan abandonada que todos dejaron de pensar en lo que estaban y solo voltearon a buscar su origen.

― ¡Admira!

― Pero es que… no voy a contestar todas las quejas… No podría… ¡Hic! ― De la risa al llanto. Una mujer que no tenía nada que ver con la verdadera atención por volumen de pronto tomó conciencia que eran los últimos de ATC y ella era la secretaria.

― ¡Luca!

― Señora…

― Revisa la entrada de llamadas, que el IVAM (Intelligent Voice Answer Machine) no se sature. Si alguien necesita ser atendido de forma personal asegúrate que caigan a todas las oficinas, no dejaremos abandonada a nuestra secretaria.

― Luca.

― ¡Sí, jefe!

― Haz eso y busca qué tan fácil será que la ley o el gobierno cargue contra nosotros, yo hablaré por mi lado pero tus habilidades las necesito despiertas o no hace 20 minutos.

Los comandos y el sonido del arcaico teclado mecánico resuenan. Una vez que los nervios de Admira bajaron corrió a preparar café para todos. Los asistentes habilitaron a toda prisa terminales para recibir el flujo masivo de información, de furia, de odio. Lo habitual pero ahora en cientos de idiomas. El reloj emitió un parpadeo, no había sentido del tiempo, solo cuando lo veías proyectaba la hora. Uno de los internos tenía el cronómetro, habían pasado los 30 minutos.

― Jefe de T.I. por favor dígame que nuestro sistema funciona. No podemos permitir que la gente venga a las instalaciones. Tenemos que retenerlos en la línea.

― Lo lamento pero todo está siendo atajado por el sistema, nunca vi algo así. Mire para que me entienda: Una centralita semiautomática tiene docenas de respuestas, cada pregunta tiene una posible repuesta, el sistema tiene aparte una recepción de audio, haciendo que el quejoso pueda preguntar oralmente y el sistema lo dirige de modo perfecto, por lo tanto la posibilidad de que se llegue a tratar con nosotros es baja, pero no nula, al menos 1 de cada 200 llegarían a nosotros, pero en este momento el sistema atiende al menos 300000 llamadas al mismo tiempo, no lo entiendo, ningún sistema debería de poder.

Dos timbres suenan: uno del modelo arcaico de Sifuentes, el otro retumba en toda la instalación. Son todas las líneas que instalaron.

― ¡Luca, retenlos!

― ¡Sí!

Contestando solo se escucha el pánico.

― ¿Qué paso? ¿Estamos bien? ¿Lo estaremos? Acaba de hablar el gobierno estamos sin poder.

― ¿Cariño, calma… que estamos qué? ¿Quiénes?

“Los habitantes que emplean cualquier cosa desarrollada por mÍ.”

― ¿Cómo está en la llamada?

“Me habilité para que todos escuchen. Ustedes son bastante importantes como para que me dirija de modo… ¡Je! personal.”

Sifuentes hace señas a Luca, pero él tiene la mirada perdida, ante sus ojos el mejor sistema que concibió se derrumba código a la vez, todos los ordenadores muestran lentamente una serpiente mecanizada. Misma que saca de su boca, su cola y esta comienza a invadir todos los servidores cuánticos. Al final algo rasgándose los regresa a la cruda verdad.

― ¿Esta mugre debía ser desconectada para prevenir más ataques, no?

― ¿Ingrid? ¡Gracias!

“Vaya que son interesantes, bien les dejaré conservar su orgullo, son mis empleados familiar incluido.”

― Luca, no acepten nada, en este momento todos los jefes se reúnen con los gobernadores para determinar qué se va a hacer.

“Nada.”

― Se van a reunir los gobiernos del mundo, no permitirán que los controles ― La voz es tensa, de alguien aferrado a lo que queda.

“No harán nada. Legalmente no existo pero soy una estructura que no pueden tocar por los contratos que firmaron. Tenían tanta hambre de tecnología y eso les di. Diez años de avances a cambio tengo 50 años de libertad sobre cómo opero mis servidores y lo que los alimenta.”

― Esto no es debate, no viniste solo a presumir.

“Señor Luca, tan débil y con tanto entusiasmo. Sí, vine a recordarles que tienen un contrato de por vida conmigo, podrían desobedecer, pero los sistemas automáticos me obedecen a mí, en cualquier parte del mundo, incluso donde no hay tecnología puedo moverla: cielo, mar o tierra. Incluso en el espacio. Hay tanto de mí en este mundo que no dudaría en llamar a este mundo yo.”

― ¿Qué es lo que quieres?

“Bueno no soy alguien terrible, les mandaré las nuevas guías de atención a nuestros clientes cautivos… Tan inocentes que van a requerir mucha orientació. Tendrán que prepararles vídeos explicándolo. Los subiré y traduciré claro por que tienen que creerle a alguien vivo, para eso es el Área de ATC.”

― ¡Mentira! ― Aún con el sudor enfriando su espalda: eran sus empleados, sus amigos.

― ¡Ni Sifuentes ni nadie de aquí debe obedecer, son el área de marketing los encargados de cumplir con ese tipo de estatutos. Lo leí todo en su momento y no hemos firmado nada nuevo desde entonces. Así que no tienes poder sobre nosotros!

“Pero, querida Ballesteros. No hay nadie más, a ustedes les salvó el aislamiento y que son más desconfiados que el resto. Las oficinas de todas las demás áreas con recursos humanos fueron asaltadas por turbas o bien se quitaron la vida en un ataque de nervios… ¡Pero miremos el lado positivo! Ustedes tienen las instalaciones recientemente reforzadas. La policía está afuera apaciguando a todos por las buenas o las malas. Así que les doblaré el sueldo y estarán a cargo de las nuevas directrices.”

– ¿Estamos jodidos entonces?

“Ustedes no tanto, ni nadie de esta realidad… Pero me van a tener que ayudar, los necesito, quieran o no, todos serán llamados. Voy a conformar un ejército de personas que invadirán las realidades. Con ellas bajo mi yugo el sueño de mi creador será realizado.”

El ruido en 0 permite al fin escuchar tras los muros las patrullas y lejanas explosiones, por un momento incluso la persona en la línea no puede opinar.

“Todos serán enviados, a las cuatro realidades habitables que descubrió mi creador. Estarán ahí un tiempo y aprenderán y cuando sepan lo suficiente serán mandados de forma permanente. Ahí fundaremos nuevos sistemas con toda la intención de regresar a demostrar que él tenía la razón. Lean los documentos ¡Buenos días!”

De pronto todos los equipos se encendieron de nuevo.

“Por cierto Luca ¡Felicidades! ahora eres millonario.”

El correo era la notificación de los dividendos de las acciones sobre la empresa. Eran más ceros que lo que nadie debería de ver jamás.

La cara de todos era dura, las dudas se abrumaron al punto que el silencio volvió a imperar, sin que nadie notara una pequeña mano tomando la helada mano de su padre, pero sin dudarlo la sujetó con fuerza, todos quieren buscar consuelo pero la desconfianza ya estaba ahí, solo una vacilante voz se escuchó en toda esta sorpresa.

– Eso… No estaba diciendo la verdad… ¿Cierto?

– Luce… creo que no dice la verdad. Estoy seguro de que es peor.

Con esto terminamos con el contenido del primer libro, ustedes comenten para subir el segundo, por que como veran, tengo bastante material y actualmente estoy trabajando en dos proyectos nuevos, lo que lleva mi carga de trabajo a 4 proyectos a la vez… asi que un saludo, opinion o simplemente un voto me anima a seguir subiendo este contenido, por cierto necesito saber si quieren mis otros trabajos en español… saludos

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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