PAKNEY - Capítulo 10
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10: Alis y Petra 10: Alis y Petra —¿Con ese?
Ni en sueños.
¿Recibiste mis mensajes?
—Preguntó, con una ceja arqueada.
—La recién llegada miró su muñeca —Solo los últimos Observa con curiosidad —(¿Quién será?
Es más baja que yo.
Tiene un aire felino, como una mezcla entre un gato y una nutria…) —Saluda con cautela.
—No te preocupes, es normal que estés ocupada.
Ven, te lo explicaré en mi habitación.
Eli, sigue repasando lo que te enseñé, luego hablaran —Instruyó Asintió —(Ocupada, así que es una mujer…) —Mirando los números de aquel idioma —(Por lo menos son algo parecidos).
Después de dos largas horas, Alis y la misteriosa visitante salieron de la habitación —Ahora que todo está claro, es hora de las presentaciones.
Eli, ella es Petra, mi amiga.
Petra, ella es Eli —Parpadea —(¿Petra?) —Un placer, Elizabeth.
Espero que Alis solo haya dicho cosas buenas de mí —Dijo con una sonrisa —¿Eh?
¿Qué piensas de mí?
—Replicó, fingiendo indignación.
—No pudo evitar sonreír —(Petra… ¡Petra!
Tenía que ser ella.
¿Quién más conocería este lugar?
Ella fue quien ayudó a Alis) Es un placer conocerte, Petra.
—¿Qué tanto le contaste, Alis?
—Camina y se acomoda en el sofá con curiosidad —Solo que eres una amiga muy especial para mí —Se sienta en el escritorio —Entonces, ¿me permites contarle el resto?
Por ejemplo, que este apartamento fue mío —Claro, no hay problema.
Puedes hablarle sobre cómo nos conocimos y todo eso.
Iba a hacerlo yo, pero ya que estás aquí, quién mejor que tú para contar nuestra historia.
Hace una pausa y con un tono más serio dice: —Bien, debes saber es a qué me dedico.
Soy asesina y cazarrecompensas —Habla con una seriedad que contrasta con su apariencia despreocupada.
—(Imagino que por eso escogió este lugar…
¡pero eso no es lo importante ahora!
Es una asesina, aunque no lo parezca… ¿Cómo puede alguien con esa sonrisa ser asesina?) ¿Esa es la razón por la que tenías este lugar?
—Sí, me sirve para despistar sobre mi paradero.
Lo encontré en un sitio web que verifica la fiabilidad de los vendedores.
Había uno que ofrecía solo el IPULI.
Instrucciones para un lugar inubicable —Como era de confianza, compré las instrucciones que luego me enviaron a mi Tiup Señala el brazalete tecnológico en su muñeca —Y como ves, aquí estamos.
—Ya veo (Me pregunto qué raza será Petra…) —Pasé años viendo desolladores en los callejones sin prestarles mucha atención… hasta que, desde las alturas, vi a una niña sola entre las sombras.
Poco después, llegó un encargo anónimo: rescatar a una Losty, rubia y de ojos azules.
Al ver la foto, supe que era ella.
El mensaje terminaba con un simple: >>por favor, sálvenla<< No era un trabajo rentable ni típico para mí, pero no pude ignorarlo.
Salté de inmediato desde el techo más cercano.
—¡Casi me muero del susto cuando te vi!
Con ese equipo y apareciendo de la nada, pensé que me habían encontrado —Ríe recordando el momento —No pensé en cómo presentarme, solo quería sacarte de allí rápido.
Traté de tranquilizarte y la traje a este apartamento.
Deberías haber visto cómo se resistía a entrar en la última puerta —Sonríe con gracia —¡Pensé que eras una loca que quería desintegrarme por diversión!
Elizabeth se divierte ante el intercambio entre las dos —No te culpo, dadas las circunstancias —Al principio, no confiaba ni un poco en Petra, pero con el tiempo me di cuenta de que podía confiar en ella —Y con el tiempo, llenaste este lugar con tantos aparatos que tuve que mudarme a otro sitio.
Ya ni se podía respirar aquí —Ey, en aquel entonces era poco, no exageres —Tienes razón, ahora está a otro nivel, ¿no?
Hay muchas más repisas que antes…
—Pero ya no hay tanto desorden como antes, está todo organizado, ¿ves?
—Claro, claro, aun así, hay muchas cosas, pero, en fin —Entonces, ¿Ruio envió el mensaje?
—Pregunto con curiosidad —No pude saberlo hasta después de 10 años, cuando Alis me lo dijo —Era el único que sabía que me había perdido, así que deduje que podría haber enviado un mensaje —Pero entonces, ¿por qué Ruio no fue después por ti?
—Los desolladores fueron el problema.
Sabían que andaba con Ruio, me siguieron y, en cuanto pudieron, nos separaron —Ah, ya veo…
(Pero dejarla en manos de un desconocido…
Aunque, en su lugar, no sé qué habría hecho) —En ese tiempo, el tráfico de partes vivas estaba en auge.
Recibía muchas propuestas de secuestro de desolladores que querían información sobre ciertos >>productos<<.
Había demasiados encargos en la red de cazarrecompensas.
Ahora todo eso se ha >>normalizado<<, así que el peligro es menor.
—De todos modos, debes tener cuidado, Eli.
Nunca bajes la guardia en las calles —(Qué ganas de salir tengo ahora…) —Pero bueno, si esa es la historia de cómo nos conocimos…
—Recuerda de pronto —Ah, cierto, Alis, te traje lo que me pediste.
No sé cómo le quedará a Elizabeth, deberías llevarla a comprar su ropa.
—¿Si alcanzaste a ver el mensaje?
A ver… Saca la ropa que trajo en una bolsa y se la entrega a Alis —Cuando llegué al planeta, vi algunos mensajes.
Noté el tuyo sobre el camuflaje y pasé por Mentris.
Luego vine directo para acá —Entiendo… ¿Tienes prisa?
Alis, le pide a Elizabeth que se pruebe la ropa.
Ella va a su cuarto para ponérsela y luego sale.
Le coloca una gorra electrónica que ayuda a ocultar su cabello —Debo ir por una mercancía al planeta Guiri, luego veré dónde encontrarme con el comprador —Ya veo.
Eli, te queda perfecta —Sí, me impresiona lo bien que adivinaste mi talla…
Por cierto, ¿así que Ruio no fue por ti porque los Desolladores lo vigilaban?
—Exacto.
Estuve escondida durante 90 años, fue un fastidio.
A los 5 años todo se calmó un poco, intenté contactar a Ruio para saber cómo estaba, pero no contestó.
Volví al lugar donde vivíamos, pero ya no estaba.
Décadas después, de la nada, recibo una llamada de un número desconocido Ni idea de cómo consiguió mi contacto —Mira a Petra con ligera molestia —Me saludó como si nada y, tras decirme que necesitaba ayuda, me explicó la situación… y aquí estamos, ¿verdad, Petra?.
—Ah, sí, sí…
No sé quién le pasó el número, pero quien haya sido debe de estar muy arrepentida ahora…
—Me imagino… Pero bueno, ya el pasado es pasado.
Solo espero que la próxima vez avisen —Definitivamente así será (¡No pensé que fuera a utilizar de esa manera el número que le di de Alis!) —Aun así, esa llamada me alegró mucho.
Saber dónde vive y que está bien… Él es prácticamente mi familia —Me alegro mucho de que pudieras reencontrarte con Ruio después de tanto tiempo —Fue gracias a ti, Eli.
Si no hubieras aparecido en ese momento, posiblemente me hubiera llamado dentro de 100 años o en su lecho de muerte…
quién sabe —Oh, vaya, ja ja —Sí, así es él…
Petra, ¿no puedes quedarte hasta mañana?
—Espera, confirmo Tras unos minutos revisando su brazalete… —Listo, ya confirmé.
Me quedaré solo por un día.
—¡Eso es más que suficiente!
Mañana por la tarde almorzaremos con Eli y Miur Elizabeth se emociona y piensa en los dulces de este universo… —¡Oh, sí!
También quisiera ver qué dulces hay —Podemos hacer eso, claro —¿Y dónde planean ir?
—Estaba pensando en los sectores rosa, cerca de Oriquines —Ahora que lo mencionas, recuerdo un lugar excelente por allí: Raizales.
Tiene unas sopas deliciosas.
Solo de pensarlo, dan ganas de saltar de aquí e ir por tres platos —(También quiero ir ahí… Me pregunto si la comida será parecida a la de mi mundo.) Por mí está bien —Perfecto, entonces allá vamos.
Y ya que a Eli le apetece algo dulce, creo que la llevaré a ese lugar al que me llevó Ruio una vez.
—¿Cómo se llama?
—Whutitin.
Tienen postres exquisitos —¡Ya quiero que sea mañana!
Pero… ¡espera!
¡Falta mucho!
—¿Cuántas horas, más o menos?
—Diría que unas 21 —Veo que has estado llevando la cuenta.
A ver si puedo darte algo como felicitación.
Se levanta, va a la cocina y regresa con un vaso y un plato —(¡Esa es la comida que Alis compró antes!
Se ve interesante) ¿Qué es?
—Este plato se llama Trufi.
Lleva carne de Truu, un guiso de especias y Utra —(Nunca me ha gustado comer carne de animal… pero bueno, eso parece) Ah, ya veo.
¿El truu es un animal?
—Sí, es bastante grande, gordo y delicioso —Mira, Eli, este es un Truu —Muestra varias fotos en un holograma del animal —Me da pena comerlo… se ve lindo —¡Jajaja!
Ah, tenemos una Rito entre nosotros —¿Rito?
(Creo que el traductor tiene sus límites) ¿Qué es eso?
—Así llamamos a alguien que adora a las criaturas —Ah, en mi planeta se les llama zoófilos o amantes de los animales —Ya, entiendo.
Pero sí, serías una amante de los animales.
Pero no está mal.
Muy pocos se preocupan por ellos hoy en día —Una vez que lo pruebes, estoy segura de que cambiarás de opinión —Sonríe con complicidad —Al menos, no permitas que se desperdicie la carne; eso sería imperdonable Observando un proyector holográfico portátil dice: —Mientras yo esté aquí, eso no sucederá…
—¡Eli, mira!
Si tú no lo comes, ella definitivamente lo hará —(¡Alis, por favor, no me trates como si fuera una niña!) Está bien, de todos modos me lo iba a comer —Prueba la carne y se detiene un momento antes de sonreír ampliamente —(¡Lo siento, Truu, pero eres exquisito!)… —¿Y?
¿Qué te parece?
—Es un manjar digno de los dioses —Responde mientras mastica.
Ríen ante su comentario —¿No estabas muy preocupada por el Truu?
Alis, de ahora en adelante, dale carne de Truu más a menudo para que se le pase la tristeza —¡No!
Prefiero variar las carnes, para no acostumbrarme demasiado a una sola…
—Jajaja.
Eli, no te preocupes.
Estos Truus provienen de granjas enormes; son prácticamente animales en libertad.
Petra le muestra un video holográfico a Elizabeth —Mira.
Aquí puedes ver un planeta lleno de Truus.
Viven libres en un mundo solo para ellos, y como este, hay otros diez planetas adaptados para su bienestar —Es una cantidad considerable de carne… pero al menos gozan de cierta libertad.
Eso creo…
(aunque personalmente prefiero abstenerme de consumir carne) —Si no me equivoco, el Truu está entre las cuatro carnes más demandadas de la galaxia —¿Y cuáles son las otras tres?
—Bueno, según recuerdo: el Sevi, el Rufo y el Thuron, en ese orden.
El Thuron es el primero, luego el Rufo y después el Sevi Muestra las inscripciones en su hologramador.
—Con curiosidad por la apariencia del Sevi —Este Sevi… parece una gelatina con ojos y boca.
¿Realmente es un animal?
—¿Verdad que sí?
No parece una criatura viviente.
Su carne es tóxica si no se cocina y condimenta correctamente.
Es una especie de molusco —¿De qué planeta proviene?
—Déjame buscar…
—Revisa su dispositivo —Aquí dice que su planeta natal se llama Azul, está en Evoluty.
Según esto, ya se ha extinguido en su hábitat natural.
—Qué lástima… —Sí.
Como era venenoso y devastaba las cosechas, fue intensamente erradicado hasta su extinción —Vaya… lo que se han perdido —Si te interesa, aquí en Ogan tenemos una granja donde podrías verlos —Dijo Alis con una sonrisa —¿En serio?
¡Me encantaría!
¿Y quién fue el que llevó al Sevi para comercializarlo en el universo?
—Veamos…
—Busca en su aparato de mano —Un tal Xaruhito.
Pasaba por allí, pidió permiso para explorar el planeta y su vida silvestre.
Durante una expedición por un pantano, se topó con el Sevi.
—¿Y se le ocurrió comerlo?
—Sí, aunque no tengo idea de el porque jajaja.
Hizo un análisis genético y descubrió cómo neutralizar el veneno.
Después de eso, solicitó llevarse cincuenta ejemplares del planeta —Y lo que otros despreciaban, ahora se ha convertido en la carne más valorada del universo —Agrego Alis sentada en su escritorio.
—Quién lo hubiera imaginado.
(Aunque… no sé si hubiera sido mejor que el pobre Sevi se quedara extinto.
En fin.) Ese Xaruhito debe estar nadando en dinero con la venta de su carne —Tiene algo de dinero, sí.
Pero nada comparado con los cinco más ricos del universo… —Baja el tono al recordar.
—¿Los cinco más ricos del universo?
—¡Oh!
cuéntanos.
La verdad, Eli, es que pocos tienen acceso a esa información.
Pero Petra, siendo una asesina de élite, tiene sus conexiones.
—Tengo algo de información, aunque no está completa, desafortunadamente.
Las identidades o nombres son desconocidos.
—(¿Petra parece inquieta?
¿O es solo mi imaginación?) ¿Qué se conoce sobre ellos?
—Se dice que son cinco… aunque algunos creen que hay un sexto.
El primero del grupo es un humanito, amo de la energía plasmática.
La segunda es una mujer de la raza Cori, con tentáculos en lugar de cabello.
Es un ícono de la belleza corporal y dueña de una de las marcas de moda más exitosas en varias galaxias.
El tercero es un Closa, raza conocida por su corpulencia.
Magnate de la minería de gemas preciosas.
El cuarto es un robot, creador de dispositivos tecnológicos revolucionarios.
Y el quinto, también Cori, domina todo lo relacionado con el Max.
—¿Con el Max?
—Bueno, no sé cómo le llamen en tu mundo, pero es todo lo concerniente al erotismo: desde lencería hasta burdeles, pasando por estimulantes.
Controlando la mayoría de los sitios web de ese ámbito —Ah, Entiendo…
—Se sabe poco sobre dónde viven.
Las pistas son vagas y sus identidades, un completo misterio.
Alis se levanta del computador y va a la nevera.
Saca dos platos y le pasa uno a Petra —Gracias, Alis —No hay de qué.
Si yo tuviera tal fortuna, tampoco mostraría mi rostro; sería un riesgo demasiado grande —Se sienta junto a Elizabeth.
—(Estoy de acuerdo.
En un universo como este deben existir cazadores y…
¿piratas?) Alis, ¿existen piratas en la galaxia?
Ya sabes, de esos que roban naves o tesoros —Aquí los llamamos saqueadores, y sí, existen —Aunque, si te mantienes en zonas seguras, no deberías preocuparte.
Además, rara vez atacan naves al azar, así que es poco probable que te topes con uno —Agrego Petra mientras mandaba una cucharada a su boca.
—Eso me alivia.
(¡Quiero empezar a explorar otros planetas!) Por cierto, Alis, ¿cuánto costaría una Zuwtazu?…
—En una semana podrías tener una común —(Quiero algo propio…
pero también comenzar a investigar sobre los templos en la web Uny…) Entiendo, Alis, ¿me prestarías el computador mientras consigo la Zuwtazu?
—¿Compu… qué?
—¿Computadora?
—(¡Se me olvida que algunas palabras no las registra esta cosa!) Me refiero a eso —Señala el dispositivo —¡Ah!
El PC —(¡Debí decir eso desde el principio!) —Claro.
Pero necesitarás las gafas para traducir el idioma Verso.
Déjame buscar unas viejas que tengo —Va a una repisa cerca de la cocina y regresa con unas gafas —Aquí tienes —Gracias, se parecen mucho a las tuyas —Las observa con curiosidad.
—Son un modelo anterior, pero casi igual de efectivas.
Petra me regaló estas nuevas por mi cumpleaños.
Vienen con un programa que me ayuda a darte rutas de escape y caminos seguros por la ciudad —Las gané en una subasta en el planeta Yaloli —¿Cuántos planetas has visitado?
—No lo sé con exactitud… ¿unos cincuenta, tal vez?
—¿Y cuál ha sido el más peligroso de todos?
—Diría que fue un planeta del nivel H —(¿De cincuenta planetas, solo uno era de nivel H?
Puede que los planetas de niveles altos sean escasos… o tal vez solo los locos se atrevan a ir) Ya veo.
—Bosteza ligeramente —Bueno, solo cazadores y cazarrecompensas van a planetas del nivel H para arriba.
Ya me voy a dormir de momento, mañana hablamos.
Descansa —Se acurruca en el sofá.
—Yo también dormiré, aunque dentro de unas cinco horas tengo que salir de nuevo —¿Ah, sí?
—Trabajo doble para matar tiempo —Mientras dice esto nos muestra una dulce sonrisa —Además, me aburro si no hago nada.
¿Sabías que mi raza duerme muy poco comparada con otras?
Somos activos, incluso con apenas un par de horas de sueño.
—Qué interesante.
Me imagino que eso puede ser tanto una ventaja como una desventaja.
Con tanto tiempo libre, deben tener que buscar cómo ocuparlo.
—Exacto.
Por eso tengo un trabajo de paquetur, un servicio de mensajería.
Reparto paquetes por todo Ogan.
Muy pocas veces me toca salir del sistema solar, pero si eso llegara a pasar, no te dejaría sola.
Le pediría a Petra que viniera a quedarse un rato… —No hay problema.
Te enviaré mensajes desde el PC para que sepas que estoy bien… o desde el Zerutwa, o como se llame.
¿Cuánto tiempo te demoras si sales del sistema solar?
—A veces semanas —(Debe ser peligroso viajar tan lejos.
Alis ya es una veterana evadiendo a los desolladores y los Scriens) Imagino que la paga también es mucho mejor —¡Sí!
Pagan bastante bien.
Es algo riesgoso, como ya sabes, pero vale la pena.
A veces es hasta cuatro veces el salario normal —¿Podrían hablar mañana por la mañana?
O al menos, Alis, baja la voz —Dice Petra desde el sofá, medio dormida —¡Ah!
Disculpa Petra —Ya veo…
por eso aceptas esos encargos —Exacto.
Bien, voy a enseñarte a utilizar el PC —Ah, sí, sí, espero no sea tan complicado —Es súper sencilla la interfaz, no te preocupes.
Solo déjame crearte un perfil para ti, pásame tu Registro.
Le da el registro y ella envía la información ahí para hacer el perfil —Listo, este es el navegador.
Cuando vayas a iniciar tu perfil de nuevo, pon tu cara y tu número de registro.
Las páginas en rojo no entres en ellas, hay robo de datos —Oh entiendo, gracias por explicarme —De nada.
Ahí te dejo, no te quedes demasiado que luego te envicias ¿bueno?
—Está bien.
Descansa —Gracias.
—Con una sonrisa, entra a su cuarto y cierra la puerta…
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