PAKNEY - Capítulo 18
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
18: El rescate 18: El rescate Tras el rapto de Elizabeth, Petra no perdió tiempo: llamó a Alis y le contó lo sucedido.
Al enterarse, Alis canceló todo y regresó de inmediato a Ogan.
En las primeras veinticuatro horas, Petra movió sus contactos, obteniendo información… imprecisa, pero suficiente para encender la chispa de un plan.
En una habitación algo desordenada, Petra compartió lo que sabía: —La fuente es de fiar.
Asegura que hubo registros de Elizabeth en la nave del comandante Nolver.
Ahora mismo está en el sistema solar Gren.
—Nos tomará diez horas llegar —Respondió Alis, con un cálculo rápido —Lo bueno es que tenemos un mes para rescatarla.
Nota: recuerden que, al estar en un planeta, cualquier referencia a los días corresponde a su propio ciclo.
En este caso, serían dos meses para rescatarla.
—Exacto, mientras la preparan —Asintió Petra.
—Entiendo —Intervino Tauro, sentado con las manos cruzadas, para luego añadir con incomodidad —Pero… ¿¡por qué tenía que ser la reunión en mi cuarto!?
—Porque no quisiste venir a mi apartamento, y el de Petra no sería seguro.
—Tengo malos recuerdos de los apartamentos ocultos… —Murmuro recordando con desconcierto —Pero eso no es lo importante.
¿Son conscientes de que enfrentarse a los Screin es como lanzarse directo a la boca de un Sagro?
Si nos atrapan, seremos sus experimentos.
—Eso no pasará —Replicó Alis con una sonrisa, mirándolo con expectativa —Tenemos al mejor saqueador del universo a nuestro lado.
—Conmigo —Dijo Petra poniendo sus manos sobre la mesita de centro —Y cuando logremos reunir el dinero para el traje de Alis, podremos arriesgarnos con una pequeña infiltración.
Sé dónde encontrar el resto que necesitamos… precisamente en el sistema solar Gren.
—Están locas —Bufó, aunque una chispa brilló en su mirada —Aun así, es poco probable que salgamos ilesos… pero me apunto.
Quiero dejar como idiotas a esas hojalatas con carne.
Mientras lo decía, sus labios esbozaron una sonrisa que no recordaba tener desde hacía mucho.
Giró la vista hacia la repisa de la derecha, donde un casco polvoriento aguardaba como un viejo cómplice, silencioso y paciente.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com