PAKNEY - Capítulo 4
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4: Encuentro familiar 4: Encuentro familiar Ruio se dirigió a lo que parecía una cocina.
Con un giro suave de una llave insertada en uno de los gabinetes superiores, abrió un compartimento oculto y extrajo una botella de cristal versoso opaco.
Sirvió en un vaso un líquido morado que burbujeaba ligeramente.
—Aquí tienes —Dijo Ruio con una sonrisa amable, entregándole el vaso —No te preocupes, esta fruta es tolerable para ti.
—Gracias —Respondió, llevándolo a sus labios con algo de duda.
Apenas probó el contenido, sus ojos se iluminaron —¡Oh!
¡Está bueno!
Es dulce… pero tiene un toque picante.
Ruio soltó una carcajada cálida.
—Me alegra que te guste.
—Me recuerda a la miel de mi planeta…
Aunque solo un poco —Comentó, saboreando de nuevo el trago.
—Entonces espera un momento, hare una llamada.
—Está bien… —Respondió, pero en su mente ya giraban otros pensamientos —(¡Está delicioso!
Me pregunto qué otros sabores y comidas habrá por aquí…
Aunque…
realmente estoy en problemas.
No creo que Ruio sea una mala persona, me ha contado tantas cosas y parece genuino.
Así que…
confiaré en él.
Solo me inquieta que me haya usado para atraer a esos Greicrooz.
Si no fuera por eso, no tendría dudas.) Miró a su alrededor.
El lugar estaba repleto de cosas extrañas, artefactos que no podía identificar, y libros con símbolos que parecían danzar al mirarlos.
Se acercó a una ventana y observó a los Greicrooz afuera, inquietos pero alejados.
—Ya estoy aquí —Dijo Ruio al regresar —Mi amiga vendrá en unos minutos.
Mientras tanto, te contaré sobre el registro.
—¿Cómo es ella?
—Tiene un carácter fuerte, es decidida e increíblemente inteligente.
Su raza es distinta a la mía.
Como ves, los Udcaistos somos parecidos a los humanos, salvo por nuestras dos colas y pupilas rectangulares.
—Y tus orejas puntiagudas…
además del tono de piel, un poco morado —Añadió con una sonrisa.
—¡Exacto!
Jajaja, tienes buen ojo para los detalles.
Aunque debo decir que los elfos tienen orejas aún más grandes y puntiagudas.
—¿¡Elfos!?
¿Hay de esos aquí?
—Dijo con asombro —En mi mundo solo existen en cuentos.
¡Es fascinante pensar que podría encontrarme con seres de leyenda!
—En este universo, los mitos a veces son verdad —Comentó Ruio con una risa baja —Pero ten cuidado.
No todos los elfos son confiables.
Aquí, la precaución es clave Aunque puedes confiar en mí… Quizás al principio te di una mala impresión, pero mis intenciones son buenas.
—Tal vez… —Dijo mientras cerraba un poco sus ojos.
—Lamento mi osadía inicial.
Espero que puedas perdonar a este viejo Udcaisto.
—Ya lo hice.
No te preocupes.
Por cierto, ¿Cómo se llama tu amiga?
—Ah, ella es Alis.
Pertenece a la raza de los…
De repente, la puerta se abrió de golpe.
Ambos se sobresaltaron.
—¿¡Qué de mi raza, Ruio!?
—Dijo una voz femenina con fuerza.
Una figura entró con paso firme.
Su energía llenó la habitación.
Se detuvo al ver a Elizabeth.
—Pasaba cerca cuando me llamaste.
(Después de tanto tiempo…) ¿Ella es Elizabeth?
—Se acercó, sonriendo —¡Qué encanto… y qué hermoso cabello tienes!
—¿Verdad que sí?
Su cabello es maravilloso —Dijo Ruio con orgullo.
—Ehm… Hola.
Y gracias —Respondió Elizabeth, ruborizada —(¡Es como un cachorro!
Una mezcla entre perro y lobo… ¡Me muero por acariciarla!) —Lamento haberte asustado.
Vine lo más rápido que pude tras lo que me contaste, Ruio.
Sobre el registro, ¿eliminaste la información?
—Sí.
Lo analicé sin conexión a la red Uny y luego borré todo.
—Excelente.
Los Desolladores darían lo que fuera por ese tipo de datos —Se agachó para quedar a su altura —¿Puedo llamarte Eli?
—Claro, no hay problema —Sonrió con amabilidad —(Me tratan como a una niña… supongo que es normal.
Quizá piensan que estoy asustada y desorientada.
Aunque…
¡estoy emocionada!
Bueno… un poco asustada sí jeje…) —Eli, te llevaré a casa.
Este viejo ya no puede ni con la sal del almuerzo.
Pero no antes de que me explique su desaparición y súbito regreso —Añadió, con una mezcla de burla y reproche.
—¿Estás molesta porque no te hablé?
—¿Tú qué crees?
Me dejaste doscientos años sin noticias.
No estoy enojada… estoy decepcionada.
Pensé que éramos casi familia.
Ruio bajó la cabeza, apenado.
—Mis disculpas por no comunicarme, jovencita —Dijo con una risa nerviosa.
Elizabeth los observaba, intrigada por la relación entre ambos.
—Si esa es tu excusa…
—Murmuró Alis, sin terminar la frase.
—Perdóname, Alis.
Sé que no tengo excusa.
Han pasado muchas cosas, que, me impidieron ir por ti, y estuve… muy perdido.
Pero te he pensado y extrañado todo este tiempo.
Alis lo miró con los ojos ligeramente humedecidos.
Luego dio un paso adelante y lo abrazó.
—Te extrañé, viejo necio.
Espero que esta vez no desaparezcas.
Y si lo haces, al menos dime la verdad.
Ya conozco la verdadera razón por la que te alejaste…
—Entonces… ¿lo sabías?
—Sí.
Solo esperaba que tú lo dijeras primero.
Volteó hacia Elizabeth y le entregó un casco.—Vamos.
Te llevaré a casa —Le dijo con una sonrisa cálida.
—Ah… Gracias.
Y disculpen la molestia.
Cuando salieron del lugar, los ojos de Elizabeth se abrieron de par en par.
Una moto flotaba en el aire, brillante y elegante.
—(¡Qué genial!
¿Podrá elevarse hasta los cielos?) —Pensó.
Ruio le entregó un objeto.
—Toma.
Es el cepillo que usaste.
Considera esto un pago por ayudarme.
—¿Oh?
—Alis se giró con curiosidad mientras encendía la moto —¿De qué habla, Eli?
Elizabeth dudó un instante.
pensando: Si le cuento, puede que no le hable a Ruio en un buen tiempo…
—Que te lo cuente él después.
—Ah… Ruio, tendremos una charla muy larga —Dijo Alis, entrecerrando los ojos.
Elizabeth se subió detrás de ella en la moto flotante, rebosante de emoción.
—Ruio, muchas gracias.
Espero poder volver pronto.
—Cuando consigas una Zuwtazu, me hablas —Respondió guiñándole un ojo.
Luego miró a Alis —Cuídala, ¿sí?
Y tú también, cuídate.
—Claro que la cuidaré, tu cuidate igual.
Estaré visitante, costal de huesos —Aseguró ella.
Mientras la moto flotaba y se alejaba, la voz de Ruio se despidió entre risas: —¡Este costal de huesos todavía se sabe cuidar solo!
¡Jajaja!
¡Adiós!
REFLEXIONES DE LOS CREADORES DaliaWrites ¡Hola a todos mis queridos lectores y lectoras!
Espero gosén de buena salud.
Publicare nuevos capitulos cada 2 a 5 días.
¡Gracias por leer!
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